Archivo para 30 abril 2011

30
Abr
11

el capitalismo, alberto couriel

 

(keynes y el estado de bienestar)

 

LAS RELACIONES INTERNACIONALES Y LA NUEVA ETAPA DEL CAPITALISMO

Alberto Couriel/senador del F.A economista

 

Los acontecimientos internacionales, en un mundo globalizado, tienen un enorme peso en la evolución de los distintos países. Los avances tecnológicos son determinantes en las relaciones militares, políticas y económicas. La crisis financiera de 2008 en EEUU repercutió directamente en todo el mundo, por tratarse de la primera economía mundial, con hegemonía financiera, al disponer y decidir sobre el dólar, la moneda de intercambio y de reserva internacional. Los países de América Latina más dependientes de EEUU ­como México y América Central­ vieron afectadas sus relaciones comerciales y perdieron dinamismo económico. América del Sur estuvo menos afectada, por el aumento de los precios internacionales de sus productos de exportación, derivado del fuerte dinamismo económico y comercial de China y de acciones especulativas en los mercados financieros con títulos vinculados a las principales commodities. Ello facilitó la entrada de capitales a la región, por la baja tasa de interés en el mercado financiero internacional, y de inversión extranjera directa, por la propia valorización de los recursos naturales. En esencia, los acontecimientos internacionales, especialmente en el mundo desarrollado, son relevantes para el resto del mundo. Por eso es indispensable entender las características de las relaciones de poder en el mundo internacional.

Estados Unidos mantiene el poder militar, que ostenta desde finalizada la segunda guerra mundial, en el mundo capitalista y a nivel global, después de la caída de la Unión Soviética. Esto le da un especial poder en materia política. Desde las últimas décadas mantiene un fuerte predominio en el área comunicacional, otro elemento relevante de poder. Es la primera economía mundial y mantiene un fuerte poder financiero que deriva de la presencia del dólar como moneda central de intercambio y de reserva, de la fuerza del centro financiero de Nueva York, que pese a la crisis de 2008 no ha sido sustituido por ningún otro centro y al hecho de que en situaciones críticas el mercado financiero centraliza sus demandas sobre títulos emitidos por el gobierno de EEUU. En materia comercial es más clara la competencia; durante la década del 70 por los avances de Alemania y Japón y, en la actualidad, por los extraordinarios avances de China, que ya se ubica como la segunda economía mundial. Puede haber declinaciones en estas relaciones de poder, pero EEUU sigue siendo muy fuerte y manteniendo su capacidad de avance tecnológico y de innovación, que le da poder y es uno de los elementos centrales de la continuidad del régimen capitalista, tal como lo expresa el brasileño José Luis Fiori.

La Unión Europea es la que sufre con mayor nitidez pérdidas de poder en el plano militar, político y económico. No tiene objetivos ni prioridades estratégicas comunes, no tiene unidad en la política internacional, como se demostró en la invasión a Irak y tiene una moneda común jaqueada, en la medida en que existen políticas monetarias y cambiarias comunes, pero las más diversas políticas fiscales entre sus miembros componentes. Hay un claro predominio de Alemania, con la característica de que mientras Kohl quería europeizar Alemania, Merkel aspira a germanizar Europa. Bajo el euro, con predominio de Alemania, se suponía que las crisis de los distintos países podrían ser atendidas por ésta. Pero se resolvió que los países se hagan cargo de sus propias crisis, distinto a lo que hace EEUU con las crisis de sus Estados. En la actualidad Europa sufre una profunda crisis financiera y económica que la enfrenta con profundos ajustes económicos liderados por el Banco Central de Europa con el asesoramiento del FMI.

Quienes estudiamos el accionar del FMI en América Latina conocemos que su objetivo prioritario es atender a los acreedores financieros de las deudas externas de los países de la región. Y posteriormente, enfrentar los procesos inflacionarios con recetas ortodoxas que no siempre se adecúan a las realidades específicas, y, por supuesto, a los desequilibrios de la balanza de pagos. Europa sufre de esta etapa de un capitalismo financiero predominante, donde los grandes bancos privados y fondos de inversión y de pensiones tienen mucha fuerza. Los bancos privados cobraron muy fuertes rescates con la crisis del 2008, volvieron a obtener grandes ganancias y a pagar sueldos exorbitantes a sus ejecutivos. Los bancos alemanes son los principales acreedores de la deuda externa de Grecia. La apreciación del euro afecta la competitividad de algunos países ­aunque no de Alemania­ que no pueden devaluar e intentan mejorar con fuertes caídas salariales. No aparece muy claro como saldrán de su situación crítica países como Grecia, Irlanda, Portugal y tal vez mañana España e Italia. Las crisis económicas tienen repercusiones políticas y no se descartan consecuencias sociales. Es la crisis del capitalismo financiero, que no necesariamente vislumbra una caída del régimen capitalista, pero que presenta enormes dificultades de salidas en el corto plazo. Los próximos 5 años van a ser muy difíciles para la Unión Europea y no aparecen medidas claras para enfrentar al propio capitalismo financiero, sino más bien para fortalecerlo y, por lo tanto, la continuidad de la propia crisis. No está en juego el capitalismo, pero se mantendrán incertidumbres en la medida que lo financiero sea lo predominante en las relaciones económicas. El propio G20 parecía, en una primera etapa, enfrentar al capitalismo financiero, pero en la actualidad bajo la égida del FMI, seguiremos sufriendo sus consecuencias negativas.

