20
Abr
21

Felipe Michelini . . .

Felipe

Felipe Michelini será recordado este lunes a un año de su desaparición física. En medio de la pandemia, su homenaje se cumplirá en forma virtual. Nueve personalidades de distintos países evocarán su trayectoria siempre ligada a la defensa de los derechos humanos.

 
 

La Fundación Zelmar Michelini invita a participar este lunes 19 a las 15 horas de Uruguay, al encuentro virtual para recordar a Felipe Michelini Delle Piane, uno de sus socios fundadores.

 

A lo largo de su trayectoria pública, como diputado y subsecretario del Ministerio de Educación y Cultura, además de encabezar el Grupo Verdad y Justicia, en la actividad académica o en el ámbito latinoamericano e internacional, Felipe Michelini dedicó su vida a la causa de los Derechos Humanos, a la lucha por la verdad y la justicia y a la reparación de las víctimas de las dictaduras.

 

En sendas entrevistas realizadas, Michelini subrayó el grave problema que tiene Uruguay para alcanzar la verdad sobre el destino de los restos de los desaparecidos durante la dictadura: el pacto de silencio de los militares.

 

El homenaje de este lunes se extenderá poco más de una hora y lo recordarán Ema Crottogini, Consejera de la Fundación Zelmar MIchelini, Minou Tabaréz Miraball desde República Dominicana, miembro del Consejo de Dirección del Fondo Fiduciario en Beneficio de las Víctimas de la Corte Penal Internacional (CPI), David Donat desde EEUU, Secretario General de Parlamentarios para la Acción Global, Alfredo Forti desde Argentina, Analia Banfi desde EEUU, Mariana Gulla desde Uruguay y Zelmar “Chicho” Michelini Delle Piane desde Francia, quien cerrará el acto. También se contará con los testimonios Alejandro Garro, miembro del Colegio de Abogados de La Plata, Argentina y de Gerardo Bleier.

 
 

Felipe Michelini tuvo una activa participación en la identificación de los restos de Eduardo Bleier, desaparecido desde 1976 hasta octubre de 2019.

 

Para participar en el homenaje participar del homenaje se debe ingresar a esta sala de Zoom

ID de reunión: 852 1351 3222

Código de acceso: 514580

 

También se podrá ver en directo a través de los canales de Facebook y Youtube de la Fundación Zelmar Michelini.

Publicación original: 18/04/2021

 
 
19
Abr
21

Uruguay empobrecido . . .

Mirando detrás de la neblina

escribe: Alberto Grille / Caras y Caretas

Fotos del Asentamiento Nuevo Comienzo/Santa Catalina antes y después de  allanamiento : uruguay

Esta semana ha sido para mí muy importante porque me ha permitido abrir los ojos para despejar algunas ideas que rondaban por mi cabeza y que tal vez también andaban vagabundeando por la cabeza de alguno de los lectores.

Ya no cabe duda de que estamos viviendo una verdadera tragedia sanitaria. Se puede mirar de un lado o del otro, con más o menos optimismo y creyendo o no en las distintas versiones de la realidad, pero hablando de las cifras de infectados y muertos por covid, la contundencia es irrefutable y dejan atrás toda las estupideces que alentó la propaganda del gobierno de que la gestión uruguaya de la pandemia era motivo de elogió en el mundo y que saldríamos de ella como abanderados del liberalismo y Lacalle Pou, como uno de los “líderes” de la humanidad.

Los números no mienten y es evidente que si nos dicen que estamos entre los peores del mundo, diga lo que diga la encuesta de Equipos Consultores, los hechos demuestran que las cosas se hicieron entre mal y muy mal.

Un punto especialmente sensible es el de las Unidades de Terapia Intensiva que, independiente del tono que se le ponga a la situación, están a punto de colapsar. La presencia predominante de la cepa N1 entre los infectados y el anuncio de que habría niños pequeños en CTI pediátricos agregar dramatismo a la epidemia y pone los pelos de punta.

El presidente de la República, cuyo mayor o único mérito ha sido convocar a un grupo de eminentes académicos para que los asesoren; desde febrero de este año y creo que aun antes, ha ignorado sus recomendaciones que, por otra parte, son advertencias que recogen las enseñanzas de la experiencia internacional y que avisan de la magnitud de la crisis en la que estamos y pronostican la probable evolución futura que a esta altura podemos afirmar que será ominosa.

No se puede no mencionar que desde el punto de vista sanitario hay otros aspectos que no hay que olvidar y que evidencian un franco deterioro.

El sistema de salud está crujiendo, las instituciones prestadoras de salud están muy mal, particularmente las instituciones de asistencia médica colectiva como consecuencia de que han tenido que asumir el alto costo de la pandemia y por la pérdida de abonados Fonasa por la creciente desocupación.

ASSE está aún peor, porque como resultado del aumento de la desocupación formal ha incrementado sus usuarios mientras los recursos son los mismos o incluso menores por las restricciones del gasto que promueve el equipo económico.

También en referencia a lo sanitario, el confinamiento al que se ha visto obligada la población ha reducido significativamente las consultas médicas presenciales y la presión sobre el sistema ha obligado a postergar 60.000 intervenciones quirúrgicas, muchas de ellas necesarias a corto plazo.

Si consideramos las franjas por edad, se percibe claramente un problema grave en la atención pediátrica, un aumento de la desnutrición en los sectores más carenciados y en la postergación de consultas presenciales que dificultan el control del desarrollo medido en la evolución del peso y la talla y los efectos que la carencia de una alimentación adecuada generan en los niños, particularmente en los más pequeños.

Ni hablemos del impacto psicológico que genera en estas edades la falta de contacto con otros niños por la suspensión de la presencialidad en las escuelas, cuya gravitación es más grave en los sectores más carenciados.

Ya es por todos conocida la magnitud del crecimiento de la pobreza y sobre todo de la pobreza infantil, la que probablemente esté arriba de los 120.000 nuevos pobres, la caída del salario real y las jubilaciones y pensiones, el incremento consecuente de la desigualdad, el incremento de la desocupación y el empleo informal, el cierre de decenas de miles de pequeñas y medianas empresas, el aumento de las personas en situación de calle y de las que se alimentan en ollas populares

También el deterioro de todos los indicadores de la economía, entre otros, el aumento del déficit fiscal y el endeudamiento externo, la caída del PIB, la devaluación de la moneda, la caída de las exportaciones y de la producción industrial y el aumento de la desocupación.

La única luz que parece iluminar el final del túnel es la vacunación masiva y la eficacia que parecen tener las vacunas.

Sin entrar a considerar que las vacunas llegaron tarde y como consecuencia de un gestión muy poco transparente en la cual se involucró directamente Luis Lacalle Pou, la administración de las vacunas abre una esperanza, al menos, en aquellas personas que tuvieron la suerte de ser elegidas entre los que van a recibirla.

No obstante, hay que saber que se está vacunando con las vacunas que se obtuvieron, al precio y con las condiciones contractuales que nos impusieron y en los plazos de entrega que se pudieron conseguir. De esta manera se ha visto postergada la administración de la vacuna a poblaciones de riesgo que en otros países se consideraron absolutamente prioritarias.

Si es que por fin hay luz al final del túnel, lo que no será solo por las vacunas, lo que nos encontraremos es una sociedad devastada, mucho más pobre en un país más pobre, mucho más desigual y con el estigma de más de 2.000 muertos, que proporcionalmente a la población son más muertes que las que Estados Unidos tuvo en la Guerra de Vietnam.

Mirando más lejos, veremos que también habrá cambiado el mundo, la manera de negociar, de producir, de trabajar, de entretenerse y de alimentarse, un mundo en donde la robotización dejará a miles o a millones de personas sin trabajo y donde las tensiones geopolíticas seguirán creciendo en la medida de que el poder económico y militar de la potencia que domina el mundo -Estados Unidos- pierda protagonismo ante el ascenso de China, la superpotencia emergente.

A ese mundo, que se asemeja a un mundo de posguerra, habrá que adaptarse desde un país pequeño, dividido, con un 35% de pobreza, con un liderazgo muy comprometido, con una economía en crisis y peleado con nuestro vecino.

