Archivo para 31 julio 2015

31
Jul
15

Heinz dieterich …

La ignorante Izquierda Global ante el Capitalismo y Socialismo del Siglo 21

escribe: Heinz Dieterich

1 – Syriza y el fin de la liberación nacional

La tragedia de Syriza en Grecia, al igual que la de Siria, Irak, Irán, Venezuela, las FARC, etc., demuestran a las claras que los proyectos de liberación nacional son asunto del pasado. La conquista del Estado –mediante votos o armas– que durante quinientos años ha sido la razón de ser de la política, es hoy día una estrategia transformadora fútil para lograr una sociedad transcapitalista; salvo que se haga en alianza con potencias mundiales, que puedan garantizar la autonomía estratégica necesaria para tal proyecto.

Que el gran capital alemán y su clase política conservadora, herederos del proyecto de dominación europea de Hitler, que hoy figura como Unión Europea, permitiera a su neocolonia griega un proceso de emancipación democrática, solo cabía en el voluntarismo de un soñador.

Reclamar a la excomunista Angela Merkel, superada en su hipocresía solo por Barack Obama, que se le diera al país-cuna de la democracia el mismo trato de deuda externa que se le dio en 1953 en Londres al gran cerebro financiero de los nazis, Hermann Josef Abs, era creer en la legalidad y decencia de la democracia burguesa.

2 – Escuela de verano y campos de concentración

Era una quimera de esa izquierda soñadora global que ni en las zonas de campos de concentración de Hitler (Alemania, Polonia) logra superar su dependencia fetichista de la “democracia” burguesa y su patológica creencia en sus mitos de dominación. La izquierda soñadora e ignorante global que tenemos no tiene un proyecto para la emancipación de la especie. Se trata de una “escuela de verano” del Capitalismo del Siglo 21, si parafraseamos a uno de sus principales ideólogos, Ignacio Ramonet.

Ha llegado la hora para sustituir a esa “escuela de verano” por la Universidad del Socialismo científico del Siglo 21. Y esta tarea se resuelve evolucionando el Socialismo científico del Siglo 20 hacia el entorno de las condiciones del Siglo 21.

3 – La Revolución del Pasado

¡Proletarios de todos los países, uníos!, fue la consigna de organización y liberación de la especie que Marx y Engels proclamaron en el siglo 19. Era la inferencia científica y política imperativa que emanaba de la estructura clasista y política de la sociedad industrial del siglo XIX.

El proletariado, definido como un actor social carente de medios de producción, constituía la absoluta mayoría de la sociedad. Su objetivo político, instalar la “dictadura del proletariado”, equivalía, por lo tanto, a un gobierno de las mayorías, es decir, una novedosa democracia popular.

Esa democracia, hoy día llamada participativa, directa o digital, solo podía alcanzarse con la revolución, porque “el gobierno se conquista con los votos, el poder con las armas” (Chou En Lai). Tal era la sociedad socialista del futuro y la transición hacia ella, que los dos grandes científicos -comparables a Newton y Darwin- vieron emerger del mundo industrial decimonónico.

4 – La clase media mundial sustituye al proletariado industrial como atractor de la evolución humana

Todo software (teoría) ideado para moldear la realidad tiene que evolucionar dialécticamente con su base material (hardware). Si no lo hace, la evolución lo extingue. El modelo revolucionario de Marx y Engels, que en su momento iba a ser la partera de la nueva sociedad transcapitalista, no puede estar por encima de esa ley de desarrollo universal, que rige el destino de todas las formas de vida en la tierra. Los cambios cualitativos de la sociedad actual que imponen la evolución de la teoría -so pena de extinción- afectan a todos sus vectores.

El modo de producción capitalista avanzado del Siglo 21 descansa primordialmente sobre fuerzas productivas cibernéticas, no industriales; las fuerzas destructivas ciber-termonucleares han revolucionado el sentido de la guerra, las ciencias militares y la geopolítica mundial; la entropía ecológica se vuelve un problema existencial para la especie; la implosión del Socialismo del Siglo 20 ha convertido el sistema mundial de dos atractores (burgués y socialista) en un caos determinístico dinamizado por un solo atractor, la civilización burguesa; el Estado Nacional ha perdido la autonomía estratégica para determinar la vía de desarrollo de la nación y, por lo tanto, la concepción de “liberación nacional” o “revolución nacional antisistémica” carece hoy día de sentido, salvo en megaestados como China, Rusia, Estados Unidos, Unión Europea e India, o en alianza estratégica con ellos.

5 – Las clases determinantes del Siglo 21

Dentro de este “brave new world” global, moldeado por la burguesía según su razón de ser, la tasa de ganancia (Profit), el sujeto de liberación de la humanidad de Marx/Engels ya no es el proletariado industrial.

La estructura de clases sociales del mundo global emergente ha minimizado su papel transformador. Dos clases sociales son las que hoy día concentran el poder del sistema: la clase dominante y la clase media; ambas con la atribución de poder ser progresista o reaccionaria. Los trabajadores industriales retienen una cuota de poder considerable en determinados países (como Alemania), pero nada comparable a las clases medias.

Mientras las clases dominantes determinan el futuro de la especie en pos de la tasa de ganancia, las clases medias la determinan en términos de la ideología y bienestar del American y European Dream (Weltanschauung). Los condenados de la tierra, los pobres, por supuesto, no tienen poder real de transformación en la tiranía que les roba la vida.

El nuevo vector transformador de la realidad, posiblemente dominante, que debe asimilar el paradigma revolucionario del anticapitalismo y de la liberación de la humanidad de Marx, Engels, Lenin, Mao, Ho y Fidel, es la clase media universal. Dicho en términos de la ciencia avanzada: en la cuenca de atracción de la evolución civilizatoria de la modernidad, Dinamarca y Suecia constituirían el centroide del sistema.

6 – La gran transición… ¿socialista?

Los países del Socialismo del Siglo XX que sobrevivieron a su implosión global -China, Corea, Cuba y Vietnam- entraron en una situación de caos creativo, cuyo desenlace final no está del todo determinado. (No se menciona a Venezuela, porque no hubo ningún tipo de socialismo ahí.) Sus modos de producción transitorios, que al fin y al cabo determinarán su destino, son híbridos.

