19
Jun
21

CORRUPCIÓN ¿ NO es sustancial ?

APRETAR A UN COMISARIO y PEDIRLE FAVORES PERSONALES A DIARIO Y DURANTES MESES, NO ES CORRUPCIÓN; ES GAUCHADA

La gauchada

escribe: Alberto Grille

Germán Cardoso
Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS.

Ya nos habíamos olvidado de las gauchadas de los políticos que antes eran tan famosas y hasta deseadas; probablemente no haya un solo uruguayo que no haya recibido o pedido una.

 

Tan generosos eran los políticos con los recursos ajenos que conozco a quienes han recibido alguna gauchada en su vida sin quererla e incluso rechazándola.

Las “gauchadas” que hizo Germán Cardozo son verdaderamente las que hicieron y hacen casi todos los políticos blancos y colorados durante los casi ciento cincuenta años de existencia de esos partidos en el gobierno.

Hubo momentos en la historia que el que hacía más y mejores gauchadas era al que mejor le iba en el reparto.

Podías hasta llegar a conseguir un puesto de ujier o portero del Palacio Legislativo si hacías muchos favores y conseguías 250 votos en las internas.

Si hacías más podías ser edil, diputado y tal vez podías llegar aún más alto.

A no dudarlo, es la pura verdad lo que dice Jorge Gandini y Tabaré Viera: todos ellos hacen lo mismo.

El propio Álvaro Delgado se apresuró a declarar a la prensa que Germán Cardozo “nunca va a hacer nada fuera de la ley”, aunque reconoció que no sabía nada sobre el caso en particular.

A propósito, tengo entendido que Álvaro Delgado dispuso de un campo de colonización durante muchos años como consecuencia de una sucesión de “gauchadas” que terminaron en los últimos años de los gobiernos frenteamplistas.

Hay que saber que la historia de los partidos blanco y colorado es la historia del clientelismo.

Muchas veces hemos dicho y escrito que los que peinamos muchas canas recordamos los tiempos en que para conseguir un cargo público, un permiso para poner un quiosco de venta de papel sellado y timbres, una conexión de una línea telefónica y aún para acceder a una “tarjeta de pobre” para que te atendieran en los hospitales públicos o a la leche subsidiada y también para obtener la jubilación, había que disponer de la recomendación de algún político del gobierno de turno y hay que recordar que los gobiernos de turno se integraron durante mucho más de un siglo con tres colorados y dos blancos o viceversa en cada organismo del estado.

Ni hablar de la influencia necesaria para que te sacaran una multa, poner un puesto en la feria o un carro de chorizos en la vía pública.

La “tarjeta del senador” era indispensable para obtener un préstamo sobre sueldos del Banco República y yo vi una cola de tres cuadras en el Teatro Solís, en el año 1985, de portadores de esa tarjeta que se postulaban para ser cabezudos en el corso de Carnaval.

Alguien sugirió una vez que había que hacerle un monumento a La Tarjeta, con la misma solemnidad que el finado Juan Justo Amaro puso el portland para levantar, creo que en Isla Mala, un monumento al caballo.

Si nos remontamos al tiempo de los abuelos y de los padres y abuelos de los abuelos, recogemos las historias de caudillos y comisarios, pulperías, permisos de venta de alcohol, generalas, tabas y chorizada en el día de las elecciones, compra de votos y que se yo cuantas cosas más, además de mentiras, engaños electorales y promesas falsas.

Así que Gandini no tiene nada que contarme. Es y ha sido una práctica común en los llamados partidos tradicionales en donde los vecinos que se acercaban al “clu” del caudillo del barrio, se beneficiaba con un sueldo, una pensión, una ventaja, un beneficio que naturalmente pagaba el Estado y disfrutaba el político que recibía como contrapartida el voto.

Me contaban que un político blanco, electo Senador, que dicho sea de paso murió pobre, cambió un cargo de Presidente de Ose que le correspondía en el reparto por dos de vocal en UTE y Ancap y a su vez estos por seis de guardahilos y otros seis de chofer con camioneta, que repartió después en el pueblo en donde vivía. Todo pelo a pelo y sin pedir nada.

Obviamente una generosidad admirable.

En el 2004 creímos que se había terminado esa práctica perversa. Cuando en la intendencia de Montevideo se llamó por primera vez a interesados para participar en un sorteo para llenar los cargos no especializados, de limpieza o servicios generales, la gente no lo podía creer y menos aun cuando el concurso se instaló como una práctica generalizada para entrar a los Entes del Estado, a la administración pública y a la Intendencia de Montevideo y después a la de Canelones y otras Intendencias frenteamplistas.

Cuando la jubilación pasó de ser una gracia de los que detentaban el gobierno a ser un derecho que se adquiría con el trabajo y que se cobraba al día siguiente de dejar de trabajar, fue como un terremoto.

No quiero decir con esto que no hubo acomodos en 15 años de gobierno del Frente Amplio porque todos recordamos alguno, pero nunca fue una estrategia generalizada y sistemática como la que desnuda esa frase tan sincera de Gandini, “todos hacemos lo mismo”, defendiendo una práctica política nefasta que utiliza los recursos del Estado para beneficiar a familiares, amigos o potenciales adherentes, lo que redunda en un beneficio propio.

Está claro que si se reduce a eso puede que no sea ilegal, pero pasa a ser ilegal cuando el funcionario que recibe la tarjeta, la llamada telefónica o la recomendación tiene que beneficiar a una persona y no a otra para cumplir con los deseos del político que le pide una “gauchada”.

En realidad, Gandini no lo ve tan mal porque toda su carrera se ha construido con “gauchadas” de este tipo, de la cuál a veces se ha beneficiado, cuando él mismo era contratado en el Ministerio de Deportes como prestador “de auto con chofer”

Muchos creímos que la práctica perversa del clientelismo se había terminado, pero hoy vemos que es una hidra con mil cabezas a la que cuando se le corta una le aparece dos.

Pero no es así y el clientelismo, el acomodo y la tarjetita es una práctica que está vivita y coleando en los pasillos del poder donde los chicos de la 404, que curiosamente llevan el nombre de Aire Fresco, ponen a amigos que conocieron hace seis meses porque se los presentó un amigo o los conoció e un casamiento o estudia con un sobrino y sin ninguna especialización, al frente de reparticiones del Estado.

Podría poner una docena de ejemplos porque este relato, un poco tonto y descarado, sale con cierto desparpajo en los diarios cuando un periodista chupamedias hace una nota de color a uno de los jerarcas recientemente favorecido.

A Germán Cardozo que ha llegado a diputado, a senador y a ministro haciendo gauchadas, no le parece mal pedirle a un jefe policial que le pase  una matrícula, un teléfono o la dirección de un infractor ni hacer una gestión para que se minimice la infracción de una persona amiga que sufrió o cometió un accidente con algún grado de alcoholemia y por eso le pide a su amigo “el comisario” que viole la Ley y eventualmente vaya preso.

Y pensándolo bien, tal vez no calibre el mal que le hace al país esta práctica política que le ha costado al Partido Colorado perder centenares de miles de votos en los últimos 20 años.
Pero Gandini y Álvaro Delgado la tienen que tener mucho más clara desde que la divisa que llevan inscripta en su vincha dice “Naide es más que naide”.

En fin todos hacen lo mismo pero no todos tienen la mala suerte de ser escuchados y grabados por un fiscal indiscreto que se le ocurrió investigar a un policía corrupto que salvo llevar ganado propio, de campo a campo, sin las guías apropiadas, los demás delitos imputados eran por cumplir los pedidos del Ministro amigo… y probablemente, aunque no es estrictamente necesario, correligionario.

Así están las cosas. De ética ni hablemos. Lo que hizo Germán Cardozo está muy mal y él mismo sabe que no lo hubiera hecho si hubiese sabido que lo estaban grabando y que por sus pedidos iba a ir en cana su amigo “el comisario”, que hasta ayer parecía inimputable y servicial porque era el dueño del pueblo.

Cabe decir que según relata el fiscal, el ministro incurrió en sus pedidos de favores en reiteración real pero no es delito pedir una pierna a un amigo, ni varias.

Ahora, lo que debe hacer Germán depende de su conciencia. Si cree que está bien lo que hizo va a seguir siendo ministro porque “todos hacen lo mismo” y la coalición lo va a sostener porque el gobierno ya no aguanta más ministros herreristas y todos tienen miedo de que si se va Germán lo sustituya por el subsecretario que también es amigo de “Luisito”, como la inefable Bianchi.

Para qué seguir levantando polvareda -dice Julio Sanguinetti, asumiendo el papel de juez de la moral ciudadana que nadie le otorgó.