Decía mi padre que hablando la gente se entiende y quizás este sea un momento de recordarlo. Es posible que sea muy difícil proponer un diálogo nacional porque quien debería ser el principal protagonista no lo quiere ser. Tampoco es evidente que los posibles interlocutores, tal vez, no se tengan confianza como para conversar y llegar a acuerdos.

Los propios miembros de la coalición de gobierno hayan difícil hablar con el presidente y mucho más difícil influir en sus decisiones.

Pero parece claro que semejante tormenta perfecta amerita soluciones más o menos consensuadas y ejes programáticos que comprometan amplios sectores de la comunidad.

No se trata de ayudar a Lacalle Pou a salir de este lío en que se metió porque naturalmente no propongo ayudarlo a continuar con su programa restaurador, privatizador y oligárquico. Por lo pronto creo que debe extremarse el esfuerzo para obtener las firmas para posibilitar la consulta popular que permita derogar la LUC.

Propongo ayudar al país y a su gente a salir de la crisis y a encontrar un modelo de desarrollo que suponga prosperidad, más democracia, más igualdad y más justicia.

Es obvio que no se puede ayudar al que no quiere que lo ayuden y que ambiciones e intereses políticos constituyen un obstáculo para cualquier renunciamiento.

Pero también es cierto que desde muchas tiendas y desde muchas visiones se escuchan voces, a veces inesperadas, que proponen intercambios, diálogos y hasta un acuerdo nacional. No se necesita un ámbito formal para comenzar a hablar, pueden hacerlo las cámaras empresariales y los sindicatos, la Universidad con otros ámbitos académicos, las organizaciones de productores rurales con los partidos políticos y los legisladores, las ONG con los ministerios, las iglesias y las organizaciones sociales. En los propios barrios se puede procurar dialogar entre vecinos que votaron diferentes opciones.

Hay analistas que han expresado en artículos de prensa que habiendo iniciado conversaciones con organizaciones diversas han encontrado que hay, a veces, más acuerdos que discrepancias, otros dicen que hay una pérdida de valores que deben recuperarse y hay cambios culturales y éticos que ponen en duda las bases de una comunidad.

Todas las opiniones hay que escucharlas si auténticamente procuran el bien común, no obstante, para profundizar el diálogo va a haber que reconocer que hay una gran porción de la sociedad a la que no se le puede pedir más sacrificio y hay otra a la que no se le pueden otorgar más beneficios.

19
Abr
21

Carolina Cosse . . .

EL MOMENTO HISTÓRICO Y UN NUEVO ABC

escribe: Carolina Cosse
Intendenta de Montevideo

Montevideanas y montevideanos; antes que nada, quiero expresar mi solidaridad con aquellas familias que han perdido seres queridos, o tienen hoy familiares y amigos cursando la enfermedad; y todo mi reconocimiento por el compromiso y el esfuerzo con el que día a día vecinos y vecinas de todos los barrios se organizan para ayudar a los mas necesitados.

Ante la angustia, se organizan, eligen un camino colectivo, descartan el arreglate como puedas. Es una gran lección para los políticos que tenemos responsabilidades.

Se suele decir que el ABC de una ciudad es limpieza, vialidad, iluminación y es verdad, son los ejes del desempeño. Pero ningún gobierno, sea de donde sea y tenga las competencias que tenga, puede permanecer indiferente al contexto actual.

Montevideo está viviendo momentos muy complejos, azotados por los efectos de una pandemia que ha costado la vida a cientos de compatriotas, miles se han hisopado o se han contagiado no pudiendo ir a trabajar por varios días. Todos los índices han empeorado, han aumentado el desempleo, la pobreza y la indigencia. La desesperanza empezó a asomar.

Nuestro gobierno departamental no solo no puede quedar ajeno a esta realidad sino que está obligado a trabajar para mejorarla. En Montevideo vive la mitad de la población del país, por tanto, lo que se haga para mejorar la situación de sus ciudadanos/as se hace también para mejorar al país en su conjunto.

Usar tapaboca, lavarnos las manos, mantener la distancia física y vacunarnos; son medidas que se pueden realizar como parte de nuestro compromiso individual ante esta situación. Otra cosa es poder quedarse en casa, poner pausa a las actividades y reducir los contactos sociales; los ciudadanos/as necesitan apoyo para poder cumplirlas.

Rapidez, determinación y claridad. Rapidez; para implementar a tiempo las recomendaciones de la ciencia, no como quien elige de un menú, no se puede, el problema es complejo y la ciencia recomienda un conjunto de medidas que tienen sentido en la medida en que son eso, un conjunto. Determinación; para destinar los recursos materiales que sean necesarios para salir adelante, sin que nadie quede atrás, sin que nadie quede afuera.

Claridad, la gente debe entender qué hacer, adonde dirigirse, que acciones personales tomar, el mensaje debe ser claro. El Plan de Apoyo Básico a la Ciudadanía se despliega en ese marco. Al ABC histórico le sumamos el ABC que el momento histórico impone, uno más ambicioso, social, humano y solidario.

Un plan que tiene 5 ejes de trabajo: 1) Generar trabajo, 2) Igualdad , 3) Territorio , 4) salud y 5) Alimentación.
No es lo único que el gobierno de Montevideo está haciendo, de eso también hablaremos. Todo el equipo que trabaja en la IM está fuertemente comprometido con llevar adelante con éxito este Plan ABC, sentimos el mismo compromiso de los Municipios y de los vecinos y vecinas. Hemos logrado grandes avances en poco tiempo y con el apoyo de más y más personas lograremos avanzar juntos/as que siempre es el mejor camino.

Dentro de estas paginas, podemos ver entonces lo mucho que se ha hecho hasta el momento, y a su vez dejan en evidencia lo mucho que queda por hacer. Hay que seguir.

18
Abr
21

Durán Barba

UN INÚTIL OLIGARCA

LA SALUD DE LA DEMOCRACIA

Elecciones y coronavirus en la región

escribe: Juan Raúl Ferreira

elecciones region

El domingo 11 de abril fue un día especial para todos. Un día importante para la salud de la región. En Uruguay, la salud de su gente. El viernes 9, murieron 88 compatriotas. El sábado 10 se detectaron 3.470 nuevos casos y 52 muertos. El domingo, 3.274 nuevos casos y 48 muertos. Seguimos batiendo nuestros propios records. El presidente se limita a denigrar al Frente y poner cara de póquer (con tics). En la región se le tomó la fiebre, con diversos resultados, a la salud de la democracia.

Lo de Uruguay: sin comentario. De salir a sacar el pecho con la garra charrúa, con un presidente que dio lecciones a colegas, cuyos países hoy están mucho mejor que nosotros, pasamos a ser los peores. Varios días estuvimos en la cabeza de la lista negra de muertes y contagios por millón de habitantes. Ante esto: cero rostro de preocupación, poco caso a los consejos del GACH y falta de presencia. Estar no es sacarse selfies.

En la Segunda Guerra Mundial, cuando bombardeaban Londres, el rey estaba allí y salía a visitar a los damnificados. Churchill decía que fue un combatiente desde esa trinchera que ayudó a ganar la guerra. “Lo que sale bien es por mi genialidad, lo que sale mal, culpa de los demás” no es lo que la gente espera.

Esos días la región vivía una efervescencia política de incierto resultado. Para el domingo 11, había cuatro elecciones convocadas. En orden de creciente complejidad, las que siguen.

Chile: por ley, días antes, el parlamento las suspendió para mayo. Votaba miembros de la Constituyente. Suena con gusto a poco. Pero recordemos que la reforma y el procedimiento de redactarla por quienes surjan del voto popular fueron el resultado de las grandes protestas callejeras que pusieron en jaque al gobierno de Piñera. Todo empezó con la suba del boleto del transporte público. Un miembro de nuestro gobierno comentó “¿por tan poco?”. Fue la gota que desbordó el vaso, tan solo eso: una gota.