Se caracterizan por ser combinaciones variadas de elementos de la Nueva Política Económica (NEP) de Lenin; del modelo desarrollista del economista alemán Friedrich List, de una economía de mercado basada en innovaciones y el Estado burgués interventor (NIS); y del exitoso arquitecto del primer Tigre asiático (después de Japón) en Singapur, Lee Kuan Yew.

Los cuatro países comparten ese mismo modo de producción transitorio con características nacionales diversas y en diferentes fases de evolución. Lo que todos han conservado es la superestructura política del Socialismo del Siglo XX (monopartidismo) que solo China está evolucionando hacia las circunstancias objetivas del Siglo 21. Es evidente que el intento de mantener esa superestructura del siglo XX, tal cual se heredó, no tiene futuro alguno en la actualidad.

7 – El Manifiesto Comunista del Siglo 21

Si Marx y Engels tuvieran que conceptualizar la liberación de la humanidad en las condiciones actuales y para el Siglo 21, partirían -al igual que en 1847- de la (emergente) estructura de clases sociales de la sociedad global. La solución de esta tarea varía para el Primer y Tercer Mundo; pero para el Tercer Mundo se puede ilustrar bien con el caso de China. La exitosa política socioeconómica del Partido Comunista de China (PCCh) habrá generado en pocos años más, la mayor clase media del mundo: alrededor de 500 millones de personas.

El proyecto de vida, la “Weltanschauung” (visión del mundo) de esta clase es universal: corresponde esencialmente al American/European Dream, es decir, al nivel de vida e ideología de las clases medias globales. Se trata de una clase universal con una Weltanschauung universal que se nutre de los atractores decisivos de la civilización burguesa: determinado nivel de vida; democracia pluripartidista parlamentaria; libertad de prensa y movilidad geográfica y social, incluyendo empresarial.

Como resultado de la emergencia de la nueva clase -el mayor actor social del mundo-, China se está quedando dividido en dos grandes bloques sociales y territoriales con, más o menos, el mismo número de ciudadanos cada uno (700 millones). El bloque rural y preclasemedia, con una ideología localista y tradicional, se encuentra sin liderazgo propio.

El bloque urbano-clase media está totalmente penetrado por el anhelo de la civilización burguesa-occidental. Cualquier visitante de China constatará tal fenómeno que impera también en la juventud, como he podido constatar, entre otros datos, en múltiples conferencias que he dado ante estudiantes de filosofía marxista en universidades chinas.

8 – Xi Jinping y Putin ante la encrucijada

La intención del PCCh de seguir siendo el sujeto decisor de China en el futuro depende, por lo tanto, de su capacidad, de desarrollar un proyecto nacional-universal, que logre satisfacer e integrar las ambiciones de ambos bloques sociales de poder. No hay solución militar ni ideológica-conservadora a este problema. La Fuerza Armada de tres millones de militares no puede controlar una población de 700 millones, mucho menos cuando se trata de una población genuinamente rebelde como la china.

Tampoco funcionará el intento de construir una gran muralla ideológica con valores confucianos, para bloquear la penetración de los valores “universales” de Occidente; o el intento de Putin de construir una civilización ortodoxa eurasiática, que es un proyecto retrógrado con homofobia incluida, justo cuando el Vaticano evoluciona hacia el Siglo XXI. La única salida para los sobrevivientes del Socialismo del Siglo XX es, por lo tanto, hacia adelante: la Fase Superior del Socialismo, es decir, el Socialismo del Siglo 21.

9 – Evolución y Revolución

Lamentablemente, la dizque “izquierda” global no entiende las grandes transiciones contemporáneas, porque, a diferencia de Marx, Engels, Lenin, Mao, Ho y Fidel, huye de la ciencia avanzada como el diablo del agua bendita. Atrapada entre las dulces mieles corruptoras del capitalismo actual y la somniferante tranquilidad de las luces del pasado, desconoce la unidad dialéctica del movimiento del cosmos.

Ese movimiento, que conceptualiza aún dogmáticamente en términos del siglo XIX, como evolución y revolución. Su ignorancia -en el sentido de la palabra- les impide entender la sabia frase de Arno Peters, fundador de la economía de equivalencias del Socialismo del Siglo 21, de que “La revolución es la ultima ratio (último “truco”) de la evolución”.

10 – Dios no existe

Pedir a una izquierda inmóvil que entienda el movimiento del universo, incluyendo su propio movimiento cero, es obviamente pedir peras al olmo. Hasta que no salga de su estado de “jóvenes hegelianos” (Marx), se quedará admirando con la boca abierta las milagrosas volteretas del Papa Francisco y, permaneciendo en su estado de reposo, conforme a la primera ley de Newton. Esta izquierda es la prueba viva de que Dios no existe y que Hegel se equivocó. Porque si existiera, la pondría en movimiento, motivado por la misericordia con la humanidad

29
Jul
15

uruguay, grecia y el capitalismo global

Un verano agitado

escribe; Luis C. Turiansky

El plan del autor había sido un comentario global sobre la crisis actual en el contexto europeo, destacando, lógicamente, el caso particular de Grecia. Pero el tema griego, demasiado importante en sí, terminó dominando la reflexión.

La actual temporada estival en el hemisferio septentrional, lejos de producir en la prensa el consabido vacío de noticias que los ingleses llaman “silly season” (época tonta) por la profusión de informaciones increíbles y sin corroborar, publicadas con el simple propósito de llenar las páginas, esta vez es pródiga en sucesos graves que reclaman la atención de los gobiernos y el público en general. La lista es tupida: una serie de ataques armados atribuidos al Estado Islámico asoló en junio en forma simultánea una playa tunecina colmada de turistas, zonas de la península de Sinaí donde se encontraban estacionadas unidades del ejército egipcio y las inmediaciones de una mezquita sunita en Kuwáit.

En Francia, un jefe de empresa fue decapitado por un empleado, aunque la relación con fuentes terroristas no se ha demostrado. Sirve de fondo la crisis de la inmigración clandestina, la sórdida guerra de Ucrania que parece reavivar pese a los acuerdos de Minsk, y la evolución negativa de los mercados de valores, que confirma la continuación de la recesión producida por los efectos de la crisis bancaria de 2008.

