25
Sep
17

los terratenientes de uruguay

El discepoliano discurso del patriciado

escribe: Hugo Acevedo, Analista

 

En un discurso de fuerte impronta discepoliana pronunciado en la ceremonia de clausura de la Expo-Prado 2017, el presidente de la Asociación Rural del Uruguay, Pablo Zerbino, fustigó ácidamente al gobierno al mejor estilo de un dirigente político opositor.

Su alocución fue una paráfrasis de un célebre fragmento del mítico tango “Cambalache” del dramaturgo y compositor argentino Enrique Santos Discépolo, que reza: “el que no llora no mama y el que no afana es un gil”.

Esa reflexión, naturalmente despojada de lenguaje lunfardo acorde al linaje social del orador, sintetiza la proverbial cultura de la queja que ha verbalizado históricamente la oligarquía vernácula.

Obviamente, la letra de esa magistral partitura musical también sentencia que “es lo mismo el que labura noche y día como un buey que el que vive de los otros”. Esa aseveración es una perfecta metáfora sobre las relaciones laborales que rigen en el campo, donde los explotados peones se desloman cotidianamente para que sus patrones vivan como reyes.

Por lo pronto, la pieza oratoria del pope ruralista revela la creciente politización del alto empresariado uruguayo que, a medida que se acercan las elecciones de 2019, se alinea cada vez más con las colectividades partidarias que representan sus rancios intereses de clase.

Históricamente, esta corporación de elite nacida hace ya 146 años, ha apoyado a los gobiernos más conservadores y reaccionarios e incluso a la dictadura liberticida.

Esa es tal vez la condecoración más importante que ostenta la ARU, protagonista de la recurrente expoliación a la cual han sido sometidos los trabajadores rurales en nuestro país, ante la aquiescencia de los gobiernos de derecha.

Erigiéndose en una suerte de abanderado de los reclamos de sus socios, Zerbino esbozó una suerte de plataforma de gobierno, como si la institución fuera un auténtico partido político.

Aunque admitió que el agro ha tenido una década de crecimiento sin precedentes durante los gobiernos del Frente Amplio, el dirigente insistió en agitar el tradicional sonsonete de la presunta pérdida de competitividad, atribuyendo la reducción de puestos de trabajo en el sector a los costos salariales.

Deberían sentir vergüenza por exigir una moderación en las retribuciones de sus empleados que siguen siendo de hambre, pese a las mejoras experimentadas a partir de 2008 cuando se implantó la negociación colectiva en el agro.

Al respecto, es pertinente recordar que los laudos establecidos en la última ronda de los Consejos de Salarios sin acuerdo patronal, fijaron una remuneración mínima de 17.219 pesos para un peón y de 20.736 para un capataz, en el sector arrocero.

En lo que tiene relación con los tambos, los sueldos oscilan entre los 14.751 pesos para un trabajador y los 20.736 pesos para un capataz de establecimiento.

En tanto, para los demás sectores, con excepción del azucarero, el salario es de 14.795 pesos para un peón y de 20.786 pesos para un capataz general.

¿Podrían estos oligarcas mantener su nivel de vida y su status de privilegio con los emolumentos irrisorios que perciben sus trabajadores?

Obviamente, en la sesgada visión de estos señores feudales contemporáneos los más de 90.000 empleados son un mero ejército de reserva de parias cuasi marginales que viven en la periferia de la sociedad, cuyo único valor es económico en tanto fungen como mera fuerza de trabajo.

Zerbino reclamó una rebaja de los costos operativos, rasgándose las vestiduras por el valor del dólar. “El gobierno utiliza el tipo de cambio como ancla para controlar la inflación, retroalimentando el proceso de apreciación de la moneda y el aumento de los costos en dólares del país”, aseveró.

Su afirmación se contradice radicalmente con las políticas aplicadas por el gobierno en la materia, ya que, hasta el pasado mes de agosto, el Banco Central del Uruguay invirtió

2.200 millones de dólares para mantener la competitividad y evitar fluctuaciones de la moneda que no se correspondan con factores estructurales y con la tendencia internacional.

Por supuesto, también se lamentó por el creciente aumento del gasto público y por la presión fiscal, en alusión al incremento de la Contribución Inmobiliaria Rural y al Impuesto al Patrimonio, que, en su opinión, “no debería existir”.

Parece insólito que el sector de mayor capacidad contributiva y más alto nivel de concentración de la riqueza, se queje por tener que pagar tributos que cualquier propietario paga.

Si la política impositiva fuera justa, la imposición al trabajo sería menor y los mayores gravámenes se concentrarían sobre el gran capital y los propietarios de los medios de producción que ostentan la mayor porción de la renta.

Zerbino criticó también las políticas y resultados en materia de educación, salud y seguridad, que, paradójicamente, son las tres áreas del Estado definidas como prioritarias. Por supuesto, no es cierto, como afirma, que los desempeños educativos en las evaluaciones internacionales sean cada vez peores.

Como si no fuera suficiente, cuestionó las regulaciones laborales vigentes, que, a su juicio, “atentan contra la productividad”.

Evidentemente, tanto Zerbino como sus colegas de las restantes cámaras empresariales, sueñan con la utopía capitalista de un Estado prescindente y omiso en el cumplimiento de sus obligaciones.

No en vano se han negado reiteradamente a negociar y acordar con sus trabajadores en las sucesivas rondas de los Consejos de Salarios, violando abiertamente la normativa legal.

El desiderátum en materia de cinismo fue cuando Zerbino afirmó que “el gobierno debe trabajar más sobre la pobreza y no tanto sobre la distribución. La riqueza antes de repartirla hay que generarla. La riqueza se genera con el trabajo de las empresas privadas quienes son las que generan recursos genuinos”.

Aparentemente, el dirigente ruralista no se enteró que los gobiernos del Frente Amplio abatieron la pobreza del 40% al 9%, merced a políticas públicas de asistencia a los sectores más vulnerables y estrategias de generación de empleo, financiadas con los impuestos que ellos no quieren pagar.

Obviamente, Zerbino se afilia a la apócrifa teoría del derrame, para criticar la distribución de la riqueza y reivindicar el modelo concentrador al cual le rinde religiosa pleitesía.

En el sector agropecuario -que es calificado eufemísticamente como el motor de la economía nacional- la distribución de la renta sigue siendo groseramente asimétrica.

Aludiendo nuevamente a “Cambalache”, del egregio Santos Discépolo, “¡…que falta de respeto, qué atropello a la razón…!

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24
Sep
17

trump y el Ku Klux Klan

Heroínas antifascistas de ayer y hoy

escribe: Amy Goodman y Denis Moynihan / Democracy Now!

La violenta manifestación de grupos neonazis y miembros del Ku Klux Klan que tuvo lugar en Charlottesville, Virginia el mes pasado, procesión con antorchas incluida, y la reiterada defensa del presidente Donald Trump de este encuentro racista, se han convertido en un punto de inflexión en el Estados Unidos moderno. Trump dobló la apuesta la semana pasada, cuando volvió a culpar a ambas partes por la violencia y calificó a algunos manifestantes antirracistas y antifascistas como “tipos malos” al día siguiente de reunirse con Tim Scott, el único senador republicano afroestadounidense del Senado, a quien la Casa Blanca llamó “Tom” Scott.

En resumen: Heather Heyer, una activista de 32 años de edad, fue asesinada, y al menos 19 personas más resultaron heridas cuando un neonazi arremetió su vehículo contra una multitud de contramanifestantes antifascistas el 12 de agosto. Los grupos de odio y los supremacistas blancos, que han ido en aumento desde que Barack Obama se convirtió en el primer presidente afroestadounidense, ahora se ven envalentonados por Trump.

En este momento crítico de la política estadounidense, y también en esta época de las Festividades Sagradas Judías de Rosh Hashaná y Yom Kipur, viene al caso recordar la historia de la resistencia contra el fascismo. Las historias de Ana Frank y Sophie Scholl –dos jóvenes alemanas; una judía y otra cristiana– deberían guiarnos e inspirarnos en este tiempo de oscuridad.

