Archivo para 31 agosto 2013

31
Ago
13

Uruguay … partidos políticos

 

Opinión

Memoria o retroceso

escribe: Enrique Ortega Salinas

La única posibilidad que tienen los partidos tradicionales de regresar al poder es que olvidemos nuestro pasado o dejemos de valorar los avances logrados desde que el Frente Amplio nos sacó de la ruina.

Muchos jóvenes que votarán por primera vez eran niños cuando Uruguay sucumbió ante las políticas blanquicoloradas. Por ello, complementando una nota publicada el 6 de agosto (“Lo que no debemos olvidar”) vaya este listado para tener a mano a la hora del debate; porque, no sé ustedes, pero yo no puedo, ni quiero, ni debo olvidar:

1. Que como recordara Mujica: “cuando blancos y colorados fueron gobierno, lo máximo que se dio a la educación fueron 450 millones de dólares en conjunto, mientras que hoy se le asignan 2500”.

2. Que Ancap valía 700 millones de dólares cuando ellos querían venderla y ahora vale más del doble.

3. Que el Frente Amplio resucitó 30 empresas fundidas (Envidrio, ALUR, Copima, entre otras) y colocó en el timón a los mismos trabajadores, organizados en cooperativas.

4. Que fue el Frente Amplio el que creó el Fondes, nutrido con el 30 % de las utilidades del Banco República, para apoyar financieramente proyectos productivos gestionados por trabajadores.

5. Que las fugas del Sirpa pasaron de 1.187 en el año 2009 a unas 13 en lo que va del 2013.

6. Que desde 1994 a 2004 no se construyeron plazas penitenciarias y al llegar el Frente Amplio al gobierno construyó casi 3.500, buscando combatir el hacinamiento que daba por tierra con cualquier plan de rehabilitación.

7. Que fue el Frente Amplio el que logró las cirugías gratuitas para más de 30.000 personas que padecían cataratas.

8. Que el Frente Amplio ha mejorado la atención en salud. Se han creado estímulos para que los médicos se radiquen en el interior. Se intenta solucionar, eso sí, la falta de anestesistas. Salvo excepciones, ya no hay que ir de madrugada al Hospital para sacar número y los pases a especialistas se dan con más prontitud que en el sistema privado, caso del Hospital de Maldonado con respecto a los sanatorios Cantegril y Mautone.

9. Que 70.000 personas se atienden anualmente en el Hospital de Ojos.

10. Que fue el Frente Amplio el que logró disminuir los índices de mortalidad infantil.

11. Que ha sido el Frente Amplio el impulsor de leyes contra la discriminación; entre otras, la ley de matrimonio igualitario y medidas para la inserción laboral de la población negra con la Ley de Acciones Afirmativas.

12. Que tras décadas de desacuerdos el Presidente Mujica logró acordar con los intendentes una patente única nacional.

13. Que fue el Frente Amplio el que llevó a cabo el Plan Nacional de Alfabetización digital.

14. Que fue el Frente Amplio el que logró la puesta en marcha de casi 300 escuelas de tiempo completo.

15. Que lo destinado a vivienda, salud, educación y asistencia a familias en situación crítica pasó de 20.000 millones de pesos en el último gobierno colorado a 66.000 millones con el gobierno progresista.

16. Que en 2003 las empleadas domésticas contratadas en régimen formal eran sólo 30.000; pero para 2011 eran más del doble. 61.000 mujeres pasaron a contar con seguridad social.

17. Que fue el Frente Amplio el que logró subir, de 2003 a 2011, en un 800 % el número de empleadas domésticas que accedieron al seguro de desempleo.

18. Que gracias a la negociación colectiva impulsada por el Frente Amplio, la remuneración de las domésticas creció un 98 %, en términos reales, entre el 2006 y el 2012.

19. Que las jubilaciones que estaban más sumergidas se triplicaron entre el 2004 y el 2015. El gobierno continúa buscando mejorarlas.

18. Que fue el Frente Amplio el que incrementó en un 134,3% el poder de compra de una jubilación promedio desde 2004 a 2012; siempre hablando en términos reales, no considerando aumentos que se come la inflación.

19. Que fue el Frente Amplio el que impulsó las actividades culturales con fondos a los cuales se accede por concurso y con todas las garantías para evitar el histórico amiguismo con que antes se otorgaban. Entre otros planes se destacan el Fondo de Incentivo Cultural, los Fondos Concursables, el Fondo de Estímulo a la Formación y el Fondo para Infraestructuras Culturales.

Y hay mucho más; pero aunque me sobra memoria, me falta espacio.