En medio de este panorama de incertidumbre ha tenido lugar la ronda de negociaciones de Grecia con sus acreedores internacionales, representados por los miembros de la Unión Europea que han adoptado el euro como moneda oficial (la “Eurozona”), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). La intransigencia de esta “troika” y la negativa de la parte griega a traicionar sus promesas electorales, terminaron en un callejón sin salida, y el primer ministro Alexis Tsipras decidió consultar al pueblo en un plebiscito histórico el 5 de julio, sobre la aceptación o rechazo de las condiciones formuladas por los acreedores para renovar la ayuda financiera a Grecia.

¿Por qué histórico? Fue la primera vez que un gobierno recababa el mandato popular antes de decidir sobre la aplicación de recetas neoliberales en contra del programa electoral que lo llevó al poder. Es más: el Gobierno recomendó votar en contra de las medidas, dejando bien claro que no representaban su opinión, y puso sobre el tapete su propia supervivencia en el poder en caso de desoír el electorado su recomendación. Independientemente del resultado de la consulta, se trata de un precedente único en su género.

La opción comportaba ciertos riesgos, naturalmente. La campaña de la derecha en Grecia y de las instancias financieras europeas y mundiales fue implacable, dando por sentado que a Grecia no le quedaba otra alternativa que aceptar las condiciones o renunciar a la moneda europea única, incluso que tendría que abandonar la Unión Europea. Se llegó a decir que la consulta no tenía sentido, porque el plan de ayuda económica había terminado. Las encuestas (como siempre, fácilmente manipulables) advertían como real la posibilidad de un resultado apretado o “empate técnico” que dividiría la sociedad griega en dos mitades, responsabilizando de ello al Gobierno. Tanto mayor fue la sorpresa cuando se conocieron las cifras: más del 61% de los votos por el “OXI” (No) recomendado por la coalición gubernamental y ganador en todos los distritos electorales del país, incluso en los lugares de tradicional predominancia de la derecha, como los barrios ricos de Atenas y la provincia de Laconia.

Es un triunfo cuya contundencia tendrá que tomarse en cuenta en toda próxima negociación. La “troika” ya no tendrá ante sí a un ministro de finanzas griego exasperante ni a un primer ministro idealista, sino que tendrá que responder a los legítimos representantes de millones de helenos que rechazaron sus propuestas y sostienen la necesidad de proteger a los sectores menos aventajados de la sociedad, como por ejemplo los jubilados.

La victoria del 5 de julio también dará nuevas esperanzas a otros movimientos similares que en Europa luchan en condiciones difíciles contra la actual política económica neoliberal. Sin duda constituirá un aliciente para el movimiento “Podemos” de España, muy cercano a “Syriza” en Grecia y que se apresta a entablar una decisiva batalla electoral.

El recurso de la democracia directa es un aporte indiscutible de la experiencia griega al debate sobre programas alternativos y métodos apropiados para superar el orden vigente y sus males sociales, acentuados por la actual recesión. Diversos autores señalan insistentemente que el capitalismo global no tiene solución para esta crisis. El economista Michel Husson habla de “estancamiento secular” y “capitalismo empantanado”. Por el momento, los esfuerzos de la izquierda tradicional de orientación socialdemócrata en el poder en varios países, como la propia Francia de dicho autor, tampoco han dado resultados.

Quien visite ese país ahora, se sorprenderá al comprobar que el deterioro espectacular de los distintos sectores económicos es visible fácilmente, entre ellos los servicios, entregados por los gobiernos de derecha anteriores a concesionarios privados de dudosa honestidad. Sin embargo, una salida revolucionaria no parece estar tampoco en el orden del día. Existen, además, serios peligros de una conflagración bélica de dimensiones globales y consecuencias imprevisibles. De ahí que la nueva izquierda independiente en formación busque respuestas más radicales aun dentro de los marcos del capitalismo global. Tendencias similares existen desde luego también en nuestro medio.

¿Saldrá airoso el Gobierno de Grecia en la nueva ronda de negociaciones? Es difícil predecirlo. Si continúa la tesitura radical de los neoliberales al mando de las instituciones financieras europeas y mundiales, seguramente no. En tal caso, los dueños del euro obligarán a Grecia a declararse en default y retirarse de la Eurozona. Tal vez no de la propia Unión Europea. Tsipras y sus amigos confían en que triunfe el sentido común, ya que las consecuencias de esta separación no se limitarían a Grecia, sino que afectarían a todo el sistema de la moneda única europea, para gran contento de los que manejan dólares y el “Minotauro global”.

Una opinión optimista al respecto ha expresado el presidente ruso Vladímir Putin: según él, las partes terminarán poniéndose de acuerdo; sabe lo que dice, porque Occidente es consciente de que el cisma podría llevar a Grecia a los brazos de Rusia y su Unión Eurasiática. Por su parte, el Brics y el flamante Banco de Desarrollo creado en Fortaleza y establecido en Shanghái, otro posible sostén de la economía griega en descalabro, mantiene hasta ahora un mutismo que invita a las interrogantes.

La victoria de los neoliberales podría incluso enterrar el propio proyecto de euro e incluso postergar sine die las ideas neo-keynesianas de moneda única mundial como garantía contra las crisis. Si la moneda única está vinculada a determinadas orientaciones económicas inamovibles estipuladas en los tratados, es imposible que se convierta en instrumento de progreso y de estabilidad económica.

En cambio, si triunfa el sentido común, todavía hay esperanzas de un cambio positivo a escala europea y tal vez mundial. El Primer Ministro de Italia, Matteo Renzi, representante de una izquierda más moderada, lo ha resumido así en su blog personal:

“Si nos mantenemos firmes y prisioneros de los reglamentos y la burocracia, Europa ha terminado. Reconstruir una Europa diversa no será tarea fácil después de lo ocurrido en los últimos años. Pero hoy es el momento propicio para tratar de hacerlo, todos juntos. Italia proveerá la parte que le corresponde”.

