Archivos para 30 septiembre 2013

30
Sep
13

Martin Luther King

Honoris causa

Martin Luther King: lo que no se ha dicho

escribe: Vicenç Navarro

// //
vincencnavarro Catedrático de Ciencias Políticas y Sociales en la Universidad Pompeu Fabra, profesor en la Universidad Johns Hopkins de Baltimore

A raíz del cincuenta aniversario de la Marcha de Washington, donde el Reverendo Martin Luther King dio su famoso discurso “Yo tengo un sueño” (I Have a Dream), se han escrito muchos reportajes, tanto en EEUU como en España, sobre aquella marcha y sobre Martin Luther King, refiriéndose a este último como una figura inspiracional que, actuando como la conciencia de la nación estadounidense, exigió a aquella sociedad el fin de la discriminación contra la población negra, de origen africano. Es difícil ver u oír aquel discurso sin conectar con su causa.

Ahora bien, esta imagen inspiracional de Martin Luther King se ha construido a costa de olvidar y hacer olvidar a otro Martin Luther King, el Martin Luther King real, que veía esta discriminación como resultado de unas relaciones de poder basadas en una explotación, no solo de raza, sino también de clase social. Se ha silenciado que Martin Luther King (a partir de ahora MLK) fue un socialista que, sin lugar a dudas, hubiera sido muy crítico con las sucesivas políticas, tanto domésticas como internacionales, llevadas a cabo durante todos estos años por los gobiernos federales, incluyendo la Administración Obama.

MLK estuvo en contra de la guerra del Vietnam, como hubiera estado en contra de las guerras de Irak y Afganistán, y no solo por su pacifismo, sino también por su antimilitarismo y antiimperialismo. Definió al gobierno de EEUU como “el máximo agente de violencia hoy en el mundo… gastándose más en los instrumentos de muerte y destrucción que en programas sociales vitales para las clases populares del país”. Era profundamente anticapitalista, como consta en su discurso de que “deberíamos denunciar a aquellos que se resisten a perder sus privilegios y placeres que vienen junto a los beneficios adquiridos de sus inversiones, extrayendo su riqueza a través de la explotación”.

Y en 1967 condenó con toda contundencia los tres diablos que –a su parecer- “caracterizaban al sistema de poder estadounidense, a saber, el racismo, la explotación económica y el militarismo”, acentuando que “las mismas fuerzas que consiguen enormes beneficios a través de las guerras son las responsables de la enorme pobreza en nuestro país” (todas estas notas proceden del excelente artículo de Michael Parenti “I Have a Dream, a Blurred Vision”, 29.08.13).

Y su último discurso, en apoyo de las reivindicaciones de los trabajadores de los servicios de saneamiento que estaban en huelga, concluyó con la famosa frase de que “la lucha central en EEUU es la lucha de clases”. Dos semanas más tarde fue asesinado, sin que nunca se haya aclarado tal hecho. Una persona fugitiva de la cárcel de Missouri, James Earl Ray, fue acusado de asesinarle. Fue detenido en el aeropuerto de Heathrow, en Londres, con gran cantidad de dinero en su posesión. Nunca se aclaró quién dio ese dinero.

MLK fue un socialista radical en sus análisis y en sus propuestas

Una cosa es que MLK fuera la conciencia de EEUU, exigiendo que no se discriminara a los negros, petición con un fuerte contenido moral al cual era difícil oponerse. Pero otra cosa muy distinta y amenazante para la estructura de poder era subrayar que el origen de la pobreza y discriminación (que incluye también a amplios sectores de la clase trabajadora blanca, además de la negra, pues la mayoría de pobres en EEUU son blancos) requiera un cambio revolucionario (por muy no violento que sea) de las estructuras capitalistas de aquel país. Y la elección del Presidente Obama prueba, precisamente, la certeza del diagnóstico de MLK. Hoy el Presidente de EEUU es un afroamericano, lo cual, no hay ninguna duda, es un gran adelanto. Pero la pobreza entre negros (y entre blancos) en EEUU no ha cambiado desde entonces.

De ahí la enorme hostilidad del establishment estadounidense, del cual la Policía Federal, FBI, fue un elemento clave, dirigida por una de las figuras más nefastas de la historia de EEUU, J. Edgar Hoover (definido por el famoso periodista Russell Baker, del New York Times, como un “tirano patético”) que había intentado convencer al Fiscal General del Estado Federal, Robert Kennedy, “de que el cerebro de los negros era un veinticinco por ciento más pequeño que el de los blancos”. Era cercano políticamente al senador segregacionista de Carolina del Sur, Strom Thurmond, e intentó por todos los medios desacreditar al movimiento antisegregacionista y a sus dirigentes, gran número de los cuales eran socialistas y comunistas. En realidad, fueron los sindicatos, y muy particularmente, el sindicato del automóvil, el UAW (United Automobile Workers) los que financiaron en gran parte tal marcha. Y a la izquierda de MLK en la marcha estaba Walter Reuther, su secretario general, socialista y blanco. Una tercera parte del cuarto de millón en la marcha de Washington eran blancos, gran número de ellos sindicalistas y miembros de partidos de izquierda. El eslogan de la marcha era “libertad, justicia y trabajo”. Y el organizador de la marcha, Asa Philip Randolph, era el sindicalista afroamericano más conocido en EEUU, dirigente del sindicato ferroviario (Paul Le Blanc, “Revolutionary Road, Partial Victory. The March on Washington for Jobs and Freedom”, Monthly Review, Sept 2013).

Y cuando el Presidente Kennedy, a instancias de Hoover, jefe del FBI, puso como condición para que él apoyara la marcha, que despidiera del liderazgo a aquellos radicales que estaban en puestos de dirección, MLK se negó. La presión de la calle era tal que el Presidente Kennedy decidió a última hora apoyar la marcha, recibiendo a MLK en la Casa Blanca. Y el obispo católico de Washington, Patrick O’Boyle, amenazó con no participar en la marcha a no ser que los discursos (que se habían distribuido con antelación) se moderaran.