Bolivia: llevó adelante la segunda vuelta de la elecciones celebradas tras el fracasado golpe de Estado de Jeanine Áñez. Como presidente y vice fueron electos en la primera (no es necesario el 50%, basta un 30 y una diferencia de 10 respecto al segundo); las elecciones fueron solo en cuatro departamentos. Elegían cargos parlamentarios, departamentales, municipales y cuatro miembros del Parlatino. Todo normalmente. Al escribir esta nota, está en marcha el escrutinio de lo que el Tribunal Electoral ha definido como “el proceso de elecciones más complejo de la historia”.

Ecuador: segunda vuelta. Gana Lasso, vocero anti- Correa, cuyo candidato, Arauz, logra, un 47% de los votos. Era él contra todos, menos el partido, que llamando al voto en blanco logró un millón y medio de votos.

Me quedan dos dudas: el presidente Lenín Moreno, archienemigo de Correa, le acusó de cuantos males afligen al mundo. ¿No fue vicepresidente del mismo? ¿No fue su candidato y por él (Correa) llegó al poder? ¿Miraba al costado o miente? Las dos cosas le descalifican. La otra: ¿qué festejó el ganador? Con 18 partidos registrados y ninguno de ellos funcionando como tal, gobernar va a ser casi imposible.

Perú: país promotor y sede del Grupo de Lima impulsado por Almagro, tuvo elecciones jurídicamente válidas y políticamente frágiles. Con 18 candidatos a la presidencia, todo parece indicar que Castillo y Keiko Fujimori irán a segunda vuelta. Esta será en junio por la pandemia, larga demora. Y ganará un candidato con 18% o 14% del respaldo electoral propio. Los finalistas surgen de una elección con 18 candidatos. Mucha fiebre en la salud democrática de Perú.

Estas elecciones dan fin al período iniciado con las de 2016. En el mismo me tocó actuar como coordinador en la misión de observadores internacionales. Al saludar al presidente electo en segunda vuelta, Pedro Pablo Kuchinsky (PPK), no imaginé los cinco años que esperaban Perú. Tres presidentes destituidos, el propio PPK, su vice, Vizcarra, el designado Francisco Sagasti y Manuel Merino. Cuatro presidentes en cinco años.

Un nombre emparenta los muertos de Uruguay con las complejas elecciones andinas: Durán Barba. Asesor de imagen del electo Lasso, también lo es de Macri y Lacalle (h). Con diferencia de 10 minutos y el mismo tono (apoyo ideológico más que felicitación), llegaron justo esos dos telegramas a manos de Lasso. Ambos antes de que el CNE diera los resultados oficiales; ¿quién los habrá redactado? Bustillo

Web: www.juanraulferreira.com.uy
18
Abr
21

covid y desidia . . .

La Metamorfosis

escribe: Gustavo Grecco / Presidente del SMU

Metamorfosis SMU

Compartimos editorial del Presidente del SMU Dr. Gustavo Grecco publicada en la edición de El Diario Médico del 15 de abril.

 

“Cuando Gregor Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto».

Así comienza La Metamorfosis, la célebre novela corta de Franz Kafka, que relata el despertar de Gregor convertido en un horrible insecto. Pero se había dormido como un ser humano. Fuera de su habitación, el mundo seguía igual. ¿Como podría haber ocurrido?

“Qué pasaría, pensó, si durmiese un poco más y olvidase todas estas chifladuras”

Pero era imposible. Sus patas, muchas patas ridículamente pequeñas que peleaban entre sí, eran prueba irrefutable de una realidad que Gregor se negaba a aceptar. 

Respecto a la pandemia de COVID – 19, Uruguay experimenta una abrupta metamorfosis. Hace un año era uno de los países ejemplo en el mundo. Pocos contagios, baja positividad, algunos internados en CTI, un sistema de salud sólido con acceso universal y cobertura a cada habitante del país, conscientes de la a importancia de apostar al conocimiento científico nacional, una sociedad responsable que guardó confinamiento ante el exhorto de las autoridades y del cuerpo médico, curvas aplanadas y situación bajo control. Y nos sentíamos profundamente orgullosos de ser parte de esa realidad.  

La prensa internacional escribió notas resaltando el ejemplo del paisito. Tuvimos oportunidad de participar en encuentros internacionales en las que humildemente intentamos explicar el fenómeno. Hoy nos consultan para preguntarnos qué pasó. 

Porque la metamorfosis nos ha transformado literalmente en uno de los peores (si no el peor) países del plantea. Incrédulos, revisamos a diario con ansiedad los gráficos de Our World in Data, del Guiad, del SINAE o esperamos el reporte de la SUMI, cada día peor que el anterior. El índice de Harvard voló a 1.100 casos por millón de habitantes. Nadie en el mundo se atrevió a tanto. 16 muertes por millón de habitantes/día. Y, como Gregor, miramos por la ventana como el mundo sigue su marcha indiferente. 

Lamentablemente lo que estamos viviendo no tiene nada de literario, ni artístico, ni matemático. Es un escenario donde estamos descubriendo lo peor del sufrimiento humano. No por el dolor físico, que sabemos calmarlo, sino por la desazón que producen las muertes de personas jóvenes o adultos mayores, con o sin comorbilidades. Muertes evitables, injustas, que nos llenan de impotencia, en soledad, aisladas de su entorno afectivo. La persona como centro, hacia donde converge todo en la medicina humanizada que deseamos, fue desplazada por el virus. 

Así, todos los procesos médicos están desvirtuados, en todos los niveles asistenciales. La asistencia a las personas enfermas por Covid – 19 han desplazado al resto, que por supuesto también ven deteriorada la calidad de su asistencia y sufrirán las consecuencias en el mediano y largo plazo. Nunca habíamos visto este aluvión de pacientes, todos con la misma patología. Como una tienda de campaña en la retaguardia de un campo de batalla, nuestras terapias intensivas y salas de internación de cuidados moderados modificaron su paisaje a un escenario monocorde, con pacientes que sienten lo mismo: disnea y miedo. El oxígeno, que ya escasea, parece negarse atravesar el epitelio alveolar. Sus ojos nos estudian y aprenden nuestra gestualidad, cuando subimos o bajamos el flujo de O2, o cuando el saturómetro pita más grave, señal de que la saturación baja y las cosas no van bien. Perciben cuando la intubación es inminente. 

Los trabajadores de la salud sentimos la enorme responsabilidad de estar a la altura de las circunstancias. Como Atlas en la mitología griega, sostener una asistencia digna y sobre todo la empatía para aliviar el sufrimiento humano es nuestro mayor desafío. Tengo la convicción de que dentro de algunos años repasaremos esta pesadilla y nos sentiremos muy orgullosos de nuestro rol. 

Pero hoy la pandemia está en curso y el final es impredecible en cuanto a la cantidad de personas fallecidas o con secuelas, por no hablar del brutal impacto socio económico que también tiene como consecuencia el deterioro de la salud. Nuestras reuniones periódicas en el Comité de Emergencia, donde participan decenas de Sociedades Científicas, Enfermería y Sicología, son el ámbito donde llevamos el pulso de la asistencia, intercambiamos experiencias y trasladamos propuestas. Nos une la inquebrantable voluntad de trabajar juntos para que esto termine de una vez. Para que Gregor despierte cuanto antes y todo sea como el día anterior. 

Todo el equipo de salud hoy nos habla de cansancio, de agotamiento físico, mental y emocional. Del peso de cargar con miedos propios y ajenos. Miedo a enfermar, miedo de ver con impotencia morir pacientes con los que inevitablemente nos involucramos afectivamente. De sentirse parte de la familia de ellos, porque somos quienes estamos presente físicamente a su lado cada día. 

Nos relatan que la saturación, y en algunos lugares el colapso, son las palabras que definen como se está desarrollando la práctica médica hoy. En el Primer Nivel, el número de consultas es cada vez mayor, predominando la patología respiratoria por lo que es necesario vestir casi a permanencia los Equipos de Protección Personal. Consultas tardías por miedo, negación o porque el  sistema de salud saturado tiene dificultades en llegar a tiempo y lo hace cuando la enfermedad ya está avanzada con insuficiencia respiratoria de moderada a severa entidad lo que requiere apoyo por ambulancias que demoran en llegar. Que la capacidad de testeo y seguimiento está desbordada. También que las ambulancias tienen cada vez más dificultades para derivar pacientes o ingresarlos, con largas esperas que pueden ser de varias horas. Podríamos seguir describiendo como a través de todo el proceso se están produciendo debilidades, que antes no ocurrían, manifestación de un claro deterioro de la calidad asistencial. Es una vulneración de derechos que tiene como resultado el aumento de la morbi mortalidad. Al final, los muertos no pueden convertirse en fríos números. 