Y en Uruguay la Dra. Virginia Cardozo, ex candidata del Frente Amplio a la Intendencia de Montevideo, ha declarado: “Ojalá los que festejamos esta victoria en Grecia nos dejemos cuestionar por esto. ¿Qué luchas damos nosotros contra los grandes intereses? Aprendamos de Grecia. ¡Se puede decir NO! ¡No todo es negociable, se puede dar batalla a los grandes intereses económicos!”.

Imaginemos por un instante que un gobierno popular como el nuestro se encuentre en una disyuntiva parecida y someta al veredicto de las urnas temas controvertidos, surgidos de las relaciones con poderosas estructuras económicas internacionales: ¿será poner en peligro la confianza del electorado en su gestión, o más bien reforzarla?

27
Jul
15

corea …

Marcha por la paz en la frontera más militarizada del mundo

 

IPS

 

Mairead Maguire, Premio Nobel de la Paz 1976, describe la marcha de 30 mujeres constructoras de paz, procedentes de 15 países, por los 3,2 kilómetros de la zona militarizada (ZD) desde Corea del Norte a Corea del Sur. Hace 62 años se firmó el armisticio que puso fin a la Guerra de Corea, pero un tratado de paz nunca reemplazó al alto el fuego provisional y la ZD sigue dividiendo al país asiático. Las manifestantes reclaman que todas las partes involucradas disminuyan la militarización y avancen hacia un tratado de paz.

ste año se conmemoró el 62 aniversario del armisticio que puso fin a la Guerra de Corea. Un tratado de paz nunca reemplazó al alto el fuego provisional y la Zona Desmilitarizada (ZD) sigue dividiendo al país asiático.

La ZD, con sus alambres de púas, soldados armados en ambos lados y miles de minas terrestres explosivas, es la frontera más militarizada del mundo.

Hace 70 años, cuando se gestaba la guerra fría, Estados Unidos trazó de manera unilateral la línea a lo largo del paralelo 38, con el acuerdo de la antigua Unión Soviética, y dividió así un antiguo país que acababa de sufrir 35 años de ocupación colonial japonesa.

Los coreanos no tenían ningún deseo de ser divididos, ni poder de decisión para impedir la fractura de su país. Ahora, siete décadas después, el conflicto en la península coreana es una amenaza para la paz en Asia, el Pacífico y el resto del mundo.

Una de las mayores tragedias derivadas de esta política y aislamiento artificiales de la Guerra Fría es el desgarramiento de las familias coreanas y su separación física. En la cultura coreana las relaciones familiares tienen una profunda importancia, y muchas familias han estado separadas durante 70 años.

Aunque hubo un período de reconciliación entre ambos gobiernos coreanos durante los años de la llamada Política del Sol (1998-2007), cuando algunas familias tuvieron la alegría del reencuentro, este cesó debido al endurecimiento de las relaciones entre Corea del Norte y del Sur.

También terminó debido a las sanciones y las políticas aislacionistas impuestas por la comunidad internacional al pueblo de Corea del Norte, por las cuales su economía siguió sufriendo.

Corea del Norte recorrió un largo camino desde la década de 1990, cuando hasta un millón de personas murieron de hambre, pero muchos de sus habitantes permanecen en la pobreza, y se sienten aislados y marginados de Corea del Sur y el mundo exterior.

Como miembros de la única familia humana, y con el fin de mostrar nuestra solidaridad humana y generar empatía con nuestra familia norcoreana, llamar la atención mundial sobre la “olvidada” Guerra de Corea y pedir el diálogo con Pyongyang y un tratado de paz, un grupo internacional de mujeres se reunió para visitar Corea del Norte y del Sur y caminar a través de la ZD.

El 24 de mayo de 2015, el Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme, 30 mujeres constructoras de paz, procedentes de 15 países, realizaron el cruce histórico de los 3,2 kilómetros de la ZD desde Corea del Norte a Corea del Sur.

La delegación incluyó a la escritora y activista estadounidense Gloria Steinem, a dos ganadoras del premio Nobel de la Paz, la liberiana Leymah Gbowee y la autora de esta columna, a la coordinadora coreana Christine Ahn, cuyo sueño era cruzar la ZD, y a activistas por la paz, defensoras de derechos humanos, líderes espirituales y expertas coreanas.

Durante nuestra visita de cuatro días a Corea del Norte, antes de cruzar la ZD el 24 de mayo, tuvimos el privilegio y la alegría de conocer a muchas mujeres norcoreanas.

En un simposio por la paz realizado en Pyongyang escuchamos a mujeres norcoreanas hablar de sus horrendas experiencias de guerra y división. También participamos en multitudinarias marchas por la paz en Pyongyang y Kaesong, donde desfilaron miles de mujeres norcoreanas con hermosos vestidos tradicionales.

Debo admitir que, antes de esta visita, la primera que hice al Norte, nunca me percaté de la profunda pasión que los norcoreanos sienten por la reunificación con el Sur, y que se abran las fronteras para poder darles la bienvenida a sus familias de Corea del Sur y normalizar sus relaciones.

Los norcoreanos nos dijeron que la población de Corea es un solo pueblo. Aunque los coreanos tienen diferentes ideologías políticas, hablan el mismo idioma, tienen la misma cultura y comparten una dolorosa historia de guerra y división.

Los norcoreanos fueron aislados y separados de sus familias en Corea del Sur así como del resto del mundo, y sufrieron sanciones.

Dado que estas políticas de aislamiento no resolvieron problema alguno, nuestras delegadas creen que es necesaria una nueva estrategia de diálogo y un tratado de paz.

Nuestra marcha renovó la atención sobre la importancia de la solidaridad mundial para acabar con el conflicto de Corea, sobre todo desde la firma en 1953 del acuerdo del armisticio por parte de Corea del Norte (Corea del Sur no lo firmó), China y Estados Unidos, en nombre del mando de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que incluía a 16 países.

La marcha ayudó a resaltar la responsabilidad de la comunidad internacional, cuyos gobiernos fueron cómplices de la división de Corea hace 70 años, para apoyar la reconciliación y la reunificación pacífica del país.

El reto que implica superar la división de Corea se hizo evidente en las complejas negociaciones para realizar nuestro cruce de la ZD entre el Norte y el Sur, así como con el mando de la ONU, que tiene jurisdicción formal sobre la zona en cuestión.

