Archivo para 31 julio 2014

31
Jul
14

esteban valenti … interesante polémica

Mega sub lema ideológico y político

 

escribe: Esteban Valenti (*)

Existen diversas razones para formar un sub lema, en algunos casos predominan razones de ingeniería electoral, sumar votos para obtener más cargos al senado y en alianzas más complejas disputar representantes (diputados) a nivel departamental. En otros casos se agregan razones de carácter ideológico y político. Estas dos componentes se dan en proporciones diversas.

En el Frente Amplio se anuncia la formación de un mega sub lema integrado por la lista 609 (MPP ampliado), el Partido Comunista y la 1001, la lista 711 de Raúl Sendic, el Frente Unido Lista 775005 Vertiente Artiguista con la 5005 y la CAP L Lista 7373 y todavía no se ha definido la Liga Federal que ha sido invitada a integrarse y cuya figura principal es el diputado Darío Pérez del departamento de Maldonado. En esta alianza están incluidas algunas listas departamentales en Salto, Tacuarembó y otros departamentos. Que yo recuerde nunca se dio en los 43 años de historia electoral y política del FA ni un sub lema de estas dimensiones, ni el grupo de los 8 que funcionó en el Congreso del Frente Amplio y después.

¿Quiénes quedan excluidos de este mega sub lema? El Frente Liber Seregni, el  Partido Socialista y las listas que apoyaron a Constanza Moreira.

La elección de los que componen este agrupamiento, tanto del G8 como del mega sub lema no tiene obviamente solo aspectos de ingeniería electoral e incluso no sabremos cuáles son sus alcances hasta que no se definan las listas en los departamentos. En materia electoral tienen un objetivo totalmente válido y comprensible: obtener la mayor bancada de senadores del FA, mejor dicho ser la mayoría entre los senadores del FA. Y este no es un mero ejercicio de fuerza electoral, hay claros y bien definidos objetivos políticos. Y es justo y necesario que los analicemos.

A nivel departamental no funciona la acumulación de votos para la lista a diputados, por lo tanto tendremos que ver como se expresan estas alianzas en los diferentes departamentos y si avanzan hacia candidaturas únicas en cada uno de los departamentos. El FLS obtuvo en las elecciones internas mayoría de votos en 10 departamentos, mejor dicho fue la minoría mayor, pero si el G8 presenta listas únicas en todos o en varios departamentos, será muy difícil para el FLS y la 90 por separado obtener alguno de los cargos.

Pero en definitiva todo eso está en el plano de las alianzas electorales posibles, nosotros queremos analizarlos desde otro punto de vista, desde el contenido ideológico y político del mega sub lema y desde los cambios de base que esto introduce en la propia identidad del Frente Amplio.

Hay un primer aspecto básico, el de las exclusiones pues son toda una caracterización, el mega sub lema no incluye explícitamente al FLS y al Partido Socialista y esa es toda una definición política e ideológica. ¿Nos excluye por izquierda? Ese es el resumen facilóngo, y que simplifica topográficamente los temas. Lo analizaremos más adelante.

¿Dónde están las coincidencias del mega sub lema? Me refiero a las que se agregan a las exclusiones. La primera es sobre la política económica y social. No hay de parte del G8 un planteo integral, coherente sobre la política económica de una nueva etapa del Proyecto Nacional, ni sobre el pasado. En ningún texto, en ningún discurso, en nada. Pero se difundió durante estos cinco años un humor de diferencias, de orientaciones fiscales, de supuestas prioridades diferentes. Y en el Congreso del FA esas diferencias emergieron con mucha mayor claridad. Sería bueno y necesario un debate en serio, profundo y explícito. Estamos hablando nada menos que de la orientación concreta y estratégica de la producción, de la política fiscal, de la inversión, de la política monetaria y del principal tema para un gobierno de izquierda: el trabajo, su calidad, su estabilidad, su remuneración, su papel social, económico y cultural en el Proyecto Nacional. Casi nada.

Lo que no se puede es augurarle al país y al gobierno, cinco años más de un gobierno en disputa , eso detiene, paraliza, entorpece y deforma la marcha de la Nación. Todos tenemos un programa, el del Frente Amplio, pero no todos tenemos la misma lectura. Y la conformación del mega sub lema contiene queriéndolo, o no, como elemento central ese tema central en debate.

Sería importante que los promotores de los giros a la izquierda, desde el mega sub lema o desde los que apoyan a Costanza Moreira y se consideran los custodios desde la izquierda de la política económica, que nos digan algún ejemplo, cercano o lejano de sus propuestas y nos muestren otro país de la región o del mundo donde el crecimiento económico y los indicadores sociales de forma simultánea hayan evolucionado positivamente de mejor o de igual manera que en el Uruguay. ¿Argentina, Venezuela, Ecuador, Cuba? ¿Cuál país de Asia o de Europa? Y nos referimos a cosas concretas y medibles, no a sensaciones y buenos deseos. Si esa es nuestra culpa, la asumimos plena y gustosamente.

Y ahora que algunos modelos se caen a pedazos, en todos los sentidos, no debemos olvidar pasadas admiraciones y defensas a ultranza. Porque no hablamos solo de ideología, sino de calidad concreta de la vida de la gente. Y sería bueno escuchar algún análisis crítico o autocrítico. No se escuchó ninguna crítica, simplemente se aplicó la famosa frase del Dante Alighieri Non ragioniam di lor, ma guarda e passa

Y sería bueno saber a quién toman ahora como referencia y si abandonaron sus anteriores horizontes y porque motivos lo hicieron. No debería ser sólo por el conflicto sobre UPM

Las diferencias ideológicas, políticas y programáticas de fondo, son claramente con el FLS y en varios aspectos con el PS. Y como no se trata de una discusión por cargos, que nos tienen bastante saturados, se debe explicitar en forma clara y pública. ¿O las vamos a descubrir luego de las elecciones?