En materia comercial aparece China como nueva potencia, como la segunda economía mundial, el principal exportador de productos manufacturados y con predominio político en el ámbito regional. Con una política internacional cuidadosa de sus relaciones con EEUU y con una elevada reserva internacional en títulos emitidos por los gobiernos de EEUU. Para América Latina las proyecciones económicas y comerciales de China son muy relevantes, en la medida que es el principal comprador de Brasil y de Chile, que el 10% de crecimiento de su economía asegura un aumento del 4% en la región. Pero también presenta las dificultades de que compran recursos naturales y venden productos manufacturados, generando una nueva versión de las antiguas relaciones Centro-Periferia que caracterizaron históricamente a América Latina. El Brics (Brasil, China, India, Rusia y Sud Africa) pasará a tener relevancia en las futuras relaciones internacionales de poder.

Mientras tanto, las potencias occidentales (especialmente EEUU, Inglaterra y Francia) deciden bombardear Libia por razones humanitarias, asesinando a ciudadanos civiles indefensos. Los antiguos presidentes aliados se volvieron dictadores, que siempre fueron, y son atacados para defender los intereses petroleros de las grandes compañías de las grandes potencias, y enfrentar los peligros del islamismo, surgidos después de los atentados del 11 de setiembre de 2001. Surgen incertidumbres sobre los futuros gobiernos donde existen revueltas árabes. No sabemos cuánto jugará lo religioso, si habrá democracia, como jugarán las luchas tribales, cuán importante será el rol que seguirán jugando las redes sociales, que aprovechan los avances tecnológicos de la información. Es factible que las relaciones de poder internacional sigan definiendo el futuro de dicha región.

 

30
Abr
11

unidad palestina, fin a la división interna

 
Gracias a la mediación de Egipto
Al Fatah y Hamas ponen fin a la división palestina a través de un acuerdo histórico 

 

Dirigentes de Al Fatah y Hamas declararon ayer en El Cairo «el fin de la división» entre las facciones palestinas rivales, tras lograr un entendimiento sobre los asuntos en los que discrepaban. «Le digo al pueblo palestino que llegó el fin de la división, lo que pedía el pueblo en Gaza se cumplió hoy», aseguró el dirigente de Al Fatah Azam al Ahmad en una rueda de prensa en la capital egipcia junto al «número dos» de Hamas, Musa Abu Marzuk. «Partimos con la voluntad de poner fin a la división para poner fin a la ocupación de Israel», agregó Al Ahmad.

Abu Marzuk remarcó que «no es el fin del diálogo ya que habrá otros diálogos más. A esto seguirá un encuentro con todas las facciones y fuerzas políticas a fines de la próxima semana».

La ANP y Hamas, alcanzaron por sorpresa este acuerdo que supone la formación de un gobierno transitorio un Gobierno «integrado por independientes» y la convocatoria de elecciones en el plazo de un año.

Firma el 5 de mayo

El presidente de la ANP, Mahmud Abás, y el jefe del buró político de Hamás, Jaled Meshal, firmarán el acuerdo de reconciliación el próximo 5 de mayo en El Cairo. Mahmoud Zahar, jefe de la delegación de Hamas, y Azzam al-Ahmad, jefe de la delegación de Fatah, confirmaron que el acuerdo también incluye la liberación de detenidos políticos. Zahar explicó que se convocará de forma simultánea elecciones presidenciales, legislativas y al Consejo Nacional Palestino (Parlamento de la OLP). Igualmente, se alcanzó un acuerdo sobre la reunificación de las fuerzas de seguridad de ambas facciones.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, no ocultó su disgusto al advertir a la ANP de que «debe elegir entre la paz con Israel o la paz con Hamas. No es posible la paz con los dos porque Hamas tiene la aspiración de destruir a Israel». «Espero que la Autoridad Palestina elija correctamente y que elija la paz con Israel. La elección está en sus manos», concluyó. Hamas recordó que Israel había supuesto hasta ahora impedimento para el acuerdo de reconciliación. Por su parte, el portavoz del presidente de EEUU, Tommy Vietor, subrayó que «Estados Unidos apoya la reconciliación palestina en la medida en que promueve la causa de paz», pero matizó que Hamás, «es una organización terrorista que ataca a civiles».

http://www.gara.net/paperezkoa/20110428/262675/es/Dirigentes-Hamas-Fatah-declaran-Egipto-fin-division-palestina

29
Abr
11

yuri gagarin

 

Yuri Gagarin: un ser excepcional

Dari Mendiondo Bidart – Edil Frente Amplio

 En un abril hace ya medio siglo, así como en la Francia decimonónica con la construcción de la Torre Eiffel se estremeció de entusiasmo a los franceses y de asombro al mundo, en 1961 una noticia paralizaba las redacciones de los diarios, sacudía los incipientes canales de televisión, inspiraba las transmisiones de radio y la telegrafía y los telex no cesaban de teclear; un hombre, un ruso, surca el espacio en una cápsula denominada Vostok 1, inspiró al mundo, atónito, sorprendido de tal hazaña, que celebraba, festejaba el triunfo de la ciencia y de la tecnología, la audacia del hombre capaz de penetrar en las más recónditas brumas del universo infinito; el viaje llegó a 7.000 metros de altura, a una velocidad de 24.000 km/hr. A la vez, estimulaba al rival de turno, Estados Unidos, a acelerar sus planes espaciales, cosa que luego de reveses lograron,años más tarde, llevar al primer hombre a la luna, Neil Armstrong.