A mi modesto juicio, en materia de ética política es más confiable Germán Cardozo que Julio María. Lo de Maldonado es casi una travesura frente a las macanas que ha hecho y cobijado Sanguinetti en sus casi sesenta años de clientelismo político.

Es difícil que Germán crea que está mal lo que hizo porque lo hizo siempre y porque lo aprendió en su Partido y de sus líderes, y porque, como sabemos, lo más difícil de la vida es la autocrítica.

Me parece que lo políticos sólo aprenden de los revolcones y creo que el Partido Colorado en 2025 se llevará uno grande como un tsunami.

Así que yo voy a esperar sin desearle mal a nadie y menos a Germán que, al fin de cuentas, probablemente cree que se trataba de gestiones inocentes y sabe que sin maldad alguna.

Al fin de cuentas sólo pidió para beneficiar a sus amigos y nunca para que el comisario apretara o encanara a un adversario.

18
Jun
21

Lacalle Pou, el RESTAURADOR del NEOLIBERALISMO SALVAJE . . .

POLÍTICAS del RESTAURADOR del NEOLIBERALISMO ha PROVOCADO: 100 MIL NUEVOS POBRES, PAUPERIZACIÓN del SALARIO y la VIDA de los TRABAJADORES e INCESANTES TARIFAZOS (UTE, OSE, ANTEL, COMBUSTIBLES)

 

CONFIRMANDO lo que ADVERTIMOS DURANTE la CAMPAÑA ELECTORAL SOBRE Lacalle Pou, los Colorados Talvi y Sanguinetti, Mierez, Novick, Vega y Cabildo de Manini;

para ganar, MINTIERON !!

 

“LA POLÍTICA ECONÓMICA, SOCIAL Y SANITARIA DEL GOBIERNO ES MUY MALA Y ES LA RESPONSABLE DE LA POBREZA, LA DESIGUALDAD, EL DESEMPLEO Y LOS FALLECIMIENTOS”

 

pandemic

El senador Frenteamplista Daniel Olesker, es un economista y grado 5 de la Facultad de Economía de UDELAR. Es integrante del Partido Socialista, sector perteneciente al Frente Amplio y ha sabido ocupar cargos de ministro de Desarrollo Social y ministro de Salud Pública en el pasado gobierno. Hoy en Crónicas del Este se manifiesta en esta profunda entrevista, sobre los momentos que se viven en nuestro país.

“LA POLÍTICA ECONÓMICA Y SOCIAL, NO SÓLO NO AMORTIGUÓ LOS EFECTOS DE LA PANDEMIA, SINO QUE LOS AGRAVÓ”

Senador, es un gusto tenerlo en las páginas de crónicas del este. Le vamos a hacer una pregunta previsible: ¿Qué opinión le merece el actuación del gobierno hasta el día de hoy el plano económico?

Olesker – Centrándonos en la parte económico, social y laboral; el opiniones muy mala. Fundamento esto en cinco puntos: en primer lugar, el gobierno comenzó su gestión, antes que apareciera la pandemia, con una propuesta de reducción del gasto público del 15% y aprobó una reducción del orden de los 7 mil millones de pesos. En el primer punto, hay una decisión de achicar el tamaño del estado, que es una decisión que en lo personal no comparto, ya que parte de los éxitos anteriores, se debió a la expansión del estado; pero menos se comparte ahora, cuando hay una situación de pandemia y en todas partes del mundo, lo que se genera es un aumento de los gastos del estado. Y esto me lleva a otros puntos: ¿Cuánto se gastó para contrarrestar los efectos de la pandemia? Y eso está registrado en la web del ministerio de Economía y Finanzas y allí si comparamos de marzo del 2020, a marzo de 2021, tenemos un gasto de unos 600 y algo, de millones de dólares, que representan el 1,3 del PBI: muy bajo el gasto. Y para dar una idea, son unos 700 por mes por familia que fue apoyada en sus gastos. O sea, la política económica y social, no sólo no amortiguó los efectos de la pandemia, sino que los agravó y el resultado son las 100 mil nuevas personas pobres, de las que voy a hablar luego.
Otro punto es la política laboral o salarial, donde la decisión que se tomó, tanto en el sector público a través del presupuesto, como en el sector privado, a través de las negociaciones colectivas del año pasado, fue a reducir el salario real y esto traerá como consecuencia, una reducción de las jubilaciones y reducción del mercado interno… Y eso genera lo contrario a un círculo virtuoso: más ingresos de la gente, más ventas, más empleo y mejores condiciones de las empresas y hay un círculo vicioso, con peores ingresos, caída en el mercado interno, caída de empresas.
Por otra parte, la política de empleo. Es decir, cuando la situación es crítica y la inversión privada cae, cuando los efectos externos son malos, en general, los políticos decimos que se aplican políticas anti cíclicas. La principal política anti cíclica, es la inversión pública. Y cuando uno mira la inversión pública en el año 2020, en el caso el gobierno central, es casi el 26% menos que en el año 2019 y en las empresas públicas, es un 15% menos. Esto base a un promedio de 20% menos de inversión pública y por lo tanto, menos empleo.
No ha habido políticas creativas de empleo. Sólo hubo aquellos 5000 pesos, que generaban las empresas cuando retomaban trabajadores del seguro de paro y ahora esta propuesta de “jornales solidarios”, que más que una propuesta de empleos, es una compensación económica.
El último punto es, que esto se resumen resultados: los resultados han sido una caída importante del producto, una caída de los ingresos del trabajo, mayor a la caída del producto y por lo tanto, a los trabajadores les fue peor que a la media del país.
Fíjese que el 80% de los nuevos pobres son del interior del país y Maldonado, junto con San José, Paysandú y Salto, si mal no recuerdo, fueron los departamentos donde hubo mayor porcentaje de personas en situación de pobreza.
Esos son los resultados de la política pública aplicada.

Pero cuando un integrante del gobierno le plantean esos temas, inmediatamente dice que hay una crisis a nivel mundial, que en el Uruguay no hay recursos, que ya no nos podemos empeñar más, que el Estado llano tiene recursos.

Olesker – Bueno a todo eso que usted dice, lo podemos dividir en dos grandes grupos: Claro que la pandemia existe, pero hay estudios que demuestran que sea subieron aplicado ciertas medidas como menos movilidad, hoy tendríamos menos muertos y menos casos por millón de habitantes.
Los resultados económicos son a causa de la pandemia y agudizados por la falta de una política para enfrentarla.
Que no tenemos recursos no es así. ¿Alguien piensa que todos los países tenían 4 o 5 puntos para aumentar sus gastos? Uruguay en pandemia aumentó 0,4 en pandemia del PBI. En el mundo fueron 7 puntos el aumento en el PBI y América Latina, entre 4 y 5.

Senador, por lo que usted me dice, Uruguay es de los países que aumentó menos el gasto público en plena pandemia. ¿ la política económica y social, no sólo no amortiguó los efectos de la pandemia, sino que los agravó. ¿Es así?

Olesker – Es el país que aumentó menos. El promedio de América Latina es cinco veces lo que gastó a Uruguay.
Conste que hubo una parte del gasto que no tuvo que hacer, porque Uruguay ya tenía un sistema de protección social: acceso al seguro de paro. Hubo países que hubo que hacer todo esto de cero. México no tenía seguro de paro. Entonces hay una parte que explica por qué se gastó menos: porque habían de estructuras preexistentes, pero eso no explica 1 punto del PBI a 5 puntos, no lo explica.
Ese mayor gasto se financia con endeudamiento y a los hechos me remito, hace poco tiempo la ministra de economía lanzó emisión de deuda que tuvo una de las mejores tasas de interés y de los mejores plazos en el mundo y eso es fruto de que habían posibilidad endeudarse a costos muy accesibles para el país. O sea, que recursos hay.

“HAY MUERTES EVITABLES QUE NO SE EVITARON POR ESTA POLÍTICA SANITARIA”

Usted ha sido muy crítico sobre el manejo de la pandemia en sí misma. Incluso nos ha dicho en esta entrevista, que si hubiera habido mayores controles de movilidad, habría menos contagios y menos muertos. ¿Qué opinión tiene al respecto?