Últimas observaciones. En 1986, el día del nacimiento de MLK fue declarado fiesta nacional cada año. Pero en esta captura de la imagen popular de MLK se ha transformado deliberadamente su mensaje y figura para reciclarlo como una figura inspiracional, conciencia del país, a favor de los derechos civiles de la población afroamericana (con especial hincapié en su poder de votar), olvidándose deliberadamente del MLK real, que pidió un cambio profundo, no solo en las relaciones de raza, sino también de clase social. De esto último ni se habla.

La historia se repite: las campañas de Jesse Jackson

Yo tuve la oportunidad de experimentar una situación parecida durante mi participación en la campaña electoral del Reverendo Jesse Jackson (que estaba con MLK cuando fue asesinado), en las primarias a las elecciones del candidato presidencial del Partido Demócrata. En respuesta a su invitación, fue senior advisor (asesor especial) en su campaña del 1984, y más tarde en la del 1988. En 1984, y en contra de mis consejos, se presentó como la voz de la minoría negra, exigiendo su incorporación a la sociedad americana. En aquella campaña, el establishment liberal estadounidense (cuyo mayor portavoz era y es The New York Times) escribió un editorial enormemente positivo acerca de su candidatura. La razón de que yo desaconsejara esta estrategia, sin embargo, era fácil de entender. Un representante de los intereses de una minoría difícilmente podría alcanzar el apoyo mayoritario de la población votante. Presentarse como el candidato de una minoría defendiendo primordialmente los intereses de tal minoría, no era la mejor manera de ganar el apoyo de la mayoría, para ser Presidente de los EEUU.

En 1988, sin embargo, no se presentó como la conciencia de EEUU o la voz de los negros, sino la voz de la clase trabajadora de EEUU. Y cuando los medios le preguntaron cómo él –negro- obtendría el voto del trabajador blanco, contestó: “haciéndole ver que tiene más en común con un obrero negro, por ser obrero, que con su patrón (boss) porque sea blanco”. Cuando se suman todos los colores (negro, blanco, amarillo, gris, etc.) la clase trabajadora de EEUU es la mayoría de la población. En un discurso de clase, movilizó las bases del Partido Demócrata (que están más a la izquierda que su dirección), y consiguió el 40% de todos los delegados en el congreso del Partido Demócrata. Nunca antes, ni después, las izquierdas en EEUU tuvieron tanto poder desde los años 50. Y The New York Timesescribió un editorial muy negativo diciendo que Jesse Jackson, en caso de ser elegido, destruiría EEUU, es decir, su EEUU.

La lección de esta situación es clara. La estructura de poder deriva su enorme influencia de su poder de clase (así como género y raza). Y no permite que se toque ese poder, derivando las legítimas demandas de fin de discriminación de género y raza, reciclándolas (incluyendo elementos de tales grupos discriminados dentro de la estructura de poder) para poder adaptarlos a la estructura social dominante. Existe hoy un Presidente afroamericano y una clase media negra que no existían antes, lo cual es motivo de celebración. Pero el estándar de vida de la mayoría de negros y blancos (pertenecientes a la clase trabajadora) no ha mejorado durante todo este periodo. Así de claro.

29
Sep
13

Uruguay … el cuasi acuerdo de los PPTT

perspectivas

¿Qué política económica propone la oposición?

Ricardo Daher periodista

 

La respuesta a esa interrogante no está todavía en un programa de gobierno, pero es fácil de deducir si se atiende a los comentarios de sus dirigentes sobre la Rendición de Cuentas, y sobre los reclamos de las gremiales empresariales y sindicales.

Días atrás, un documento de varias gremiales empresariales, Cámara Nacional de Comercio y Servicios, de Industria, Asociación y Federación Rural, entre otras, analizando la realidad económica nacional y sugiriendo medidas para el futuro, fue ampliamente elogiado por los dirigentes de los partidos blancos y colorados. Esas propuestas, unidas a los pronunciamientos de los legisladores blancos y colorados en la discusión de la Rendición de Cuentas, parecen resumir las grandes líneas de la política económica que tendría un gobierno blanco-colorado. Un gobierno que sin duda será de coalición, porque es seguro que solo será resultado de un triunfo en el balotaje.

Las principales propuestas de las cámaras empresariales, elogiadas por los senadores Juan Pedro Bordaberry, José Amorín Batlle, Luis Alberto Heber y Jorge Larrañaga, apuntan a achicar el Estado y sus gastos, derogar o hacer inefectiva las regulaciones del Estado en la vida económica, poniendo fin a los consejos de salarios, disminuyendo el papel de los entes y empresas públicas, si es posible intentar una nueva privatización o al menos desmonopolizar aún más ciertos servicios, en especial Ancap, UTE y Antel, mayor apertura al mundo reduciendo los compromisos dentro del Mercosur, actuar sobre el tipo de cambio para mejorar la competitividad (hasta una posible devaluación), acordar acuerdos de libre comercio con Estados Unidos y otros países fuera del bloque regional, cortar vínculos económicos con Venezuela, tomar distancia de Brasil y por supuesto, ignorar a Argentina si vuelve a pesar la corriente kirchnerista en las próximas elecciones nacionales.

Tanto las cámaras empresariales como los dirigentes de la oposición, insisten en que Uruguay ha perdido competitividad y apuntan al tipo de cambio y el gasto del Estado. En sus críticas al gasto público, el documento de los empresarios apunta a que ese gasto “se vuelca mayormente hacia los bienes y servicios no transables”, es síntesis, al gasto social y de funcionamiento.