La relación entre un Proyecto Nacional que debe priorizar los intereses de las mayorías por encima y en forma clara y diferenciada de cualquier corporación, de todas, sin excluir ninguna. En materia de priorizar a los más débiles, a los más pobres pero por sobre todo a los trabajadores, no nos duelen prendas, los resultados en materia de empleo y de crecimiento del salario y de la jubilación, son méritos de los dos gobiernos en su conjunto, pero hasta los más básicos, saben perfectamente que el trabajo, el empleo depende de la marcha del país en su conjunto, de su economía y su relación con los temas sociales. Si quieren girar hacia algún lado, en lugar de señalarnos un supuesto GPS a la izquierda que hablen de cosas concretas. ¿Hacia dónde, hacia qué? Porque los giros discursivos son gratuitos.

Lo que nosotros tenemos claro es que el trabajo es un derecho y una obligación, debe mejorar su calidad e incluso sus retribuciones y la seguridad, pero también sus obligaciones, la productividad, la formación, el cumplimiento de las responsabilidades y, que hay mucho que mejorar en esos aspectos y que en la práctica concreta, no todos actúan de la misma manera. En muchos sectores de la vida productiva y en sectores claves de la vida nacional (educación, salud, etc). No sé si estas menciones dan votos, pero dan coherencia y decencia. Hablemos claro, con algunas direcciones sindicales y algunos grupos y partidos no tenemos la misma visión.

Como tampoco tenemos la misma visión sobre aspectos institucionales y ha quedado demostrado en diversas oportunidades. Cuando en la izquierda sentimos, recibimos opiniones fundadas y serias de que un proyecto de ley es inconstitucional, no podemos oponernos por si acaso la Corte Suprema de Justicia la puede declarar inconstitucional, somos nosotros los que debemos opinar si es o no inconstitucional. Y esto es un tema grave e importante.

Si algunos compañeros proponen incluir en nuestro programa cambios constitucionales, eso hace todavía más grave la situación, porque hasta que no se produzcan esos cambios, esta es la Constitución vigente y a ella debemos atenernos. Agregando un comentario, no creo que la prioridad para la sociedad uruguaya sea reformar la Constitución sobre temas electorales, es decir sobre el poder y su acceso.

No tenemos la misma visión sobre algunos aspectos de las políticas sociales. Hace tiempo que se terminó la emergencia social, aunque estamos lejos de haber alcanzado o siquiera rozado el paraíso, nos falta mucho. Pero precisamente por lo que nos falta tenemos que ser más exigentes en la calidad y profundidad de esas políticas sociales, cualquier prestación o plan social debe estar asociado a responsabilidades, a deberes, a contrapartidas en la educación, en la salud, en la búsqueda de salidas laborales. No puede ser lo mismo trabajar y ganarse el sustento, sostener una familia, que depender de los planes sociales. Las contrapartidas obligatorias y exigentes han cambiado de valor, son hoy un aspecto central del diseño del trabajo, la educación y la salud como prioridades absolutas.

No tenemos la misma visión sobre el manejo de las diferencias dentro del gobierno y el Frente Amplio, que en la mayoría de los casos nos enteramos a través de la cada día más numerosa familia Fuentes filtrando a ciertos medios de prensa una versión de ese debate, bastante deformada a gusto y gana del filtrador. Estamos hasta el moño de esta práctica, no porque nos perjudica a nosotros, sino porque perjudica al país, a la seriedad del funcionamiento del propio gobierno y hace perder un tiempo y energías preciosas. Tenemos diferencias y nosotros consideramos que se ha transformado en una deformación en el uso del poder.

Y el otro aspecto central es sobre la estructura del Frente Amplio. Se ha demostrado una vez más que unos pocos miles de participantes en una estructura cada día más reseca y con muy baja participación, decide sobre cosas de mucha importancia para el país y para el FA. Nosotros creemos que es urgente un profundo cambio democratizador, otros consideran que la orientación del gobierno y de la izquierda debe seguir apegada a una estructura que nos representa cada día menos. Los números son evidentes y estridentes.

¿Si quieren analizamos cuantos frenteamplistas participaron en la adopción de las resoluciones del último Plenario Nacional? No ganaríamos para sustos.

El Frente Amplio fue desde su nacimiento una fuerza plural, con diferencias surgidas de las historias políticas e ideológicas de sus fundadores y de los que se fueron integrando a sus filas, y ahora marchamos hacia una extrema polarización, sobre la base de un mega sub lema que además de su más absoluto derecho de agruparse por razones políticas e ideológicas – aunque algunas fuerzas tengan orígenes notoriamente diversos, como el MPP, el PCU, la Vertiente Artiguista y otros también eso se expresa en temas de poder, también lícitos y normales en la vida política. Todos deberemos sacar nuestras conclusiones. Sería bueno que al menos nos ahorren los llamados contra la polarización.

Lo que no pueden pretender es que recibamos estas importantes definiciones políticas difundidas con gesto angelical y con las mejores intenciones de excluirnos y además cantemos la Marsellesa. Es demasiado.

(*) Militante político del FLS, periodista, escritor, director de UYPRESS y BITACORA. Uruguay.

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29
Jul
14

uruguay, el agro

La férrea defensa del paradigma concentrador

escribe: Hugo Acevedo

El agro se ha transformado en un territorio de disputa entre el oficialismo progresista y el sólido bloque opositor blanqui-colorado. Ese poderoso sector de la economía nacional –que ostenta la mayor concentración de riqueza- debió adecuarse a la modernización de la legislación en materia de relaciones laborales.

No en vano, en los dos gobiernos de izquierda, los trabajadores del campo han recuperando su dignidad, groseramente escamoteada por un rancio patriciado que históricamente se apropió de la cuantiosa plusvalía.

Hace una década, los peones rurales carecían virtualmente de derechos y eran despiadadamente explotados por los latifundistas que detentan la propiedad de los medios de producción.