En 1942, Sophie Scholl, estudiante universitaria de 21 años, de Munich, Alemania, junto con su hermano mayor, Hans, estudiante de medicina, formaron el colectivo Rosa Blanca con un pequeño círculo de amigos. Decidieron producir una serie de panfletos que exponían las atrocidades nazis e instaban a la resistencia contra Hitler. El primer panfleto se publicó en junio de 1942. Fue enviado anónimamente por correo a ciudadanos de Munich que los miembros de la Rosa Blanca consideraron que podrían simpatizar con la propuesta. Los folletos se dejaban en paradas de autobuses y portones, y en cualquier lugar en el que pudieran ser entregados clandestinamente. Ser atrapado podía implicar ser encarcelado y, posiblemente, enfrentar la muerte.

El segundo panfleto decía: “Desde que Polonia fue conquistada, 300.000 judíos han sido asesinados en ese país de la manera más bestial imaginable. Los judíos son seres humanos también”. El colectivo alentaba la resistencia pasiva y el sabotaje. En su cuarto comunicado expresó: “Cada persona puede contribuir en algo para derrocar a este sistema”.

La Gestapo, la policía secreta nazi, organizó una amplia búsqueda de los distribuidores de panfletos. Finalmente, en febrero de 1943, Hans y Sophie fueron atrapados mientras repartían folletos en la Universidad de Munich. Fueron interrogados, juzgados, condenados y decapitados junto con un profesor y otros activistas estudiantiles.

Mientras tanto, Ana Frank, de 13 años de edad, sufría junto a su familia una creciente persecución antisemita en una Ámsterdam ocupada por los nazis. Ya habían huido del antisemitismo en su Alemania natal. Estados Unidos les negó varias veces la visa para que la familia Frank pudiera refugiarse en Estados Unidos. Desesperados, en 1942 se trasladaron a un sector oculto del edificio donde estaba ubicada la oficina del padre de Ana, Otto, lugar al que Ana llamó “el anexo secreto” en su famoso diario. Lograron permanecer ocultos durante dos años.

Es difícil de creer que Ana Frank escribió su destacado diario cuando tenía entre 13 y 15 años de edad. “Oigo cómo se acerca el trueno que, un día, también nos destruirá a nosotros. Siento el sufrimiento de millones”. Esto lo escribió el 15 de julio de 1944, y continúa: “Y, sin embargo, cuando miro hacia el cielo, de alguna manera siento que todo cambiará para mejor, que esta crueldad también terminará, que la paz y la tranquilidad volverán una vez más. Mientras tanto, debo aferrarme a mis ideales”, escribió.

Tres semanas más tarde, el anexo secreto fue asaltado por las fuerzas paramilitares nazis, conocidas como las SS. Ana, su familia y las otras cuatro personas que se escondían allí fueron arrestadas y deportadas a campos de concentración alemanes. Ana y su hermana Margot fueron separadas de sus padres y fallecieron en el campo de Bergen-Belsen en 1945, semanas antes de que el lugar fuera liberado. Solamente Otto Frank sobrevivió a los campos de concentración, tras lo cual recuperó el diario de Ana y lo compartió con el mundo.

Ahora, más de 70 años después, grupos armados neonazis y del Ku Klux Klan marchan con antorchas en Estados Unidos, coreando “¡Sangre y tierra!”, un eslogan nazi de la década de 1930, además de “¡Los judíos no nos van a reemplazar!”. Donald Trump, cuyo padre fue arrestado en una marcha del Ku Klux Klan en 1927, y que fue demandado por el gobierno federal por discriminar a sus arrendatarios afroestadounidenses, afirma que había “muy buena gente” entre la multitud supremacista blanca en Charlottesville.

Sumado a esto, poco después de los incidentes en Charlottsville, Trump indultó a Joe Arpaio, el ex sheriff del condado de Maricopa, Arizona, que había sido condenado por su tristemente célebre persecución ilegal a latinos inocentes y quien, con orgullo, hacía referencia a una de sus cárceles como su propio “campo de concentración”. Además, refugiados de seis países de mayoría musulmana tienen prohibido el acceso a Estados Unidos, y también se están desmantelando las protecciones y apoyos para la comunidad LGTBQ (también victimizada durante la Alemania nazi).

“Si no sientes indignación, no estás prestando atención”. Esa es la cita que figuraba en el perfil de Facebook de Heather Heyer cuando murió. Como Ana Frank —y Sophie Scholl antes que ella—, Heather murió ejerciendo resistencia contra el fascismo. Hagamos que sus historias inspiren una nueva ola de valiente resistencia.

23
Sep
17

catalunya

España contra Catalunya, ¿qué debemos hacer?

escribe: Iñaki Gil de San Vicente / Rebelión

Transcripción ampliada de la intervención realizada el 17 de septiembre en Sant Feliu del Baix Llobregat, organizada por la Candidatura d’Unitat Popular (CUP), en la que también intervino Mireia Vehí, diputada en el Parlament por la CUP-CC. Terminando la transcripción se han producido 14 detenciones de personas acusadas de ser demócratas, decenas de registros e incautaciones de documentos y propaganda.

Compañeras, compañeros, un diluvio de amenazas, prohibiciones, registros y anulaciones de derechos y libertades está cayendo sobre el pueblo de Catalunya. El pasado 11 de Septiembre, en la Diada celebrada en el abarrotado Fossar de les Moreres, ya dijimos que debíamos prepararnos para resistir la represión que se endurecería contra el pueblo catalán. Ahora, una semana después, en esta plaza pública también abarrotada, reiteramos nuestro incondicional apoyo, nuestra solidaridad y nuestro compromiso con la libertad del Principat y de los Països Catalans.
Hasta este día 17 de Septiembre el Estado ha utilizado a baja presión el lanzallamas del Artículo 155 de la Constitución monárquica, pero ha dudado en meterle máxima presión porque no os arrodilláis con el documento nacional de identidad español en la boca. También ha despertado de su plácida somnolencia al rebaño intelectual que pace en el pesebre de las subvenciones y de la industria político-cultural, para que, a coro, arremeta contra vuestros derechos, que son los de todos. Como dijimos en la Diada, la apisonadora y la trituradora estatal de las que hablábamos en el Fossar se están activando al máximo.

Sin embargo, por razones que sería largo exponer ahora, muchas personas de buena fe creían que el avance a la democracia, a la soberanía y tal vez a la independencia, sería bastante tranquilo, sin problemas, porque al final el Estado español aceptaría la voluntad catalana pacíficamente expresada. Y tened en cuenta que ahora mismo hablo de «democracia» y «soberanía» en abstracto, sin decir nada de su contenido y esencia de pueblo trabajador oprimido nacionalmente, de mujeres sometidas a la triple explotación, de juventud popular empobrecida y precarizada, etc., porque estaros seguros que las violencias del Estado golpearán hasta los rincones más ocultos de esta Catalunya trabajadora según el independentismo desarrolle su contenido socialista, y golpearán con el apoyo decidido de la burguesía autóctona anti independentista y reaccionaria hasta la médula.

Teniendo todo esto en cuenta, no podemos dejar pasar este gran acto de masas para reflexionar públicamente sobre las lecciones de la historia especialmente válidas para el presente catalán. Veremos dos procesos vascos diferentes pero idénticos, y que por ello mismo pueden iluminar cada uno a su modo el presente catalán. Veremos la represión del proceso pacífico de masas que se autoorganizó para recuperar las libertades vascas en el verano de 1934 bajo la represión de la II República, y luego veremos el conocido como Plan Ibarretxe de comienzos del siglo XXI que se inscribe como una maniobra sectaria y oportunista para sacar tajada partidista en el huracán represivo lanzado por el PP contra Euskal Herria desde 1997.