El documento aplaudido por la oposición sostiene que el gasto del Estado es desproporcionado ante la calidad de los servicios que brinda. Denuncian que las empresas públicas tienen demasiado poder y que existe un “excesivo” sistema de regulación sobre las actividades económicas. En ese sentido sostienen que “el camino debe ser el inverso”. Incluso proponen que Ancap pierda el monopolio para importar combustible y que se debería facilitar más la inversión privada en proyectos de energía.

También señalan cómo traba la ley de negociación colectiva, y reclaman “el diseño de un modelo de relaciones laborales moderno basado en la confianza y la cooperación”.

Las cámaras empresariales y la oposición insisten en que los aumentos salariales deben ser moderados, no mayores a la inflación, y que ya no es necesario recuperar más el salario real.

En el plano internacional reclaman “acuerdos comerciales con terceros países o bloques económicos” en especial con la extrazona del Mercosur. En especial insisten en retomar las negociaciones para un TLC con Estados Unidos e integrarse a la Alianza para el Pacífico, y por supuesto, reducir los contactos con Venezuela y demás países del ALBA.

28
Sep
13

Leonardo Boff

Desafío permanente: la responsabilidad socioambiental de las empresas

 

Leonardo Boff / teólogo
 
 
Ya hemos dejado atrás el economicismo del Nobel Milton Friedman que en el Time de septiembre de 1970 decía: «la responsabilidad social de la empresa consiste en maximizar las ganancias de los accionistas». Noam Chomsky es más realista: «Las empresas son lo más cercano de las instituciones totalitarias». No tienen que dar explicaciones al público o a la sociedad. Actúan como depredadoras, teniendo como presas a las otras empresas. Para defenderse, las poblaciones disponen solamente de un instrumento: el Estado. Pero hay sin embargo una diferencia que no se puede pasar por alto: «mientras que, por ejemplo, la General Electric, no debe satisfacer a nadie, el estado debe dar explicaciones a la población con regularidad» (en Le Monde Diplomatique de Brasil, nº 1, agosto 2007, p. 6).

Ya hace décadas que las empresas se han dado cuenta de que son parte de la sociedad y que tienen una responsabilidad social en el sentido de colaborar para que tengamos una sociedad mejor.

Puede definirse así: La responsabilidad social es la obligación que la empresa asume de buscar metas que, a medio y largo plazo, sean buenas para ella y también para el conjunto de la sociedad en la cual se encuentra.

Esta definición no debe ser confundida con la obligación social que significa el cumplimiento de las obligaciones legales y el pago de los impuestos y de las obligaciones sociales de los trabajadores. Esto es simplemente lo exigido por ley. Ni es la respuesta social: la capacidad de una empresa de responder a los cambios producidos en la economía globalizada y en la sociedad, como por ejemplo, el cambio de la política económica del gobierno, una nueva legislación y las trasformaciones del perfil de los consumidores. La respuesta social es aquello que una empresa tiene que hacer para adecuarse y poder reproducirse.

La responsabilidad social va más allá de todo esto: es lo que hace la empresa, después de cumplir con todos los requisitos legales, para mejorar la sociedad de la cual forma parte y garantizar la calidad de vida y el medio ambiente. No sólo lo que hace para la comunidad, lo que sería filantropía, sino lo que hace con la comunidad, con la participación de sus miembros en proyectos diseñados y supervisados en común. Esto es liberador.

En los últimos años, sin embargo, gracias a la conciencia ecológica despertada por el desajuste del sistema-Tierra y del sistema-vida, ha surgido el tema de la responsabilidad socio-ambiental. El hecho principal se produjo el 02 de febrero de 2007, cuando el organismo de la ONU que reúne a 2.500 científicos de más de 135 países, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), después de seis años de investigación, dio a conocer sus datos al público. No estamos yendo hacia el calentamiento global y los profundos cambios climáticos. Ya estamos dentro de ellos. El estado de la Tierra ha cambiado. El clima va a variar mucho, si no hacemos algo, puede aumentar hasta 4-6 grados centígrados. Este cambio, con un 90% de certeza, es antropogénico, lo que significa que es causado por los seres humanos, más bien, por el tipo de producción y de consumo que ya cuenta con cerca de tres siglos de existencia y que hoy en día se ha globalizado. Los gases de efecto invernadero, especialmente el dióxido de carbono y el metano, son la causa principal del calentamiento global.

La cuestión que se plantea a las empresas es la siguiente: ¿en qué medida contribuyen a limpiar el planeta, a introducir un nuevo paradigma de producción, de consumo y de reciclado de residuos, de acuerdo con los ritmos de la naturaleza y la red de la vida, y no sacrificando los bienes y servicios naturales?

Este es un tema que se está discutiendo en todas las grandes empresas globales, sobre todo después del informe de Nicholas Stern (ex-economista principal del Banco Mundial), del informe del ex-vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore: Una verdad incómoda, y de las varias convenciones de la ONU sobre el calentamiento global. Si de ahora en adelante no se invierten unos 450 mil millones de dólares al año para estabilizar el clima del planeta, en los años 2030-2040 será demasiado tarde y la Tierra entrará en una era de grandes extinciones, que afectará en gran medida a la especie humana. Una reciente reunión de la Agencia Internacional de la Energía destacaba que las decisiones tienen que ser tomadas ahora y no en 2020. El año 2015 es nuestra última oportunidad. Después será demasiado tarde e iríamos al encuentro de lo indecible.

Estos problemas ambientales son de tal importancia que se anteponen a la simple cuestión de la responsabilidad social. Si no aseguramos primero el planeta Tierra con sus ecosistemas no hay manera de salvar a la sociedad y al conjunto empresarial. Por lo tanto: ¡responsabilidad socio-ambiental!

27
Sep
13

Cuba EEUU

Hay algo de nuevo en la política de Obama hacia Cuba?

Esteban Morales

 

Obama, en su discurso de campaña de Miami en el 2008, hizo varias promesas. Es sintomático, que no cumplió ninguna, excepto la de levantar las restricciones que Bush había impuesto a los cubano americanos para los viajes y el envío de remesas a Cuba.