Hoy, estos marginados crónicos que en muchos casos aún sobreviven malamente en condiciones de alta vulnerabilidad, están amparados por la limitación de la jornada laboral y tienen laudos y consejo de salarios, donde se negocian retribuciones y condiciones de trabajo.

Como tantos otros, este crucial cambio cualitativo es el estricto cumplimiento de los programas de gobierno del Frente Amplio, que apuntan a la consecución de la equidad y la paulatina eliminación de las endémicas asimetrías sociales.

En una reciente carta abierta titulada “Los derechos de los trabajadores rurales no son paye”, el ex ministro de Trabajo Eduardo Brenta criticó ácidamente al precandidato del Partido Nacional Luis Lacalle Pou, quien, en el marco del congreso de la Federación Rural celebrado en mayo pasado en San José, afirmó que “el oficialismo se trata de meter en el ámbito rural”.

Obviamente, el aspirante nacionalista se refiere, entre otros temas, a la pretensión del Frente Amplio de gravar al agro con el Impuesto de Primaria, lo cual lo equipararía con el resto de los propietarios de inmuebles.

Seguramente, también alude, sin explicitarlo, a la propuesta del FA de avanzar en el incremento de las alícuotas del IRAE (Impuesto a la Renta de las Actividades Empresariales), para las actividades de renta excepcional vinculadas al uso de recursos naturales y a la concentración de la tierra.

Esta insólita exoneración de un tributo cuya recaudación está destinada a la alimentación de más de 200.000 escolares entre otras prestaciones de impronta solidaria, constituye un indebido privilegio que favorece al sector que más acumula y menor redistribuye la riqueza.

Es claro que, en los últimos diez años, la industria agropecuaria embolsó pingües ganancias por el aumento de la cotización internacional de las materias primas.
No en vano, solo el año pasado, el crecimiento del agro alcanzó una tasa de un 5,4%, un punto más que el Producto Interno Bruto.

Luis Lacalle Pou denunció que, desde el gobierno, se intenta generar enfrentamientos en el agro. “Nosotros bien sabemos que el patrón está trabajando codo a codo con el empleado. Son hermanos postizos”, proclamó.

Salvo en el caso de los medianos y pequeños productores, que suelen compartir las faenas con sus trabajadores, no se entiende la aseveración del candidato blanco.

Bien sabe el aspirante nacionalista que la relación entre los grandes terratenientes y los trabajadores rurales, ha sido históricamente una dicotomía entre explotados y explotadores.

Antes de 2005, los peones laboraban jornadas tan extenuantes cuando interminables en condiciones de desamparo, por la carencia de cobertura y la ausencia de regulaciones estatales.

Lacalle Pou, quien obviamente tiene el mismo discurso de su padre, debería entender que el feudalismo es un fenómeno histórico del pasado y que la intervención estatal es un mandato constitucional.

Evidentemente, aunque se peine prolijamente el jopo y se “maquille” para la campaña electoral, los spots publicitarios y los afiches de propaganda, pertenece a la misma matriz oligárquica que los latifundistas.

27
Jul
14

Uruguay … parlamento

Importancia de la mayoría legislativa

 

Alguna gente parece no advertir la importancia de que un gobierno cuente con mayoría legislativa. Decimos esto porque es común oír a ciudadanos —autodefinidos de izquierda pero críticos del gobierno del FA— expresar su intención de votar en blanco en octubre, pero apoyar al candidato del Frente en el balotaje de noviembre.

Tal postura no se sostiene, es ilógica y peligrosa. Un triunfo del Frente Amplio sin mayoría en el Legislativo significaría un retroceso en el camino de los avances sociales y los logros en todos los aspectos debidos a las dos administraciones frentistas. Al respecto, vale la pena tener presente lo dicho por el senador —y ex ministro de Trabajo— Eduardo Brenta en entrevista de Ricardo Portela. Contar con mayoría en ambas cámaras legislativas es fundamental para no detener el proceso de cambios iniciado en 2005.

Nota: diario La República / Uruguay

El FA tiene un programa sustancialmente diferente del de la derecha. Con sus matices diferenciales, blancos y colorados representan la restauración conservadora con propuestas concretas de dar marcha atrás en ese camino de construcción de un país inclusivo y solidario. Sin mayoría parlamentaria, las transformaciones (o, si se prefiere, la profundización de los cambios) que impulsa la izquierda se verían bastante disminuidas o devaluadas en la medida que, para su concreción, habría que hacer concesiones y contemplar la postura de los partidos conservadores de modo de obtener los votos necesarios.

Asimismo, una mayoría conservadora en el Parlamento podría impulsar —y concretar— la derogación de ciertas leyes emblemáticas aprobadas durante los dos gobiernos frentistas. Piénsese, por ejemplo, en la regulación de la marihuana, en el matrimonio igualitario, en la despenalización del aborto, en el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas. Incluso podría peligrar el Sistema Nacional Integrado de Salud, una creación de la izquierda que ha recibido críticas de la oposición.

Nadie niega que resta aún mucho por hacer pues no se han colmado las expectativas de la población en algunos aspectos de la vida nacional, pero no es lógico poner en riesgo la continuidad de los cambios. Parece olvidarse que el Frente Amplio no llegó al poder mediante una revolución que hizo tabla rasa con el antiguo régimen, sino que su acceso al gobierno se produjo en el más absoluto respeto por la institucionalidad democrática burguesa.

Por todo lo expuesto, es menester convencer a quienes se muestran renuentes a votar al Frente Amplio en octubre de la importancia de ganar en primera vuelta.