La carrera espacial era una realidad empujada para fines políticos, militares, de poder en la tierra; el ser humano munido de las modernas técnicas de la ingeniería espacial, de inversiones cuantiosas y de disponer, siempre voluntario, al hombre como experimentador de nuevos descubrimientos, al estilo de Leonardo Da Vinci, da rienda suelta a su imaginación y al rigor del desafío, y se lanza a descubrir el mundo y el universo que lo rodea. Cristóbal Colón, los hermanos Wright, Amundsen y el Polo Norte, Hillary y el Monte Everest, Jaques Cousteau; todos ellos representan la inmensa galería de aventureros intrépidos que desafiaron y desafían los misterios del mundo en que vivimos y el universo que nos circunda.

En el año 1965 estoy en Moscú, no estoy solo, me acompañan otros compañeros; la mayoría se ha ido, pero jamás me olvidaré del placer y la satisfacción enorme de haber participado en un encuentro con Yuri Gagarin.

Con Yuri teníamos la misma edad: 31 años. Jóvenes, llenos de ideales sublimes que no hemos abandonado aunque sí racionalizado; hemos aprendido, he aprendido que lo ideal está en nuestra cabeza, la realidad siempre es más compleja… y lo dejamos por ahí.

Yuri era bonachón, franco, agradable; nuestra traductora, gran amiga de los uruguayos, Lidia Leontiskaia, disfrutaba interpretando nuestras preguntas y las respuestas de Gagarin. Nos narra la sencillez de su origen campesino, como no podía ser de otra manera, interpretaba su salto en la sociedad como producto de la revolución de octubre, que sacó a más de 100 millones de campesinos del analfabetismo y posibilitó que las nuevas generaciones, como él, tuvieran acceso al estudio, a la formación y al desarrollo, a la tecnología.

Nosotros explicábamos qué era y dónde estaba Uruguay (recuerdo que el confundía Uruguay con Paraguay), nuestra unión con Argentina y nuestro carácter de país oceánico que hacia el norte nos liga al Brasil. Cantamos nuestros tangos, entre ellos Adiós Muchachos en coro, y por supuesto la bellísima canción, preferida de los rusos: Noches de Moscú. Lo nuestro no fue un encuentro protocolar, fue una reunión de muchachos de una nueva generación, imbuidos de sueños, cuando él nos explicaba su sensación de estar viendo la tierra de todos los colores, de arriba y a la vez no tener a nadie al lado para compartir, podía hacerlo por la comunicación con el centro de Baikonur en Kazajstán, pero él decía emocionado que estaba solo, ¿aunque a la vez no estaba solo? Y lo más emocionante es la anécdota de cuando el paracaídas con la cápsula lo deposita en tierra, y una campesina con una niña ven el objeto y el sujeto caído del espacio y se asustaron, fueron segundos, pero de gran tensión; luego todo fue explosión de alegría, pasó a ser la figura más conocida del mundo.

Tres años más tarde su muerte en un accidente de aviación nos apretó el corazón, y nos llevó a la reflexión, cómo un héroe mítico, de ese valor humano y a la vez con un carisma de muchacho bueno, sencillo (como es el alma de los campesinos rusos) muere expuesto a tareas de riesgos habituales, toda una incógnita que nadie ha sabido explicarse.

29
Abr
11

juan gelman

LA BOMBA DE TIEMPO JAPONESA

Juan Gelman |*|

El primer ministro de Japón, Naoto Kan, insiste en recortar las consecuencias del problema nuclear que estalló en Fukushima. “La crisis se está estabilizando paso a paso, pero no hay razones para el optimismo” (www.businessinsider.com, 12-4-11). Instó a la gente a vivir como de costumbre, no incurrir en autorrestricciones y consumir los productos de las zonas afectadas “para darles apoyo”. El gobierno nipón, sin embargo, elevó el nivel del riesgo a 7, el máximo, el mismo de Chernobyl ­según las categorías establecidas por el Organismo Internacional de Energía Atómica para evaluar el alcance de las catástrofes nucleares­ y sus funcionarios declaran que el material radiactivo que escapó de los reactores de Fukushima sólo constituye un décimo del que emitió la planta rusa. No todos comparten una posible tranquilidad.

El destacado físico nuclear Michio Kaku, que trabaja en EEUU, donde se formó, ha señalado que la Compañía de Energía Eléctrica de Tokio (Tepco, por sus siglas en inglés), dueña de las instalaciones de Fukushima, “trata de minimizar el impacto de este accidente nuclear” que ya ha liberado algo así como 50.000 billones de bequereles de radiación (de uranio). Esto equivale a la mitad del nivel 7, pero los reactores siguen propalándolos. La situación no es para nada estable… El menor accidente ­un nuevo sismo, la ruptura de un conducto, la evacuación de los equipos que trabajan en Fukushima­ podría desatar una fusión en tres de las estaciones nucleares, de una dimensión mucho mayor que la de Chernobyl” (www.democracynow.org, 13-4-11).