Nos negamos rotundamente a aceptar esta realidad. Porque como todo, el análisis de sus causas y las posibles respuestas tienen en el conocimiento científico su punto de apoyo incuestionable. 

Esta locomotora lanzada a velocidad no se va a detener porque lo deseemos con todas nuestras fuerzas sin acciones concretas que frenen su inercia antes que arrolle todo a su paso. La vacunación, que avanza a buen ritmo, colocándonos entre los mejores países del mundo en porcentaje de cobertura y velocidad, no es una solución en el corto plazo. El enorme esfuerzo de aumentar la capacidad asistencial es sólo un parche, necesario, pero parche al fin, porque la cantidad de pacientes que llega supera ampliamente la capacidad de resolución en el mismo período de tiempo. 

Por tanto, es imperioso disminuir la trasmisión comunitaria del virus para que disminuyan los contagios y por tanto se logre así abatir la cantidad de personas que requieren asistencia en el sistema de salud, que está ante un colapso inminente. Y ojalá esto nunca, nunca ocurra. 

Hoy estas decisiones son políticas, y específicamente el gobierno. Economía y salud no son contrapuestas ni independientes, son ambas partes de un complejo entramado sobre el cual se sustenta el bienestar de la sociedad. En ese sentido, la ciencia ha hablado muy claramente, emitiendo una serie de recomendaciones por todos conocidas. Entendemos médicos, trabajadores de la salud, trabajadores en general, la comunidad científica, la UdelaR, y amplios sectores de la sociedad, que es imperioso tomar las medidas que sean necesarias para evitar más muertes. Es demasiado el dolor por lo que está ocurriendo, y tengo la plena convicción de que todos apoyaremos las medidas que se tomen en esa dirección. 

En el libro de Kafka Gregor muere, incapaz de adaptarse a su nueva condición. Nosotros aún estamos construyendo nuestra historia, estamos a tiempo de escribir un final mejor entre todos.  

17
Abr
21

ANTEL era de todos, ahora será de las multinacionales . . .

LLEGÓ la FAMILIA Lacalle al GOBIERNO y OTRA VEZ LLEGÓ LA REGALÍA  a las MUTINACIONALES

SEGÚN SUTEL, HAY UN CLARO BENEFICIO PARA LAS MULTINACIONALES

Portabilidad numérica, una trampa para Antel

Silenciosamente sigue adelante una iniciativa que perjudicará a Antel: la portabilidad numérica. Presentada como un derecho del cliente está diseñada para beneficiar a las multinacionales. La idea no es original, forma parte del juego de las empresas en el mercado mundial para su propio beneficio.

Torre de las Telecomunicaciones Antel

Uno de los 135 artículos de la Ley de Urgente Consideración (LUC) a recurrir es el que refiere a la denominada portabilidad numérica. Se trata de la propiedad del número de su celular y del derecho del cliente de llevárselo si cambia de empresa. Es una modalidad empleada por las empresas transnacionales que se reparten el mercado mundial que ahora se quiere implementar en el país. De hacerlo, un nuevo operador ingresará al país para administrar el sistema. El Sindicato Único de Telecomunicaciones (Sutel) se opone a esto porque considera que afectará directamente a Antel en su competencia con las transnacionales, según explicó a Caras y Caretas el secretario de esa organización, Gabriel Molina.

“Las empresas de comunicaciones del mundo tienen los prefijos que anteceden al número de la misma. Por ejemplo 093, 094, 095, responden a la empresa multinacional Movistar. 096 y 097 identifican a la empresa multinacional Claro. Y 091, 092, 098 y 099 son los que se identifican con nuestra empresa pública y estatal Antel. Eso identifica a cada una de las empresas con las cuales uno firma un contrato aceptando ciertas condiciones. Hace mucho tiempo en el mundo empezó a avanzar el sistema de portabilidad. Este lo que hace es dejar que el prefijo identifique a la empresa y el número pasa a ser del cliente. Es de su propiedad. Con ese número se va a cualquier empresa, se pasa a a cualquier empresa”, explicó Molina.

“Eso se da en el mundo”, subrayó. No obstante, en el mundo “las que existen son las empresas multinacionales. Se hace esto para evitar que una empresa supere a la otra en el comercio y en el mercado”.

Advirtió que esto supone el ingreso de un nuevo operador al mercado que se encargará de administrar el consumo de las compañías telefónicas. “Es real y cierto que del consumo final, el gasto tecnológico que lleva hacer eso -porque no es gratis-, se hace cargo la empresa que administra. Ahí estaría entrando un nuevo operador al país que tiene que administrar a todos los clientes de todas las empresas y luego repartir a dónde va el consumo final de todos los países”, explicó.

“Para el caso de Uruguay es lo mismo. A diferencia del resto del mundo, en Uruguay existe Antel, una empresa pública. Nosotros cuestionamos esto porque sabemos que termina siendo un beneficio y un negocio para los privados. En todo el mundo fue así porque las multinacionales entre ellas dejan de competir, mantienen un nivel de competencia mínimo y siguen subsistiendo”.

Indicó que las multinacionales como Claro y Movistar “tienen contratos con muchas empresas que se transforman en operadores que van a los países para organizar y administrar esos miles de clientes que las empresas tienen”.

“Para la aplicación del sistema de la portabilidad numérica el gobierno tuvo que elaborar un decreto, aprobado recientemente y que se pone en práctica en octubre de este año”, precisó. Ese decreto “es el mismo, es un calco, es exactamente igual al que en Colombia aprobaron para llevar adelante la portabilidad numérica. O sea que lo único que cambia es el país”.

Por otra parte, agregó, “se hace un llamado abierto para que se presenten empresas, una de las cuales, según la Ursec, será el nuevo operador que baja al país para adquirir la administración de todos los clientes de telefonía celular, Claro, Movistar y Antel. En esa subasta se presentaron empresas que no se dieron a conocer porque no se hicieron públicos sus nombres. Tampoco se hizo pública la subasta. La escondieron. Nadie se enteró, solamente nosotros porque estamos sobre el tema. Pero al gobierno, que iba a ser cristalino e iba a informar todo, esto se le traspapeló, porque no informaron absolutamente nada”.

Explicó que en la subasta se ofrecieron pliegos que fueron comprados por cinco empresas por el valor de US$ 2.000 cada uno. “Y para el asombro de todos nosotros es el mismo que se usó en Chile, o sea un calco. Exacto. La única diferencia de que en Chile dice Chile y acá, Uruguay”.

“Ahora, qué casualidad que ni Colombia ni Chile tienen una empresa pública de telecomunicaciones como tenemos en Uruguay. Es decir que el gobierno no considera contemplar Antel”, subrayó.

 

Derecho a la información

A su vez, “nosotros colocamos un recurso de intimación ante la Ursec para defender los derechos a la información que tenemos los uruguayos a la hora de proporcionar nuestros datos personales cuando adherimos a un contrato con una empresa telefónica. Acá hay una ley que defiende ese derecho. Ahora resulta que no se había contemplado”. O sea que en la subasta no se tomó en cuenta el derecho de los clientes a disponer de su información personal, la que se podría entregar a cualquier empresa sin conocimiento de los interesados.

Precisó que “en forma intempestiva iban a mandar a los clientes a la empresa que resuelva la Ursec para administrar sin previa consulta con los dueños de la información, que somos nosotros. La respuesta al recurso presentado por nuestro abogado, Óscar López Goldaracena, fue que teníamos razón y que iban a considerar esto y lo iban a respetar. Y, efectivamente, por lo menos, aparece en los cambios que hicieron. Pero resulta que en esa respuesta también nos mandaron el contrato que le van a hacer firmar a la empresa que gane o que la Ursec resuelva que ganó. Y resulta que dentro del contrato nos encontramos con sorpresa de que mantuvieron la disposición de que la empresa va a adquirir toda la información sin consulta”.