Nota: diario La República / Uruguay

25
Jul
14

uruguay … iglesia y sociedad

Federico Soneira: 50 años de sacerdocio

 
escribe: Dari Mendiondo edil del F.A

 

La  invitación fue telefónica: sería el domingo 6 a las 11 horas, en la Iglesia Santa Gema, en Belloni (ex Cuchilla Grande) y Roma. Corazón de la popular barriada de Maroñas, ayer zona plagada de fábricas textiles, metalúrgicas, curtiembres, y ahora territorio poblado de asentamientos, muchos de ellos regularizados, pero la deuda social aún continúa.

Las 11 de una mañana gélida de julio nos sentamos en los “apoltronados” bancos de la diócesis decenas, luego cientos –es posible que cerca de 500 personas- esperando el inicio de lo que sería un acto religioso: la misa y el ritual que acompaña, dispensada por el homenajeado Federico Soneira y otros clérigos hermanos, destacándose la presencia de obispos argentinos, brasileros y de Monseñor Cáceres quien, hace 50 años, le colocara el hábito al entonces joven sacerdote. En un acto de esa relevancia siempre es importante contar con la asistencia de la familia, y en este caso la más destacada y emocionante fue la presencia de la mamá, con lúcidos ¡102 años!

La misa, a la que asistimos con respeto y admiración, fue la reafirmación de una trayectoria, a la vez que un mensaje de confirmación entre la religión y la vida.
El Padre Soneira, como base de su prédica a los feligreses y presentes, comenzó con un símbolo sencillo a la vez que complejo; la Trama, patentizada en un telar cerca del púlpito donde los convocados, todos ellos representativos de actitudes, referentes, testimonios de bautismos, casamientos y singularidades de la actividad y de la vida, materializados no en un gesto, sino en un entretejer con sus manos el hilado, demostrando que aislados éstos son hojas al viento, pero unidos se transforman en el tejido que sólo la trama puede unir, con sus colores y sus dibujos. La trama es la unión del singular y el diferente, la unión de la idea y la acción; la trama es participación, es cobijo, es construcción de almas, de espíritu, alientos y vida.

Emocionante alegoría que convocó y convoca a construir presente, rescatando lo mejor del pasado para otear y enfrentar el futuro.

Los 50 años de un Cura que eligió trabajar y forjar comunidades de base, que vio la sociedad, sobre todo a los humildes y desamparados como un fermento de las mejores potencialidades de una Iglesia ligada al pueblo, a sus alegrías, sus desgarros y derrotas, como lo hizo –y me consta- durante la dictadura, que supo abrir puertas y atender corazones. Eso es compromiso, como lo reclamara ese grande de la Iglesia uruguaya que fue Monseñor Carlos Partelli, quien estuvo presente invocado, así como el Padre Cacho -Ignacio Alonso- y tantos otros, entre ellos el Abate Pierre, fundador de Emaus.

En síntesis, una Santa Ceremonia entre católicos, laicos, creyentes y no creyentes, que nos permitió estar presentes para reconocer méritos y convivir con compatriotas henchidos de espiritualidad y compromiso, coincidiendo con las ideas del prócer José Artigas: que los infelices sean los más privilegiados, o el alegato del Gólgota: Da de tu pan al hambriento, y tus vestiduras al desnudo.

23
Jul
14

uruguay … renovación politica

La nueva generación neoliberal, de la derecha y camuflada

escribe: Ec. G. cultelli y senador H. Tajan FRENTE AMPLIO de Uruguay

En la última campaña hacia las internas y aún desde antes, hemos tenido que aguantar que los recalcitrantes de siempre vengan a mostrarse como “renovadores”. Se trata de partidos de derecha que ni siquiera los apellidos cambian, en representación de una oligarquía también de doble apellido, que se resiste a perder el más mínimo tanto de poder. Corresponde plantearse la pregunta: ¿ser renovador significa cambiar un padre ya viejo por un hijo de mediana edad? La respuesta es NO y cae de maduro.

Con los gobiernos del Frente Amplio, hubo un vuelco totalmente diferenciado de la política económica. El otrora modelo neoliberal que venía implantándose con la dictadura y se consolidara con los gobiernos colorados y blancos de los años 90, cayó estrepitosamente en la crisis del 2002 y lo despedimos con encono en el 2005.

Es que a partir del 2005, comenzó a desarrollarse poco a poco un nuevo modelo económico, aunque aún le queda mucho por hacer. A este nuevo modelo podríamos denominarlo “Incluyente, Productivo e Innovador”, dadas sus renovadoras características y los resultados obtenidos, totalmente diferentes a la debacle de una década atrás.

 

UN FRENTE RENOVADOR
La renovación frenteamplista significó para el Uruguay, en primer lugar, la búsqueda constante (y por encima de todo) de la inclusión de nuestra gente. Así fue como varió la política económica tras los cambios en las formas de tributación y de ingresos del Estado. En la reforma tributaria, el antiguo IRP que los trabajadores pagábamos sin deducibles y con saltos franjeados, que provocaban una importante subida si nos pasábamos de franja aunque sea por un solo peso; fue sustituido por el IRPF que comienza a pagarse a partir de los 20 mil pesos y que cuenta con deducibles adicionales como la cantidad de menores a cargo, el pago de la vivienda, etc. Además es progresivo, o sea se imputa más solo por la cuota parte que supera cada franja. Al mismo tiempo y entre otras cosas, fueron sustituidos impuestos indirectos, esos que pagamos todos por igual sea cual sea nuestro ingreso. Antes el IVA máximo+COFIS llegaban casi al 27%; ahora eliminado el COFIS, el IVA bajó al 22% con próximas rebajas de acuerdo a la ley de inclusión financiera ya aprobada.

Los cambios en la política económica se manifestaron en los gastos públicos, priorizándose los gastos sociales salud, vivienda y muy especialmente educación que dejó el magro 2-3% del PBI acostumbrado en épocas de blancos y colorados, llegando al 4,7% y apunta a llegar en el próximo quinquenio al 6%.