El accidente ha despedido hacia la atmósfera una enorme cantidad de yodo radiactivo (I-131), un 10 por ciento en relación con Chernobyl, que es soluble en agua. La lluvia lo deposita en tierra, las vacas comen pasto y su leche se contamina. Los granjeros de la zona la tiran porque es demasiado radiactiva. Se ha descubierto agua contaminada en Tokio y algunos de sus habitantes abandonaron la capital, advertidos por las contradicciones de los anuncios oficiales y la clara voluntad de acallar los alcances del desastre. Occidente calla, pero EEUU prescribió que su personal debe alejarse 80 kilómetros de Fukushima, ni 20, ni 30, ni 40, y el gobierno francés aconseja a sus ciudadanos que abandonen Japón. También éstas son medidas del peligro, aunque no tengan un enunciado matemático.

Cabe preguntarse el porqué de los ocultamientos del gobierno japonés. ¿Para evitar el pánico de la población? Tal vez. ¿Para no ahondar la crisis económica que el terremoto y el tsunami agravaron de manera extraordinaria? Quizá. Pero los especialistas se preguntan por qué no se recurre al método empleado en Chernobyl: consistió en encerrar o enterrar el reactor 4 de la planta bajo toneladas de concreto ­como el gigante Toshiba viene aconsejando­ en vez de intentar su desmantelamiento con vistas al cierre de la central nuclear por tiempo indefinido. Esta tarea, según el doctor Kaku, podría durar diez años: “Nos encontramos en terreno desconocido…y somos los conejillos de Indias de este experimento científico”.

La tendencia a tapar los propios errores “para evitar el pánico público” no es exclusiva de Tokio, las autoridades del país controlan las noticias de las agencias en aplicación del artículo 15 de la Ley de Emergencia. Yoichi Shimatsu, ex director del semanario “Japan Times” y columnista de “4th Media”, indaga el origen de las confusas informaciones acerca de la planta Fukushima 1: “Las demoras inexplicables y las explicaciones poco fundadas de la Tepco y del Ministerio de Economía, Industria y Comercio parecen motivadas por un factor oculto… La explicación más lógica: la industria nuclear y las instancias del gobierno procurarán impedir que se descubra la existencia de instalaciones de producción de bombas atómicas en las plantas civiles de energía nuclear de Japón” (//en.m4.cn/archives, 11-4-11). Una hipótesis que, de ser cierta, entrañaría consecuencias impensables.

Shimatsu analiza la brecha entre la narrativa oficial y la aparición de fenómenos sin aparente explicación: un incendio estalló en la dañada construcción del reactor de la unidad 4 debido ­se dijo­ al sobrecalentamiento del uranio vertido en una piscina de enfriamiento seca. “Pero el volumen del incendio ­anota­ indica que el reactor se estaba calentando por otra razón que la generación de electricidad. Su supresión de la lista de operaciones generadoras de electricidad despierta la pregunta de si acaso se estaba utilizando para enriquecer uranio, el primer paso que conduce a la obtención de materia fisionable para una bomba atómica.”

La unidad 6 desapareció rápidamente de la lista de reactores operativos porque una explosión de la unidad 3 la cubrió de partículas letales de MOX, una mezcla de plutonio y uranio. Es notorio que el plutonio es un componente de las cabezas nucleares más pequeñas y más fáciles de producir. ¿Y por qué Japón procuraría obtener armas nucleares? No puede hacerlo sin alguna clase de permiso: en virtud del artículo 9 de la Constitución que le impuso EEUU, Tokio ha renunciado a la guerra y al uso de la fuerza para solucionar sus conflictos internacionales. ¿Quién le habrá dado el visto bueno? ¿Y con qué fin? ¿China? ¿Corea del Norte? ¿Otros blancos?

 (acuerdo con Página 12)

28
Abr
11

uruguay; ddhh otra mirada

 

“Patria para todos y con todos”, dijo José Mujica el 1º de marzo de 2010 al asumir la presidencia de la República. Ya antes había dicho, el día de la victoria, “ni vencidos, ni vencedores”. En contra de lo que Mujica piensa, todo indica que el FA votará el proyecto de ley interpretativa de la Ley de Caducidad.

 

Presidente José Mujica. "Yo no juzgo". 
Presidente José Mujica. “Yo no juzgo”.
Durazno, 16 de marzo de 2010. "No queremos que los soldados de hoy carguen con la historia como un fardo". 
Durazno, 16 de marzo de 2010. “No queremos que los soldados de hoy carguen con la historia como un fardo”.

LEGNANI, periodista de la República

Con esa consigna renovada quedó claro que se iniciaba una nueva etapa en el país en la perspectiva de la unidad nacional, no sólo con la oposición sino también con los integrantes de las Fuerzas Armadas.

Los pasos siguientes confirmaron sus intenciones: ofreció cargos a los partidos de oposición, quienes con mucha facilidad ­ prevista por cierto- aceptaron la propuesta, y elaboró un discurso para los uniformados, con una fuerte impronta reconciliadora. El Uruguay parecía un país de hadas, que sobrevolaban por encima de las cabezas de los niños y ancianos, que sonreían al amanecer.