La II República no hizo nada por facilitar el diálogo con los partidos e instituciones vascas para reinstaurar los derechos del País, al contrario: por ejemplo, en 1932 un joven donostiarra fue condenado a 21 años de cárcel por hablar en euskara en un juicio. Peor aún, en 1934 el Ministerio de Hacienda intentó aplicar impuestos al País contrarios a la legalidad del Concierto Económico. Además, la II República seguía manteniendo la interinidad de las Diputaciones pese a las rondas electorales que se habían celebrado. Las fuerzas, organizaciones y partidos vascos habían comprobado de nuevo que tres años de democracia republicana estaban endureciendo las represiones. Existe una inquietante semejanza de fondo entre los controles coercitivos de la II Republica sobre las Diputaciones y el Concierto Económico y el actual Art. 155 aplicado contra Catalunya.

Ante esas agresiones cada vez más graves, 200 municipios de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, que representaban a 823.216 de los 881.000 habitantes de los tres territorios, se autoorganizaron en Comisión Interina y el 5 de Julio de 1934 decidieron celebrar elecciones el 12 de Agosto para resolver los dos problemas entonces cruciales: la interinidad impuesta por el Estado que anulaba de facto la soberanía de las Diputaciones vascas, y mostrar la defensa del Concierto Económico. La II República declaró ilegal las elecciones del 12 de Agosto y puso en marcha todas sus fuerzas represivas materiales y culturales. El 6 de Agosto, la Comisión Interina se reafirmó en celebrar las elecciones del día 12 a pesar de la ocupación militar del País.

Las fuerzas armadas españolas entraron en los Ayuntamiento, detuvieron a más de sesenta alcaldes y gran número de concejales. La respuesta popular fue organizar las elecciones en la calle, en locales o en otros sitios. En Bizkaia había 115 Ayuntamientos y se levantaron 100 actas electorales ya realizadas, de modo que el alcalde de Bilbao ridiculizó en un comunicado la versión del Gobernador Civil de Bizkaia que aseguraba que las elecciones habían sido un fracaso. El 21 de Agosto la Comisión Interina publicó todos los resultados, demostrando la rotunda victoria pese a la implacable ocupación militar. La Comisión de Alcaldes de Nafarroa no pudo reunirse en el Ayuntamiento de Lizarra por estar ocupado por la Guardia Civil, escondiéndose en el monte para lanzar un Manifiesto de protesta y de apoyo a los derechos populares.

La Comisión Interina se transformó en Comisión Municipal Permanente del País Vasco, para avanzar en el doble objetivo arriba visto. La represión española se obsesionó con detener a la Comisión Permanente que tuvo que actuar en la clandestinidad porque miembros suyos eran detenidos y trasladados a cárceles, incluida la de Burgos. La II República no podía tolerar la democracia municipal vasca. La Comisión Permanente demostró la eficacia de sus métodos de seguridad y su poder de masas cuando convocó una Asamblea para el 2 de Septiembre en Zumárraga en la que se oficializarían las Comisiones elegidas el pasado 12 de Agosto.

La Asamblea de Zumárraga fue prohibida, pero la Comisión Permanente aseguró que se realizaría de cualquier manera. Hubo algún intento de negociar con las fuerzas represivas para evitar males mayores, e incluso una añagaza de concesiones del Estado a cambio de su suspensión. Pero mientras tanto se había endurecido el ataque al Concierto Económico con doce leyes y decretos vigentes contrarios al Concierto, lo que demostraba que España seguía atacando las libertades. La II República estaba aplicando en silencio el Art. 155 avant la lettre lo que irritó aún más al pueblo que no hubiera aceptado una marcha atrás de Comisión Permanente, desconvocando la Asamblea de Zumárraga.

La ciudad fue cercada, carreteras, vías férreas y caminos que llevaban a Zumárraga fueron cortados por las fuerzas armadas. Se detenía a gente en estaciones tan lejanas como la de Bilbao. Pero muchas personas sortearon los controles y se realizó la Asamblea en medio de un clima de tensión por la amenazante presencia de fuerzas represivas que, sin embargo, no atacaron. Catalunya estuvo presente en Zumárraga mediante una delegación de solidaridad internacional que asumió los mismos riesgos que los vascos y vascas. La represión no se detuvo después de la Asamblea, sino que se endureció en cuatro aspectos: uno, múltiples prohibiciones de actos; dos, advertencia del Gobierno de que «Si el pueblo se levanta la Fuerza tiene órdenes de disparar contra los parlamentarios, no contra el pueblo»; tres, detenciones de dirigentes, alcaldes y concejales que fueron trasladados en cuatro camionetas a la cárcel de Burgos; y cuatro, el asesinato de otro dirigente del PNV, Manuel de Andrés, por terroristas de la Falange.

En verano de 1934 la II República apretó las clavijas de su doctrina y del sistema represivo contra Euskal Herria, integrando tácticas, métodos y recursos, incluso cambiando de estrategia cuando fuera necesario para obtener los mismos objetivos. Faltaba menos de dos años para la sublevación franquista. Mientras los conjurados organizaban la inminente masacre sin apenas ser molestados por el Gobierno que empezaba a disponer de suficiente información, éste arremetía contra las clases y pueblos explotados: aplastó a cañonazos la Revolución de Octubre de 1934. Poco antes, en 1933, la II República había masacrado al pueblo gaditano de Casas Viejas.

Desde 1997 la represión dio otro salto en el proceso de ilegalizaciones de la izquierda abertzale, arremetiendo desde 2003 contra sus organizaciones electorales, contra lo que siempre se denominaba como Herri Batasuna, y que luego debió buscar otras «franquicias legales» para seguir haciendo política institucional. Fue en ese contexto de destrucción de derechos iniciado manifiestamente con el cierre del diario EGIN en 1998 y en 2003 del diario Euskaldunon Egunkaria, cumpliendo el plan de «Todo es ETA» diseñado por Baltasar Garzón, cuando la facción entonces dominante en el PNV y el lehendakari Ibarretxe pretendieron culminar un plan de reforma del Estatuto de Autonomía de la CAV con tres objetivos:

Uno, el PNV creía que la izquierda abertzale se estaba diluyendo tras tantos años de persecuciones y que podría quedarse con muchos de sus votos agotados o desilusionados si les prometía como señuelo un nuevo Estatuto, más lleno de contenido. Dos, adecuar el Estatuto a las nuevas necesidades de una economía relativamente industrializada con mediana tecnología y mediana productividad del trabajo, en un capitalismo estatal que había optado por supeditar la industria creadora de valor al turismo, al ladrillo y los servicios, a la economía sumergida, la corrupción, etcétera. Y tres, cerrar para siempre la esperanza y la conciencia de amplios sectores populares de que la independencia era la única salida, era una necesidad, abandonando esa reivindicación «superada» y rechazando toda posibilidad de referéndum haciendo del Estatuto y de un «nuevo foralismo» la solución permanente.

En las elecciones de mayo de 2001 la alianza PNV-EA logró 604.222 votos, la alianza españolista 580.128, y la izquierda abertzale sólo 143.139. La burguesía creía que forzando las promesas estatutarias terminaría por desangra a la izquierda abertzale y podría atraerse a sectores de la juventud que dudaban entre el Estatuto vasco y la Constitución monárquica. Los resultados electorales así lo sugerían. El PNV no perdió el tiempo y el Plan Ibarretxe fue anunciado en el Parlamento en Septiembre de ese año, presentándose en Octubre de 2003 y siendo aprobado con mayoría absoluta en Diciembre de 2004. Una especie de fruta del paraíso lentamente estrujada para extraerle más jugo.

En Enero de 2005 el Plan fue llevado al Parlamento español que lo rechazó con 313 votos en contra, incluidos los de Izquierda Unida, 29 a favor y 2 abstenciones, las de ICV. El argumentario de quienes se «cepillaron» en Madrid el proyecto del Parlamento vasco adelantaba las mismas tesis que de quienes ahora niegan la legitimidad democrática de referéndum catalán del 1 de Octubre: arruinar la economía, «romper España», impulsa al independentismo más radical, es unilateral porque no respeta la democracia española que es de rango superior, escinde en dos a la sociedad anulando los derechos de la mayoría que no es independentista, romper con la Unión Europea, etcétera.