“Tras la subasta fuimos a la Ursec y entregamos un recurso declarando la inconstitucionalidad del contrato porque no contempla la reserva de los derechos de información”, agregó.

Otro aspecto que es considerado como “muy grave” por el Pit-Cnt es que “estamos en el medio de una campaña de recolección de firmas. Es un derecho constitucional que tenemos los uruguayos cuando vemos cosas que comprometen al país, como es el caso de los 135 artículos que recurrimos para que el pueblo uruguayo los derogue. Entre estos se cuenta el de la portabilidad numérica”.

“Ahora resulta que siguieron para adelante y dentro del contrato le van a pagar un montón de plata a la empresa que la Ursec resuelva sin considerar que la gente haya votado contra los artículos que establecen la portabilidad numérica. Y al no considerarse esto lo que va a pasar es que Uruguay le va a tener que pagar igual aunque no tenga nada que hacer. Estamos ate un situación muy compleja”, sentenció Molina.

Sobre este tema reflexionó que fue colocado “tan bien, que para muchas uruguayas y uruguayos se trata de una cuestión democrática que el número sea nuestro y no de la empresa. En otros término, no estar cautivos de la empresa y que el uruguayo resuelva y decida con su número a dónde quiere ir. Lo colocaron tan bien que hasta simpático cae. Ahora la pregunta que nos hacemos es: ¿los beneficios que Antel tiene para sus clientes los va a poder seguir manteniendo o se van a caer?”.

Por otra parte, “las empresas que compiten con Antel están llamando a los clientes de Antel ofreciéndoles un contrato mejor teniendo conocimiento de los contratos que Antel tiene firmados con sus clientes”, precisó Molina dando cuenta de una denuncia reiterada por los abonados a la empresa pública.

Destacó que se trata de una situación “totalmente irregular porque Antel no está compitiendo con una empresa nacional, lo está haciendo con dos multinacionales como lo son Movistar y Claro, que en el mundo, en el marco de las telecomunicaciones, son hegemónicas. ¿Y le vamos a entregar parte del mercado a ellas? ¿Antel qué pérdida va a tener con esto y cuánto va a tener que pagar? Y lo otro es quién va a pagar lo que tenga que pagar de seguir adelante con la portabilidad numérica. ¿Y qué dijeron? Que esto se va a dividir entre las tres. Ahora, están los que no van a pagar porque ya tienen contrato a nivel internacional con la empresa que gane, que es una operadora internacional. O sea que la única que va a terminar pagando es Antel. Que en un momento de pandemia, en que el Estado está ausente para atender las necesidades de los uruguayos, se disponga a llevar adelante esto poniendo en riesgo la continuidad de Antel en el país y perdiendo parte de la soberanía, no me parece, pero siguieron para adelante”.

Al respecto señaló que desde el gobierno sostienen que “en la práctica esto no ha afectado a ninguna de las empresas, pero estamos hablando de multinacionales y una empresa pública es una rareza. A Antel le van a hacer pagar un montón de dinero porque las otras multinacionales tienen acuerdo con el operador que va a actuar en Uruguay. Por lo tanto, no van a firmar un acuerdo nuevo acá, entonces, la que va a terminar pagando todo es Antel”.

 

Recaudación afectada

Por otra parte, hizo referencia a la recaudación de Antel y su colaboración al presupuesto nacional. “Los clientes que Antel pierda le van a afectar la recaudación. Por lo tanto, los US$ 120 millones que vuelca a Rentas Generales, ¿los va a seguir manteniendo? ¿Le interesa al actual gobierno que Antel siga aportando a Rentas Generales la suma de dinero que anualmente aporta? ¿O no le interesa? Porque las multinacionales que compiten con Antel no dan nada. No tienen personal trabajando en forma directa. Ni el call center está en el país. No han hecho ninguna inversión para brindar un mejor servicio. ¿Va a afectar a Antel? Nosotros creemos que la va a afectar”.

“El gobierno dice que no. Que nos quedemos tranquilos y para nada va a afectar esto porque en el mudo los clientes casi ni se mueven”, indicó. No obstante, agregó, que “estamos hablando de un negocio que va a tener que pagar Antel. ¿Para controlar qué? ¿Un mercado donde compite con multinacionales? Hasta el momento hay un marco regulatorio que impide que haya una competencia desleal. ¿Se va a manejar en estos parámetros, impidiendo que haya dumping en Uruguay?”

“Por ejemplo, hay un proyecto para darle la fibra óptica de Antel a los privados. Estamos entregando soberanía”, sentenció. Y recordó que “el país invirtió para que Antel y el Uruguay sean considerados en el mundo como el primer país que ha avanzado en fibra óptica a nivel mundial. Lo miran a Uruguay porque no pueden creer que tenga esa capacidad. Hay otros países que lo han hecho, pero acá lo hicimos con Antel”.

Ahora, “como los privados no hicieron nada y presionaron al gobierno, le alquilamos la fibra óptica. Van a hacer competir a Antel con las propias herramientas de Antel”.

“Es como que en el país hubiera heladeras de Coca-Cola y adentro hubiera Pepsi. Eso es lo que va a ocurrir en el país”, sentenció.

En cuanto a las posibles medidas a adoptar por Sutel en el caso de que los recursos presentados no sean efectivos, Molina fue claro: “Nosotros no descartamos nada”.

Y agregó: “Los recursos que presentamos forman parte de los derechos que tenemos los uruguayos y no descartamos ningún tipo de acción. Pero en el medio de esto tenemos el problema de la pandemia”.

 

“Hay odio de clase”

“En este país los cambios positivos nunca son para la gente”, sentenció Molina haciendo referencias a las transformaciones que ha vivido el país en el último año. “Los cambios positivos son para el capital, que nunca dejó de ganar”, agregó.

Recordó que en los últimos 15 años “los empresarios se llenaron de plata, sin embargo, el gobierno hoy los ayuda mucho más y no les importó la plata porque es un problema de clase. Estuvieron 15 años sufriendo al ver que los trabajadores podían salir a veranear al exterior. Sufrieron al ver a los trabajadores y a sus familias en el aeropuerto, esperado el avión para viajar. Les molestó que en algún restaurante entrara un trabajador para cenar. Les molestó que el teatro se llenara de trabajadores con sus familias”.

“Fueron 15 años sufriendo porque los trabajadores pisaron lugares que eran para ellos. Es un problema de clase. Pura y exclusivamente de clase. Un odio fermental hacia nosotros. Eso es lo que han expresado siempre y lo que demuestran en algunas medidas que han tomado”, sentenció.

 

17
Abr
21

FIDEL CASTRO … su pensamiento

Los reyes de España nos trajeron a los conquistadores y dueños, cuyas huellas quedaron en los hatos circulares de tierra asignados a los buscadores de oro en las arenas de los ríos, una forma abusiva y bochornosa de explotación cuyos vestigios se pueden divisar desde el aire en muchos lugares del país.

El turismo hoy, en gran parte, consiste en mostrar las delicias de los paisajes y saborear las exquisiteces alimentarias de nuestros mares, y siempre que se comparta con el capital privado de las grandes corporaciones extranjeras, cuyas ganancias si no alcanzan los miles de millones de dólares per cápita no son dignas de atención alguna.

Ya que me vi obligado a mencionar el tema, debo añadir, principalmente para los jóvenes, que pocas personas se percatan de la importancia de tal condición en este momento singular de la historia humana. No diré que el tiempo se ha perdido, pero no vacilo en afirmar que no estamos suficientemente informados, ni ustedes ni nosotros, de los conocimientos y las conciencias que debiéramos tener para enfrentar las realidades que nos desafían. Lo primero a tomar en cuenta es que nuestras vidas son una fracción histórica de segundo, que hay que compartir además con las necesidades vitales de todo ser humano. Una de las características de este es la tendencia a la sobrevaloración de su papel, lo cual contrasta por otro lado con el número extraordinario de personas que encarnan los sueños más elevados.