30
Ago
13

Stiglitz

Economía global

Enseñanzas de la quiebra de Detroit

escribe: Joseph Stiglitz

Cuando yo era niño, en Gary, Indiana, cerca de un cuarto de los trabajadores estadounidenses estaban empleados en el sector manufacturero. En aquel momento había un montón de puestos de trabajo en que se pagaba bastante bien, como para que el cabeza de familia, con un solo trabajo, hiciera posible cumplir el sueño americano para su familia de cuatro integrantes. Podía ganarse la vida con el sudor de su frente, darse el lujo de enviar a sus hijos a la universidad e incluso verlos elevarse a la categoría de profesionales.

Ciudades como Detroit y Gary prosperaron en esa industria, no sólo en términos de producción de riqueza, sino también en términos de comunidades fuertes, bases fiscales sanas y una buena infraestructura. Con esa base sólida de excelentes escuelas públicas de Gary, influidas por las ideas del reformador progresista John Dewey, me fui a Amherst College y luego al MIT para estudios de posgrado.

Hoy en día, menos del 8 por ciento de los trabajadores estadounidenses están empleados en el sector manufacturero y muchas ciudades industriales son esqueletos fantasmas. Los hechos inquietantes sobre Detroit son ya casi un cliché: el 40 por ciento de los focos de las calles no funcionaban en esta primavera, decenas de miles de edificios abandonados, las escuelas han cerrado y la población se redujo 25 por ciento en el último decenio. La tasa de delitos violentos el año pasado fue la más alta de cualquier gran ciudad. En 1950, cuando la población de Detroit era de 1,85 millones, había 296.000 empleos industriales en la ciudad, a partir de 2011, con una población de poco más de 700.000 habitantes, había menos de 27.000.

El dramático acontecimiento de la caída de Detroit – la mayor quiebra municipal en la historia estadounidense- abarca tanto, que vale la pena tomar una pausa para ver lo que enseña acerca de nuestra cambiante economía y la sociedad, y lo que presagia para el futuro.

Los fracasos de la política nacional y local son ya bien conocidos: falta de inversión en infraestructura y servicios públicos, el aislamiento geográfico que ha marginado a las comunidades pobres y a los afroamericanos en el cinturón industrial, la pobreza intergeneracional que ha obstaculizado la igualdad de oportunidades y el privilegio de los intereses monetarios (como los de los ejecutivos corporativos y empresas de servicios financieros) sobre los de los trabajadores.

Por un lado, podría uno encogerse de hombros: las empresas mueren todos los días,nacen otras. Eso es parte de la dinámica del capitalismo. Así, también para las ciudades. Quizás Detroit y ciudades similares sólo están en la ubicación incorrecta para los bienes y servicios que demanda la América del siglo 21.

Pero este diagnóstico sería un error, y es muy importante reconocer que la desaparición de Detroit no es simplemente una consecuencia inevitable del mercado.

Por un lado, la descripción es incompleta: los problemas más graves de Detroit se acotan a los límites de la ciudad. En el resto del área metropolitana hay una amplia actividad económica. En las afueras como Bloomfield Hills, Michigan, el ingreso familiar promedio es de más de $ 125.000. A 45 minutos en coche de Detroit está Ann Arbor, sede de la Universidad de Michigan, uno de los centros preeminentes del mundo de la investigación y producción de conocimiento.

Las tribulaciones de Detroit surgen en parte de un aspecto distintivo de la economía y la sociedad dividida en Estados Unidos. Como han señalado los sociólogos Sean F. Reardon y Kendra Bischoff , la segregación económica puede ser aún más perniciosa que la segregación racial. Detroit es el ejemplo por excelencia de la reclusión de las elites ricas (y sobre todo de los blancos) en enclaves suburbanos cerrados. Hay una razón para caer en esa privacidad: de esta manera, los ricos se aseguran de que no tienen que pagar ninguna cuota de los bienes y servicios públicos locales para sus vecinos menos pudientes, y que sus hijos no tienen que mezclarse con los de nivel socioeconómico más bajo.

La tendencia hacia la auto potenciada desigualdad es especialmente evidente en la educación, una escalera cada vez más reducida de movilidad ascendente. Las escuelas en los distritos más pobres empeoran, los padres con medios se mudan hacia los distritos más ricos, y la división entre los que tienen y los que no tienen – no sólo en esta generación, sino también en la próxima, se hace cada vez más grande.

La segregación residencial entre los estratos económicos amplifica la desigualdad para los adultos también. Los pobres tienen que manejarse de alguna manera para llegar desde sus barrios hasta sus empleos de tiempo parcial, mal pagados y cada vez más escasos en lugares de trabajo distantes. Combínese esta expansión urbana con sistemas de transporte público insuficiente y se tendrá un plan perfecto para la transformación de las comunidades de la clase trabajadora en guetos despoblados.