El Plan Ibarretxe fue abandonado sin contemplaciones al poco tiempo por la burguesía autonomista al ver su doble fracaso y su relativa victoria: pese a todo, la izquierda abertzale no se desplomó, y además el Estado español no sólo hundió el Plan, sino que advirtió de que impondría fuertes castigos económicos y políticos si el PNV no se echaba para atrás. La intransigencia del Estado llegó al nivel de amenazar con el procesamiento en 2006 de Ibarretxe y dos dirigentes del PSOE, López y Ares, por sus reuniones con miembros de la izquierda abertzale. La victoria relativa consistió en que la reivindicación independentista fue definitivamente borrada de la conciencia de la mayor parte de la base del partido, aunque no de las bases de la izquierda abertzale.

Hubo una áspera lucha interna en el PNV que reflejaba los cambios en la burguesía vasca que a su vez reflejaban la financiarización del capitalismo mundial, y la permanente dureza del nacionalismo español. Desde hacía unos años y como parte del auge del capital financiero, dentro de la cúpula del PNV había ido ascendiendo la facción más oportunista y cínica, más acorde con el neoliberalismo, representada por Imaz que llegó a la presidencia del partido en enero de 2004, que depuró a Ibarretxe y envió a Arzallus al altar de los ídolos inservibles. Para entonces, más y más sectores de la mediana y pequeña burguesía que habían optado por EA se planteaban ya volver de nuevo al PNV, como se demostraba en cada proceso electoral.

La burguesía dio la patada al Plan Ibarretxe implorando la protección española además de por los servicios económicos que le otorga el Estado, también porque le protegía de la fuerza del sindicalismo vasco, por su anclaje creciente en el pueblo trabajador, por el debilitamiento imparable del sindicalismo reformista y españolista. Al margen de los altibajos electorales y superando una a una todas las represiones salvajes, el pueblo trabajador, es decir, el independentismo con conciencia nacional de clase proletaria, resistía a la estrategia de desindustrialización, de liquidación de la «cultura del hierro» que había sido su oxígeno desde finales del siglo XIX.

No detallamos ahora la planificada destrucción de las bases objetivas y subjetivas del pueblo trabajador de la fase de la segunda y tercera revolución industrial, y sus efectos en la lucha nacional de clase, entre ellos el giro estratégico de una parte de la izquierda abertzale. El desmantelamiento industrial aplicado desde finales de los ’70 obedeciendo órdenes del imperialismo no conseguía a inicios del siglo XXI liquidar definitivamente la conciencia obrera y popular. La gran burguesía hacía más de un siglo que se sentía española, y la mediana y el grueso de la pequeña burguesía comprendieron que el abandono del Plan Ibarretxe era beneficioso para ellas.

Vosotras y vosotros conocéis mejor que yo cómo va la lucha de clases en Catalunya, la lucha de las mujeres, del precariado, de las y los asalariados todavía fijos, de la fuerza de trabajo sumergida y emigrante, de la juventud sin futuro, de las y los parados, de la «tercera edad», etcétera, Cómo y por qué se ha roto la extinta CiU, por qué el sector autonomista y de orden del CiU no ha podido sujetar en corto al sector del Puigdemont. Por qué este sector formado más por la mediana y sobre todo pequeña burguesía no se ha plegado a España como sí lo hizo la mayoría de esas mismas fracciones de clase en Euskal Herria, que han ido abandonando EA para volver al PNV. O dicho de otro modo, por qué Puigdemont dirige una fuerza que mantiene su dignidad y su conciencia y por qué el PNV sigue protegiéndose detrás del Estado, del que incluso forma parte en alguna de sus estructuras burocráticas.

La respuesta pasa por conocer las diferencias entre los capitalismos vasco y catalán, sus respectivas historias de luchas de clases y consiguientemente las maniobras y tácticas diferentes que aplica el Estado contra cada una de nuestras naciones. Recordemos por ejemplo, que el Estado aireó una parte pequeña de la corrupción de CiU, limitándose al clan Pujol, y que por ahora calla casi todo lo que sabe sobre la corrupción en la parte que domina de Euskal Herria, sobre el PP y UPN en Nafarroa, y sobre el PNV y el PSOE en la CAV. ¿A qué espera? Guarda esas y otras bazas para cuando las necesite.

Sin embargo, las diferencias desaparecen cuando llegamos al fondo del problema: los beneficios que extrae con la opresión nacional de los pueblos explican que, como hemos visto en 1934, 2005 y 2017, se aplicasen esencialmente las mismas medidas represivas que van más allá del Art. 155 como quieren hacernos creer los reformistas para lavar su imagen. Una de ellas es la negación de Catalunya y Euskal Herria como sujetos políticos dotados del derecho inalienable de regirse por sí mismos, negar que somos naciones capaces de gobernarnos a nosotras mismas. Negarnos nuestra identidad es infantilizarnos, hacernos dependientes de un poder superior, extranjero, inaccesible, que controla nuestro presente y futuro, que dicta nuestra historia, que nos protege y nos castiga con «amor de padre». Los discursos de Felipe VI son un ejemplo de ello.

Hemos visto muy rápidamente una de las crisis irresolubles que pudren a España: la debilidad estructural de su Estado-nación como espacio material y simbólico de acumulación ampliada capaz de integrar a los pueblos oprimidos. No nos extendemos en otras formas de esa quiebra interna, como el desprecio abierto o soterrado hacia las culturas y lenguas de los pueblos oprimidos, el incumplimiento sistemático de los acuerdos firmados con las burguesías «regionales», el reforzamiento del nacional-catolicismo y el poder de la Iglesia más tridentina, la esencia nacionalista de la industria político-mediática española…

Hay otra tres crisis más. Una y fundamental es el atraso tecnocientífico y en la productividad del trabajo. A medio y largo plazo la productividad del trabajo es la clave para el desarrollo socioeconómico y cultural. En Europa, solo Grecia, Moldavia y Serbia van más atrasadas que España en la productividad del trabajo y en la formación tecnocientífica de las empresas. Lo peor es que la distancia se agranda con el tiempo y la única forma que conoce el bloque de clases dominante en el Estado es la de aumentar la explotación laboral, reducir los salarios, liquidar el gasto público y social, incumplir los acuerdos internacionales que obligan a inversiones no productivas, etc., para compensar así el agudo y permanente retroceso en I+D+i, en ciencia y en educación.

Otra y muy relacionada con la anterior es el peso plomizo de la corrupción, de la economía sumergida, del dinero ilegal, sucia arena gruesa que obtura el engranaje socioeconómico porque es consustancial a la abulia burocrática, a la inoperancia administrativa y al conchabeo clientelar. Las empresas del Ibex-35 han triplicado el desvío de capital a paraísos fiscales durante la crisis, teniendo ahora 1.285 filiales. Tenemos la masa de dinero sucio, de economía corrupta, de fraude fiscal en todas sus formas, que se mueve fuera de cualquier control. Un informe reciente cifra esta masa en el 17,2% del PIB aunque otros lo amplían algunos puntos más según qué criterios se utilicen. Otro estudio indica que muy pocas grandes familias españolísimas y patrioteras de «Santiago y cierra España» evaden el 12% del PIB. Tenemos la ineficacia estatal a la hora de superar la crisis financiera, que ha supuesto una pérdida de al menos 40.000 millones de euros, mientras que Alemania, Gran Bretaña y Francia han sido mucho más rápidas, eficaces y ahorradoras, entre otras razones porque la banca española es putrefacta pero todopoderosa, es intocable para el bloque de clases dominante.