Continúan incumpliéndose: el cierre de la Base Naval de Guantánamo, que aún está pendiente; las conversaciones con el gobierno de Irán; las conversaciones con Venezuela, ambas cada vez más lejos; el acercamiento a los países latinoamericanos, que ha sido mínimo; el retiro de las tropas de Irak y Afganistán, países en los que parece estar en un callejón sin salida, y las conversaciones con Cuba, que se han limitado a asuntos muy puntuales, como migración y correos.

Sus declaraciones de que conversaría con Cuba, carecían de antecedentes desde el gobierno de J. Carter, porque aunque se efectuaron conversaciones en casi todas las administraciones, salvo durante la de George Bush (hijo), solo J. Carter, por medio de una Directiva Presidencial, de marzo de 1977, expresó claramente, su interés de conversar para normalizar las relaciones. Esa fue además, la administración en que más se avanzó de manera integral, con tales propósitos. Como antecedente, de otro gobierno demócrata, tenemos el mensaje que J.F. Kennedy, había enviado a Fidel Castro, a través del periodista J.Daniel, quienes conversaban, el mismo día que llegó la noticia del asesinato del presidente Kennedy en Dallas.

La administración de George Bush (hijo) se caracterizó por llevar las relaciones a los puntos más críticos desde la década de los años sesenta. Además de agresivo, Bush era un individuo, como se dice, “de pocas luces” y eso lo hacía aun más temible. Es asombroso que una persona como él haya llegado a presidente de los Estados Unidos; lo cual quiere decir que la sociedad norteamericana es capaz de tomar decisiones que van en la dirección contraria a las ideas y mecanismos que serían capaces de preservarla como nación. George Bush (hijo) era un verdadero “burro caprichoso”, sentado en la silla presidencial. Y así permaneció ocho años.

Esta última administración, inmediata anterior a la de Obama, sembró preocupaciones, especialmente, en algunos de los políticos que hoy acompañan al Presidente. Las que pueden ser sintetizadas del modo siguiente:

  1. Bush se pre sentaba siempre con un discurso extremo agresivo hacia Cuba. Con posterioridad al incidente de l a T orres G emelas, adopt ó un alto grado de peligrosidad. E staba dispuesto a llevar sus tropas a lo que llam ó , “ sesenta rincones oscuros del mundo ” , s iendo l ó g ico suponer, que Cuba estaba entre ellos.
  2. Sus medidas de bloqueo afectaban indiscriminadamente a todo s , en especial , al g obiern o c ubano y a la sociedad civil . Enajen á n dose as í , potencial es aliados dentro de C uba . A tal punto, que era posible encontrar, dentro de la propia disidencia contrarrevolucionaria , quienes no estaba n de acuerdo con la pol í t ica de bloqueo.
  3. H ac í a un uso excesivo de sus prer rogativas pres idenciales, que m á s all á del congreso, le facilitaban apretar a Cuba en la pol í t ica de bloqueo . Llegando al extremo de imponer sus criterios de quienes pod í a n ser considerados familia res o no entre los cubanos residentes en Estados Unidos.
  4. L iquidaba la p osibilidad de crear una plataforma com ú n de intereses de la familia cubana en tre ambos lados del Estrecho de La Florida , por lo que tanto l os de un lado como los del otro , se pod í a n percibir como agredidos.
  5. La actitud de Bush tend í a a aislar lo de sus alia dos in ternacionales quienes interpretaban el bloqueo como una pol í t ica humanitariamente desastrosa. Sol o el Sr. Aznar, con posterior idad a la Helms-B urton, hab í a implantado la llamada “ Posici ó n Com ú n ” , siguiendo fielmente la pol í t ica de Bush. Aunque no po d í a impedir las relaciones comerciales de Cuba con los p a í s es e uropeos, vistos por separados .

Es cierto que Obama levantó todas las medidas de Bush, por la existencia de ciertas presiones internas y sobre todo internacionales, pero también porque estas les resultaban incompatibles con las intenciones respecto a Cuba que deseaba comenzar a desplegar. Como todo presidente que le antecedió, quería imprimir su sello en la política hacia la Isla.

Obama no solo aprovechó sus prerrogativas presidenciales, para dar marcha atrás a las medidas de Bush, sino que las extendió más allá, en sentido positivo. Aumentó las posibilidades de envío de remesas, de paquetes, los vuelos comerciales por diferentes puertos de salida y llegada, eliminó el criterio restrictivo de familia, otorgó más visados para contactos personales y para el intercambio cultural y académico.

Claro que Obama había ganado el estado de La Florida y quería volverlo a ganar en el 2012, por lo cual sus medidas cumplían varios propósitos.

  1. Despegar se de Bush en la pol í t ica hacia Cuba. Lo cual tambi é n le permit í a identificarse con sectores pol í t icos m á s positivos. Esta que tal vez fue una intenci ó n de Obama al principio, la frustr ó totalmente su secretaria de estado , Hilary Clinton , que en pol í t ica e xterior, se comportaba lo m á s parecido al “ Golum del S e ñ o r . de los A nillos ” . Fue entonces que la pol í t ica de Obama comenz ó a tomar las facetas exteriores m á s negativas, que aun no ha logrado abandonar. Se dice entonces, que no ha podido quitarse de encim a a los “ buitres de Wall Street ” , ni a los “ perros de la guerra ” .
  2. Lanzar una se ñ a l positiva hacia Cuba, a unque hab í a dicho que mantendr í a el bloqueo . L a se ñ a l estaba dirigida a Miami y de “ carambola ” a la sociedad civi l cubana , que hab í a reaccionado po si tivamente y estaba muy e speranzada con su elecci ó n presidencial.
  3. E nviar una se ñ a l positiva hacia el hemisferio latinoamericano y caribe ñ o , en el que sent í a deb í a recuperar el espacio que G. Bush hab í a perdido.
  4. P on er en evidencia, que apreciaba de manera d iferente a su antecesor, c ó m o deb í a n ser las relaciones futuras con Cuba.