Mujica sabía lo que se estaba jugando, no porque le hubiera puesto un freno al pensamiento radical de sus años jóvenes, sino porque sabía que su historia estaba bajo sospecha para la mitad de la sociedad uruguaya, pero fundamentalmente para los uniformados.

Cuando el presidente habla de su preocupación por el “factor militar”, sabe que está hablando también del “factor Tupamaro”, porque si bien la teoría de los dos demonios enfrentados no explica ni las causas ni el carácter de la dictadura ­allá en el fondo lo trampea y oculta la participación de los civiles de los partidos tradicionales y empresariales y agrarios, el capital financiero y el imperialismo-, no se puede desconocer que hay una fuerte impronta que pervive entre aquellos que se agarraron a tiros, antes del golpe de Estado. Mujica sabía y sabe que no es lo mismo ser un presidente como Tabaré Vázquez que viene la de ciencia y la academia, con la ventaja de ser de La Teja, a ser un presidente que proviene de la propaganda armada o de la guerrilla.

Ya en los primeros meses de gobierno mostró cuáles eran sus intenciones. Fue así que no ocultó que las FFAA están “llenas de pobres” y se comprometió “a movernos rápido para aliviar en algo la penuria salarial que las aflige”. “El pasado no es excusa para que hoy no nos demos cuenta que una patria de todos incluye a estos soldados”, agregó para que no quedaran dudas de sus intenciones.

El 2 de marzo de 2010, cuando asume un muchacho sencillo como Luis Rosadilla al frente del Ministerio de Defensa, el Presidente reconoció que carga una “mochila” en alusión a su antigua etapa de guerrillero y a los trece años que pasó en prisión, pero que no pretende saldar cuentas del pasado desde el poder.

“No somos aficionados a vivir de la nostalgia ni de páginas amarillas, todos los días amanece, la vida comienza. Siempre estamos comenzando, la vida se vive con coraje y hacia adelante”, afirmó Mujica emocionado.

“Cada cual tendrá que cargar con su mochila, pero las mochilas no son ejercicio de saldar cuentas cuando hay que construir, por eso hoy esto es muy simbólico, tremendamente simbólico”, sentenció, sabiendo que el desafío no era sencillo.

El momento más crucial de su nueva política y de aproximación al diálogo con los integrantes de las FFAA fue el 16 de marzo de 2010, cuando aún el gobierno daba sus primeros pasos, ante oficiales de las tres armas reconoció que “esto no funciona por ordeno y mando” y que lo más difícil de la lucha por la unidad nacional es “ser capaces de generar sentimientos, afectividad en su pueblo, por sus Fuerzas Armadas”. No habló de las FFAA y de su afectividad por su pueblo.

Refiriéndose a las consecuencias de la dictadura en el plano de la violación de los derechos humanos, dijo: “Desde el año 1985 sentimos gente que -con razón o sin ella- reclama que hay que dar vuelta la página y, al mismo tiempo, gente de nuestro pueblo, tan válida como la otra, que grita por justicia -también con razón o sin ella-. Unos y otros son parte de nuestro pueblo. Yo no juzgo. No soy juez, soy Presidente”, constató.

Luego de reclamar caminos comunes, indicó que “El camino que les vengo a proponer, al fin de cuentas, ya lo ensayó este país. ¿Qué fue nuestra historia nacional de conflictos de blancos y colorados? Décadas de tensión y de guerra terminaron cuando tuvieron la inteligencia de construir ciudadanía en común”. Con estas reflexiones puso, quizás sin quererlo, en un mismo plano a la guerra civil de 1904 con el terrorismo de Estado de 1973, lo que no es aceptado por la mayoría del Frente Amplio y las organizaciones de derechos humanos. Tampoco del PIT-CNT.

Sabiendo del riesgo que contenían sus palabras dijo que “inevitablemente me van a pegar tirios y troyanos: lo descuento, porque he tomado la decisión muy profunda, ya muy vieja, de caminar con todos”. “No queremos que los soldados de hoy carguen con la historia como un fardo. Si acaso, como una lección, y que los niños que crezcan y palpiten otro tiempo vean otras Fuerzas Armadas”.

De inmediato sugirió la posibilidad de que los militares participaran de algunas actividades propias de los civiles “cuando tratemos de reparar heridas sociales en algún asentamiento, en el que seguramente viven soldados pobres, también”, aclarando que “es necesario que los soldados que participen se lleven algo en el bolsillo, no todo es deber, también hay obligaciones que significan compromisos”.

Sobre esto nunca se conoció una respuesta contundente de las Fuerzas Armadas, quienes comenzaron a los pocos meses a molestarse por considerar que el presupuesto destinado al instituto militar no era el que habían imaginado o soñado. Para peor, saltó la corrupción en la Armada.

Jamás, en los meses de 2010, el Presidente se refirió al tema de la violación de los derechos humanos, aunque había votado por la anulación de la Ley de Caducidad. Todo indicó, como lo mostró el tiempo, que había acatado el pronunciamiento ciudadano por cierto negativo.