Aunque esperábamos cruzar por Panmunjom, la “aldea de la tregua” donde se firmó el armisticio, decidimos, luego de que Corea del Sur y el mando de la ONU rechazaran la propuesta, que tomaríamos el camino acordado por todas las partes, en un espíritu de conciliación para que nuestras acciones no afectaran más la tensa relación Norte-Sur.

En Seúl encontramos cierta oposición. Aunque no nos reunimos con jefes de Estado ni apoyamos sistema político o económico alguno, y mantuvimos una postura neutral en todo el proceso, era evidente sin embargo que las divisiones en Corea del Sur se manifestaban en algunas de las recepciones y reacciones ideológicamente divididas que presenciamos.

No obstante, la marcha de la paz en Panju, en las afueras de Seúl, y un concierto organizado por el alcalde de la capital fueron muy concurridos, y muchas familias sudcoreanas nos dieron una cálida recepción.

Reconocemos que nuestra marcha internacional de mujeres por la paz es solo un comienzo, y seguiremos esmerándonos para incrementar los intercambios civiles y el liderazgo femenino, destacando la obligación que tienen todas las partes involucradas de disminuir la militarización y avanzar hacia un tratado de paz.

Por consiguiente, instamos a celebrar un mayor diálogo en todo nivel, en lo civil, económico, cultural, académico o gubernamental, y especialmente en la diplomacia entre los ciudadanos para la construcción de la paz, como una alternativa al conflicto militar pleno, el cual no es una opción.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2015/07/marcha-por-la-paz-en-la-frontera-mas-militarizada-del-mundo/

25
Jul
15

mariana … símbolo de la lucha por los niños desaparecidos

 

Mariana Zaffaroni. Foto: Victoria Rodríguez (archivo, mayo de 2011)
Mariana Zaffaroni. Foto: Victoria Rodríguez (archivo, mayo de 2011)

“Apropiarme de mi historia”

En pocas palabras.

 Llegó al Aula del juicio del Plan Cóndor el viernes, una de las jornadas más calurosas del verano, acompañada por su esposo. Mariana Zaffaroni Islas, que protagonizó uno de los casos de apropiación más conocidos de los años 70, y que tuvo que trabajar duramente en el camino por la recuperación de su identidad, parece una mujer serena, dispuesta a hablar de su historia y ponerla al servicio de una campaña que se está realizando en Europa para ubicar a otros niños secuestrados. “Se hizo justicia en Argentina y en Uruguay por los casos de mis padres. Pero yo necesito saber lo que pasó con ellos. No me importa conocer quién los mató, me importa conocer cuál fue el destino final de ellos. Y en el caso de mi mamá, quisiera saber si su embarazo llegó a término, si tengo un hermano o una hermana. Son cosas importantes de saber. Es fundamental que quien sabe lo diga, que los documentos -que tienen que existir- se puedan conocer. No hay forma de cerrar estos capítulos si no se sabe toda la historia”.

-Tu posición sobre esta historia cambió mucho en el transcurso de los años.

-Hoy traté de representar la lucha de mi abuela María Esther Gatti, que fue la persona que empezó ese juicio en Italia, y representar a la familia de mi padre. Ella inició y yo trato de dar una finalización a lo que ella no pudo concluir. Siento que mi obligación es estar en este lugar contribuyendo a la Justicia.

-¿Y desde el punto de vista personal? Durante tu declaración en la Corte hablaste de tu familia de crianza como tus “apropiadores”; es un gran cambio.

-En Uruguay saben que mi proceso de recuperación de la identidad fue largo pero continuo, y eso es un paso más. A partir de que dejé de resistirme a mi historia, a mi familia, a mi nombre, todo empezó a fluir lentamente hacia la persona que soy hoy, y que tiene una postura muy diferente a la que tenía hace muchos años. Estoy muy contenta con eso.

-¿Lograste descubrir el por qué de tu resistencia?

-Por un lado estuvo relacionado con mi edad. Todo eso me pasó en la adolescencia, en la época de más rebeldía, y yo estaba en contra de todo. Eso no aportaba madurez para que yo contribuyera con algo a esa historia. Pero fueron muchos los factores de mi resistencia. A medida que avanzo en mi introspección surgen cosas. No sé si puedo saber las causas, pero cada vez más me entero que algunas cosas, que yo percibía como naturales en aquel momento de mi vida, hoy puedo mirarlas y darme cuenta de que eran sólo energía puesta en resistir, en no querer hacerme cargo de mi historia, de apropiarme de mi historia. Esa resistencia en realidad lo único que hacía era dañarme a mí misma, para tratar de tapar algo que no se podía tapar de ninguna manera.

-Acerca de tu resistencia, tu abuela María Esther dijo que al momento de ser madre entenderías muchas cosas. ¿Tenía razón?

-Sí. En un primer momento yo me enteré de que la maternidad me había cambiado desde el punto de vista más evidente; ser madre pone de manifiesto la importancia de los lazos de sangre y de todo lo que una madre es capaz de hacer por un hijo. En los últimos tiempos, a raíz de cursos vivenciales que estuve haciendo, me di cuenta de que toda esa resistencia de muchos años, de alguna manera, salió cuando tuve mi hija. Dejé de resistir y parí mi historia junto con ella. Desde allí todo empezó a fluir lenta, pero permanentemente.

-¿Cómo es tu relación con la familia que te crió?

-Yo estoy sumamente agradecida; los años que viví con ellos los viví muy feliz. Luego uno puede mirar atrás y criticar y encontrar cosas que fueron mal hechas. Hoy por hoy, la relación no es tan fluida como antes, pero no dejo de reconocer todas las cosas que me dieron, no cosas materiales, sino la crianza y el amor. Yo soy una mezcla de lo biológico y de la crianza que tuve, entonces no puedo renegar en ningún momento que todo el tiempo que viví con ellos me constituye como persona. Aunque ahora no estoy viéndolos mucho.

-Leí que te sentís muy bien con la “comunidad” de los nietos recuperados. ¿Qué características tiene ese lugar?