Obama ha cambiado totalmente el foco de la política, aprecia como una necesidad el acercamiento a una Cuba que entraba en un proceso de cambios, sobre los cuales se ha propuesto tener algún impacto. Solo le queda el bloqueo, asunto que ya es bastante impopular, tanto en la política interna como internacional de Estados Unidos.

Algunos de nuestros dirigentes, han dicho expresamente, que las medidas de Obama han sido insuficientes y cosméticas. Pero hay que tener en cuenta que desde Carter, no se adoptaban tantas medidas que potencialmente tuviesen la posibilidad de impactar sobre la sociedad civil cubana, para cambiar la imagen del presidente estadounidense.

L a persistencia del bloqueo no nos puede oscurecer la realidad de que las medidas de Obama, hasta la más reciente de otorgar los cubanos que quieran viajar a Estados Unidos por asuntos familiares, visas múltiples por cinco años, puede tener un impacto interno, que no resulta despreciable, especialmente en los momentos en que se encuentra la sociedad cubana.

Esta medida, unida a las facilidades que ha dado Cuba mediante las nuevas regulaciones migratorias, no parece ser otra cosa que el comienzo de un flujo casi incontrolable y masivo entre cubanos de acá y cubanos de allá. Servirán para que todos los que residen en Estados Unidos y así lo deseen, puedan viajar a Cuba y vivir en ella durante largos períodos, y los que residen en Cuba, puedan viajar frecuentemente a los Estados Unidos y permanecer allá por un período largo.

Todo ello apunta a que un grupo importante de cubanos, hacia un futuro no lejano, compartirán su vida entre Cuba y Estados Unidos, lo que sin dudas, tendrá sus impactos políticos en ambas sociedades. De manera especial en la sociedad cubana, que tal vez logre recuperar una parte de su población emigrada; recibir crecientes inversiones por la vía familiar para pequeños y medianos negocios, compras de casas, incremento del intercambio cultural y científico, entrada de tecnología y como resultado, la formación de una población multinacional entre ambos lados, sin que ninguno de esos grupos poblacionales pierda sus identidades.

En esas circunstancias, el bloqueo podría irse en disolvencia. Si en Vietnam, el bloqueo terminó por la vía de la relación comercial creciente; en Cuba, podría terminar por la vía del intercambio migratorio creciente entre dos países muy cercanos geográficamente, en que los cubanos residentes en ambos lados, comparten hábitos, intereses culturales, aspiraciones de vida, idiosincrasia y deseos de reencontrarse con sus familiares. En tal situación, las diferencias idiomáticas, no tendrá ningún significado sustancial.

Lo que comenzará a tener lugar con los cambios en la política migratoria entre ambos países, tendrá un impacto hacia el futuro, donde la política de confrontación perderá liderazgo, cediéndolo a la relación societal. Serán ambas sociedades, en sus mutuas interrelaciones, las que solucionarán el conflicto que hoy las aqueja, en contra de la voluntad de una masa creciente de ciudadanos en ambos países. Se aprecia con claridad, que la sociedad estadounidense en particular, ha comenzado a tener un papel más activo en la política hacia Cuba, de lo que hace solo unos años, habríamos podido imaginar.

Pero sin dudas, en el corto plazo, la política hacia la Isla de Obama ha resultado cuidadosa y de “compás de espera”. Por lo que, aunque se habla de que Cuba no es una prioridad en la política norteamericana, bastante atención le ha prestado el Presidente. Luego, algo quiere conseguir con esa política, que esencialmente no es nueva, pero tampoco es la de Bush y que según mi apreciación, es más inteligente y constituye un posible aporte para cambios hacia el futuro de la relaciones entre ambos países.

Creo que Cuba ha cambiado mucho en los últimos veinticinco años. Ya no es una sociedad monolíticamente revolucionaria como lo fue antes. Aún no ha logrado salir completamente de la crisis económica de los años 90, lo que ha impactado negativamente en el tejido espiritual de la nación cubana. Basta leer el discurso de nuestros líderes, desde el del Comandante en Jefe Fidel Castro en la Universidad de La Habana, en noviembre del 2005, hasta el más reciente del Cro. Raúl Castro, en la clausura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, para percatarnos de lo dramática que es la situación. Todo indica que se está produciendo un paulatino proceso de complejizacion de la situación interna cubana, que no es posible desconocer y mucho menos soslayar. Obama tampoco soslaya esa realidad y estoy seguro que pretende sacar provecho de ella.

No hay un solo discurso reciente de la dirigencia política cubana, que no alimente esa percepción, de que Cuba se encuentra atravesando la más difícil encrucijada de su historia.

Mucho antes de que esta situación se presentara, los acontecimientos de entre finales de los años ochenta y principios de los noventa, con el despliegue de la crisis económica (1989-1994), la desaparición de la URSS (1991) y el incidente del Narcotráfico (1989) así como con la retirada de las tropas cubanas de África (segunda mitad de los ochenta) el llamado por mí, “Foco de la Política de Estados Unidos hacia Cuba”, comenzó a variar.

Mientras Cuba había sido fuerte en su activismo internacional y su situación económica interna se desenvolvía favorablemente (1971-1985), la política norteamericana miraba preferiblemente hacia la presencia internacional de Cuba. Los condicionamientos que se exigían a Cuba eran entonces, salir de África, eliminar su presencia en Centroamérica, dejar de apoyar a los movimientos revolucionarios, así como romper sus conexiones con la URSS.