Nadie, sin embargo, es bueno o es malo por sí mismo. Ninguno de nosotros está diseñado para el papel que debe asumir en la sociedad revolucionaria. En parte, los cubanos tuvimos el privilegio de contar con el ejemplo de José Martí. Me pregunto incluso si tenía que caer o no en Dos Ríos, cuando dijo “para mí es hora”, y cargó contra las fuerzas españolas atrincheradas en una sólida línea de fuego. No quería regresar a Estados Unidos y no había quién lo hiciera regresar. Alguien arrancó algunas hojas de su diario. ¿Quién cargó con esa pérfida culpa, que fue sin duda obra de algún intrigante inescrupuloso? Se conocen diferencias entre los Jefes, pero jamás indisciplinas. “Quien intente apropiarse de Cuba recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha”, declaró el glorioso líder negro Antonio Maceo. Se reconoce igualmente en Máximo Gómez, el jefe militar más disciplinado y discreto de nuestra historia.

Mirándolo desde otro ángulo, cómo no admirarse de la indignación de Bonifacio Byrne cuando, desde la distante embarcación que lo traía de regreso a Cuba, al divisar otra bandera junto a la de la estrella solitaria, declaró: “Mi bandera es aquella que no ha sido jamás mercenaria…”, para añadir de inmediato una de las más bellas frases que escuché nunca: “Si deshecha en menudos pedazos llega a ser mi bandera algún día… ¡nuestros muertos alzando los brazos la sabrán defender todavía!…”. Tampoco olvidaré las encendidas palabras de Camilo Cienfuegos aquella noche, cuando a varias decenas de metros bazucas y ametralladoras de origen norteamericano, en manos contrarrevolucionarias, apuntaban hacia la terraza donde estábamos parados. Obama había nacido en agosto de 1961, como él mismo explicó. Más de medio siglo transcurriría desde aquel momento.

Veamos sin embargo cómo piensa hoy nuestro ilustre visitante:

“Vine aquí para dejar atrás los últimos vestigios de la guerra fría en las Américas. Vine aquí extendiendo la mano de amistad al pueblo cubano”.

De inmediato un diluvio de conceptos, enteramente novedosos para la mayoría de nosotros:

“Ambos vivimos en un nuevo mundo colonizado por europeos”. Prosiguió el Presidente norteamericano. “Cuba, al igual que Estados Unidos, fue constituida por esclavos traídos de África; al igual que Estados Unidos, el pueblo cubano tiene herencias en esclavos y esclavistas”.

Las poblaciones nativas no existen para nada en la mente de Obama. Tampoco dice que la discriminación racial fue barrida por la Revolución; que el retiro y el salario de todos los cubanos fueron decretados por esta antes de que el señor Barack Obama cumpliera 10 años. La odiosa costumbre burguesa y racista de contratar esbirros para que los ciudadanos negros fuesen expulsados de centros de recreación fue barrida por la Revolución Cubana. Esta pasaría a la historia por la batalla que libró en Angola contra el apartheid, poniendo fin a la presencia de armas nucleares en un continente de más de mil millones de habitantes. No era ese el objetivo de nuestra solidaridad, sino ayudar a los pueblos de Angola, Mozambique, Guinea Bissau y otros del dominio colonial fascista de Portugal.

En 1961, apenas dos años y tres meses después del Triunfo de la Revolución, una fuerza mercenaria con cañones e infantería blindada, equipada con aviones, fue entrenada y acompañada por buques de guerra y portaviones de Estados Unidos, atacando por sorpresa a nuestro país. Nada podrá justificar aquel alevoso ataque que costó a nuestro país cientos de bajas entre muertos y heridos. De la brigada de asalto proyanki, en ninguna parte consta que se hubiese podido evacuar un solo mercenario. Aviones yankis de combate fueron presentados ante Naciones Unidas como equipos cubanos sublevados.

Es de sobra conocida la experiencia militar y el poderío de ese país. En África creyeron igualmente que la Cuba revolucionaria sería puesta fácilmente fuera de combate. El ataque por el Sur de Angola por parte de las brigadas motorizadas de Sudáfrica racista los lleva hasta las proximidades de Luanda, la capital de este país. Ahí se inicia una lucha que se prolongó no menos de 15 años. No hablaría siquiera de esto, a menos que tuviera el deber elemental de responder al discurso de Obama en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.

No intentaré tampoco dar detalles, solo enfatizar que allí se escribió una página honrosa de la lucha por la liberación del ser humano. De cierta forma yo deseaba que la conducta de Obama fuese correcta. Su origen humilde y su inteligencia natural eran evidentes. Mandela estaba preso de por vida y se había convertido en un gigante de la lucha por la dignidad humana. Un día llegó a mis manos una copia del libro en que se narra parte de la vida de Mandela y ¡oh, sorpresa!: estaba prologado por Barack Obama. Lo ojeé rápidamente. Era increíble el tamaño de la minúscula letra de Mandela precisando datos. Vale la pena haber conocido hombres como aquel.

Sobre el episodio de Sudáfrica debo señalar otra experiencia. Yo estaba realmente interesado en conocer más detalles sobre la forma en que los sudafricanos habían adquirido las armas nucleares. Solo tenía la información muy precisa de que no pasaban de 10 o 12 bombas. Una fuente segura sería el profesor e investigador Piero Gleijeses, quien había redactado el texto de “Misiones en conflicto: La Habana, Washington y África 1959-1976”; un trabajo excelente. Yo sabía que él era la fuente más segura de lo ocurrido y así se lo comuniqué; me respondió que él no había hablado más del asunto, porque en el texto había respondido a las preguntas del compañero Jorge Risquet, quien había sido embajador o colaborador cubano en Angola, muy amigo suyo. Localicé a Risquet; ya en otras importantes ocupaciones estaba terminando un curso del que le faltaban varias semanas. Esa tarea coincidió con un viaje bastante reciente de Piero a nuestro país; le había advertido a este que Risquet tenía ya algunos años y su salud no era óptima. A los pocos días ocurrió lo que yo temía. Risquet empeoró y falleció. Cuando Piero llegó no había nada que hacer excepto promesas, pero ya yo había logrado información sobre lo que se relacionaba con esa arma y la ayuda que Sudáfrica racista había recibido de Reagan e Israel.

No sé qué tendrá que decir ahora Obama sobre esta historia. Ignoro qué sabía o no, aunque es muy dudoso que no supiera absolutamente nada. Mi modesta sugerencia es que reflexione y no trate ahora de elaborar teorías sobre la política cubana.

Hay una cuestión importante:

Obama pronunció un discurso en el que utiliza las palabras más almibaradas para expresar: “Es hora ya de olvidarnos del pasado, dejemos el pasado, miremos el futuro, mirémoslo juntos, un futuro de esperanza. Y no va a ser fácil, va a haber retos, y a esos vamos a darle tiempo; pero mi estadía aquí me da más esperanzas de lo que podemos hacer juntos como amigos, como familia, como vecinos, juntos”.

Se supone que cada uno de nosotros corría el riesgo de un infarto al escuchar estas palabras del Presidente de Estados Unidos. Tras un bloqueo despiadado que ha durado ya casi 60 años, ¿y los que han muerto en los ataques mercenarios a barcos y puertos cubanos, un avión de línea repleto de pasajeros hecho estallar en pleno vuelo, invasiones mercenarias, múltiples actos de violencia y de fuerza?

Nadie se haga la ilusión de que el pueblo de este noble y abnegado país renunciará a la gloria y los derechos, y a la riqueza espiritual que ha ganado con el desarrollo de la educación, la ciencia y la cultura.

Advierto además que somos capaces de producir los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo. No necesitamos que el imperio nos regale nada. Nuestros esfuerzos serán legales y pacíficos, porque es nuestro compromiso con la paz y la fraternidad de todos los seres humanos que vivimos en este planeta.

 Fidel Castro Ruz

 Marzo 27 de 2016

  10 y 25 p.m.