En este marco, no se podía continuar desangrando al país con la vieja política de endeudamiento externo y dependencia acérrima de los organismos de crédito internacional (sobretodo el FMI). Se impulsó entonces el conocido reperfilamiento de deuda, no solo diciéndole adiós al FMI, sino cambiando los plazos de vencimiento y por tanto el peso de los intereses a pagar.

Decían a su vez, que el mercado interno era insignificante, y resulta que se convirtió en un importante sostén de ciertas producciones, recreándose también la exportación en muchos rubros. En ello tuvo sin duda que ver nuestra política económica de diversificación de mercados y apunte real a la región MERCOSUR y latinoamericana, que ya nada tiene que ver con aquel 4+1 que lo engendrara, y más lejos aún estamos del ALCA, propuesta que quedara por el camino prácticamente olvidada.

El nuevo modelo atrajo inversiones, impulsó la producción interna que ya no está al servicio del sistema financiero trastocando su antiguo rol. Ocasionó cambios estructurales asociados al desarrollo de nuestras empresas públicas, hoy de propiedad más social que nunca, a pesar de que quede aún mucho trecho por andar. El desarrollo de las telecomunicaciones desde ANTEL dio ya otro rostro al país. Requiere mencionarse la diversificación y ampliación de la matriz energética desde UTE, sin lo cual hubiese sido imposible incluso el crecimiento actual; así como el desarrollo de ANCAP y aquel sueño sucroalcoholero hecho realidad, entre otros muchos ejemplos que podríamos dar.

Al viejo Modelo neoliberal de base e impulso financiero, sin duda le cambiamos algo más que el nombre y la pisada. Eso sí es cambio, eso sí es renovación, más cuando a nivel superestructural nos acompañó el comienzo de toda una revolución de derechos reflejada en la ley de salud sexual y reproductiva, el matrimonio igualitario, etc.

 

RENOVACIÓN & RESTAURACIÓN
Aún hay mucho por hacer para un desarrollo inclusivo, y sólo puede hacerlo el FA. Basta decir que aún quedan 400 mil pobres, aunque hayamos sacado de la pobreza a 800 mil uruguayos, y que si bien la indigencia no llega a 20 mil personas habiéndola disminuido en más de 100 mil, aún existe en el país. Mencionar que la revolución de derechos recién comienza. Pero sobretodo para fortalecer los cambios pues nuestra estructura productiva es aún vulnerable y dependiente, porque tantos años de dominio oligárquico no se barren de un plumazo.

La distribución de la riqueza continúa en nuestra mira, el impulso a nuevas formas de propiedad, gestión y por tanto de producción no solo visto desde el fuerte desarrollo de nuestras empresas públicas, sino desde las empresas de autogestión obrera; incluido en ello la necesidad de reparto de tierras mayor desde el INC, y el impulso a la diversificación industrial. Esperan aún los derechos de las uruguayas y los uruguayos a vivir en equitativas condiciones no solo económicas (de clase), sino también de todas aquellas estructuras sociales asociadas a ellas (discriminación de género, raza-etnia, orientación sexual, etc.). El nuevo Uruguay está naciendo con su gente como principales actores, se requiere incluso pasos fuertes en el sistema educativo y cultural, buscando la conformación de un ser colectivo diferente, donde la solidaridad vuelva a ser punta de lanza.

De esto se trata en el Uruguay de hoy, renovar, pero renovar en serio, o restaurar con caras menos arrugadas los viejos nombres y poderes de ayer.

21
Jul
14

cuba y eeuu …

Edición Nro 181 – Julio de 2014

Cuba y Estados Unidos

Algo está cambiando

escribe: Ignacio Ramonet

Tan arcaica como inútil, la política de bloqueo de EE.UU. hacia Cuba sigue hundida en la parálisis. Aunque se avizoran aires de cambio con el giro de algunas importantes personalidades de la gran potencia, como Hillary Clinton, quien ya se prepara para las elecciones de 2016.

 En el libro que acaba de publicar sobre sus experiencias como secretaria de Estado durante el primer mandato (enero 2009-enero 2013) del presidente estadounidense Barack Obama, titulado Decisiones difíciles (1), Hillary Clinton escribe, a propósito de Cuba, algo fundamental: “Al terminar mi mandato, le pedí al presidente Obama que reconsidere nuestro embargo contra Cuba. No cumplía ninguna función y obstaculizaba nuestros proyectos con toda América Latina”.

Por primera vez, una personalidad que aspira a la Presidencia de Estados Unidos afirma públicamente que el bloqueo impuesto por Washington –¡desde hace más de cincuenta años!– a la mayor isla del Caribe no cumpleninguna función”. O sea, no doblegó a ese pequeño país a pesar del gran sufrimiento injusto que le causó a su población. Lo principal, en la constatación de Hillary Clinton, son dos aspectos: primero, rompe un tabú diciendo en voz alta lo que desde hace tiempo todos saben en Washington: que el bloqueo no sirve para nada. Y segundo, aun más importante, declara esto en el momento en que arranca su trayectoria hacia la candidatura demócrata a la Casa Blanca; es decir, no teme que esa afirmación –a contracorriente de toda la política de Washington hacia Cuba en el último medio siglo– constituya un hándicap para ella en la larga batalla electoral que tiene por delante hasta las elecciones del 8 de noviembre de 2016.

Si Hillary Clinton sostiene una postura tan poco convencional es, en primer lugar, porque asume el desafío de responder sin temor a las duras críticas que no dejarán de formularle sus adversarios republicanos, ferozmente hostiles a todo cambio de Washington con respecto a Cuba. Y, en segundo lugar, y sobre todo, porque no ignora que la opinión pública estadounidense ha evolucionado sobre ese tema y es hoy “mayoritariamente” favorable al fin del bloqueo.