Por último, tenemos la «costumbre» española de preferir la represión a la reforma, el palo a la zanahoria para la resolución de cualquier problema serio. La Asamblea de Zumárraga y el Plan Ibarretxe vuelven a confirmarlo: incluso cuando se trata de aplastar movilizaciones pacíficas, que sólo actúan en las áreas institucionales y que supeditan las movilizaciones de masas a ese institucionalismo pacifista. Ahora sucede lo mismo con la represión contra Catalunya que está bajo un estado de excepción, anulados sus derechos y esperando nuevos golpes represivos.

Debemos ser conscientes que, llegados a este nivel irreversible, a partir del 2 de Octubre empezaremos una etapa nueva en esta larga lucha. Si hasta ahora hemos luchado codo con codo, lo seguiremos haciendo desde el 2 de Octubre en adelante. Y concluyo con lo que dijimos en el Fossar: aquí no se arrodilla nadie.

22
Sep
17

la grieta

La grieta

escribe: Eduardo Sanguinetti, Filósofo

 

Se ha eliminado hoy, la interpelación y la denuncia de la mentira sistemática y la simulación puesta en acto, por parte de gobiernos y corporaciones, en todo lo que hace a la fantástica aventura de vivir; incluso, la negación de todo lo que en otro tiempo se denominaba “voluntad de ser”, ante la mirada desatenta de la ciudadanía.

Una humanidad que se moviliza afanosamente en “La Grieta”, tras el espejismo de la fama y el éxito del instante en que la cámara dispara la ‘selfie’, dispuesta a probarlo todo, incluso llegando a hipotecar sus vidas en el intento de pertenecer a ese olimpo de los nuevos dioses que rigen el ser y estar en este presente, seres que siguen tendencias necróticas, prostibularias y genocidas de la “posverdad”, que devienen en histeria, fanatismo, psicopatías varias y, sobre todo, socavan la dignidad de vivir en armonía y paz en pleno uso de nuestros placeres.

Se precisan hombres y mujeres que se planten y canten fuerte verdades incómodas… y el pueblo que tiene miedo se congela y se orina encima, sino fuera tan cobarde, todo iría mejor…. y digo esto para aquellos que creen que ser patriotas solo significa plantarse una escarapela… cual dron de carne, venas y hueso, visualizo “La Grieta”… conformada por bandos enfrentados, en ambas orillas del Plata.

Enfrentados los bandos de ambos lados de “La Grieta”, se insultan, difaman, injurian, matan, en nombre de ideologías inexistentes, ¿es que algo ha muerto?; en este silencio de verdades se ha instalado una gigantesca irresponsabilidad hacia todos los valores. La enorme concentración de las principales fuentes de información conduce necesariamente a una equivalente homologación de los periódicos que se elaboran con ellas, pasquines de ocasión, que toman la palabra de los “siempre presentes” mandarines y mandaderos del poder omnívoro, que todo lo degrada.

Y si bien las grandes agencias tienen como función utilizar un estilo de redacción aséptico, sin valoraciones explícitas ni adjetivaciones, es evidente que la propia selección de lo que se considera beneficioso al sistema controlado por las transnacionales y sus intereses financieros conlleva a ciertas omisiones atroces… ¿hace falta que enumere las omisiones de los crímenes cometidos por autoridad en función?, ¿hace falta que denuncie a quienes denuncian delitos inexistentes?; ¿hace falta que menciones la bajeza de quienes sentados en mesa de nonagenaria ‘chismosean’, acerca de un tema recurrente día a día? ¿Y, Sendic ha renunciado por voluntad propia o asistida? ¿Lacalle tiene autoridad ética para exigir justificaciones? ¿Lanata, Morales Solá, Leuco, Stolbizer, Navarro, Fabbiani, Repetto y demás ‘moscas de la diligencia’ representan el pensamiento psicopático de este milenio?… dudas tras dudas, asaltan el pensamiento de quienes no creemos en las simulaciones de los simulacros, en acto de ser norma y regla del comportamiento de gobernantes y gobernados…

¿Cómo van a ser publicitados los editoriales de denuncia a los imbéciles que gobiernan y los “perejiles” asalariados que trabajan para ascender en la escala del ‘Nirvana siliconado de las redes sociales’, una “atmósfera cargada de nada”, que dejan magníficamente explicitado “todo lo que debe ocultarse”?

El discurso de la verdad debe ser velado a los ojos de los ciudadanos mansos y desentendidos, por las corporaciones económico mediáticas, de opinión excluyente y monolítica, al servicio del pensamiento único, en el que la libertad de expresión brilla por su ausencia en el planeta virtual del simulacro, es asustadiza, huidiza y sobre todo, un “refugio de la mentira elevada a símbolo”.

En “La Grieta” los pensamientos más vulgares y groseros, asimilados a las emociones más obvias, se alzan entonando su “himno colaboracionista”: irritante indignidad, de fanáticos subordinados a patologías psicopáticas.

Escribo en estas líneas de como un pueblo, otrora excepcionalmente dotado, ha experimentado el derrumbe de todos los valores, se ha ubicado en un lado u otro de “La Grieta”, apenas enterándose de porque confronta con sus compatriotas… ¿o algún funcionario al que defienden no ha sido corrupto?, ¿existe tal calidad de funcionario elegido en estas democracias fingidas?, ¿algún político merece consideración?, ¿no han pensado en dejar la TV y dedicarse a vivir?… “La Grieta” lleva a la inmolación de las comunidades, empapadas de oscurantismo y bestialidad… ¡sí! es perfectamente evidente y comprobable lo que afirmo, con desgano y cierta tristeza, ante el paisaje que asoma hace un tiempo en Argentina… hoy en Uruguay.

De “La Grieta”, una vez instalada, las partes, no pueden evadirse más, no pueden recuperarse, pues la verdad y el equilibrio dejan de existir… no es ni un recuerdo… solo un sedimento de memoria de lo que jamás ha sucedido.

“La Grieta” divide, atenta a la conformación de una comunidad, que debería existir en paz y armonía… en los “cuartos intermedios” los políticos, funcionarios y empresarios, ¿de qué y sobre qué dialogan? o simplemente son coartadas para salir del ‘mal paso’, que la realidad impone… los pueblos realmente están convencidos de la presunta ‘institucionalidad’ de los actos de los gobernantes, no se ignora de que “La Grieta” ha dejado al borde del camino la veracidad de los acontecimientos de todo tipo, que publicita la denominada prensa diaria, nutrida de espanto y farsa, de mentira y estafa al fiel espectador, que se nutre de desvalores y de resentimiento.

Cual epílogo, dejo un ejemplo, que vale más que mil: Dicen que dicen que el ideólogo y financista del aparato “detector” de noticias falsas en Facebook es Soros, conocido de Hillary Clinton e impulsor de la legalización del cannabis, entre otras cosas… la voz de Assange me dice: “¿Hay que ser “moderado” entonces?, en los editoriales, operaciones fílmicas y performativas, pues el poder y sus ‘trolls’ en Twitter (alcahuetes arrastrados), se aprovechan de cualquier cosa para imponer “controles” y disimular la extensión del control, sobre todo pensamiento libre que exista.”… por supuesto no lo acepto bajo ningún término, pues la vida es breve y mejor transitarla en libertad, entonando las melodías que hemos aprendido, en tiempos en que se llamaban a las cosas por su verdadero nombre.

Y no olvidar que “La Grieta” en este territorio, nace en 1810 y bajo diferentes formas y nombres, se perpetúa hasta el presente… que persista la memoria.