Pero cuando se comenzaron a presentar las dificultades internas mencionadas, se produjo una variación del foco de la política norteamericana. Se comenzó a mirar hacia la dinámica de la realidad interna de Cuba, como quien observa la evolución de una bacteria dentro del microscopio electrónico. Cuba, como realidad interna, pasaba a ser el centro de la política norteamericana y así se plasmó explícitamente, cuando se dijo: “… que se trataría de una política calibrada, en correspondencia con lo que en Cuba ocurriera ”.

Las exigencias a Cuba, por parte de la política norteamericana comenzaron a ser de manera preferente: respetar los derechos humanos, avanzar hacia la democracia liberal, hacer elecciones libres, dejar de colaborar con el narcotráfico y el terrorismo, así como avanzar hacia la economía de mercado, entre otros. Todos apoyados en el proyecto de subvertir el régimen político de Cuba, hasta producir el llamado “cambio de régimen”.

Los denominados “Documentos de la transición”, bajo la redacción de Collin Powell en el 2004 y “mejorados” después por Condoleza Rice en el 2006, daban forma definitiva a las intenciones hacia Cuba, bajo la administración de G.Bush (hijo). Según tales documentos, en Cuba no tenía lugar nada positivo, todo debía ser revertido, todo debía ser cambiado. Aparecían también los temas pivotes de la desestabilización interna: religión, raza, jóvenes, mujer, xenofobia y otros.

Este contexto, antes explicado, no ha sido aun superado por Cuba, en su situación interna, ni por Estados Unidos en su política hacia la Isla.

Obama en el 2008, inició su política hacia Cuba, apoyándose en esas plataformas: la situación interna de Cuba, sus dificultades económicas y sus esfuerzos para lograr un modelo económico, propio y sustentable, que permitan al país, preservar su soberanía e independencia. Por cuanto, la realidad de una independencia cubana, siempre amenazada por Estados Unidos, continúa siendo una realidad, ello no es más que la misma “Política de la Fruta Madura”, solo que “modernizada” y ahora adaptada a las condiciones en que la nación cubana se tiene que desenvolver.

Cuba continua estando dentro del proyecto de expansión imperial de Estados Unidos y ahora la Isla, con las condiciones que ha logrado crear en el orden material y cultural, en más de cincuenta años, sumado a sus condiciones naturales, incluso mejoradas, resulta como nunca antes, un “estado holgura” de esa expansión norteamericana. Ese proyecto nunca ha sido abandonado por los sectores de poder en los Estados Unidos y es compartido por muchos ciudadanos norteamericanos y también por algunos cubanos de aquí y de allá, que lo ven con la mayor naturalidad.

¿O acaso pensamos que los potenciales anexionistas están solo en Miami? Es más, yo diría, que el número de potenciales anexionistas en Cuba ha aumentado, como resultado de las dificultades de su anterior modelo económico y de la lucha que implica encontrar el que nos salvaría como nación.

Pienso que después de cincuenta y cuatro años, son menos los que en Cuba están dispuestos a recorrer de nuevo ese camino. Y a unos cuantos más, les importa muy poco si vamos hacia el socialismo o no, sino si vamos a desarrollarnos económicamente. Aunque el resto, que son la mayoría, son fieles al proyecto de revolución.

Los contrarrevolucionarios, no tienen “velas en este entierro”, suponiendo que lo hubiese. Porque la contrarrevolución cubana nunca ha existido, ya que la política norteamericana la asesinó en la cuna y convirtió a los contrarrevolucionarios en sus asalariados. Aunque según el Sr. Orlando Freire , que pone en evidencia lo poco que sabe para hablar del tema, esa aseveración:” … se trata solo del argumento de que la oposición ha sido fabricada por Estados Unidos…” 1

Obama, en su discurso de campaña en Miami, planteó que mantendría el bloqueo. Pero el propio presidente sabe que esa política está muy desprestigiada y que no cuenta con el apoyo interno, salvo de la ya exigua extrema derecha anticubana de Miami; ni tampoco con el apoyo explícito y práctico de sus aliados. ¿Por qué entonces persiste en mantener el bloqueo?

Aquí entonces, es donde Obama realizó su segundo aporte: dividir el bloqueo en dos partes, con la intención fundamental de “estabilizar una política de subversión pacifica interna hacia la sociedad civil cubana ”. Una parte, dirigida a beneficiar a la población con aumento de remesas y viajes, que le permita tener una imagen positiva dentro de Cuba, apareciendo como su benefactor y poniendo al gobierno cubano en una situación desfavorable. Al mismo tiempo, continúa aplicando contra ese gobierno, las medidas más agresivas de la política de bloqueo.

Es que Cuba, tiene grandes dificultades para competir con Estados Unidos, en esa política de cambiar bienes materiales y visados, por simpatías, dentro de la sociedad civil cubana. Estados Unidos puede ayudar con medidas de rápida aplicación a la solución de un conjunto de problemas materiales críticos, que hoy se presentan al ciudadano común en Cuba, que tiene familiares en los Estados Unidos. El gobierno cubano, sin embargo, no está en condiciones de solucionar esos problemas con la misma rapidez.

Obama entonces, sigue un corolario, que piensa le permitiría cumplir su estrategia básica: la de arrebatar de manos del liderazgo político cubano, la conducción de los cambios que Cuba tiene que hacer para sobrevivir.

Muchos en Cuba disfrutarán de esas ventajas que Obama ofrece, sin hacerle concesiones a Estados Unidos, pero otros lo harán viendo en ellas lo que Obama quiere que vean; que esas concesiones se le adjudiquen a su bondad como presidente y que aparezca como que el gobierno de Cuba no ha hecho nada en ese sentido.

Entonces, Obama, en todo lo que se refiere a la sociedad civil cubana, cínicamente la beneficia, de “carambola”, con las medidas que facilitan el acercamiento de los llamados cubanos-americanos, mientras que al gobierno no le quita el aguijón de encima. Aplica multas a los bancos que se atreven a facturar para Cuba, no levanta las medidas restrictivas del comercio, aplica la lista negra sin contemplaciones, persigue a cualquiera que opere con el dólar, hasta para pagar un mísero pasaje, aplica multas al que viaja sin licencia, etc.