Incoherencia e inmovilismo


Al igual que Hillary Clinton, un grupo de unos cincuenta importantes empresarios (2), ex altos cargos estadounidenses de distintas tendencias políticas e intelectuales, sabiendo que el Presidente de Estados Unidos no posee la facultad de levantar el embargo, que no depende del Gobierno sino de una mayoría calificada de demócratas y republicanos en el Congreso, acaban de pedirle a Obama, en una carta abierta (3), que utilice las prerrogativas del Poder Ejecutivo para introducir “cambios más inteligentes” en su relación con Cuba y se acerque más a La Habana en un momento en el que, señalan, la opinión pública es favorable a ello.

En efecto, una encuesta realizada en febrero pasado por el centro de investigación Atlantic Council afirma que el 56% de los estadounidenses quiere un cambio en la política de Washington con La Habana. Y, más significativo, en Florida, el estado con mayor sensibilidad hacia este tema, el 63% de los ciudadanos (y el 62% de los latinos) también desea el fin del bloqueo (4). Otro sondeo más reciente, realizado por el Instituto de Investigación Cubano de la Universidad Internacional de Florida, demuestra que la mayoría de la propia comunidad cubana de Miami (5) pide que se levante el bloqueo a la isla –un 71% de los consultados considera que el embargo “no ha funcionado”, y un 81% votaría por un candidato político que sustituya el bloqueo por una estrategia que promueva el restablecimiento diplomático entre ambos países (6)–.

Y es que, contrariamente a las esperanzas que surgieron después de la elección de Barack Obama en noviembre de 2008, Washington ha mantenido una suerte de inmovilismo en sus relaciones con Cuba. Justo después de asumir su cargo de Presidente, Obama anunció –en la Cumbre de las Américas, celebrada en Trinidad y Tobago, en abril de 2009– que le daría a las relaciones con La Habana, un “nuevo rumbo”. Pero se limitó a gestos poco más que simbólicos: autorizó que los estadounidenses de origen cubano viajasen a la isla y enviasen cantidades acotadas de dinero a sus familias. Después, en 2011, adoptó nuevas medidas, pero también de escaso alcance: permitió que grupos religiosos y estudiantes viajaran a Cuba, consintió que los aeropuertos estadounidenses acogieran vuelos chárter a la isla y amplió el límite de las remesas que los cubano-estadounidenses podían transferir a sus parientes. Poca cosa en relación con la formidable disputa que separa a los dos países.

Entre los diferendos, está el caso de “los Cinco” (7) que ha conmovido a la opinión pública internacional (8). Esos agentes de inteligencia cubanos, detenidos en Florida por el FBI en septiembre de 1998 cuando realizaban misiones de prevención contra el terrorismo anticubano, fueron condenados en un juicio político típico de la Guerra Fría (auténtico linchamiento jurídico) a duras penas de prisión. Sanciones tanto más injustas cuanto que “los Cinco” no cometieron ningún acto de violencia, ni procuraron información sobre la seguridad de Estados Unidos. Lo único que hicieron, corriendo riesgos mortales, fue prevenir atentados y salvar vidas humanas.

Washington no es coherente cuando dice combatir el “terrorismo internacional” y sigue auspiciando en su propio territorio a grupos terroristas anticubanos (9). Sin ir más lejos, el pasado mes de abril, las autoridades de la isla detuvieron a un nuevo grupo de cuatro individuos, vinculados a Luis Posada Carriles (10), venidos una vez más de Florida con la intención de cometer atentados.

Tampoco hay coherencia cuando acusan a “los Cinco” de actividades antiestadounidenses que jamás existieron, mientras Washington sigue empeñado en inmiscuirse en los asuntos internos de Cuba y en fomentar un cambio de sistema político. Lo acaban de volver a demostrar las recientes revelaciones sobre el asunto “ZunZuneo” (11), esa falsa red social que una agencia del Departamento de Estado (12) creó y financió solapadamente entre 2010 y 2012 con la intención de provocar en la isla protestas semejantes a las de las “revoluciones de colores”, de la “primavera árabe” o de las “guarimbas” venezolanas, para exigir después, desde la Casa Blanca o el Capitolio, un cambio político.

Cambios frente al cambio


Todo esto demuestra que Washington sigue teniendo hacia Cuba una actitud retrógrada, típicamente de Guerra Fría, etapa que terminó hace un cuarto de siglo… Semejante arcaísmo choca con la postura de otras potencias. Por ejemplo, todos los Estados de América Latina y del Caribe, cualesquiera sean sus orientaciones políticas, han estrechado últimamente sus lazos con Cuba y denuncian el bloqueo. Esto se pudo comprobar, el pasado enero, en la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) reunida precisamente en La Habana. Washington sufrió un nuevo desaire el mes pasado, en Cochabamba (Bolivia), durante la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuando los países latinoamericanos –en una nueva muestra de solidaridad con La Habana– amenazaron con no acudir a la próxima Cumbre de las Américas, que tendrá lugar en 2015 en Panamá, si Cuba no es invitada a participar.

Por su parte, la Unión Europea (UE) decidió, el pasado febrero, abandonar la llamada “posición común” en relación a la isla, impuesta en 1996 por José María Aznar, en ese momento presidente del Gobierno de España, para “castigar” a Cuba rechazando todo diálogo con las autoridades de la isla. Pero resultó estéril y fracasó. Bruselas lo reconoció y dio inicio ahora a una negociación con La Habana para alcanzar un acuerdo de cooperación política y económica. La UE es el primer inversor extranjero en Cuba y su segundo socio comercial. En este nuevo espíritu, varios ministros europeos ya han visitado la isla. Entre ellos, en abril pasado, Laurent Fabius –primer canciller francés que realiza una visita a la nación caribeña en más de treinta años–, quien declaró que buscaba “promover las alianzas entre las empresas de nuestros dos países y apoyar a las sociedades francesas que deseen desarrollar proyectos o establecerse en Cuba” (13).