Olesker – La situación de la pandemia en el Uruguay tuvo un giro, allá por noviembre y el gobierno no tomó medidas; cuando el GACH propone un conjunto de medidas, porque internacionalmente se demostraba que había una relación directa entre la movilidad y en la aplanamiento de la curva de contagios. El propio GACH decía que había gente que se iba a perjudicar por la reducción de la movilidad y que había que compensar. Pero no se hizo y el GACH lo repite el 17 de marzo y las últimas medidas que se tomaron fueron de apertura. Entonces era obvio que esto iba a pasar y por lo tanto, el Frente Amplio sostiene, que hay muertes evitables, hay una curva de contagios que se podía haber aplanado y no se hizo por decisión del ministro de Salud Pública, de no tomar medidas de restricción de la movilidad. Sumado a falta de controles en muchos lugares de trabajo y una serie de factores que tienen que ver con una política sanitaria. Se apuesta fundamentalmente a la inmunización por la vacunación, pero si ustedes miran, la inmunización avanza en progresión aritmética, sumando personas que se van inmunizando. La curva de contagios, como cada persona contagia a más de una, avanza en progresión geométrica. Son dos curvas que se van a juntar en un plazo largo y en la transición de eso, sin tomar medidas de restricción de la movilidad, con compensación económica, lo que sucede es que el nivel de contagio es más alto y también el nivel de fallecimientos. Hay muertes evitables que no se evitaron por esta política sanitaria.

“LO QUE NO SE PONE HOY, SE VA A TENER QUE PONER MAÑANA”

¿No habrá una voluntad de parte del gobierno de que el estado no tenga que poner más plata y por eso no implanta medidas más restrictivas de movilidad?

Olesker – Creo que claramente es la voluntad de no compensar económicamente. Lo que a mí me parece que no se ve, es que lo que no se pone hoy, se va a tener que poner mañana. Esta decisión de hacerse una especie de ortodoxia fiscal, en la que cada uno se arregle como pueda y aumentar 1 punto el gasto en pandemia, va a tener consecuencias posteriores, porque el gobierno en la reactivación va a tener que enfrentar más seguros de desempleo. O sea, que además de tener una política tacaña, es de muy corto plazo y no de los efectos que luego van a venir.

¿Qué opina de los jornales solidarios que se van a implementar a través de las intendencias por todo el país?

Olesker – Nosotros dimos nuestra opinión cuando se votó en el Parlamento y lo apoyamos. Nos parece una solución muy tardía y muy escasa para el problema de trabajo que hay en el país, pero algo es algo y tarde, pero bueno.
Creo que deberían haber tomado algunas experiencias de “Uruguay Trabaja” para aplicarlas. Por suerte se tomó lo del sorteo, porque eso no estaba en la primera versión que llegó a la cámara de diputados.
Pero se podría haber ha aplicado alguna otra cosa, como por ejemplo, que en esos días de trabajo es se hiciera una capacitación por parte de INEFOP hubo alguna otra medida, para que esa persona después de los seis meses, se encuentre mejores condiciones de las que entró.
Hechas estas salvedades, es algo que les da solución a unas 15.000 personas, que están en situación crítica.

“LA FALTA DE POLÍTICAS PÚBLICAS EN MEDIO DE LA PANDEMIA, AGRAVARON EL PROBLEMA Y EN MALDONADO, PARTICULARMENTE”

¿Qué opinión tiene sobre el departamento de Maldonado? ¿En qué medida se vio afectado por la pandemia?

Olesker – Dos cosas. La primera, que Maldonado se vio afectado en el turismo y al hacer el balance del año, Maldonado debe de ser de los más afectados. Pero hay otra cosa importante, es que Maldonado, junto con San José, Flores y otro departamento que ahora no recuerdo, eran los departamentos de tasa de pobreza más baja, con un 3 o 4%. Esos cuatro departamentos están entre los 7 que más crecieron. Quiere decir que esta crisis tendió a igualar: hizo crecer más la pobreza y el desempleo en los departamentos que estaban mejor.
La falta de políticas públicas en medio de la pandemia, agravaron el problema y en Maldonado, particularmente.

¿Existe grieta en el Uruguay?

Olesker – Hay visiones distintas. Hay algunos legisladores, militantes, dirigentes, que ponen sus exabruptos; pero es más en las redes, que en el debate. Está bien que nosotros como Frente Amplio, expresemos que la política económica, social y sanitaria del gobierno es muy mala y es la responsable de la pobreza, la desigualdad, el desempleo y los fallecimientos.
Esa es nuestra posición y sobre esto queremos discutir.

17
Jun
21

16
Jun
21

CIDHH Uruguay en el banquillo de los acusados

VERGÜENZA Uruguay:

Ley de Impunidad, redactada de puño y letra por blancos y colorados que disculpaban a los fascistas, ha impedido efectivizar la justicia a violaciones de los DDHH

Lo que NO hace o NO quiere hacer el país de las víctimas, lo debe hacer una organización internacional

Audiencia ante la CIDH por las «muchachas de abril», Tassino y González

 

El miércoles 16 y el jueves 17 de junio se realizará la audiencia pública por el caso Maidanik y otros vs el Estado uruguayo ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Las muchachas de abril

El caso «Maidanik y otros vs Uruguay» refiere a la desaparición forzada de Luis Eduardo González González y de Osear Tassino Asteazu, así como los asesinatos de Diana Maidanik, Laura Raggio Odizzio y Silvia Reyes durante la última dictadura cívico-militar.

 

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) explica que la denuncia alude a que se violaron los derechos a la personalidad jurídica, a la vida, a la integridad personal y a la libertad personal.

También se argumenta que la aplicación de la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado constituyó un obstáculo para la investigación de los hechos en distintos momentos, dado que tuvo «el aparente efecto de procurar la impunidad». Además, «vulneró las garantías judiciales y la protección judicial».

Finalmente se alega que la falta de esclarecimiento implicó «una violación al derecho a la integridad personal de los familiares» como resultado del dolor, angustia e incertidumbre, que se ha profundizado con el paso de los años.

El caso ingresó a la CIDH el 24 de mayo de 2020.

Audiencia

La CIDH convocó a la República Oriental del Uruguay y a los representantes de las víctimas para recibir sus alegatos y observaciones finales orales, así como las declaraciones de Elena Zaffaroni en calidad de presunta víctima, Ricardo Perciballe en calidad de testigo, Pablo Chargoñia como perito propuesto por la CIDH.

Además serán testigos Juan Francisco Quiñones, Silvana Elizabeth Bocage, Aidee Rossana Santo, Walter Pérez Giampedraglia y Ana Guliak Potasnik que declararán sobre » los presuntos padecimientos o daños psicológicos, morales y materiales de los familiares de Diana Maidanik Potasnik, Laura Raggio Odizzio, Silvia Reyes Barrios, Luis Eduardo González González y Oscar Tassino Asteazu, a raíz de sus muertes o desapariciones, según el caso, y con base en la conducta estatal posterior a la consumación o inicio de tales circunstancias».

La audiencia pública tendrá lugar el miércoles 16 y el jueves 17 de junio a las 11 horas (Uruguay) y se podrá ver a través del canal de Youtube de la CIDH en el marco del 142 período ordinario de sesiones.

15
Jun
21

OEA . . . entregada al imperio

LOS MANDANTES SON MANDADOS!

Golpe de Estado en la OEA

escribe: Juan Raúl Ferreira / revista Caras y Caretas

 

luis almagro
Luis Almagro, Secretario General de la OEA en el Consejo Nacional de Seguridad.

“La OEA es lo que los Estados miembros quieren que sea”. Así se le define en textos. Así se autodefine y se refiere a ella en sus propios pasillos y tertulias. Cada país, un voto. Claro, no todos los Estados pesan igual. Los Tratados de Asistencia Militar son para que todos los Estados quieran lo que EEUU quiere que se haga. Pero por lo menos se guardan las formas. No hay países con derecho a veto como en la ONU. Salvo rebelión del secretario general: desacato.

 

Su “carta” es muy detallista. Las competencias del secretario general figuran en el Capítulo XVI en los artículos 107 a 121. El titular de la secretaría es un funcionario. No es ni un miembro ni puede hablar por ninguno de ellos. Solamente puede hacerlo en nombre de la organización. O sea, solo en los temas en que esta haya tomado posición.

Almagro ha tomado el atajo de, en nombre de la OEA, hablar de temas muy sensibles, sin representar los puntos de vista de la organización. Eso llevó al canciller de México a hacerle una advertencia por  dichos, un par de días antes de la elección en su país. A don Luis, así se hace llamar ahora, le resulta incomprensible que los Estados puedan opinar sobre su gestión. Pero que él lo haga sobre asuntos internos de los Estados, no.

El canciller de México lo calificó como el “peor secretario general de la historia de la OEA”, lo que es mucho decir.

Don Luis se ofendió e insultó al gobernante mexicano. Digo bien, lo insultó. Porque no hubiera correspondido que opinara sobre su gestión, pero hizo algo peor. Lo agravió llevando al terreno personal el enfrentamiento.