22
Sep
17

el capital …

A ciento cincuenta años de El Capital

Los sentidos del marxismo

escribe: Miguel Mazzeo / Rebelión

A ciento cincuenta años de la aparición de la primera edición de El Capital de Karl Marx, queremos proponer algunos interrogantes que nos parecen insoslayables: ¿Todavía tiene sentido el marxismo? Y, en caso de tenerlo, ¿dónde se encuentra ese sentido? ¿Cómo descifrarlo? ¿Se han diluido las tensiones históricas que proveyeron de sentido y vitalidad al marxismo o, por el contrario, el capitalismo actual no hace más que reeditar las viejas tensiones bajo nuevos ropajes al tiempo que genera otras nuevas? ¿Los y las marxistas somos Quijotes de un mundo en fuga?
Nosotros y nosotras creemos que el marxismo sigue siendo imprescindible para cualquier individuo o comunidad que pretenda comprender y transformar el mundo, para quienes aspiran a una humanidad hecha sociedad. Su objeto de estudio y su objetivo estratégico siguen vigentes: el capitalismo y el cambio social. Su lugar en la teoría crítica sigue siendo privilegiado. Su opción por la “crítica despiadada de todo lo existente”; esto es: una crítica dispuesta a asumir las consecuencias sociales y políticas que genera, en particular los conflictos con los poderes instituidos, es estratégica. ¿Existe una visión que suministre un cuadro más completo y una interpretación más rigurosa del capitalismo como sistema y de nuestras realidades cotidianas? ¿Qué corpus teórico más o menos homogéneo y coherente nos ofrece tantos recursos como el marxismo a la hora de comprender al capital como poder de dominación y opresión al tiempo que nos propone una denuncia desde un sólido emplazamiento ético? ¿Existe una visión que desenmascare con tanto vigor y claridad la esencia lúgubre de las clases dominantes? ¿Existe una visión que nos confirme de manera más certera el carácter incompleto del mundo, su condición de problema radical y la necesidad de reconstruirlo colectivamente? ¿Existe una “brújula” más apta para evitar la confusión entre sujeto y predicado? El marxismo nos coloca cara a cara con la realidad multidimensional que padecemos, cara a cara con la explotación material, la alienación política, la dominación. Entonces, el sentido del marxismo es principalmente político.

En tiempos de proliferación de “derivados” y de auge de las formas más fetichistas del capital; en tiempos signados por la informalización de la producción, el trabajo y la vida; en tiempos en que el capital busca consolidar y extender su dominio sobre el trabajo, los recursos naturales y los Estados; en tiempos en que una derecha globalizada gana posiciones en la dirección ideológica de las sociedades, el marxismo se erige en una especie de santuario de saberes teórico-prácticos imprescindibles para la emancipación de las clases subalternas y oprimidas. ¿Cómo no revalorizarlo?

Prescindir del marxismo, obviarlo, es renunciar lisa y llanamente a una de las más relevantes filosofías inmanentes de los explotados y los oprimidos, a uno de los puntos de partida más prolíficos e insoslayables a la hora de comprender/impugnar/transformar la realidad. Dejar de lado el marxismo es resignarse a una percepción opaca y miserable, es condenarse a vivir en un orden ilusorio donde directamente está vedada la idea de porvenir. Y también es renunciar a la posibilidad de despreciar los principios morales de los opresores.

El marxismo sigue siendo clave para hacer inteligible el mundo como totalidad en el marco de la fragmentación y el aislamiento (de seres, objetos y procesos) que el capitalismo produce y reproduce constantemente. El marxismo permanecerá indispensable mientras exista confiscación y plusvalía, dominación, opresión y explotación; alienación, fetichismo y cosificación; uniformidad, superstición, tristeza y conformismo. Por eso debemos recuperarlo como el “ambiente” de nuestras ideas, como “fuente común” capaz de reintegrar la conciencia fragmentada, como insumo para producir una conciencia política inédita que rompa con la impotencia institucionalizada y haga posible un nuevo ciclo histórico.

Ahora bien, este deseo no implica exigirle al marxismo que unifique las diversas orientaciones emancipatorias, que provea por sí mismo una visión política global, o una línea ideológica común o un mecanismo orgánico apto para canalizar las luchas populares; más allá de que, sin dudas, pueda aportar a cada cosa. Sin renunciar a la idea marxista de un proyecto universal y totalizador, creemos que se trata de pensar caminos alternativos para lo universal y contemplar la posibilidad de totalidades no totalitarias. Porque cada vez que se recurrió a la “ideología marxista-leninista” para resolver esas necesidades básicas de un proyecto emancipador, cada vez que esta “ideología” fue invocada como atajo para la coherencia que demandaba una observancia rigurosa, salieron deteriorados tanto el marxismo como el proyecto. De este modo, el marxismo terminó obturando la dialéctica entre ideología y praxis, funcionó como ideología autoreferencial y autosuficiente que se impuso a la cultura (a las culturas). Lo que suele ser un manantial de lo inauténtico y hasta de lo oscuro. La oscuridad en el marxismo no tuvo una fuente privilegiada, y provino de las que pueden ser también sus fuentes de luz: la creencia y la ciencia.

El marxismo cayó en las formulaciones esquemáticas y en un doctrinarismo apriorístico que se creía con el derecho de prescindir de la verificación en el terreno de la praxis. De este modo, se convirtió en verdad revelada, en corpus doctrinario rígido y excluyente y, en algunos casos, en credo oficial. Proveyó una coherencia superficial y falsa y, sobre todo, incompatible con un horizonte socialista.

Por su parte, el proyecto se desnaturalizó en el “signo de distinción”, en las lógicas de la especialización académica o militante, en el elitismo, el sectarismo o en la razón de Estado y el despotismo.

Va de suyo que consideramos históricamente agotada a la vieja conciencia política que supo producir el marxismo. (Lo mismo cabe decir en relación al horizonte instituido por la Gran Revolución de Octubre). Concretamente: esa vieja conciencia política ha perdido el poder de seducción que otrora ejercía sobre intelectuales y militantes sociales y políticos del mundo entero. Ha perdido su antigua capacidad de crear sujetos políticos. Desde la perspectiva del poder dominante, dicha conciencia política, ha perdido algunas posiciones como expresión de lo diabólico. Aunque la posibilidad de articulación de marxismo y polis sigue intacta. Como sigue íntegra la aptitud para constituirse en paradigma donde confluyen el pensamiento crítico y la política radical. En buena medida depende de la vocación militante por desarrollarle nuevas “encarnaciones” y una nueva conciencia política, de recuperar sus aptitudes de crear sujetos políticos sobre bases nuevas distintas al “progreso” entendido como el desarrollo de las fuerzas productivas. Creemos que esa vieja conciencia política –junto al viejo arsenal simbólico– puede servir para luchar contra la inhumanidad de las clases dominantes, principalmente para resistir (en un sentido acotado que refiere más a la preservación de una posición adquirida que a la “creación”). Pero el punto es que ya no alcanza para inspirar trayectos emancipatorios, desbordes democráticos, vocaciones constituyentes, en fin: sujetos políticos, programas activos de transformación radical de la realidad que remitan a lo que Walter Benjamín llamaba “verdades épicas”. Tal vez las “efemérides marxistas” de 2017, y las de los próximos años, contribuyan a discutir estos tópicos.

La pregunta por el sentido del marxismo podría formularse apelando a modos más indirectos: ¿es posible una existencia humana digna y una autorrealización plena bajo la ley del capitalismo? ¿Pueden los grupos sociales explotados y oprimidos del planeta satisfacer su interés existencial en los marcos de esa ley? ¿Cómo contribuir a que estos grupos (incluidos todos nosotros y todas nosotras) vivan sus existencias limitadas y hasta miserables y espectrales como contradicción lacerante y no como parte de lo instituido y naturalizado como “lo real”? ¿Cómo contribuir a que los y las de abajo desarrollen un interés antagónico al interés por lo que es y lo que está? ¿Puede haber caminos hacia el futuro en el marco del capitalismo y el mundo burgués?