¿Qué ha hecho entonces Obama? Simplemente utilizar el “garrote y la zanahoria” de la forma más maliciosa e inteligente que cualquier presidente norteamericano hasta ahora. Se ha propuesto buscar un acercamiento selectivo hacia una sociedad civil que no pueda percatarse de cuando le están dando “gato por liebre”.

Por supuesto, Obama trata de esconder las medidas que le permiten la subversión, bajo un manto de beneficios, facilidades y gratificaciones, que parecen ser adoptadas como simples actos humanitarios. No es que dar más visas, repartir más remesas y paquetes y dar más facilidades para el acercamiento de las familias, sean en sí mismas medidas subversivas. Lo que tienen de subversivo esas medidas, no son en sí lo que dan, o el beneficio que prodigan, sino el espíritu con que algunos las toman; las condiciones de necesidad abrumadora que a veces las acompañan; las desventajas de un gobierno que no las puede equiparar con soluciones rápidas y de mayor extensión humana y económica. El hecho de que Estados Unidos, como siempre, no da nada a cambio de nada, sino que todo lo que da es a cambio de algo.

Ese algo tiene que ver, con una necesidad, que cuando se soluciona, se hace a cambio de la reacción política de quien pudiera tomarla, sin conciencia de lo que ello significa; haciendo concesiones, pensando con el estómago, poniendo dentro de una posición secundaria todo lo que no sea satisfacer la materialidad de lo que se recibe. Recibir, como alguien que debe agradecer, aunque pierda todo lo que lo convierte en un ser racional, político. Y ya en Cuba tenemos no pocas personas, que trabajan para Estados Unidos, simplemente a cambio de vivir materialmente mejor.

Es importante tomar en consideración que no es posib le negarse a que Obama beneficie a la gente en Cuba. Eso sería caer precisamente en el absurdo que la administración quisiera. Seria por parte del gobierno como hacer el papel de un malo estúpido. Pero tampoco debemos caer en la ingenuidad de pensar que tales acciones tienen solo un sentido humanitario. No, tales acciones tienen también un sentido mercantil, y hasta político, para que los que acepten ese sentido del asunto, les importe poco hacer el papel de equivalentes, con tal de satisfacer una necesidad material. Se trata de un verdadero intercambio mercantil, con el que Obama pretende cambiar mercancías por conciencia. Lo cual no quiere decir que lo pueda conseguir masivamente.

Somos muchos los que tenemos conciencia y esperanzas de que el país se pueda recuperar, para continuar adelante, vivir con dignidad y un aceptable nivel de soluciones materiales.

En Cuba existe una nación, con un fuerte legado cultural y de lucha política. Que le ha permitido sobrevivir hasta hoy, sin hacer concesiones en su soberanía e independencia. Y aun son muchos los cubanos y cubanas que están dispuestos a dar la vida si fuera necesario por salvar a la nación, que a golpe de sangre y sacrificios nos legaron nuestros antepasados.

Estamos seguros que Estados Unidos no se va a cansar de intentarlo una y otra vez. Nosotros tampoco. Es evidente que Obama espera, quitando y dando, apretando y aflojando, adoptando medidas en que se observa claramente que puede quitar con una mano lo que da con la otra, pero siempre esperando. Aguardando el momento propicio para dar el golpe final. Pero no lo logrará y pasará a la lista de aquellos presidentes, que al final, tuvieron que conformarse con retirarse sin lograr cumplir el legado de la oligarquía que los llevó al poder.

26
Sep
13

Uruguay … sistema terciario

tema Nacional de Educación Pública: hechos, posibilidades, disyuntivas

escribe: doctor profesor Rodrigo Arocena, Rector de la Universidad de la República

Desde el Noreste del país suele subrayarse que se trata de la región con menor Índice de Desarrollo Humano. Puede, sin embargo, ser la región que avance más rápido en términos de la construcción de un Sistema Nacional de Educación Pública (SNEP) con un grado efectivo de integración. En Tacuarembó ya está haciendo su camino el primer campus de aprendizaje, investigación e innovación del Uruguay, en la sede del INIA y con su efectiva participación así como con la de ANEP-UTU, la Intendencia Departamental, la Dirección de Laboratorios Veterinarios del MGAP y la Udelar. La semana pasada se concretó la generosa cesión de la ANEP a la Udelar de parte significativa de un terreno en Rivera donde ya funcionan actividades del Consejo de Formación en Educación y de la UTU. Eso significa que la sede Rivera del Centro Universitario Regional del Noreste se construirá en el terreno del primer campus educativo del país que está previsto para el SNEP en su conjunto.

 

Difícil encontrar un más elocuente símbolo concreto de la colaboración que viene afianzándose entre ANEP y Udelar, así como de las posibilidades que se abren para el mañana. En pocos años, quienes visiten el campus del SNEP en Rivera encontrarán, fecundamente entreveradas, actividades y gentes de ANEP-UTU, de la institución universitaria en educación que se está impulsando y de la Udelar así como –ojalá– de la UTEC.

Este viernes 6 de setiembre se realizará una reunión de los Intendentes de Colonia, Durazno, Florida, Flores, San José y Soriano con representantes del SNEP para avanzar en la definición de un Programa de Educación Terciaria para el Suroeste. Para ello ha trabajado especialmente un equipo integrado por representantes del MEC, ANEP (UTU y Consejo de Formación en Educación) y Udelar, que sugiere considerar dos regiones: Suroeste (Soriano, Colonia, Flores y Durazno) y Centrosur (San José y Florida).