El actual secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, antes de ocupar el cargo fue gobernante de la Capital Federal. Almagro le respondió: “Hablando de mala gestión, es muy raro. Como yo soy buena gente, obviamente por mi parte le deseo que ninguna obra más que él haya hecho como jefe de gobierno de la Ciudad de México se derrumbe sin perjuicio de mi solidaridad con las víctimas de la línea de metro” (Aludía a la línea 21 de metro cuyo derrumbe causó muertes).

Esa barbaridad, impropia aun de alguien que recién iniciara su carrera diplomática, tiene su explicación. Cuando nuestro compatriota fue electo como Secretario de la OEA, México era gobernado por el PRI. El mismo partido que el domingo pasado se alió con todos sus adversarios históricos (PAN, PRD) para derrotar a AMLO, el actual presidente mexicano. Sí, el PRI se alió con adversarios y enemigos, pero igual perdió. Siendo gobierno promovió a Almagro. Pero cobró muy bien.

Si bien su jefe de gabinete es uruguayo, Gonzalo Koncke, de “estridente” pasaje por nuestra cancillería, el PRI le puso a Almagro a Francisco Guerrero Aguirre, como secretario para el Fortalecimiento de la Democracia. También le puso, cargo clave, al director del Departamento de Cooperación Electoral (DECO),  Javier de Icaza, de una tradicional familia del PRI. Ha sido la observación el instrumento de injerencia en nuestros países. Llegó a ejecutar un golpe de Estado por esa vía.

Debo decir que tengo varias misiones de observación en mi haber. Empecé sin recomendación alguna y tras hacer cursos de formación, cuando era secretario Insulza. Me fui cuando el secretario era un uruguayo y no se respetó la independencia técnica de las misiones. Ahora, a mí no me insultó. Al canciller de México, sí.

Le reacción internacional no se hizo esperar. México primero, como corresponde. Luego «los países miembros del ALBA-TCP  [condenaron] este asalto a un alto funcionario de una de las principales naciones del hemisferio por parte de un funcionario de una organización intergubernamental, particularmente porque es un patrón inaceptable”. Uruguay: silencio. Mucho intercambio de favores.

No se sabe cuál es el verdadero apoyo que tiene Almagro. En EEUU no ganó Trump. Y aunque hubiera ganado, ya no le serviría de aliado, porque la organización está desacreditada y no incide en la región.¿Que aporta a los uruguayos seguir siendo su único apoyo?

Lula y Fernando Henrique Cardoso han coincidido en pocas cosas. No vacilaron en unir sus voces para apoyar la postura de Argentina en el Mercosur. Condenan la unilateralidad de modificación de aranceles que quiere Bolsonaro. Acá somos más delicados y le llamamos “flexibilización.” Nunca estamos alineados del lado de los “buenos.” En definitiva, la grosería de Almagro se explica, no justifica, pero el silencio de Uruguay no.

Esperemos que se sepa pronto qué opinamos sobre nuestra posición histórica de acercamiento a Bolivia. Uruguay debe ser el puerto de salida de Bolivia al mar. Pero ni sabemos si el puerto seguirá siendo nuestro o de un monopolio extranjero. Pronto Argentina pedirá el ingreso de Bolivia al Mercosur. Ojalá estemos, en palabras de Metele que son Pasteles, “a la talla” y no “haya que dar batalla”.

14
Jun
21

se hunde . . .

¿Ni o so?

5.000 MUERTES covid; EL OLIGARCA REPUGNA, DA ASCO !!

escribe:  Leandro Grille / Caras y Caretas
Luis Lacalle Pou

El presidente tiene muchos dilemas, confesó en la entrevista en horario central con Blanca Rodríguez, pero “éticos, ninguno”. Sin embargo, acá hay un semejante parte aguas ético que no puede ignorarse: nada menos que qué cosas se justifican para parar la masacre diaria que estamos presenciando. El presidente de la República considera, pongámosle que honestamente, que la implementación de medidas del tenor de las recomendadas por la comunidad científica no ofrece garantías de funcionar. Es más, el dice creer que no sirven e, invocando una interpretación propia de lo que ha pasado en el mundo durante la pandemia, observa, o más bien intuye, que su utilidad no es concluyente: “Ni o so”, relativizó coloquialmente.

 
Siguiendo la línea de su razonamiento o de su dogmática, un conjunto de medidas restrictivas que seguramente no funcionarán para frenar la catástrofe sanitaria no se debe aplicar porque, nuevamente según su repertorio distribuido de certezas e incertidumbres, mientras no servirán para nada en el frente sanitario, sí propiciarán una crisis económica y un desbarajuste fiscal. Entonces, si se aplicaran estas medidas, para Lacalle Pou estaríamos en el peor de los mundos: crisis sanitaria irrefrenable y crisis económica. Para reafirmarse, relata que la gente lo para por la calle para agradecerle que no haya cedido a los que piden reducción de la movilidad y no los haya matado de hambre.

Sin ahondar en esta anécdota menor e irrelevante que convierte a un sujeto eventual en un consenso nacional, cabe señalar que algunos sobrevivientes pueden agradecerle su intransigencia, pero los muertos no, porque los muertos no hablan y, si hablaran, difícilmente le dedicarían tan alicientes palabras. Y acá el asunto central son las muertes y no las expresiones de agradecimientos de sus vecinos.

En primer lugar, ante una situación como la que vivimos, en la que se han acumulado 5.000 muertes en unos meses y donde todo indica que la mortandad de junio será la mayor de la historia de Uruguay desde que los fallecimientos se registran y no se estiman, cualquier camino con una mínima chance basada en evidencia de minimizar los daños debe ser explorado. Ya sabemos qué pasa sin medidas, también la ciencia sabe qué pasa sin ellas y con ellas, pero si Lacalle Pou ha decidido no creer en lo que no comprende, de todos modos, son esas personas que han estudiado mucho más que él las que están recomendando otra estrategia y no se pierde nada con intentarlo. ¿O es que acaso ya no estamos en el mundo peor donde todos los días mueren entre 50 y 70 personas? ¿Qué cosa tiene que suceder para que Lacalle Pou recapacite? ¿No le duelen los muertos?

Yo no tengo una visión paternalista ni del Estado ni del presidente, pero me cuesta entender cómo una persona con semejante poder y responsabilidad se guarda la bala de plata, que son las medidas agresivas de reducción de la movilidad, solo porque se le pintó que confrontan con su filosofía liberal. ¿Qué haría un sujeto así al mando de un país en guerra? ¿Hará como que no existe y se emperra en mantener todas las actividades funcionando en nombre de evitar una caída del PIB?

Nadie en su sano juicio haría algo por el estilo si las vidas en juego fueran las de sus hijos o sus seres queridos. La gente normal, para evitar la tragedia, es capaz de ofrecer hasta lo que no tiene, endeudarse, vender la casa, pedir ayuda. Todas las cuentas pueden esperar, toda la matemática queda en segundo plano cuando se trata de la vida: se hace lo que se tenga que hacer y después se ve cómo se repara, porque lo único completamente irreparable son las vidas perdidas.

Es un asunto profundamente ético y no político. Ante una disyuntiva como es la posibilidad de hacer algo extremo aunque tuviese pocas chances y muchos riesgos, y no hacer nada conociendo la brutalidad del desenlace, no puede haber dos miradas distintas. Hay que arriesgarse, porque al final si no sirve para nada, pese a que la ciencia ya demostró que sí, por lo menos sirve como un bálsamo para la conciencia, para querernos a nosotros mismos y no andar como almas en pena durante el resto de nuestros días pensando en lo que pudimos haber hecho y no hicimos porque era económicamente caro y no ofrecía garantías sólidas. ¿Quién piensa así cuando se trata de evitar miles de muertes? ¿Qué cosa tan importante podemos perder si finalmente no tuviesen resultados los últimos recursos? Nada que no se pueda compensar desde el Estado o desde la propia solidaridad social. Lo que sí podemos perder y estamos perdiendo por goleada es la vergüenza. Esto ya no es un asunto de visiones políticas encontradas, de ideologías más o menos adversas, es una tremenda mancha moral en el corazón de la sociedad. No estamos haciendo todo lo posible porque hemos renunciado a la esperanza de salvar compatriotas sin ningún argumento válido, apenas una balanza sobre la billetera. ¡Qué desgracia vivir como semejante insensibilidad! ¡Qué penosa imagen como ser humano que nos está ofreciendo, presidente! Repugna el espíritu noble sobre el cual se funda cualquier amor y cualquier noción de decencia.