El marxismo sigue siendo uno de los antídotos más intensos y eficaces contra la reificación de las relaciones humanas, contra el proceso de desencantamiento del mundo, contra la universalidad totalitaria y la esclavitud ideológica impuestas por el mercado. También es un antídoto frente a un conjunto de supuestas heterodoxias que impulsan proyectos que no buscan otra cosa que fortalecer las estructuras y los imaginarios capitalistas (capitalismo “regulado”, capitalismo con “rostro humano”, o similares); que promueven políticas tendientes a neutralizar los desequilibrios constitutivos de la dinámica objetiva del capital, en especial la desigualdad. Más allá de la complejidad de los recursos teóricos y retóricos puestos en juego, no hacen más que reeditar viejos reformismos ignorando resignadamente la unidad estructural que, como ya señalamos, caracteriza al sistema capitalista. El propio Marx, demostró la inviabilidad sistémica de estas alternativas. ¿Alguien conoce un antídoto mejor? El marxismo sigue siendo un insumo indispensable para intensificar los flujos de lo que late y vive, para que los seres humanos puedan realizarse plenamente y reapropiarse del mundo escamoteado, para conjurar todo lo que el mundo tiene de atrofiado y para que el mundo no le quede tan grande e inabarcable a la verdad y a la belleza. El marxismo fue, es y será imprescindible en toda experiencia popular contrahegemónica, que anticipe otra sociedad posible y que ponga en marcha un proceso de control del trabajo sobre el capital.

Cabe señalar que el reconocimiento de la unidad estructural del sistema capitalista debería servirnos para valorar las funciones emancipatorias de las formas socialistas prácticas o potenciales, por lo general imperfectas, que pueden desarrollarse en los marcos del capitalismo, sobre todo en sus márgenes, en sus regiones ambiguas. Con una dosis de imaginación estratégica será posible detectar en esas formas las grietas, las fisuras que ponen en cuestión la unidad estructural y que permiten pensar en unidades estructurales alternativas.

Estamos convencidos de que el sentido del marxismo está en la historia y la vida concreta de la-clase-que-vive-su-trabajo, de los y las pobres, de los explotados y las explotadas, de los oprimidos y las oprimidas. Más específicamente, el sentido del marxismo reside en la capacidad de lucha y resistencia contra la explotación y la opresión de los y las de abajo. En sus aptitudes para torcer el destino trágico de la historia. En su rebeldía y en su deseo, que es como decir: en sus sueños, utopías e ímpetus. El marxismo puede contribuir decididamente a que las clases subalternas y oprimidas descubran y desarrollen esas aptitudes, esa rebeldía y ese deseo.

El marxismo, para tener un sentido a la altura de su promesa emancipatoria, no puede dejar de ser un marxismo militante desbordante de deseo y vida auténtica. Un marxismo que, en términos de René Zavaleta Mercado, podemos ubicar en la encrucijada de la colocación estructural de la clase y el instante de su revelación; o que, siguiendo a Roque Dalton, podemos considerar como culpable de la esperanza y responsable entre los responsables de la felicidad que sigue caminando.

Somos conscientes del exceso de expresiones desiderativas en el que hemos incurrido a lo largo de este trabajo. Es probable que todo este cúmulo de deseos resulte desmesurado. En un mundo tan vacío de sueños, tan sin ansias de paraísos (en la tierra); en un tiempo donde las formas dominantes del poder tienden a imponerse sin resistencias (incluso al interior de los espacios dizque “transformadores”, o “revolucionarios”), no cabe otra actitud que apelar a la desmesura.

* Fragmento del libro Marx Populi (inédito).
Miguel Mazzeo es profesor de Historia y Doctor en Ciencias Sociales. Docente e investigador de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y en la Universidad de Lanús (UNLa). Escritor, autor de varios libros publicados en Argentina, Venezuela, Chile y Perú, entre otros: El socialismo enraizado. José Carlos Mariátegui: vigencia de su concepto de “socialismo práctico”.
22
Sep
17

lula por frei betto

Lula, de vuelta al origen

escribe: Frei Betto / Fraile dominico brasileño, teólogo de la liberación.

Desde la fundación del Partido de los Trabajadores en Brasil (PT), Lula da Silva inauguró una modalidad típica de circular por el país: hacer caravanas, llegar a lugares nunca mencionados en los medios, hablar con gente cuya voz no es escuchada. Fue así como Lula sorprendió en las campañas electorales, cuando tenía muy poco tiempo para hablar en los medios.

Ahora Lula retoma las caravanas. Empieza por el Nordeste de Brasil, de donde salió, chico todavía, con su madre y los hermanos, huyendo de la sequía. Hace un viaje de 20 días, por 28 ciudades de las nueve provincias de la región, en autobus. Empieza por Bahía, pasa por el interior de la provincia y por Salvador, la ciudad más lulista del país, la más negra también.

Cruza el río San Francisco en barco, pasa por las provincias de Sergipe, Alagoas, Pernambuco, Paraiba, Rio Grande do Norte, Ceará, Piaui y termina esa primera caravana en Maranhão. Visita a ciudades muy conocidas como Salvador, Recife, Fortaleza, así como otras poco conocidas incluso en Brasil, como Cruz das Almas. Estancia, Lagarto, Nossa Senhora da Gloria, Penedo, Arapiraca, entre tantas otras. De las 9 provincias de la región,

Apenas un gobernador no apoya a Lula, todos los otros lo recibirán en sus provincias. En varias ciudades habrá ceremonias de adhesión colectiva de líderes sindicales, estudiantiles, de mujeres, de negros, de jóvenes, al PT.

“Lula está condenado en primera instancia –aun sin ninguna prueba en su contra–, aguardando juicio en segunda instancia”

Es la región que más se ha trasformado a lo largo de los gobiernos del PT, porque siempre fue la más pobre, las más excluida. No por casualidad es aquella región que antes era el feudo controlado por la derecha y se ha vuelto la región donde Lula y Dilma tienen el más alto nivel de votación. En la elección presidencial de 2014, la derecha ha ganado con gran ventaja en el centro sur del país, pero Dilma ha tenido siempre más del 70% en todas las provincias del nordeste brasileño, lo cual le permitió salir victoriosa.

Lula empieza el viaje en el momento en que una nueva encuesta confirma su favoritismo para los comicios presidenciales del 2018, siempre en alza,así como que el único adversario que tiene hoy es Bolsonaro, candidato de la extrema derecha. La misma Marina Silva, que mantenía cierto nivel de apoyo, ahora baja al 3%. Su supuesta “tercera vía” se ha desgastado con el apoyo a Aécio Neves en la segunda vuelta del 2014, así como con su respaldo al golpe contra Dilma.

La caravana sale como forma de empezar una precampaña presidencial, anticipando la campaña del 2018, como forma de pelear por la garantía de que las elecciones se van a dar y que Lula podrá ser candidato. En este momento Lula está condenado en primera instancia –aun sin ninguna prueba en su contra–, aguardando juicio en segunda instancia, que podrá confirmar o no esa sentencia. Un juicio que a lo mejor se dé recién en julio o agosto del 2019. Lula se aprovecha de ese tiempo para consolidar el apoyo popular e implantar el clima de campaña electoral, de forma que se vuelva insostenible que un líder con el apoyo que él tiene sea impedido de ser candidato. Aun si fuera condenado en segunda instancia, Lula tiene la posibilidad de presentar un recurso al Supremo Tribunal Federal.

Son dos carreras paralelas: la de los procesos -son 6 en total en contra de Lula- y la de las caravanas. Una semana después de que termine esta primera, Lula se presentará de nuevo a declarar en Curitiba, el día 13 de septiembre.

Esta es la primera de una serie de caravanas que Lula tiene planeada por todo Brasil. El sábado pasado, en el cierre del Congreso de la CUT (Central Unica de Trabajadores) de Río de Janeiro, en la cuadra de la Escuela de Samba Imperio Serrano, Lula se comprometió a hacer una caravana por la Bajada Fluminense, la periferia más popular de Río, así como ya había mencionado que hará otra caravana por las provincias del centro sur de Brasil.

Después de haber ido con Lula a la inauguración de la transposición del río San Francisco, en la región más árida del nordeste de Brasil, en Paraiba, tengo de nuevo el privilegio de volver al nordeste y participar de esta caravana. Será políticamente decisiva la caravana, pero a la vez, emocionante, por la identificación popular con Lula.