-Durante mucho tiempo tenía un prejuicio con ellos porque, como yo mantuve una relación con mi familia de crianza, con mis apropiadores, pensaba que no podía encajar con ellos, que nunca podrían entenderme, que me iban a cuestionar. Entonces me mantenía apartada. La verdad es que cuando los conocí me di cuenta de que, si bien en un montón de cosas no coincidimos, porque cada historia y cada uno tiene su forma de pensar y su forma de asumir lo que pasó, tenemos algo en común. Y eso es que nadie va a entender mejor que nosotros cómo nos sentimos respecto de muchas cosas, cómo percibimos sentimientos, cómo tenemos experiencias en común. Eso es lo importante, lo que yo destaco; entre los nietos recuperados el hincapié es siempre en lo que tenemos en común.

23
Jul
15

negros o blancos ?

Afro descendiente:  un término racista y ofensivo

 

escribe: Enrique Ortega Salinas

El término afrodescendiente busca sustituir a las palabras negro y negra. Quienes lo manejan han de considerar, quizá sin darse cuenta, que negro o negra son términos ofensivos, degradantes, que se refieren a algo vergonzoso. Tal cual ya lo expresé en una nota anterior (“La guerra de las palabras”) me opongo fervientemente a utilizarlo.

Si blanco no es un insulto, tampoco lo es negro.

Las palabras de Bettina Piñeyro, edila frenteamplista por Soriano, manifestadas con orgullo al asumir su cargo en la Junta Departamental, me llevan a aplaudirla de pie: “Soy negra, no afrodescendiente”.

Lo llamativo es que la misma pertenece a Casa Grande, lista 3311 liderada por la senadora Constanza Moreira, un sector que lucha como nadie contra la discriminación sexual, generacional y racial; pero una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. No se logra igualdad ni respeto por medio de la cursilería (término con el cual, ya que estamos, busco sustituir la palabra estupidez, que es muy fuerte) sino con hechos más concretos y serios.

Fue este temor a la verdad que nos llevó a llamar no videntes a los ciegos, como si la palabra ciego fuera un insulto.

Recuerdo a Rúben Rada cuando riéndose de sí mismo contaba: “A los ocho años me di cuenta de algo terrible: era negro”. Él es negro y yo blanco. ¿Cuál es el problema? El problema lo tienen quienes creen que esto es un problema; así que, cortita y al pie: aplaudo a Bettina. Un ejemplo.

No se trata de que el término sea incorrecto, ya que hace referencia a las personas que nacieron fuera del África pero tienen antepasados en dicho continente. Desde el siglo XVI hasta el XIX, millares de personas fueron extraídas del África Subsahariana y trasladadas a otros continentes como esclavas. A sus descendientes se aplica dicho término, el cual también comprende a los descendientes de africanos que emigraron por otros motivos.

En Uruguay, y de acuerdo a la Encuesta Continua de Hogares del Instituto Nacional de Estadística, el 5,9 % de la población desciende de esclavos africanos, siendo mulatos en su mayoría.

Lo incorrecto no es el término, sino el motivo por el cual se utiliza: evitar ofender a alguien mencionando su condición, como si alguna divinidad hubiera decidido castigarlos oscureciéndoles la piel por alguna ancestral ofensa. Hablamos del orgullo gay; pero no del orgullo negro.

Me pregunto, habida cuenta de la irracionalidad del racismo, si se puede hablar seriamente de este asunto. Es increíble que en pleno siglo XXI el tema del color de la piel sea un tema. Ah, y en cuanto a mí, dejo constancia de que no soy ni eurodescendiente ni caucásico, sino blanco, lo cual, al fin y al cabo, me importa tres pepinos.

21
Jul
15

la recesión económica

Las ignoradas y/o silenciadas causas de la gran recesión

Vicenç Navarro
Vicenç Navarro Catedrático de Ciencias Políticas y Sociales en la Universidad Pompeu Fabra, profesor en la Universidad Johns Hopkins de Baltimore
 

crisisEn los últimos años se han ido publicando toda una serie de informes que coinciden en mostrar que algo preocupante y alarmante ha estado ocurriendo en la distribución de las rentas en la mayoría de países a los dos lados del Atlántico Norte (ver Determinants of functional income distribution – Theory and empirical evidence, International Labour Organization, 2013;Global Wage Report 2012/13. Wages and equitable growth, International Labor Organization; Effects of Globalization on Labor’s Share in National Income, Anastasia Guscina, Inernational Monetary Fund, 2006). Estos y otros trabajos coinciden en que:

Las rentas derivadas del trabajo han ido disminuyendo (como porcentaje de todas las rentas) desde finales de los años setenta y principios de los años ochenta. Aunque este descenso ha ocurrido en la mayoría de países a los dos lados del Atlántico Norte (Norteamérica y la Unión Europea), ha sido más marcado en los países europeos que en los países de Norteamérica (EEUU y Canadá). En Alemania y en Francia ha sido bastante acentuado (un descenso de 9 puntos), aunque en España ha sido incluso mayor (10 puntos).

Este descenso de las rentas del trabajo ha ido acompañado de un aumento de las rentas del capital (como porcentaje de todas las rentas).

Las rentas que han crecido en mayor medida dentro de las rentas derivadas del capital han sido aquellas rentas procedentes de la propiedad del capital financiero.

De las rentas del capital no financiero, un porcentaje muy elevado de ellas, un 35%, ha sido en forma de pago de dividendos (a los accionistas) a costa de subfinanciar las compensaciones salariales.

El énfasis en pagar dividendos ha determinado un cambio de actitud del mundo empresarial, enfocado en conseguir la máxima cantidad de beneficios lo más pronto posible (short-term benefits). Los gerentes de las grandes empresas han enfatizado el corto plazo, en lugar del largo plazo, en su comportamiento gerencial. Como consecuencia, los propietarios y gerentes del gran capital no financiero han expandido su dimensión financiera, comprando activos financieros, diluyéndose la línea de expansión entre capital financiero y capital productivo. La gran mayoría de las empresas de automóviles, por ejemplo, financiaron sus propias ventas, convirtiéndose en empresas también financieras, que se expanden a costa de invertir en productos financieros.

El hecho de que las rentas del trabajo hayan descendido como porcentaje de todas las rentas quiere decir que las rentas del capital han crecido más rápidamente que las rentas del trabajo, como resultado de que el aumento de la riqueza y de la renta total se ha distribuido de una manera muy desigual, favoreciendo sistemáticamente, durante este periodo 1980-2014, a las rentas del capital sobre las del trabajo. Es decir, que el mundo del capital ha ido consiguiendo más y más renta a costa del mundo del trabajo.