13
Jun
21

 

 Que la política escuche a la ciencia. Es hora

En política es tan válido el conocimiento de Doña María del Barrio Progreso en Salto sobre lo que sucede en su entorno, como la información que manejan los científicos y expertos dedicados a un tema

 

escribe ANDRÉS LIMA
 

 

 

 

 

La pandemia nos sigue azotando día a día y no nos acostumbramos a esperar por las tardecitas en twitter a saber cuántos compatriotas han fallecido, como si se pudiese resumir vidas humanas tan preciadas, en cifras que no permiten conocer el dolor ni el sufrimiento de las familias que quedan detrás totalmente desoladas. Porque detrás de cada fallecimiento hay una madre, un padre, un hijo, una hermana, un amigo, un uruguayo. Eso no lo podemos olvidar.

La opinión pública ha sido testigo de cómo he solicitado una y otra vez a la ANEP que se suspenda el reinicio de clases en Salto. Y lo he solicitado considerando la información que tenemos de la dramática situación que estamos viviendo. Por allí, desde Montevideo, a más de 500 kilómetros de la capital salteña, se mencionó que las decisiones de reapertura de las escuelas se estaban tomando en consulta con los que saben del tema.

Ese tipo de afirmaciones nos abre una paradoja que no es menor en política y en gestión pública ¿Cómo utilizamos la información que tenemos sobre nuestra mesa de trabajo para tomar decisiones? ¿Qué tan cercanos estamos a la realidad territorial desde el gobierno? Una de las lecciones aprendidas que nos tiene que dejar la pandemia es la necesidad de integrar saberes y pareceres en la toma de decisiones. ¿Quiénes son los que “sí saben”? En política es tan válido el conocimiento de Doña María del Barrio Progreso en Salto sobre lo que sucede en su entorno, como la información que manejan los científicos y expertos dedicados a un tema, así como los datos de movilidad que nos brinda GOOGLE. Todos son válidos y se plantean desde distintos paradigmas, manteniendo un contacto permanente con la realidad a través de la práctica, la ciencia y la tecnología.

 

Y por ello es que es necesario -desde la gestión pública- tanto escuchar a los actores políticos y sociales, como a los científicos y la tecnología. Hace rato que hemos optado por integrar todos estos saberes a través de un diálogo departamental que nos ha permitido navegar en estos tiempos de incertidumbre y tomar decisiones a tiempo.

Recientemente los investigadores nucleados en el Grupo Uruguayo Interdisciplinario de Análisis de Datos (Guiad) plantearon en un nuevo informe la relación entre movilidad y tasa de reproducción del virus. Es clara la evidencia que plantea una asociación entre los mayores niveles de movilidad de la población y la reproducción del virus entre los ciudadanos.

12
Jun
21

Udelar, estudio jurídico . . .

Juan Ceretta: La voz de los que no tienen voz

Dice que hay pequeños gestos que pueden cambiar vidas. Sostiene que la gratitud de los humildes «es incomparable» y «no hay honorario que la sustituya». Defiende la esperanza y está convencido de que se debe militar por un paradigma de justicia «humana y sensible». No comparte la filosofía en la que se fundamenta la LUC y asegura que «borraría desde el primero hasta el último de los artículos».

Juan Ceretta
Foto: Carlos Lebrato
Textos: Alfredo Percovich
Producción: Viviana Rumbo

Sin pólvora ni mechas, las palabras pueden disparar munición gruesa. Con la esperanza agazapada y nulo margen de error, las madrugadas nacen heridas. Entre acotados paréntesis de cierta humanidad, la realidad exhibe -impúdica y obscena- la forma en la que la voracidad despiadada de unos pocos acapara el presente e intenta apropiarse -para los menos de todos- el futuro del resto. Un puñado esconde en bóvedas celosamente custodiadas por políticas de austeridad y discursos de la eficacia meritocrática del esfuerzo privado, todo lo que puede: las riquezas, el derecho a la salud, a la educación, a la vivienda, el derecho a vivir, a respirar. Así las cosas, los días transcurren en territorio globalizado donde lógicas hegemónicas se jactan del desprecio por todo aquel que no cumpla con las expectativas del mercado.

 

Sin embargo, la eficacia letal del discurso aporofóbico se diluye cuando se encuentra en territorio con la realidad del barrio, de tantos barrios, cuando surge el tejido solidario del latido de vereda de sueños y vida al sol. Por un lado las noticias del presente sostienen que los descartados no tienen derecho a soñar. Los reportes dicen que así está el mundo y que no busquemos más explicaciones porque las encuestas aseguran que así como estamos, casi todos somos felices. Pero cada tanto, las noticias también hablan de pequeñas enormes batallas ganadas por familias que buscaron y encontraron quién les escuchara -nada menos- y luego les acompañara en el casi siempre inhóspito, ancho y ajeno mundo de las leyes.

En espacio de ideas y reflexión, es tiempo de conocer un poco más al abogado que rompe estereotipos, derriba prejuicios y construye confianza en la justicia. Juan Ceretta nació en Montevideo, es doctor en Derecho y Ciencias Sociales, egresado de la Universidad de la República; docente del Consultorio Jurídico y de la Clínica de Litigio Estratégico en la Carrera de Abogacía; coordinador del Laboratorio de Casos Complejos en DDHH y representante por el Orden Docente en el Consejo de Facultad de Derecho.

 

¿Qué aspectos de tu infancia crees que te marcaron para ser quien sos?

Como en la mayoría de los casos creo que nuestras trayectorias de vida determinan lo que en definitiva somos. En mi caso, mis padres me marcaron por ser dos trabajadores con historias de vida sacrificadas y en el caso de mi madre, además condicionada por trastornos de salud graves desde la niñez, en tanto fue víctima de la última epidemia de poliomielitis. Mis padres siempre destacaron la importancia de valores como la humildad, la solidaridad y la honestidad, siempre fueron  cosas muy presentes. Nunca nos inculcaron una idea de éxito vinculada a lo económico. A tal punto que en nuestro dormitorio nos habían puesto un cuadrito que decía: “Que las cosas sencillas de la vida, hagan tu felicidad”. En ese sentido, mi madre siempre intentó -con poco éxito- (risas) introducirnos en su fe cristiana. Aunque hoy con otra perspectiva, creo que muchas de aquellas cosas nos fueron quedando como enseñanza. También influyó mucho el hecho de haber empezado a trabajar con mi padre de manera simultánea al liceo, como pintor de casas, y el anhelo de mis padres de que fuéramos universitarios. Recuerdo que la idea de pensar en que el resto de mi vida transcurriera en esa rutina laboral, también era un aliciente para estudiar en la universidad. A la facultad llegué un poco por descarte, pero varios años después, en el consultorio jurídico, encontré mi definitiva vocación porque aunaba el conocimiento jurídico con la posibilidad de darle una utilidad social. Luego, la madre de mis hijos, con quien compartí 23 años de mi vida, también fue una influencia determinante en el camino universitario y en la búsqueda de una utilidad social a los conocimientos adquiridos.

 

Tal vez, para muchos, la imagen tradicional de un abogado es la de un tipo serio, duro, frío, calculador, sin demasiados escrúpulos y hasta de dudosa ética. ¿Estás de acuerdo con que hay una cierta construcción social que estereotipa y ubica a los abogados en ese lugar?

Es un tema desafiante. Ese estereotipo de profesional formado en la facultad refiere a un modelo, en que el abogado debe ser un profesional aséptico, alguien que aboga por los derechos de quien lo contrate, sin importar la causa que lleve adelante. Sin embargo, en mi caso, me propongo enseñar desde otro paradigma, que permita a quienes lo deseen dejar de ser asépticos, duros, calculadores, para justamente ser abogados exclusivamente de las causas en las que creemos. Abogados contaminados -en el buen sentido- por los juicios que llevan adelante, porque los militan igual o más que sus patrocinados. En ese sentido, se engancha también con poder ser un poquito la voz de los que no tienen voz, en donde la universidad es un hermoso lugar para trabajar haciendo eso e intentando genera espacios para que se replique ese modelo de universitario, comprometido con las demandas de otros, que no vea en esta carrera solamente una buena oportunidad laboral, que piense en el enriquecimiento que podemos obtener pero que no se mide en monedas.

 

¿Hay lugar para la sensibilidad en el sistema judicial?

Me gusta pensar que hay lugar para la sensibilidad en todo lo que sea humano. En nuestro caso, lo vemos a diario en las causas que llevamos, seguramente por las cuestiones que están en juego, pero sentimos la sensibilidad de jueces, funcionarios, colegas, cada uno en su medida y a su manera. Yo creo que tenemos la obligación de militar por un paradigma de justicia humana y sensible.