Para Mujica el tema estaba resuelto, por eso se limitó a aplicar, al igual que Tabaré Vázquez, el artículo 4º de la Ley de Caducidad y dio vía libre a la búsqueda de restos óseos en tierras militares. Mostró, así, que seguía buscando horadar la impunidad, pero con el pulso de un pescador. Igual que su antecesor presidencial.

Es en este abril, con la aprobación del Senado de la ley interpretativa, momento en el que Eleuterio Fernández Huidobro renuncia a su banca porque el proyecto es “un mamarracho”, Mujica se ve obligado a referirse al tema, porque afecta “la unidad nacional”, el pilar fundamental de su política como presidente de la República. Y reconoce estar presionado por la oposición y los militares para que vete la ley que anula la impunidad. Por eso señala que vive un “dilema” entre respetar la voluntad ciudadana expresada en dos plebiscitos o la mayoría parlamentaria que pone fin a la caducidad.

 

Mayo en la cruz  de los caminos

Antes del 20 de mayo la Cámara de Diputados considerará la Ley interpretativa, en medio de críticas de la oposición y rumores sobre formas de malestar militar, que nadie sabe qué alcance tienen.

Todo indica que el Frente Amplio no cambiará su postura y votará el proyecto de ley, contradiciendo el sentimiento del presidente de la República, quien no cuenta ni con el apoyo del Movimiento de Participación Popular, que supo fundar con lucidez y que tuvo la contribución de un lúcido ex dirigente maoísta como fue Marcos Abelenda.

Lo más significativo es que la concepción de Mujica sobre la unidad nacional no pudo calar en la fuerza política, lo que muestra al bloque de gobierno debilitado, en medio de una crisis.

A la vez los promotores de la anulación no aparecen con capacidad de convocatoria ­no pudieron rodear al Palacio Legislativo cuando se aprobó en el Senado-, lo que podría ser muy grave si existiera resistencia de los uniformados a comparecer ante la Justicia, si la ley de interpretación es promulgada y no es declarada inconstitucional por la Suprema Corte de Justicia.

Hoy en el país no hay condiciones para una crisis institucional de gravedad, pero sí de minoridad en su alcance, porque puede pasar que sectores militares que creen que van a sufrir una “razia desde la izquierda”, donde puede caer cualquiera (ese es su razonamiento perverso), busquen hacerse notar con el fin de descentrar la agenda política y de gestión de gobierno, lo que puede repercutir negativamente en el exterior del país, donde en Brasil hay una situación en algunos aspectos similar a la nuestra, porque no es lo mismo ser presidente obrero que presidenta guerrillera.

Si el Frente Amplio está dispuesto a ir para adelante con lo resuelto en el Senado, tiene que poner detrás de los votos en Diputados multitudes convencidas y para ello necesitan ideas, propaganda, militancia y organización, además de alianzas y de un Presidente que no se sienta distante de lo que votaron sus correligionarios. Y con ello no está garantizado nada. Pero, es lo que hay, valor.

También puede surgir un nuevo escenario que obligue a buscar salidas legales, donde la responsabilidad caerá en el presidente de la República, quien tiene la potestad de vetar la ley o establecer la amnistía. En este caso la imagen de Mujica se vería debilitada, porque un amplio sector de la ciudadanía recordaría a Wilson Ferreira en plena reculada y aceptando la Ley de Caducidad.

La única salida que tiene el Frente Amplio para seguir por el camino de la anulación de la impunidad, es poner a consideración de la ciudadanía el proyecto de ley mediante un plebiscito, luego de promulgada la ley -como lo plantearon Fernández Huidobro y Oscar de los Santos, en su momento, a lo que ahora se agrega el diputado Luis Albero Lacalle Pou-, como forma de llegar al fin deseado y no comprometer la imagen del Presidente, que hay que cuidarla como a una niña de 15 años, se esté de acuerdo o no con el camino que asumió el Presidente por su propia voluntad.

La imagen del Presidente es, repito, algo que hay que cuidar. Eso depende del propio Presidente, pero también de su propia fuerza política. Ya tenemos la experiencia de Salvador Allende, que no solo cayó por las cacerolas de la derecha pituca, sino por la visión ultra de sectores del PS y del MIR chileno. A los presidentes se los cuida y los presidentes deben dejarse cuidar.

28
Abr
11

el ministro rosadilla

 

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EL MINISTRO DE DEFENSA

Gonzalo Perera/matemático

 No siento la menor animadversión hacia el senador Larrañaga. Quedando claro que no se trata de criticar a la persona en cuestión, entiendo que, recientemente, el doctor Larrañaga realizó declaraciones que constituyen un error garrafal. Un error conceptual que mucho nos ha costado a los uruguayos desde la restauración democrática.

El 23 de abril, en el sitio http://www.observa.com.uy leí una entrevista al senador nacionalista realizada por el periodista Leonardo Pereyra, cuyas palabras de cierre son las siguientes:

“…Rosadilla, siendo nada menos que ministro de Defensa, debe irse. ¿Cómo sigue el ministro de Defensa con esa posición? ¿Qué credibilidad tendría frente a unas Fuerzas Armadas ganadas por la frustración y el descontento? No da para más, tiene que irse.”