El contexto político de los cambios económicos

Los informes no analizan el contexto político de estos cambios. Pero cualquier observador de la vida política del mundo capitalista desarrollado puede ver que las causas más importantes de lo que estaba ocurriendo (véanse mis libros Neoliberalismo y Estado del bienestar. Ariel Económica, 1997; y Globalización económica, poder político y Estado del bienestar, Ariel Económica, 2000) eran las intervenciones públicas de los Estados que, a partir de los gobiernos del Presidente Reagan en EEUU y de la Sra. Thatcher en Reino Unido, se extendieron por la mayoría de países a los dos lados del Atlántico Norte, es decir, EEUU y la Europa occidental. Estas intervenciones, conocidas como neoliberales, fueron la respuesta del mundo del capital a las conquistas laborales y sociales que el mundo del trabajo había conseguido durante la época dorada del capitalismo (1945-1980). Consistían en lo que llaman “la flexibilización de los mercados laborales”, que es el término utilizado para definir la posibilidad de despedir a los trabajadores y debilitar a los sindicatos, con un aumento de la precariedad y una disminución de los salarios, destruyendo puestos de trabajo, lo que genera desempleo (una de las medidas más eficaces para disciplinar al mundo del trabajo). También, y como parte de su objetivo de debilitar a este último, estas políticas públicas recortaban derechos sociales, además de derechos laborales. El neoliberalismo no es, pues, ni más ni menos, que las prácticas en defensa del mundo del capital a costa del mundo del trabajo. Y el aumento de las rentas del capital a costa de las rentas del trabajo es un indicador de ello.

La crisis económica consecuencia del dominio del mundo del capital sobre el mundo del trabajo

Esta reducción de las rentas del trabajo determinó un descenso de la demanda doméstica, puesto que la mayoría de esta está generada por el consumo popular, que depende de los salarios y del tamaño de la población asalariada. Cuando estos bajan, la demanda doméstica se resiente.

Ahora bien, dos hechos ocurrieron que permitieron que el descenso de las rentas del trabajo no causara un mayor descenso de la demanda doméstica del que tuvo lugar. El crecimiento económico fue menor en el periodo neoliberal (1980-2014) que en el periodo anterior (1945-1980) en la mayoría de países capitalistas desarrollados, pero habría sido incluso menor si no hubiera acontecido la reunificación alemana, por una parte, y el gran crecimiento del capital financiero, por otra. La primera implicó una enorme inversión pública en aquel país, lo que, debido a la centralidad de la economía alemana en Europa, estimuló toda la economía europea (ver mi artículo “Capital-Trabajo: el origen de la crisis actual”, Le Monde Diplomatique, julio de 2013). Lo segundo -el gran crecimiento del sector financiero- fue resultado directo de la necesidad de las familias (y de las pequeñas y medianas empresas) de endeudarse, como consecuencia del descenso de las rentas del trabajo. De ahí el punto 3 enunciado anteriormente, es decir, que las rentas procedentes del capital financiero hayan crecido muy rápidamente durante el periodo neoliberal. Es más, la relativamente baja rentabilidad de la economía productiva, es decir, de la economía que produce bienes y servicios (debido precisamente al descenso de la demanda), explica que las rentas del mundo del capital –como los beneficios empresariales- hayan ido más y más a inversiones especulativas del capital financiero, lo cual explica los puntos 4 y 5. Es decir, la actividad especulativa ha ido amentando mucho más rápidamente que la actividad productiva. Y ahí está el origen de la Gran Recesión que, al explotar las burbujas especulativas (sean las burbujas que sean), quebró el sistema financiero -altamente especulativo-, generando la crisis más aguda que hayamos conocido desde la Primera Gran Depresión a principios del siglo XX. El colapso del sistema financiero permitió ver el enorme problema económico que estaba siendo ocultado por el crecimiento económico generado por las burbujas, y que era el gran vacío de la demanda (con el agravante de que ahora, a este problema de escasez de demanda se le ha sumado un enorme endeudamiento, tanto privado como público).

Las soluciones necesarias y urgentes son fáciles de ver

Las soluciones son, en realidad, muy fáciles de ver. La evidencia acumulada históricamente –tanto en la manera como se salió de la Gran Depresión en los años treinta y cuarenta, y como en la manera como Europa se recuperó después de la II Guerra Mundial- muestra que se tendría que hacer un giro de casi 180º en las políticas públicas que se han seguido, con un gran aumento de las rentas del trabajo a costa de las rentas del capital, y muy en especial de las rentas del capital financiero, que están hipertrofiadas. España es un claro ejemplo de ello: el sector financiero es tres veces superior, en términos proporcionales, al existente en EEUU, absorbiendo un número excesivo de recursos. En realidad, la banca debería considerase un servicio público –que podría o no ser una banca pública, de la misma manera que los taxis, que son privados, realizan un servicio público- que, como condición de su existencia, debería ser la de proveer crédito. El sector público bancario, por cierto, debería también extenderse, corrigiendo la situación actual en la que España tiene uno de los sectores bancarios públicos más pequeños de la UE-15, y es a la vez uno de los países donde es más difícil conseguir crédito. Naturalmente, la banca privada, que tiene excesivo poder en este país, controlando gran parte de los medios, se opondrá radicalmente a estas medidas, lo cual exigiría tomar medidas públicas que impidieran la instrumentalización de las instituciones políticas y mediáticas por parte de dicho poder fáctico (como ocurre en España, incluyendo Catalunya), medida urgente y necesaria para sanear la democracia española.

El Estado, tanto central como autonómico y local, debería comprometerse a alcanzar el pleno empleo, con salarios -como promedio, más altos- y condiciones laborales mejores (incluyendo el descenso del tiempo de trabajo), potenciando el poder del mundo del trabajo –tanto en el lugar de trabajo (incluyendo sistemas de cogestión y/o cooperativismo) como en la negociación colectiva-. Hoy España tiene enormes necesidades –como en las áreas del Estado del bienestar y en las ambientales- que necesitan grandes inversiones públicas, encaminadas además a llenar enormes vacíos que estimulen a la economía.