La Comisión Coordinadora del Interior de la Udelar presentará en la ocasión los resultados de un exhaustivo relevamiento de necesidades, oportunidades y opiniones, que llevó a cabo en esas regiones a partir de la primera reunión entre las Intendencias mencionadas y el SNEP. Para la Udelar, todo esto se enmarca en su programación para la década 2010-2020, que prevé durante el quinquenio 2010-2015 un decidido impulso a los Centros Universitarios Regionales del Noroeste, Noreste y Este así como los estudios preparatorios para uno o dos Centros Universitarios, en el Centro y el Suroeste, que corresponderá definir a la conducción universitaria durante el siguiente quinquenio, en el marco de una planificación de conjunto del SNEP. Así lo comprometimos en 2010; así lo estamos haciendo.

Datos como los evocados antes y muchos otros indican que para el 2020 el país puede tener un sistema integrado de educación terciaria y universitaria pública de cobertura verdaderamente nacional. Sorprende que semejante posibilidad de transformación mayor apenas si esté en la agenda política. ¿No se capta su incidencia en el desarrollo productivo y social del Uruguay?

Esa posibilidad sólo se hará realidad si se resuelven bien algunas disyuntivas de las que hoy queremos destacar dos. La primera es cuantitativa: ¿Uruguay seguirá ampliando la proporción de su producto que dedica a la educación o se contentará con haber superado, en esa materia, a los países más rezagados y estar ahora en la parte de atrás del pelotón? La segunda disyuntiva es cualitativa: ¿el gobierno nacional (Poder Ejecutivo y Poder Legislativo) impulsarán decididamente o no la cooperación entre viejas y nuevas instituciones del SNEP para que todas alcancen el nivel académico que deben tener?

Informaremos sistemáticamente acerca de cómo se van definiendo estas disyuntivas, de las cuales depende que los hechos de mañana estén a la altura de las posibilidades de hoy.

25
Sep
13

Luisa Cuestas … homenaje uruguayo

Opinión

Un gran homenaje a una gran mujer

Fernando Pereira / coordinador del PIT-CNT

El viernes 30 de agosto la Universidad de la República le entregó el título Doctor Honoris Causa a la compañera Luisa Cuesta. El Paraninfo estaba completo.

Mucha gente afuera miraba la ceremonia en la pantalla. Es que pocas veces asistimos a algo tan merecido para una luchadora social, para una madre, para una gran compañera.

A esa mujer la hemos visto batallar una y mil veces, no darse por vencida ni aun cuando los revolcones fueran grandes y costara volver a pararse. La hemos visto en cada movilización ciudadana levantando los mejores postulados de los sectores populares.

Antes de escribir este pequeño tributo es necesario destacar que me parece excelente lo que ha hecho la Universidad de la República. Me conmovió profundamente la exposición de Álvaro Rico, decano de la Facultad de Humanidades, fundamentando el porqué de tan alto reconocimiento. Cuando una Universidad brinda semejante gesto, personalmente no encuentro mejor respuesta que decir “Gracias” en nombre de los miles de trabajadores que consideramos que Luisa merece este gran homenaje.

Fueron sumamente alentadores y emocionantes los aplausos cerrados que resonaron en ese Paraninfo desbordante cada vez que terminaba una intervención; es que tocaba las fibras más íntimas de todos los compañeros que estábamos allí presentes o los que lo pudieron ver o escuchar por los medios audiovisuales. Como dijo Rodrigo Arocena: esta mujer ha sido maestra de la vida, la que nunca se entrega, la que no falta, la que hace de la perseverancia una forma racional y emocional de vivir. Es una de esas centrocampistas imprescindibles, batalladoras, sabedoras que la lucha por verdad, justicia y nunca más es una lucha de décadas, pero que al mismo tiempo es una batalla imprescindible para la construcción del futuro en libertad de los uruguayos.

Es tan claro y conmovedor lo que expresa Luisa, publicado en Brecha: “Yo siento que por mi hijo ya no puedo hacer nada. Y hace años que lo pienso, ¿no? Que por mi hijo no puedo hacer nada… Y no es por política que lo hago. Lo hago porque no quiero que se repita en otra generación lo que le pasó a la generación de mi hijo”.

Me permito decir que esta afirmación es ni más ni menos que uno de los objetivos esenciales e imprescindibles de la lucha, o sea trabajar por el futuro, por la construcción de una sociedad cargada de valores donde no haya lugar para las barbaridades aterradoras que sufrió una generación completa.

El 30 de noviembre del año 2010 en la explanada de la Universidad, un grupo de organizaciones sociales convocamos a rememorar lo que significo el No a la dictadura militar. Dentro del esquema previsto se iba a hacer una oratoria conjunta a cargo de la FEUU. Con nuestro hábito de comenzar las actividades una media hora más tarde, estaba por iniciarse el acto; miro para la escalinata y allí sentada se encontraba Luisa. Me conmovió: una mujer de 90 años allí esperando y tratando de pasar desapercibida, estaba dando una señal más de la necesidad imperiosa de mirar al futuro.

Quiero entonces en nombre del movimiento sindical dar nuestro reconocimiento a la Udelar por este homenaje a la compañera Luisa, por ser una acción extraordinaria que merece el apoyo generalizado.

Luisa sin duda, como lo expresó la Universidad, ha tenido una historia de vida y un accionar que la hacen merecedora a todas luces de semejante homenaje. Y a Luisa, nuestra admiración por tantos años de lucha demostrando la firmeza necesaria que hay que tener, pero al mismo tiempo el amor por los compañeros y la ternura y el amor del que fuimos depositarios sus compañeros independientemente del grado de cercanía. Este acto del viernes es un evento que merece ser contado, que merece ser publicado, que merece ser difundido. Porque fue un reconocimiento a una maestra de la vida. ¡Qué hermoso sentimiento!

24
Sep
13

A. Merkel




septiembre 2013
D L M X J V S
« Ago   Oct »
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930