 

Más allá de lo que diga la letra impresa de la Constitución y los códigos, ¿hay una justicia para ricos y otra para pobres?

Luchamos todos los días contra eso. Nuestro anhelo constante es poder poner en manos de los más desfavorecidos las mejores herramientas, tal como seguro tienen a su alcance los que se encuentran en mejor posición económica o social. Este 2021 cumplimos uno de los sueños de la Clínica de Litigio Estratégico cuando la fundamos con el malogrado Profesor Gonzalo Uriarte y que era llevar a la gente de un asentamiento de Montevideo a litigar contra el Estado uruguayo a Ginebra. Algo impensado en otros tiempos. De todos modos, en algunas áreas, como la de la Justicia Penal, sigo creyendo que muchas veces sí existe una justicia para pobres, en tanto el sistema penal es por definición selectivo y elige siempre a los mismos.

 

¿Cuánto incide en las lógicas de la justicia que estemos atravesando en la región y el mundo un escenario de cierta naturalización de discursos de odio, aporofóbicos, xenófobos y discriminadores? En mayor o menor medida, de manera evidente o sutil, ¿la justicia es permeable a los vientos políticos dominantes?

Afortunadamente tengo la percepción de que esos discursos no han permeado en la Justicia o en el Poder Judicial, pero hay que estar atentos y no creerse indemnes. Sobre todo en momentos donde actores protagónicos de la política reniegan de organismos de derechos humanos y resisten cumplir sus resoluciones, apelando a un peligroso nacionalismo.

 

¿Cuál es la gravedad y qué riesgos supone esa actitud?

Hay algunos eventos que marcan lo que te digo: en 2017 cuando Uruguay fue sometido al examen periódico que cada 5 años se le realiza a todos los Estados por el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de ONU, se le reconocieron varios avances, pero también se le reiteraron observaciones. La que viene al caso ahora decía textualmente: “El Comité recomienda al Estado que tome las medidas necesarias para garantizar la aplicabilidad directa del Pacto en todos los niveles del Sistema Judicial, reiterando la observación Nº 9 de 1998. Lo alienta a realizar capacitaciones a jueces, abogados, agentes del orden, miembros de la Asamblea General y otros actores institucionales, sobre la posibilidad de invocar los derechos emergentes del pacto ante los tribunales”. Algo similar había ocurrido con la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en la sentencia Gelman. Entonces, cuando vos ves que se presenta un proyecto de ley interpretativo de la Constitución (art. 45) con el fin de recortar derechos allí reconocidos; evitar el alcance del Poder Judicial y desconocer la competencia de organismos de derechos humanos; y además te das cuenta de que el Parlamento Nacional lo va a tratar, podés sentir el peligroso camino que tomamos.

 

¿La Ley de Urgente Consideración ha hecho retroceder derechos?

Definitivamente. Y si me preguntás qué modificación le haría, te diría que borraría desde el primer artículo al último. No comparto la filosofía en que se funda.

 

¿Cómo ves los escenarios posibles en caso que haya o no referéndum y eventualmente se deroguen los 135 artículos cuestionados?

Soy por definición defensor de todas las instancias de democracia directa, pero no solo las formales como el referéndum y el plebiscito, sino también las otras, las que implican un ejercicio de democracia participativa, no meramente representativa, donde el voto cada 5 años es una especie de cheque en blanco. Por tanto reivindico que la ciudadanía utilice todos los mecanismos que la institucionalidad pone a su alcance, entre ellos, los que nosotros usamos cotidianamente llevando a los tribunales al Estado cuestionando las políticas del gobierno de turno. Si finalmente hay referéndum, militaré por la derogación, y en el caso de que no lo haya, seguiremos invocando la aplicación directa de la Constitución y los tratados de derechos humanos, en tanto garantizan derechos cuya derogación se encuentra incluso fuera del alcance del Parlamento.

 

¿Qué lugar o espacio de nuestra sociedad crees que ocupan la Clínica del Litigio Estratégico y el Laboratorio de Casos Complejos en Derechos Humanos?

Creo que para los que tienen contacto con el mundo jurídico, se vienen ganando un lugarcito, una voz que se alza. Teniendo en cuenta que en total hablamos de 4 docentes y unos 50 alumnos, estimo que vamos bien.

 

Recién hablabas de contaminarse con las causas y no ser profesionales asépticos. Más allá de los resultados de cada caso, ¿cómo reacciona tu equipo con los resultados de las causas? ¿Y la gente, los defendidos?

Es un tarea que suele ser muy gratificante cuando los resultados son los queridos y también muy dura cuando las cosas no se consiguen. Nosotros intentamos aprender de ambas cosas y transmitir eso a los estudiantes. Hay que olvidar tan rápido las victorias como las derrotas y seguir la lucha que nunca se detiene. Hay muchos casos que nos marcan mucho, a veces no son los más trascendentes para la prensa, pero son los que cambian en algo la vida de las personas, muchas veces con muy poca cosa. En cuanto a la gente, bueno, la gratitud de los humildes es algo que no tiene precio, es incomparable, no hay honorario que las sustituya.

 

¿Cómo hay que visualizar la causa de las familias desalojadas del asentamiento Nuevo Comienzo de Santa Catalina? 

Como una lucha constante en la medida en que las autoridades no buscan una solución global  al problema y tampoco cumplen con las resoluciones de la Justicia en los casos individuales. Por tanto, estamos en constante tensión.

 

¿Te sorprendió la repercusión pública que tuvo y tiene este caso?

Por supuesto que me sorprendió, pero creo que tiene una explicación: generalmente es difícil mostrar la tarea de la clínica, pero en este caso eso fue posible por la maravillosa tarea del Pata Eizmendi, que nos enseñó a abogar con una máquina de fotos, con una calidad y sensibilidad que pocos tienen.

 

¿Los casos en los que hay involucrados niños, niñas, mujeres jefas de hogar en situación de vulnerabilidad, impactan y trascienden más allá del litigio puntual de un expediente?

Los casos referidos a niños son siempre especiales. En el resto creo que siempre trabajamos con vulnerables, pero lo que es seguro es que siempre trascienden al expediente, y eso pasa de las maneras más increíbles.

 

¿Por ejemplo?

Cuando un niño te regala un dibujo donde aparecés abrazado a él. Cuando un jueves de noche luego de la clase te volvés a tu casa con un kilo de manzanas que te trajo el feriante que atendiste la semana anterior. O cuando te invitan a compartir un plato de comida en la humildad del asentamiento.

 

Hace unos días vimos el llanto y el abrazo de dos personas en Ceuta: un migrante senegalés rescatado del mar, con una voluntaria de la Cruz Roja que lo contuvo por un instante de su vida. ¿Cuántos abrazos como el de Luna y Abdou has vivido y vivirás en este camino que elegiste transitar en tu vida?

Y sí, los abrazos son la más valiosa moneda de esos honorarios de los que te hablaba recién. Y en ese sentido me siento millonario. A mí me gustaría invitarlos a pensar que esos gestos pequeños, al alcance de todos, como dar un abrazo, escuchar a alguien que está sufriendo o compartir tu tiempo con un desconocido que la está pasando mal, generan poderosos cambios, aunque en el momento pasen inadvertidos.

12
Jun
21

emulando las comunicaciones de Hitler . . .

LAS REDES SOCIALES, LOS MEDIOS, LOS COMBUSTIBLES Y LAS FAKE NEWS

La falsa parábola del mentiroso y el cojo

 

escribe:  Alberto Grille / Caras y Caretas
fake news o facto

Antes se coge un mentiroso que un cojo”.

 

El papa Francisco dijo hace bien poco algo así como que difundir noticias falsas es como producir y acostumbrarnos a comer mierda.

Semejante reflexión dicha al pie de los ángeles alados podría presidir la sala de redacciones de todos los periódicos del mundo aunque no alcanzaría con esto.

De alguna manera, en forma oculta o expuesta, cuando editamos un medio de información, surge un debate entre quienes queremos hacer un periodismo activo, con protagonismo social, inquisitivo, y quienes proponen notas cortas, de lectura rápida, entretenidas, atractivas y, si es posible, impactantes.

Como lo que principalmente evalúan los planificadores de medios y aquellos operadores que pautan la publicidad es la lectoría (cantidad de lectores, cantidad de clics, tiempo de lectura o cantidad de dispositivos, edad, sexo y estatus económico) y no la inteligencia, el interés o la capacidad de discernimiento de los mismos, este debate se vuelve eterno.

Es sabido que en muchos medios de comunicación masivos las malas noticias son preferidas sobre lo bueno o el accionar debido.

En otros se sacrifica la verdad o se antepone la tergiversación o la versión manipulada o exagerada de la realidad en el altar de la lectoría.