17
Abr
21

Uruguay, LAVADERO AL MUNDO . . .

LAVADERO LAS 24 HORAS; NO CERRAMOS NUNCA . . .

BCU ENCONTRÓ CAÍDA EN REPORTE DE OPERACIONES SOSPECHOSAS

LUC lava mejor

La Comisión Técnica Asesora de AEBU analizó un reciente informe del Banco Central que constata una marcada baja en la cantidad de reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero.

aebu

La Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) del Banco Central del Uruguay (BCU) no ahorró calificativos a la hora de redactar su análisis sobre los reportes de operaciones sospechosas (ROS) de 2020. Al hacer su balance encontró una «gran disminución» respecto de años anteriores, y concluyó que se está ante una «preocupante tendencia». Estas calificaciones estuvieron referidas en especial a los escasos reportes entregados por los escribanos y otros operadores del sector no financiero, cuyas obligaciones y sanciones fueron muy atenuadas por la Ley de Urgente Consideración (LUC).

Los juicios de la UIAF no suenan para nada excesivos si se considera que, mientras los reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero presentados por el sector financiero igualaron la cifra de 2019, los del no financiero cayeron estrepitosamente 54%. De 149 reportes en 2019, estos se redujeron a 68. Así comenta este hecho la Comisión Técnica Asesora de AEBU en su informe de marzo: «En las cifras se evidencia que en 2020 el número de ROS realizado por agentes no financieros se redujo a menos de la mitad (54% de caída), pasando de 149 reportes en 2019 a 68 en 2020. Desde 2015 no se observaba una cifra tan baja en estos reportes». Entre las 626 operaciones denunciadas por el sector financiero en 2020, solamente los bancos las incrementaron (de 435 a 481). Como contrapartida descendió de 19 a 13 la cantidad de denuncias en las empresas de servicios financieros y casas de cambio. En el caso de los asesores de inversión, bajaron a menos de la mitad (de 16 a 7) y en las compañías de seguros, de 14 a 2.

El exministro de la Suprema Corte de Justicia Jorge Chediak fue investido en agosto de 2020 por el presidente Luis Lacalle Pou como titular de la Secretaría Nacional para la Lucha contra el Lavado de Activos y el Financiamiento del Terrorismo (Senaclaft). Si bien el doctor Chediak manifestó, una vez aprobada la LUC, que los contralores gubernamentales mantendrían su eficacia a pesar de la aplicación de la «tramitación simplificada», los números muestran lo contrario. Ha quedado en evidencia el fracaso de la política de «perfil pedagógico y de contralor, y no de fiscalización y persecución» que anunciara al asumir su cargo. Esta definición se incluye perfectamente en lo que el gobierno denominó «libertad financiera» en uno de los capítulos de su LUC, contra los que se encuentra en marcha la impugnación de la Comisión Prorreferéndum.

Es un hecho que la libertad tácitamente propiciada por la actual legislación se ha traducido en una gran eficacia lavadora, de la cual se benefician unos pocos. ¿Son las inversiones «a lo Balcedo» las que necesita nuestro país?

Por otra parte, sobre otros actores del sistema financiero hay un señalamiento especial: «Históricamente, los intermediarios de valores han representado un escaso porcentaje del total de reportes de operaciones sospechosas presentados por el sector financiero, lo cual no condice con el perfil de riesgo en materia de lavado de activos que representan en promedio estas entidades en función de sus clientes y operaciones». Los corredores de bolsa solamente reportaron nueve operaciones sospechosas, cuando en el año 2019 habían efectuado 18.

Estos números deben verse bajo una luz particular. Son aún más significativos si se tiene en cuenta que si bien la LUC fue aprobada el 14 de julio de 2020, desde principios de ese año ya se conocía su proyecto y este estaban generando expectativas entre los operadores obligados a reportar. Muchos de ellos habían manifestado de forma pública su apoyo a la ley e -incluso con anterioridad- habían solicitado atenuaciones a la Ley de Inclusión Financiera.

En su informe, antes citado, la CTA sostiene que «la LUC estipuló en su artículo 225 una modificación de la Ley Integral Contra el Lavado de Activos, según la cual las operaciones de pago cuyos mecanismos involucren la intervención de una institución de intermediación financiera (bancos, cooperativas de intermediación financiera, entre otras figuras), suponen un menor riesgo de lavado para los sujetos no financieros». Bajo este supuesto «se dispone que, frente a estas operaciones, dichos sujetos podrán aplicar controles simplificados de lavado («debida diligencia simplificada»). Cuando se aplica la versión simplificada de los controles de la debida diligencia, esto implica que los agentes que participan en la operación investigan en menor medida el origen de los fondos y al beneficiario final, por lo que es esperable que disminuya la identificación de situaciones sospechosas».

Llegados aquí, cabe examinar cómo se manejó este gobierno con la nueva ley y cuáles han sido sus resultados en la materia.

Desde el ángulo de AEBU y de los analistas del fenómeno del lavado de dinero, el fracaso de la «libertad financiera» es evidente. Pero ¿no estaremos ante interpretaciones diferentes de un mismo término, según desde el lugar en que cada uno se ubica? Quizá estemos dejando de ver cuál es el verdadero propósito del gobierno. Es posible que el significado de esta libertad deba ser interpretado literalmente y se exprese en un desinterés de los operadores por informar y en un dejar hacer de los controladores.

Haciendo a un lado las interpretaciones cabe atenerse a los números que no mienten y a la falta de sustento de las afirmaciones de Jorge Chediak a la prensa respecto del trabajo de la Senaclaft bajo su conducción. El 20 de setiembre de 2020 declaró a ldiaria: «Se ha trabajado mucho en la mitad de nuestros sujetos obligados, que son los escribanos, en los estudios jurídicos también, en Casinos. Y hay sectores en los que se ha trabajado menos, porque, por supuesto, hay que empezar por algo».

Entre los propósitos enunciados por Chediak y sus resultados se aprecia una diferencia abismal. En la nota antes citada afirmó: «Queremos mejorar el cumplimiento de las recomendaciones de Uruguay para la próxima evaluación [del Grupo de Acción Financiera Internacional, GAFI], para las evaluaciones anuales y la quinquenal, y por eso estamos tratando de mejorar las debilidades que nos fueron planteadas. Estas debilidades no estaban concentradas en la normativa, que tuvo una valoración buena en su conjunto, sino en la ejecución, en el aterrizaje de esa normativa, básicamente en gerenciamiento que tenemos por delante tanto en la UIAF [Unidad de Información y Análisis Financiero] como en la Senaclaft».

En su afán por defender la nueva normativa sobre el lavado de dinero, Chediak se inclinó por adjudicar indirectamente al anterior gobierno fallas en «los deberes de gerenciamiento» que prometió corregir. Queda claro su fracaso en este punto y resplandece la eficacia lavadora de las nuevas reglas de juego tácitamente propiciadas por la actual legislación. Lo que anunciamos se ha cumplido.

 

17
Abr
21

Un ASNO en las decisiones . . .

La contemplación y el desastre

escribe: Leandro Grille / revista Caras y Caretas

torre leandro

La estrategia del presidente Lacalle Pou para manejar la epidemia no tiene asidero científico ni respaldo político por fuera de los límites de su sector. Eso es público y evidente. La disconformidad de los portavoces del grupo científico asesor y la incomodidad de los socios políticos de la coalición son inocultables, pero también es notorio el ejercicio de prudencia extremo que practican para no aparecer en el espacio público como serios contradictores de la gestión oficial. ¿De qué otro modo puede interpretarse la expresión “blindemos abril” de Rafael Radi? Si Radi hubiese querido ubicarse en un territorio menos abstracto, sin dar espacio a multitud de interpretaciones, lo habría hecho. Podría haber reseñado las medidas contenidas en el documento del GACH del 7 de febrero y repasarlas como una lista de supermercado, pero no lo hizo. Dijo “blindemos abril”, que es más o menos como el deseo de que el bien triunfe sobre el mal y la vida sobre la muerte. No se puede negar ni su profundidad filosófica ni su corrección política, pero tampoco puede ignorarse que es un mensaje que muestra lo importante, pero esquiva lo fundamental: ¿Quién debe ser el responsable de blindar?