Estas son las medidas que deberían centrar las políticas económicas de un gobierno progresista. Ni que decir tiene que ello se facilitaría si cambiaran las coordenadas de poder europeas, con un cambio muy marcado de las sensibilidades políticas que hoy dominan Europa (conservadores y neoliberales), las cuales también dominan España (incluyendo Catalunya). Un punto central es el cambio del Banco Central Europeo (BCE), que debería convertirse en un banco Central en lugar de un lobby de la banca, como he señalado en múltiples ocasiones.

Una última observación. Se me dirá que, sin cambios en la Eurozona, España no puede hacer los cambios que sugiero. El hecho de dar importancia determinante de lo posible a causas externas –la externalización de responsabilidades- caracteriza a aquellas voces que insisten en que no hay alternativas posibles a las que se imponen desde Frankfurt (sede del BCE), Bruselas (sede de la Comisión Europea), Berlín (sede del gobierno Merkel) o Madrid (sede del gobierno PP), lo cual no es del todo cierto (ver libro Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España, Navarro, V., Torres, J. y Garzón, A.). Zapatero podría haber conseguido más dinero manteniendo el impuesto de patrimonio (2.100 millones de euros) o anulando las rebajas del impuesto de sucesiones (2.552 millones de euros), que congelando las pensiones (1.200 millones de euros). Rajoy hubiera conseguido casi el mismo dinero, 6.000 millones de euros, revirtiendo la bajada del impuesto de sociedades de las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año (y que representan el 0,12% de todas las empresas), que recortando la sanidad pública. El hecho de que escogieran una alternativa en lugar de otra no se debió a razones externas, sino a unas de muy internas: el grado de influencia diferencial sobre el Estado de distintos colectivos que están en el país. Ni que decir tiene que las causas externas son importantes, pero no puede concluirse como está ocurriendo hoy en España que sin un cambio en la Eurozona es muy poco lo que puede hacerse en España (incluyendo Catalunya). Esto es lo que las fuerzas conservadoras y liberales quieren que la gente se crea para así justificar las políticas que están imponiendo a la ciudadanía sin que tengan ningún mandato popular para así hacerlo.

19
Jul
15

cuba y eeuu; deshielo amistoso ?

117 años es demasiado tiempo

escribe: Emilio Comas Paret 

Tengo un amigo que en referencia a las insuficiencias de la Revolución Cubana, siempre dice que a un hombre que esté en el suelo, y con una bota militar apretándole el cuello, no se le puede pedir que sonría. Y ello es mucha verdad.

En la Declaración del Gobierno Revolucionario del pasado 1ro de julio del 2015, se lee textualmente:

“Como parte del proceso hacia la normalización de las relaciones, a su vez, habrá que construir las bases de unos vínculos que no han existido entre nuestros países en toda su historia, en particular, desde la intervención militar de los Estados Unidos, hace 117 años, en la guerra de independencia que Cuba libró por cerca de tres décadas contra el colonialismo español”.

Si cuando Norteamérica aprobaba la Joint Resolution el 19 de abril de 1898, y que en su primer acápite decía: “Primero: Que el pueblo de la Isla de Cuba es, y de derecho debe ser, libre e independiente”; hubiera cumplido a cabalidad este postulado, hoy las cosas, seguramente serían diferentes.

Pero la historia no transcurrió de esa manera, y luego de que USA tomara posesión de la Isla en una franca ocupación, el senador norteamericano .Orville Platt, presentó ante el Congreso de su país una enmienda a la Constitución de Cuba, en redacción entonces por la Asamblea Constituyente cubana, que en su aspecto más medular concedía a Estados Unidos la facultad de intervenir militarmente en la Isla “para la conservación de la independencia cubana, y el mantenimiento de un gobierno adecuado para la protección de vidas, propiedad y libertad individual…”

En otro artículo se proponía que la Isla de Pinos fuera omitida de los límites territoriales de Cuba, y el artículo séptimo planteaba que “el Gobierno de Cuba venderá o arrendará a los Estados Unidos las tierras necesarias para carboneras o estaciones navales en ciertos puntos”. Como se ve querían varios sitios, pero al final se quedaron solo con Guantánamo y hasta hoy.

La enmienda Platt vino acompañada de un Tratado de Reciprocidad Comercial que a mi personalmente se me parece mucho, muchísimo, al actual TLCAN.

Cuenta la leyenda que el gobernador Leonard Wood invitó a los asambleístas cubanos a una pesquería de cocodrilos, y con la lógica grosera de muchos estadistas yanquis, en medio de la excusión les espetó: “o república con enmienda o no república”. Siempre la votación fue 16 votos a favor y 11 en contra.

En fin, la actualidad es positiva, atractiva como nunca antes. Se abrirán las embajadas y ojalá que los diplomáticos norteamericanos cumplan con los postulados establecidos por la Convención de Viena y que plantean que las funciones de una misión consisten en “representar al Estado acreditante ante el Estado receptor; proteger en el Estado receptor los intereses del Estado acreditante y los de sus nacionales, dentro de los límites permitidos por el derecho internacional; negociar con el gobierno del Estado receptor; enterarse por todos los medios lícitos de las condiciones y de la evolución de los acontecimientos en el Estado receptor e informar sobre ello al gobierno del Estado acreditante; fomentar las relaciones amistosas y desarrollar las relaciones económicas, culturales y científicas entre el Estado acreditante y el Estado receptor”.

Muchas cosas quedan pendientes y por resolver, mucho se ha hecho en negativo, pero el 20 de julio, con la presencia de John Kerry en La Habana, se abrirá la embajada aunque el congreso logre que no se apruebe aún al embajador; y lo propio sucederá en Washington.

Alrededor de Cuba ha existido siempre una gran hostilidad, pero neutralizada por la resistencia del pueblo cubano, heroico para soportar penurias y hasta guerras, con el fin de llegar a este presente aún brumoso.

Por eso la alegría, y porque se llega con dignidad y no de rodillas, no pidiendo perdón, ni renunciando a sus conquistas sociales.

Lo que queda es discutir como amigos que ahora somos, al decir del presidente Obama, todos los asuntos pendientes.




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