Las “buenas noticias no son noticias” cita un cínico aforismo casi impuesto universalmente. La noticia resulta ser lo irregular, lo detestable, lo perverso.

Lo regular es que se postergue la buena acción, la conducta habitual y el gesto altruista y se valore como noticiable lo sorprendente, la tragedia, el dolo y el accionar indebido.

Esto es normalmente lo que destacan los medios y la realidad que se difunde masivamente, agravado porque las redes sociales son aún peor, en la medida que estas se convierten en un terreno abonado para la exageración, la exasperación y la disputa.

Lo que se muestra habitualmente es lo irregular, lo que es malo o está mal. En las redacciones se recuerda que la noticia es que el hombre muerda al perro y no que el perro muerda al hombre.

Lo que se conoce es lo que se muestra porque es objeto de divulgación. Las cosas no suelen ser como parecen y parece que no existen actitudes positivas, obras generosas o bien hechas, gobernantes honestos, hombres probos y mujeres nobles.

La sensación que queda es que todo es malo, al no mostrarse en la misma proporción lo valioso.

Todo lo anterior, con ser patético, ha sido digerido por las sociedades modernas y aun siendo detestable, es aceptado como una expresión criticable pero inevitable de la realidad.

El agravante es que las personas creen más en la prensa hegemónica precisamente porque son hegemónicas y porque cuenta con el apoyo de la publicidad de las empresas más fuertes, del éxito, del dinero y se supone que representa al poder.

También se acepta, aunque se trata de algo más discutido, que la libertad de prensa es equivalente a la libertad de empresa, que las asociaciones patronales como la SIP son la representación autorizada del periodismo libre, que los periodistas ejercen su profesión con autonomía y no dependen de sus empleadores, que la verdad es verdad porque lo “dice el diario”.

En las redes sociales la perversidad es aún peor porque la credibilidad es mayor en los referentes mediáticos legitimados por la prensa hegemónica y sobre todo en quien le envió la noticia, aunque el remitente no haya chequeado la veracidad o, peor todavía, la haya inventado.

De esta manera la cena está servida. La investigación, la búsqueda de lo complejo y de lo oculto, no pueden competir con la mentira, el insulto, el invento, lo simple, la jerarquización tramposa, la intencionalidad perversa.

Se ha señalado con total veracidad que “en el terreno tan fértil de la información tendenciosa y de los titulares amañados, crecen las noticias falsas, los rumores tóxicos, las posverdades y las mentiras emotivas (fake news)”.

En este contexto envenenado, la “verdad” queda subordinada a sentimientos y emociones, y se sabe que la verdad es dolorosa, espanta a veces y la mayoría de las veces no gusta.

Por el contrario, más bien se evita.

Se ha comprobado que las falsedades en Twitter tienen un 70% más posibilidades de ser compartidas que las informaciones verídicas.

Si Goebbels hubiera vivido en época de redes sociales, habría popularizado aún más y le hubiera agregado un trecho de sadismo al dicho popular de “mentime que me gusta”.

Hay aspectos del comportamiento humano actual en esto que se ha dado en llamar la sociedad de consumo que resultan aún más curiosos.

Parece haberse demostrado que como resultado de actitudes culturales dominantes se produce una respuesta casi automática que lleva a  compartir lo urgente, la información instantánea o exclusiva de la que se menosprecia el contenido y solo se atiende el título o el copete de la noticia.

Hay técnicas que se enseñan incluso en las universidades que tienen especialmente en cuenta esto, formas de redactar los titulares, palabras que motivan respuestas ansiosas, cantidad de letras o palabras más motivantes, algoritmos apropiados diseñados especialmente para desarrollar estrategias, expresiones capaces de explotar la indignación o el enojo que al parecer lo hacen susceptibles de motivar manifestaciones de adhesión, así como “me gusta”, compartidos y reenvíos.

Lejos de ser rechazadas por la práctica social, las mentiras son sobrevaloradas en muchos textos de marketing político y aceptadas por teóricos como Durán Barba que las legitiman como armas de destrucción del adversario que resultan de sesudos estudios del comportamiento actual de las masas en las sociedades capitalistas.

Desde hace meses hemos visto cómo se han utilizado los titulares de la prensa para hacer denuncias penales de la gestión del gobierno anterior para ocultar o quitar trascendencia a la tragedia sanitaria que vive nuestra sociedad que cuenta por miles las muertes evitables que son causadas por la irresponsabilidad temeraria de Luis Lacalle Pou y su gobierno.

En estos días hemos recordado las promesas electorales del actual presidente de la República, de no aumentar los combustibles ni las tarifas de los servicios públicos y se lo ha comparado con los aumentos desmedidos y reiterados de la nafta, el gasoil y el supergás.

Como es inocultable, su discurso exasperadamente mentiroso puede haber tenido una incidencia electoral muy sensible y posiblemente determinante en la ajustada victoria que lo llevó a la Presidencia de la República.

Claramente no se trató de una promesa inocente de las que hacen los políticos en las campañas electorales como la de construir un puente, remodelar una plaza, hacer un camino vecinal, un cordón cuneta, obtener una jubilación o dar un empleo público.

En este caso se trató de una mentira estratégica de un mentiroso contumaz que declara con desparpajo que “coachea” las entrevistas periodísticas y prepara sus intervenciones públicas con el asesoramiento de un grupo de técnicos y publicistas que han demostrado extrema solvencia en la manipulación de la información y en el timing de la noticia.

Si bien es muy doloroso reconocer que el presidente nos mintió sin piedad y no sólo a nosotros sino a sus más fieles votantes, su mentira parece elemental y hasta cierto punto simple -aunque nada de inofensiva- frente a inventivas más sofisticadas de la era digital, como los científicos expertos que se proclaman antivacunas, los terraplanistas o los que rechazan la inyección por el riesgo de que introduzcan en nuestra cuerpo un chip que nos convertiría paulatinamente en monos.

No se trata de idiotas o ignorantes porque muchos de los que proclaman estas barbaridades son científicos premiados, profesores y doctores con títulos prestigiosos, alentados a veces por propósitos aparentemente loables como la lucha contra el poder de las empresas multinacionales o la manipulación imperialista de los capitales sin patria.

Por el contrario, son extrañas expresiones de grupos de individuos incentivados en redes sociales que retroalimentan entre sí las mencionadas creencias infundadas haciendo para muchos de mentira verdad con el sostén de millones de reproductores que se multiplican en las nubes en el mayor engaño del que se tenga conocimiento.

Hace poco leí un resumen muy apropiado que expresa muy ajustadamente estas reflexiones. El mismo decía: “Desde esas realidades y sentimientos se fundan las noticias falsas, maliciosas o manipuladas que potencian las emociones positivas o negativas, sembradas adrede y aumentadas por las dinámicas de velocidad de internet y demás tecnologías asociadas para diseminarlas. Ello agravado en su influencia distributiva de la información con la utilización de trolls, entre otros métodos, que pueden crear o difundir mensajes falsos en internet, con contenidos diferentes como mentiras difíciles de detectar, cuya intención es provocar confusión y sentimientos encontrados en los demás, generando discusiones inconducentes, irresponsables e interminables.

Asumamos que es difícil defender un periodismo crítico y responsable, verídico y plural en un mundo en donde pueden prosperar un Donald Trump o un Bolsonaro o un embustero de cabotaje como Lacalle Pou, que envenenan la legítima disputa entre opciones diversas en una democracia madura que se precie de respetar los derechos y la inteligencia de los otros. Es difícil pero no imposible, porque hay que estar atento y denunciarlas promoviendo el repudio moral y político de tales conductas que envenenan el espíritu de la sociedad en que vivimos.

En esa tarea que supone tenacidad y valentía estamos nosotros y nuestros lectores, procurando hacer camino al andar.

12
Jun
21

ADICTO a las MENTIRAS . . .

 

 Aclaración sobre importantes errores en los anuncios de Lacalle Pou

ADICTO a las MENTIRAS: 

Esta nota tiene el propósito de advertir a la población desinformada sobre algunos contenidos en los anuncios presidenciales

 

 

escribe: Juan Pablo Labat

 

 
 
 
 

 

 
 
 

Esta aclaración tiene el propósito de advertir a la población desinformada sobre algunos contenidos en los anuncios presidenciales realizados en entrevista central de Subrayado, pues seguramente en estos días veamos a muchos activistas del gobierno difundiendo que el mismo estaría aportando importantes transferencias a los hogares con niños, cuando en realidad se trata de ayudas ínfimas, las cuales si se terminan las duplicaciones actuales, implicarán en realidad una reducción significativa de los magros apoyos entregados y no un aumento como fue presentado.