La relevancia de las declaraciones fueron resaltadas por el título de la nota, que rezaba: “Larrañaga: ‘Rosadilla debe irse’ “. Y a renglón siguiente, se destacaba lo medular del argumento brindado por el referente opositor: “El líder blanco dijo que el ministro de Defensa perdió credibilidad ante militares”.

El error al que aludo al comienzo de esta nota es ni más ni menos que la completa inversión del rol del ministro de Defensa de la República y de los requerimientos a los que debe ajustarse.

Yo no sé si el ministro Rosadilla goza o no de credibilidad y estima entre los militares. Pero no sólo no lo sé, sino que no me interesa en absoluto. Porque el ministro de Defensa debe contar con la credibilidad y respaldo de la ciudadanía, no de los militares. El ministro de Defensa es el funcionario delegado por el Poder Ejecutivo para conducir la gestión de la Defensa Nacional, y, en particular, de las Fuerzas Armadas. Jamás debe constituirse en defensor o vocero de las Fuerzas Armadas ante la sociedad civil. Por ende, que sea popular, creíble o simpático para sus subordinados no puede ser más que un hipotético valor agregado, pero jamás un requisito para el cargo.

Pero además no vivimos en la sociedad del pan y de las rosas. Hablamos de Fuerzas Armadas que no han hecho ningún claro “mea culpa” sobre su siniestro pasado, que aún no han brindado una colaboración clara y decidida al esclarecimiento de las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura y que en no pocos casos incurren en declaraciones o actos de irritante ambigüedad o franca desubicación respecto a los años oscuros. Por ende, parece a todas luces evidente que ser objeto de apasionado amor por parte de estas Fuerzas Armadas no sería precisamente un “valor agregado” para un ministro de Defensa. Por el contrario, si algo debe hacer el ministro en este contexto es “apretar las tuercas” y llevar a los uniformados al rol y lugar que les corresponde.

Adicionalmente, es imposible desconocer que este ministro, Luis Rosadilla, hace ya un año “destapó” e investigó irregularidades de magnitud superlativa en el uso de los recursos asignados a las Fuerzas Armadas. Alcanza con mucho menos, con apenas intentar destapar enredos millonarios, para ser objeto de ataques y operaciones desestabilizadoras de diverso tenor. Por lo cual, si el ministro Rosadilla no fuera objeto de rumores y comentarios iracundos por parte de ciertos sectores uniformados, sería insólito.

¿Cómo pudo el senador Larrañaga incurrir en semejante “lapsus” en sus referidas declaraciones, que parecen ajenas al ABC del sistema republicano y al más elemental sentido común? ¿ Cómo pudo “tragarse ese anzuelo” tan evidente? El doctor Larrañaga es un hombre preparado e inteligente, que no desconoce ninguno de los fundamentos del sistema democrático respecto al cargo de ministro de Defensa ni es un novato en política.

Por ende su error me parece más bien consecuencia de décadas de mala praxis. Tras la salida de la dictadura, fruto de una negociación rechazada por la mayoría del Partido Nacional (el wilsonismo) y la minoría del Frente Amplio (básicamente la IDI), los ministros de Defensa ­en general­ han actuado más como voceros de los mandos militares ante el poder civil, o como articuladores entre uno y otro ámbito, que como jerarcas de la defensa nacional. Los casos paradigmáticos de esta inversión del proceder del ministro de Defensa los aportó el primer gobierno posdictatorial, tanto con el doctor Juan Vicente Chiarino (cuyo sempiterno mensaje a la ciudadanía era “No tengo conocimiento”) como con el teniente general Hugo Medina (cuya participación en la gestación de la Ley de Caducidad exonera de todo comentario sobre cuál era su rol). Pero mas allá de matices, no fue perceptible en los sucesivos jerarcas un claro despegue de ese molde, llegándose incluso a hablar, durante el gobierno del doctor Lacalle y a raíz del “caso Berríos”, de un virtual “golpe técnico”.

El doctor Larrañaga, en sus declaraciones, no hizo otra cosa que reflejar esta suerte de inversión política que operara en nuestro país, por la cual la lógica institucional republicana, en la que los militares actúan bajo el mando del Presidente de la República con la asistencia de su ministro de Defensa, fue sustituida por una lógica transaccional, por la cual el Poder Ejecutivo debía ocuparse de complacer ­o al menos no irritar­ al aparato armado del Estado. ¿Quién no recuerda el “secreto a voces” de que la compañera Azucena Berrutti, quien fuera ministra de Defensa en el tramo inicial del primer gobierno del FA, era “irritante” para algunos uniformados? Recuerdo sesudos análisis sobre la “inconveniencia” de la “provocación” que podían percibir los militares al recibir órdenes de “esa señora”, que actuara durante la dictadura como defensora de presos políticos y ciudadanos perseguidos.

Pues bien, mientras el compañero Rosadilla rasque hasta el hueso en las misteriosas adquisiciones de grúas y equipamiento pesado ­que no estamos hablando de moneditas, por cierto­ que hayan implicado ilícitos de militares, guste o no al personal uniformado, estará cumpliendo su función. Y si es por descrédito ante algún actor que algún día debe abandonar el cargo antes de culminar el período de gobierno, habrá de ser por haber perdido credibilidad y estima ante la ciudadanía.