Y es que, contrastando con el inmovilismo de Washington, muchas cancillerías europeas observan con interés los cambios que se están produciendo en Cuba impulsados por el presidente Raúl Castro, en el marco de la “actualización del modelo económico” y en la línea definida en 2011 en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), que representan transformaciones muy importantes en la economía y en la sociedad. En particular, la reciente creación de la Zona Especial de Desarrollo en torno al puerto de Mariel así como la aprobación, el pasado marzo, de una nueva Ley de Inversión Extranjera suscitan un gran interés internacional.

Las autoridades consideran que no existe contradicción entre el socialismo y la iniciativa privada (14). Y algunos responsables estiman que esta última (que incluiría las inversiones extranjeras) podría abarcar hasta el 40% de la economía del país, mientras el Estado y el sector público conservarían el 60%. El objetivo es que la economía cubana sea cada vez más compatible con la de sus principales socios en la región (Venezuela, Brasil, Argentina, Ecuador, Bolivia), donde coexisten sector público y sector privado, Estado y mercado.

Todos estos cambios subrayan, por contraste, el empecinamiento de la administración estadounidense, autobloqueada en una posición ideológica de otra época. Aunque, como hemos visto, cada día son más numerosos aquellos que, en Washington, admiten que esa postura es errónea y que, en la política hacia Cuba, es urgente salir del aislamiento internacional. ¿Los escuchará el presidente Obama?

 

 

1. Hillary Rodham Clinton, Hard Choices, Simon & Schuster, Nueva York, 2014.

2. Entre los empresarios figuran: J. Ricky Arriola, presidente del poderoso consorcio Inktel; los magnates del azúcar y del sector inmobiliario, Andrés Fanjul y Jorge Pérez; el empresario Carlos Saladrigas, y el petrolero Enrique Sosa, además de otros emprendedores multimillonarios.

3. Véase El Nuevo Herald, Miami, 20-5-14.

4. Véase Abraham Zembrano, “¿Se acerca el fin del embargo a Cuba?”, BBC Mundo, Londres, 20 -2-14, www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/02/140211_cuba_eeuu_embargo_az.shtml

5. En Miami, principal ciudad de Florida, viven unos 650.000 expatriados cubanos.

6.El País, Madrid, 17-6-14, http://internacional.elpais.com/internacional/2014/06/17/actualidad/1403022248_144582.html

7. Los Cinco son Antonio Guerrero, Ramón Labañino, Gerardo Hernández, René González y Fernando González. Estos dos últimos han sido liberados y se encuentran en Cuba.

8. En Washington, del 4 al 10 de junio pasado, tuvo lugar el Tercer Encuentro “Cinco días por los Cinco” que reunió a participantes procedentes de decenas de países del mundo, los cuales se manifestaron delante de la Casa Blanca y del Capitolio exigiendo la liberación de “los Cinco”, www.answercoalition.org/national/news/5-days-for-the-Cuban-5.html

9. Cuba es uno de los países del mundo que más padeció la lacra del terrorismo (3.500 personas asesinadas y más de 2.000 discapacitados de por vida).

10. Jefe de diversos grupos terroristas anticubanos, Posada Carriles es en particular el responsable del atentado contra el avión de pasajeros de Cubana de Aviación cuya explosión en vuelo provocó, en 1976, 73 muertos. Reside en Florida, donde goza de la protección de las autoridades estadounidenses.

11. Las revelaciones fueron realizadas por la agencia de prensa AP (Associated Press), www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/04/140403_zunzuneo_cuba_eeuu_msd.shtml

12. La Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID, por su sigla en inglés), un organismo que opera bajo la dirección del Departamento de Estado.

13. Alrededor de sesenta grandes empresas francesas están presentes en Cuba. Entre las principales, se destacan el grupo Pernod Ricard, que comercializa el ron Havana Club en el mundo, los grupos Accor, Nouvelles frontières, FRAM voyages en el sector del turismo, Bouygues en obras públicas, Alcatel-Lucent en telecomunicaciones, Total y Alstom en energía, y Air France en transporte, entre otras.

14. Se estima que ya hay unos 450.000 “cuentapropistas” (trabajadores por cuenta propia, comerciantes y pequeños empresarios) en Cuba.

17
Jul
14

frente amplio

LOS MOTIVOS DE LA IZQUIERDA

Construyendo certidumbres

dr. Ismael Blanco

Las elecciones son aquellos momentos de resúmenes, de grandes síntesis, son aquellas instancias donde los ciudadanos tenemos la capacidad de que con nuestro actuar individual, de manera resumida aportemos a la voluntad colectiva de un pueblo, de una sociedad que define ratificando o no un rumbo, una forma de pensar, una mirada sobre la sociedad que pretende construir.

Las elecciones hoy nos convocan ante todo a rendir cuentas de lo que se ha hecho y de lo que quedó pendiente. Nos convocan a que demos la cara a nuestros mandantes, los ciudadanos, y les demos las razones por las cuales les solicitamos su voto y confianza.

Pero me permito algunas consideraciones, para empezar hoy debemos convocar a todos los uruguayos, y en particular a aquellos que han podido comprobar en su carne y en sus familias que la izquierda gobernando ha permitido crear una mejor sociedad de derechos y libertades, una sociedad en definitiva más democrática. Considero además que debemos estar orgullosos y convencidos de que esto es un hecho objetivo y palpable.

Si hay asuntos que tienen que estar alejados de un pensamiento de izquierda son la certeza o la verdad revelada, o que la historia es una cuestión determinista, y menos que menos creer que existen fórmulas infalibles para predecir el futuro inmediato. Buena parte de la izquierda aprendió que esto es así. Por tanto no tenemos certezas, pero sí, tenemos certidumbres. Lo que sí creo —y tengo la convicción plena de ello— es que la izquierda en nuestro país sí dio certidumbre a la sociedad en un mundo de incertidumbres. Y lo viene haciendo en un mundo en el que impera un sistema capitalista en crisis, con las contradicciones más intensas del capitalismo puro, que multiplica excluidos y desigualdades.