A tal punto fue abierta la formulación, que el gobierno la transformó en bandera e ignoró cualquier contenido crítico que pudiese contener su propia práctica. Así las cosas, blindar abril fue la consigna de los que reclamaban medidas drásticas para reducir la movilidad y blindar abril fue el latiguillo gubernamental para poder echarle la culpa al resto. Por supuesto que la frase debía ser leída a la luz del inmenso desaire que el presidente le propinó al GACH, pero las cosas no tienen un significado por fuera de la historia, y en Uruguay opera la política, pero sobre todo opera el poder, y el poder, que es un entramado institucional, económico e ideológico, se encargó de instalar la reinterpretación más funcional para sus intereses. El GACH -o más bien sus voceros o el propio Radi- no es responsable de eso, pero tampoco son enteramente inocentes, porque el devenir a esa frase era previsible, igual que es previsible e inminente la catástrofe por la obstinación de Lacalle Pou.

Lo más sorprendente de todo al día de hoy es la resignación a que el presidente se salga con la suya y choque el tren de este país contra un muro traumático sin que nadie pueda hacer nada, salvo patalear en redes sociales. El presidente se mantiene en su postura de radicalismo liberal negacionista, a tono con la prédica de Bolsonaro en Brasil o Macri en Argentina, mientras crecen los números de infectados, las personas internadas en CTI y alcanza valores increíbles para nuestro país el número de muertes cada día. Incluso algunos de sus voceros deliran los cambios de tendencia, encuentran desaceleraciones de la epidemia que no tienen ni idea de si son reales o meramente coyunturales, o si se sostendrán en el tiempo, y anticipan una salida como una conquista de una estrategia que, por donde se la mire, es un disparate. Y con este panorama desolador, el conjunto de actores que componen el resto del universo de este país y que se dan cuenta que el camino de Lacalle Pou es una exploración temeraria de la cornisa que separa la tierra del abismo, y que lo conforman todos menos él y sus adláteres inmediatos, no hacen verdaderamente nada, más que declamaciones de protestas los opositores políticos y, con suerte, tibias ponderaciones del error, sus aliados.

A mí, humildemente, me asombra el poder que tiene el gobernante de llevar al país a una calamidad como empeño unipersonal sin que nadie tenga herramientas políticas para evitarlo. Es como que el Parlamento, las instituciones, no tuvieran a la hora de la hora ningún poder de control. Frenteamplistas, colorados y cabildantes, en el sistema político, médicos, enfermeros y científicos, en espacio técnico y académico, analistas, periodistas e intelectuales, en el ámbito del debate público, sindicalistas, dirigentes y activistas sociales, en la sociedad civil organizada, todos alertan, todos se dan cuenta de que hay que tomar medidas profundas para reducir la movilidad y aplanar la curva y que hay que tomar medidas económicas para ayudar a la gente. Lo dicen todos, desde el Partido Colorado hasta el Consejo Central de la Universidad de la República, y semejante consenso que recorre el espinel de la vida social, política, científica, laboral y cultural de Uruguay simplemente fracasa ante el ego majestuoso de un presidente ensoberbecido, cuya necedad asombra.

Hay que pensar y pensar muchas cosas. El Estado existe porque lo precisamos para vivir en sociedad, aunque Lacalle Pou preferiría que solo existiera en su aparato represivo. El Estado, que debe ser un instrumento de la sociedad para proteger los derechos colectivos, no puede ausentarse y ambientar una masacre. Tendría que haber formas democráticas de impedir que la mera obstinación de un mandatario cueste miles de vidas.

17
Abr
21

FRENTE AMPLIO

¿Y POR CASA CÓMO ESTAMOS ?

UNA VERGÜENZA, LE TIRARON A LOS PERROS DE LA OLIGARQUÍA A UN COMPAÑERO . . .

Abre tus ojos

escribe: Alberto Grille / revista Caras y Caretas

Michelini Editorial Grille

El viernes pasado en la mañana me enteré de que una media docena de ministros, un par de legisladores oficialistas, una batería de trolls y también algunos dirigentes del Frente Amplio rechazaban las declaraciones de Rafael Michelini en Caras y Caretas y especulaban sobre las razones por las que había realizado estas manifestaciones y las causas por las que esta revista las había publicado en su oportunidad.

En pocos minutos escuché que se trataba de “una operación”, que obedecía a “un propósito”, que se habían “tergiversado” las opiniones de Rafael o se habían “descontextualizado” y que  el Rafa “nunca” podía haber dicho semejante barbaridad.

La joven periodista que había hecho la entrevista es una excelente profesional que había grabado la conversación y reiterado tres veces la pregunta porque había percibido que ese tramo podía ser “fuerte”.

Yo había leído el reportaje la noche anterior y nunca se me hubiera ocurrido editarlo de manera de que dijera lo que yo quería, porque no lo hago ni lo hice nunca en los centenares de entrevistas que se hicieron en Caras y Caretas, entre los que recuerdo a Luis Lacalle Herrera, Alejandro Végh Villegas, Liber Seregni, José Mujica, Tabaré Vázquez, Jorge Larrañaga y Guillermo Stirling, entre otros.

Tampoco lo hice ese día, porque además yo estoy de acuerdo en que si se van a juntar las firmas, hay que salir a juntarlas en los barrios, en las ferias, en los parques públicos, en la rambla y en donde se junte gente aunque no le guste al gobierno -es obvio que no le gusta- a la Policía o al mismísimo rey de Borgoña.

Estoy de acuerdo porque juntar firmas es un derecho constitucional… y corran perros.

Ahora bien, la derecha es astuta, sabe lo que hace y conoce los bueyes con que ara. Ya lo había hecho otras veces y otras tantas veces se había evidenciado la debilidad de la izquierda para aguantar.

En 2019, apenas lanzada la campaña electoral, cuando Graciela Villar inauguraba su participación en su carácter de candidata a la vicepresidencia de la República por el Frente Amplio, se atrevió a decir lo que cualquier frenteamplista sabe: que el problema es entre oligarquía y pueblo.

En cinco minutos fue linchada por los medios hegemónicos y los batallones de trolls en las redes sociales y, lejos de defenderla, sus compañeros se apartaron y la propia Graciela vio disminuida su participación en la campaña, constreñida a hablar en los comités de base y a subir al estrado como muestra viviente de que las mujeres también existen.

La derecha lo ha hecho otras veces y los resultados han sido los mismos. Cambian el centro del debate tomando una frase, una declaración o una afirmación de un personaje del Frente Amplio, lanzando su batería mediática a todo vapor hasta que el Frente Amplio arrugue y se vaya al mazo.

En este caso también funcionó como si por las declaraciones de Rafael se fuera a derrumbar toda la estrategia, se fuera al cuerno el diálogo, la unidad nacional y la campaña por las firmas de la LUC, que, por otra parte, Rafael era uno de los únicos dirigentes que se la había puesto al hombro.

Por suerte, Rafael es un político valiente y un compañero leal porque reconoció en conferencia de prensa que no había tal operación, ni descontextualización, ni operación ni propósito oculto. Dijo que el solo dijo que se iba a ir a los barrios a juntar firmas y advertía que se iba a pedir la postergación de los plazos, inevitable si se quería preservar la salud de la gente y el derecho constitucional.

Lo otro es conocido, Rafael Michelini fue cesado por Javier Miranda como secretario de la fuerza política.

La decisión es una vergüenza y yo creo que el mayor error político de Javier Miranda en su vida, que por otra parte no son pocos. No se debía caer en la trampa de la derecha por muchas razones, la principal es que es una trampa obvia y la segunda, que no pueden ser tan giles.

Estoy seguro de que esto no termina con la trayectoria política de Rafael porque está sustentada por una conducta muy valiente en la defensa de sus opiniones y de las decisiones del Frente Amplio.

Ojalá sirva para aprender que hay que respetar a los compañeros, preservar su derecho a expresar libremente sus opiniones y evitar cobrar al grito del adversario.

Nosotros también somos un partido de hombres libres.




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