Poner las cosas en su lugar y las jerarquías en su debido orden no es una tarea menor. Es el primer e indispensable paso en el largo camino. ¿Cómo pudo la Argentina hecha trizas en 2001 despegar y crecer como lo ha hecho en los últimos años? ¿Cómo pudo el binomio Kirchner-Fernández llevar adelante la Ley de Medios más avanzada que se conozca, contra la hasta entonces omnipotente voluntad del Grupo Clarín y aliados, de los Noble, Mitre y compañía? Ciertamente con una política macroeconómica ordenada pero con fuerte estímulo de la producción nacional, incidencia del Estado e inversión social. Pero también gracias a “poner las cosas en su lugar” y ajustar procederes. Pues una de las razones fundamentales se encuentra en una simple frase, que marcó un antes y un después en la Historia argentina. Frase pronunciada con el “shesheo” característico de su emisor. Frase corta y cortante: “Prosheda”.

Con esa simple expresión, Néstor Kirchner, el 24 de marzo de 2004, ordenó al jefe del Ejército, teniente general Roberto Bendini, retirar los retratos de los ex dictadores Videla y Bignone del cuadro de honor del Colegio Militar, tras pedir perdón en nombre del Estado argentino por las atrocidades de la dictadura, tras hablar de manera muy dura a las nuevas generaciones de oficiales sobre su absoluta sumisión al poder civil. Por cierto, en medio de abundantes rumores sobre posibles insubordinaciones militares. En ese marco, en presencia de sus ministros y de los altos mandos castrenses, ordenó a Bendini descolgar con sus mismísimas manos los vergonzantes retratos. Y puso las cosas muy en su lugar con tan sólo una palabra.

Estoy seguro de que el doctor Larrañaga ya debe haber notado su error. No se trata de bendecir ni extender cheques en blanco a nadie. Se trata de poner las cosas en su lugar.

No es la desconformidad uniformada la que ha de poner en cuestión la continuidad del compañero Rosadilla ni de ningún ministro de Defensa en un Uruguay realmente republicano. Es el apoyo del ciudadano lo que cuenta. Mientras éste exista, sólo corresponde una cosa: “Prosheder”. Y punto.

 

27
Abr
11

argentina: ejemplo en ddhh

 

¡Al gran pueblo argentino, salud!

 Alfredo Rodríguez Iglesias – Analista

 Días pasados fue sentenciado a cadena perpetua en Argentina, el ex sub comisario de la Policía Federal, Luis Abelardo Patti. El Juzgado Federal 1ro. de San Martín lo condenó por homicidio, tortura, secuestro y allanamientos ilegales.

La particularidad de este caso es que el juicio a Patti empezó treinta años después de cometidos los delitos, luego que el represor permaneciera en cargos de relieve en la fuerza policial durante varios años en democracia.

El historiador Federico Laenz , interrogado por periodistas de la BBC, dijo al respecto: “Lo sobreseyeron en los juicios de la década del 80, y desde entonces empezó a construir una imagen de mano dura contra la delincuencia…” La derecha argentina y los sectores más reaccionarios y conservadores de la sociedad le dieron protagonismo mediático y exaltaron su figura de “policía modelo”.

Comenzó entonces su incursión en el terreno político, entre 1989 y 1999 fue hombre de confianza de Carlos Menem en materia de políticas de seguridad.

Luego esa imagen de hombre duro en lucha frontal contra la delincuencia lo catapultó, con un discurso monotemático relacionado con la inseguridad, primero a intendente de Escobar y luego a diputado nacional en 2005.

El proceso a Patti no es uno más en la larga lista de enjuiciados y sentenciados por delitos de lesa humanidad en la hermana República Argentina.

Se trata de un personaje siniestro devenido en político y que fue electo por voto popular para un cargo ejecutivo local y luego para un cargo legislativo nacional con casi 500.000 votos.

Aún en democracia plena, la voluntad popular no es infalible. Si nos planteáramos una visión fundamentalista del respeto a rajatabla de la expresión popular…Patti estaría en el Congreso, ejerciendo como diputado electo y no en la cárcel.

Estaría participando en la misma institución de la que participó una de sus víctimas, el ex diputado Diego Muñiz Barreto, a quién Patti secuestró y torturó. Gracias a la actitud del Poder Legislativo, que también representa la soberanía popular, el represor no pudo asumir la banca por las graves denuncias que pesaban sobre él.

Fue el inicio de un proceso que culminaría con su juzgamiento en 2010 y su condena a cárcel común perpetua hace pocos días.

En algunas situaciones límites para la democracia no hay lugar para las dudas, las debilidades o las inseguridades. La inquebrantable lucha de las organizaciones defensoras de derechos humanos tuvieron su reflejo en el sistema político.

Desde el gobierno de Néstor Kirchner, continuado luego por Cristina, se diseñó una política coherente y acertada en materia de derechos humanos, compartida por la mayoría de la sociedad argentina.

La Justicia, que en otra épocas se caracterizara por su funcionalidad al gobierno de turno, actuó con autonomía e independencia republicana.

En este contexto histórico la participación popular, con una masiva y oxigenante presencia juvenil, respalda la profundización democrática con verdad y justicia…¡ Al gran pueblo argentino salud!