El título de la nota podrá ser ingenuo, pero es una opción válida para no atribuir intenciones a las controversiales declaraciones del Presidente en la entrevista reciente con Blanca Rodríguez.

El tema central de esta nota, a mi juicio correctamente rescatado por el portal, pasó a un plano muy secundario en el debate político dado que la afirmación de Lacalle Pou referente a que el Poder Ejecutivo había cumplido con 24,5 de 27 medidas solicitadas por el GACH se llevó toda la atención, y en segundo lugar quizá estuvieron otros asuntos más habituales del debate político como la desmentida afirmación de que la actual oposición había solicitado un aumento de los combustibles en el directorio de ANCAP.

Otras afirmaciones que generaron polémica en prensa o en redes, fueron los 600 millones de dólares de apoyo del Fondo Coronavirus, que según la oposición fueron sólo 540 y que fueron presentados junto a un ahorro de otros 600 millones de recortes presupuestales, que siguiendo la línea del gobierno irían en su programa de “eficiencia” pero que se han traducido en reducción de bienestar de la población. Recordemos que hoy contamos con al menos 100.000 nuevos pobres, sin inventariar los daños producidos en un sinfín de lugares por efectos de la pandemia y la falta de políticas, como han señalado distintos colectivos profesionales en materia de salud, educación, situación alimentaria, la salud mental, etc.

Esta entrevista sucede además en el momento más complejo de la crisis socio sanitaria por la que viene transitando el país, y en la que la figura presidencial, y el ejecutivo en general, ha estado relativamente ausente en relación a su protagonismo en momentos de éxitos, habiéndose incumplido todas las promesas gubernamentales, que algunas vienen desde la campaña electoral. El famoso recorte sin pérdida de beneficios, el sostenimiento del salario real y las jubilaciones, la mejora de las políticas sociales y dentro de ellas la atención del problema de la gente en calle, el no aumento de tarifas y combustibles, entre otros.

 

Recordemos que estamos en el momento (mediados de mayo) donde íbamos a ver la caída de los contagios, los hospitalizados y las muertes por la acción de las vacunas en una gestión orientada en todo momento a conservar y ampliar la movilidad, porque además, al decir del Presidente, eso es “lo que le salva la vida al mozo del bar”. Pero seguimos con 50 o 60 muertos por día, y algunos anuncios de la comunidad científica que nos ponen los pelos de punta y que son enfáticos y unánimes en señalar que la estrategia del ejecutivo fracasó.

Llegamos entonces al punto central de esta nota, que por lo antes expresado, se comprende que no es ni podría haber sido un asunto central en la comunicación de la prensa.

Días pasados en nota de Montevideo Portal se titulaba “Presidente anunció mayor apoyo a pensionistas y jubilados más vulnerables, y a la infancia”, y a continuación se ampliaba “Las Asignaciones Familiares pasarán de $ 1.000 a $ 2.500 por niño, y habrá una partida de $2.500 para 160.000 jubilados y pensionistas”.

Al respecto vienen las siguientes puntualizaciones

1- El presidente sólo se refiere a las asignaciones del Plan de Equidad y no a las restantes Asignaciones que incluso son de menor monto

2- Las asignaciones del Plan de Equidad son unas 375.000 y las otras asignaciones, que cobran los trabajadores formales de muy bajos ingresos, son otras 70.000

3- El anuncio presidencial explica que el beneficio es sólo para unos 68.000 niños y niñas de 0 a 3 años y no al universo de Asignaciones Familiares que son unos 450.000 mil.

4- Además el Presidente dice que la mitad de esos 68.000 niños y niñas son pobres y esto entonces cubriría con creces a la infancia en peor condición pero desconoce que, por decisión del MIDES y el BPS, aludiendo a problemas producidos por la pandemia, los programas de transferencias monetarias en el año 2020 suspendieron y restringieron en mucho el ingreso de quienes lo solicitaban, y la mejor prueba del asunto es que tenemos el mismo número de hogares en el sistema de transferencias que antes de la pandemia, habiendo transitado el proceso de empobrecimiento más rápido de la historia reciente (30% de aumento en un año).

 

El MIDES casi no visitó a los hogares que solicitaron TUS en 2020, que de hecho en muchos casos no pudieron ni solicitarla, y el BPS no recibió por un buen tiempo postulaciones a AFAM, quedando miles de niños pobres y muy pobres sin acceso a prestaciones, por lo que hoy no están en la base de datos, y por tanto se carece de instrumentos de pago para atenderlos. Dichos niños no sabemos si se benefician además del nuevo programa de canastas porque el MIDES hizo la opción de no registrarlos y por tanto no los tenemos en el radar.

Además es seguro que a muchos de esos niños tampoco se llegó en forma indirecta por el programa de canastas pues muchos de ellos están en ese sector muy precario de la población que no pudo cobrar nunca el famoso cupón canasta por no tener un teléfono inteligente (increíble requisito para una prestación de emergencia), o por los diversos problemas que presenta enfrentarse a la tecnología sin demasiados recursos materiales o culturales (tener saldo, problemas de cambio de chip etc.). Hablamos de decenas de miles, que tampoco llegaron a los escasos puntos de distribución de canastas físicas y que el Estado “no logró registrar”.

5- Pero hay más cosas que no son correctas en los anuncios del Presidente. El pasaje de 1000 a 2500 pesos de las Asignaciones, que ya vimos que sólo aplicaría a 68.000 (aunque serían 80.000 si calcularan bien), no es tal. El cobro promedio de Asignación Familiar del Plan de Equidad depende de cuántos hijos tenga el hogar y es variable, no existe un monto fijo de 1000 pesos por niño, cuántos más hijos menos cobran, y la única referencia sensata para hacer esta cuenta sin involucrar a los mayores de tres años, sería tomar el valor de la asignación por el primer hijo de un hogar que anda por los 1900 pesos o el promedio de cobro por menor que anda por los 1700, o en última instancia el promedio de cobro de los menores de 4 años que anda por 1500 pesos. Además eso está regulado por ley, y en extremo detalle. La medida es, a todas luces disparatada, pues ¿qué justifica contemplar las necesidades de los niños de 3 o menos años y no de los niños de 4? o de 5 años?, pero también es inaplicable en forma universal, a menos de reformar todo el sistema de Asignaciones Familiares. Y lo es también porque además dejaría niños pobres por fuera pues el propio Estado “resolvió” no integrarlos en sus bases de datos en 2020.

 

Sin embargo lo más relevante del asunto es reflexionar sobre dicha ayuda considerándola desde una perspectiva familiar. La misma representa un aumento de entre 600 y 800 pesos por mes, por niño de 0 a 3 años (1500 si reformaran todo el sistema por ley, difícil que arranque en junio). Pero si esta mejora se da ante la suspensión de la actual duplicación de las transferencias, sólo anunciada hasta mayo, que significaba en promedio unos 3500 pesos por familia, en realidad implicará en la enorme mayoría de las familias (más del 90%), una reducción importante del apoyo y no una mejora. O sea, se anuncia una mejora en el sistema de asignaciones que consiste en una reducción o conservación de los ingresos actuales para más del 83%, a cambio de dejar en forma permanente una supuesta mejora para el 17% que oscila entre 600 y 800 pesos, multiplicado por la cantidad de menores de 0 a 3 años por familia, que además significan menos ingresos que los que reciben al día de hoy y sin que la economía haya permitido alguna recuperación en este sector social.

Recordemos o informemos a quien no lo sabía, que las transferencias a los hogares por concepto de emergencia durante el 2020, en contraposición con lo representado en sendas conferencias de prensa, fueron de apenas 18 pesos por persona por día, contando todas las transferencias extras (incluyendo las famosas canastas) y según datos del propio gobierno entregados el 2 de marzo de 2021 al Parlamento Nacional.

Otra consideración debería hacerse sobre la mejora de las jubilaciones y pensiones mínimas dado que los 2500 pesos anunciados son un adelanto en el tiempo de lo que se da siempre a fin de año, se cobra por única vez, y además NO LO COBRARÁN TODOS, pues quienes vivan en hogares que superen el ingreso promedio de una jubilación mínima, que son unos 15000 pesos, no tendrán esa compensación, tampoco la tendrán al parecer los titulares del programa Asistencia a la Vejez, que muchos no llegan a la jubilación o pensión mínima y están en situación de exclusión social, entre otros detalles. Por tanto de esos 160000 jubilados invocados habrá que ver cuántos lo cobran. Quizá esto no salga en la televisión en el horario central y quede como otra gran ayuda del gobierno.

 




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