¿Qué viene haciendo entonces la izquierda en nuestro país? Viene construyendo certidumbres a partir de restablecer y reformular a la vez el contrato social. Y lo hace con un reto permanente que está vinculado a la esencia de las ideas de izquierda que consiste en superarse de manera continua. Ante el menor atisbo de estancamiento o de detenimiento entramos en crisis y está bien que esto suceda.

Volviendo a la construcción de certidumbres, quiero dar un ejemplo y me detengo en uno que entiendo es paradigmático y lo ubico en el mundo del trabajo, en particular con el salario ya que éste se traduce en alimentos y por tanto nos ubicamos en un eslabón básico y fundamental de la existencia de las personas. Pues bien, es por este eslabón que la izquierda comienza creando las certidumbres a las que me vengo refiriendo, por tanto, en el mundo del trabajo ¿cuál es la certidumbre que dio la izquierda? Establecer y promover las condiciones y reglas claras para el necesario acuerdo de partes, suscitando la convicción entre las mismas de lo adecuado del proceso y de esa forma dar previsibilidad y certidumbre.

El resultado de esta acción se replicó en toda la sociedad y de esta forma se generó un clima de bienestar. Esto que parece algo sencillo e indiscutible no funcionaba en nuestro país hace menos de una década atrás y cada vez funciona menos en el mundo, dando lugar a la desesperación y angustia de masas de trabajadores y a la inestabilidad social por obvias razones. Por lo expuesto, dar certidumbre es construir una sociedad en la que hoy y mañana sé lo que me espera, en cuanto a cuál va a ser mi suerte y la de mis pares.

La certidumbre en el mundo del trabajo es el acuerdo salarial, la certidumbre en aspectos sociales son las políticas que llevan a la inclusión. Es decir, tengo la certidumbre de que la sociedad avanza hacia una sociedad de derechos, una sociedad más democrática.

La lucha por la certidumbre y la inclusión lleva a otro concepto: la idea de que la izquierda, para poder fundarse y sostenerse, necesita del “otro”, de que este “otro” se identifique con sus ideas, de que las aprehenda. Es decir, no hay políticas que se puedan mantener en el tiempo si en definitiva además de corresponderse con las aspiraciones de una sociedad determinada en un tiempo determinado, estas no las hacen suyas y de esa manera las protegen y las incorporan dando certidumbre.

En definitiva la certidumbre solo tiene validez cuando en la práctica se convalida. Tener certidumbre implica tener pertinencia y no se la puede objetar con un simple reproche o con sencillas argumentaciones.

En el mundo en que vivimos lo que hoy se presenta de manera permanente es la incertidumbre (España, Portugal, Grecia, Francia, entre otros). La incertidumbre desalienta. El mundo está lleno de incertidumbres, la batalla de la izquierda es por generar las condiciones de previsibilidad y de estabilidad, de que podamos proyectarnos como humanos, algo que no es menor, que podamos pensar en el futuro, en el inmediato y en el mañana, sin miedo sino con esperanza y con la plena convicción de que el futuro siempre puede ser mejor.
Aquí en nuestro país, lo estamos haciendo, estoy absolutamente convencido de ello, por eso hay que defenderlo y para ello también hay que hacer un ejercicio de memoria.

Es fundamental asumir que en 120 días se juega el destino —sin exageraciones— de al menos una generación, sin contar lo que implica la frustración de generaciones de luchadores que soñaron con que la izquierda llegara al gobierno. Para la izquierda lo importante es hacer política y en los tiempos en que vivimos es lo más difícil. Hacer política implica tener ideas y hacer políticas con ideas. La derecha se mueve sin ética. Para la derecha su afán es retornar al gobierno, ese es su principio y nuestro final. Para la derecha la herramienta no son ni las ideas ni la ética. En ese terreno pierde con la izquierda y lo sabe y por eso apela a otros mecanismos para restaurarse en el poder: los “golpes de efectos” y el buen marketing.

Me convenzo de que las singularidades humanas no juran fidelidad a ninguna causa si esta pierde su esencia.
Tenemos argumentos y muchos para defender lo que hicimos. Por momentos la exacerbada autocrítica nos genera lesiones imperdonables. Nos auto-flagelamos y —peor aún— nos inmovilizamos. No se trata de decir aquí no pasó nada, en todo caso las cosas pasan y pueden dar lugar a crisis y si hay algo que en la vida existe además de la pasión, es la presencia permanente de la crisis. La crisis paradójicamente nos impulsa a la necesidad de buscar soluciones a la misma. Crisis, pasión e izquierda en una relación dialéctica. Si esta situación no fuera parte de la vida de quienes pretendemos transformar el mundo, no hubiera sido posible la hermosa aventura de que estemos gobernando.

¿Quién puede decir que el hecho de gobernar implica no equivocarse? Acaso no somos parte de la mejor síntesis histórica política de este país que es el Frente Amplio y desde su nacimiento y pasando por los peores momentos de la dictadura, sostuvimos cuestionamientos sobre tácticas y estrategias y sin perjuicio de ello supimos construir la unidad necesaria para darnos impulso y, sobre todo y en particular en las noches más oscuras, mantuvimos el optimismo necesario para enfrentar las preguntas de las cuales muchas veces no llegaron respuestas.

Tengo la impresión de que nos falta valorarnos a nosotros mismos, y esa valoración implica respetarnos por lo que hemos hecho, lo que no significa la autocomplacencia. Si en el Uruguay de hace apenas diez años dos de cada tres niños estaban bajo el índice de pobreza y hoy ha desparecido, ese solo hecho me lleva a pensar que vale la pena nuestra lucha.

“Sois socialistas no para amar en silencio vuestras ideas ni para recrearos con su grandeza y con el espíritu de justicia que las anima, sino para llevarlas a todas partes”.




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