El viaje es parte del proyecto del PT de discusión y elaboración de un programa de reconstrucción nacional del país, después de los efectos económicos, sociales y políticos brutales de las acciones del gobierno de Temer. El día 6 de septiembre, cuando Lula retorne de ese viaje, el país ya no será el mismo, bajo el impacto de la caravana.

Los medios ya se ponen muy nerviosos, la comparan con la larga marcha de Mao o con la guerrilla de Fidel, aunque sea de característica totalmente distinta. Lula juega su fuerza distintiva, para fortalecer aún más su imagen y confrontar a los que les gustaría verlo fuera de la vida política y de la memoria de los brasileños.

15
Sep
17

el caso sendic …

Consumatum est, la cabeza del vicepresidente fue exhibida sin pudor ante los enemigos de la justicia y la igualdad

escribe: Federico Fasano Mertens
Periodista y director de medios, experto en comunicación social de la Unesco, escritor.

La cabeza del vicepresidente de la República, pedida a gritos por los fariseos de la política, los adversarios del partido del cambio social y sus mercenarios mediáticos, fue exhibida sin pudor, ante el regocijo de los enemigos de la justicia y la igualdad. Es la primera vez en América Latina que un vicepresidente renuncia por reconocer que en 9 años de gestión se olvidó, sin intención alguna, de rendir cuentas por 14 dólares mensuales.

Basta ver los titulares de la prensa monopólica de la oligarquía latinoamericana, “renunció el vicepresidente del Uruguay por actos de corrupción”, para que nos demos cuenta de los estragos de esta desmesura, avalada por propios y extraños.

Pero la historia ha demostrado que hay derrotas que tienen más dignidad que una victoria.

El renunciamiento de Sendic, la definición del presidente Tabaré Vázquez afirmando que Sendic “ha cumplido a cabalidad, con seriedad y responsabilidad la función que le dio el pueblo uruguayo”, y la solidaridad de millares de frenteamplistas en las redes indignados por el linchamiento del que fue objeto un compañero, que no actuó con dolo, que fue condenado sin pruebas y al que no se le permitió una defensa auditada, permiten intuir que las horas futuras que marcará el sol de la izquierda, pueden llegar a transformar la derrota en triunfo.

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Descifrar el porqué del cómo

“La izquierda, casi groggy en el cuadrilátero mediático, solo apeló al clinch y perdió toda iniciativa”

Para ello es necesario descifrar el porqué del cómo. El orden del día, la instalación de la demolición de imagen, el fiscal, el jurado, el magistrado, todo, todo, lo puso con inteligencia el adversario histórico. La izquierda, casi groggy en el cuadrilátero mediático, solo apeló al clinch y perdió toda iniciativa. No atinó a percibir que el enemigo primero eligió el blanco y después buscó los motivos. Y como los premios van a parar casi siempre a manos de los que husmean el viento de lo políticamente correcto, hubo compañeros, que dejaron de serlo y se aprovecharon de la situación, recibiendo las migajas del lugar que quedaría vacío. Debo destacar en este caso, la dignidad de Mujica, que siendo el principal beneficiario de la renuncia de Sendic, lo defendió sin titubeos, una y otra vez.

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Pero qué le pasó a nuestra máquina. Hay que saber distinguir entre la máquina y los maquinistas. Qué virus ingresó en las venas de nuestros maquinistas. Se trataba nada más ni nada menos que de ética. El valor intocable de la izquierda en el mundo, desde la revolución francesa hasta nuestros días. Entre la ética de los valores absolutos de Kant y la ética de la responsabilidad de Max Weber, nuestra izquierda optó por el fundamentalismo kantiano.

“Puesto que la derecha no apela a ninguna moralidad, no está expuesta a la quiebra moral. Por el contrario, la izquierda, que alardea de moralidad, perece de inmoralidad”

Nuestro compañero era acusado de falta de ética. Y hubo muchos que apelando a los favores de esas dos señoras indecentes que se hacen llamar realpolitik y razón de estado, decidieron que era una oportunidad histórica de ingresar al Guinnes de la política mundial, transformándose la izquierda uruguaya, en el dechado máximo de la virtud universal, exhibiendo el cadáver de su vicepresidente, sacrificado por 14 dólares mensuales, llámese un short de baño o un colchón inexistente o un escarbadiente usado.

La izquierda es la política que apela a la ética y rechaza la injusticia, según definición de Sartori.
En este caso apeló a la ética para consagrar la injusticia.

Pero volvamos a Giovanni Sartori: “La izquierda es altruismo, es virtuosa, es hacer el bien a los demás, la derecha es egoísmo, no se ocupa de virtudes, es atender al bien de uno mismo”. Y el fermental intelectual italiano da un paso más y exhibe el talón de Aquiles de la izquierda, precisamente el que desembocó en el injusto caso Sendic: “Puesto que la derecha no apela a ninguna moralidad, no está expuesta a la quiebra moral. Por el contrario, la izquierda, que alardea de moralidad, perece de inmoralidad. Las credenciales éticas de la izquierda son también su talón de Aquiles. Robespierre practicaba una virtud en la que creía”. De ahí al terror, un solo paso.

La vara de la ética

“Mentir es una falta ética directamente condicionada a la entidad de la mentira y a los efectos que produce en los demás. ¿O vamos a condenar a nuestros padres por habernos hecho creer en el Ratón Pérez?”

Esa tesis llevó al Tribunal del Frente Amplio a levantar la vara de la ética a alturas que ningún campeón olímpico podrá en el futuro superar. Porque la izquierda entre sus principios fundacionales intocables está el medir con la misma vara a ciudadanos iguales.

El error estoico de basar la vida en el axioma de que tanto se ahoga quien se sumerge a un metro de profundidad como quien lo hace a 20 centímetros, ha llevado al despropósito de esta histórica seudo eutanasia de la izquierda uruguaya.

En estos días he estado leyendo la repercusión de este crimen en las redes uruguayas. Un entrañable ser humano me alcanzó un excelente análisis surgido de las entrañas de la Red de Género del Frente Amplio, firmado por Sylvia Rotuno, que quiero compartirlo en esta nota.

Rotuno ante la tesis del todo o nada, se es o no se es corrupto, sin términos relativos, todo es absoluto explica con lucidez: “Todo lo humano es un continuum como la vida misma, gradual y relativo. Quienes se oponen a la interrupción del embarazo porque defienden la vida, no tienen reparos en la famosa pastilla del día después. Sin embargo la nueva vida ya comenzó hace unas horas. Ejemplos de la relatividad de la ética, sobran. Mentir es una falta ética directamente condicionada a la entidad de la mentira y a los efectos que produce en los demás. ¿O vamos a condenar a nuestros padres por habernos hecho creer en el Ratón Pérez?

“No es lo mismo la apropiación indebida con la intención de obtener un beneficio personal, que cuando es la resultante del descuido, la negligencia o la desprolijidad”

Corrupción según la concepción dogmática, sería entonces toda apropiación indebida de los bienes públicos. Cualquiera sea su monto. No importa. Eso nos pone en la obligación de condenar a todas las maestras que se llevan un pedazo de tiza en el bolsillo de la túnica. O a todos los que usan hojas de su oficina para la lista del supermercado, o la fotocopiadora de su lugar de trabajo para los deberes de su hijo. Si no fuera tan triste, todo esto sería para reírse.

Obviamente que no es lo mismo el enfermero que toma un medicamento de la farmacia del hospital porque lo necesita, que el que revende en la feria de 8 de Octubre. En las faltas éticas, como en los delitos, todo es relativo. Es relativo al monto, a la intensidad, a los efectos que produce y a las intenciones que se persiguen al hacerlo. No es lo mismo la apropiación indebida con la intención de obtener un beneficio personal, que cuando es la resultante del descuido, la negligencia o la desprolijidad. O cuando es la resultante, como en este caso, de haberse plegado a una cultura institucional propia de todas las dependencias de la Administración Pública, de descuido y falta de control sobre los gastos menores”.




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