A los problemas que inevitablemente surgirán de estas aglomeraciones urbanas mal diseñados, se suma el hecho de que el área metropolitana de Detroit está dividido en jurisdicciones políticas separadas. Los pobres son por lo tanto no sólo geográficamente aislados, sino también políticamente confinados en guetos. El resultado es una ciudad interior segregada y pobre con escasez de recursos, empeorada debido a que las plantas industriales que habían proporcionado el núcleo de la base imponible -los impuestos-, cierran.

Historiadores como Thomas J. Sugrue han demostrado que la desintegración de Detroit precede a los conflictos sobre los programas de bienestar social y las relaciones raciales (incluyendo disturbios en 1967) y se remonta a las décadas de la posguerra, una época en que las raíces de la desindustrialización, la discriminación racial y el aislamiento geográfico se implantaron. Hemos cosechado lo que hemos sembrado.

Careciendo de unidad política regional, no existe una estructura general para mejorar la infraestructura y los servicios públicos entre los centros urbanos más pobres y los suburbios ricos. Así que los pobres recurren a lo que tienen, que no es lo suficientemente bueno. Sus autos inevitablemente se descomponen y los autobuses llegan tarde, por lo que los trabajadores parecen ser ” no confiables”. Pero lo que es realmente poco fiable es el designio inicuo de la ciudad. No es de extrañar: Estados Unidos se está convirtiendo en el país industrial avanzado con la menor igualdad de oportunidades.

Las mismas prioridades sesgadas que han vaciado Detroit a nivel local, replicaron el vacamiento a nivel de la política nacional. Cada país, cada sociedad, tiene regiones e industrias cuyas estrellas están en ascenso, y otras que están en declive. Silicon Valley, desde hace algún tiempo, ha sido la estrella en ascenso de Estados Unidos – así como la parte superior del Medio Oeste lo era hace cien años. Con el cambio tecnológico y la globalización, sin embargo, la ventaja comparativa del Medio Oeste como un centro mundial de fabricación ha disminuido, por razones demasiado bien conocidas para enumerarlas aquí. Los mercados, sin embargo, a menudo no hacen un buen trabajo de auto-renovación.

En lugar de tratar -a propósito de este cambiante panorama económico- con políticas útiles promotoras del crecimiento de otras industrias, nuestro gobierno pasó décadas tapando las deficiencias de crecimiento al permitir que el sector financiero corriera desbocado, creando “crecimiento”, basado en burbujas. Ni siquiera dejamos que el mercado solo siguiera su curso: hicimos una elección activa para abrazar los beneficios a corto plazo y la ineficiencia en gran escala.

Puede haber algo inevitable en los cambios estructurales que han hecho a la manufactura estadounidense menos importante para nuestra economía, pero no hay nada inevitable acerca de las pérdidas, el dolor y la desesperación humana en las ciudades que han acompañado ese cambio. Hay alternativas de política que pueden suavizar estas transiciones de manera que preserven la riqueza y promover la igualdad. A sólo cuatro horas de Detroit, Pittsburgh, también lidiaron con el “vuelo blanco” (Migración de personas blancas desde el interior de las ciudades hacia espacios suburbanos, escapando de las minorías y la degradación social. N de r). Pero aún más rápidamente cambió su economía desde una dependiente del acero y el carbón a una que enfatiza la educación, la salud y los servicios legales y financieros. Manchester, el centro de la industria textil de Gran Bretaña desde hace más de un siglo, se ha transformado en un centro de la educación, la cultura y la música. Estados Unidos tiene un programa de renovación urbana, pero está más orientado a la rehabilitación de edificios y el aburguesamiento que en el mantenimiento y la restauración de las comunidades, y aún así, está languideciendo. A los trabajadores estadounidenses les vendieron las políticas de “libre” comercio con la promesa de que los ganadores podrían compensar a los perdedores. Los perdedores siguen esperando.

Por supuesto, la Gran Recesión y las políticas que la crearon han hecho esto, como tantas otras cosas, mucho peor. Los bancos hipotecarios avanzaron sobre grandes áreas de algunas de nuestras ciudades y las hallaron buenos sujetos para sus prácticas depredadoras y préstamos discriminatorios. Una vez que la burbuja estalló, las ciudades fueron abandonadas por todos, excepto los cobradores de deudas y alguaciles de ejecución hipotecaria. En lugar de preservar nuestras comunidades, nuestros políticos se enfocaron más en salvar a los banqueros, sus accionistas y sus tenedores de bonos.

La situación puede ser desalentadora, pero no todo está perdido para Detroit y otras ciudades con problemas similares. La pregunta que enfrenta Detroit ahora es cómo gestionar la quiebra.

Pero aquí también hay que tener cuidado con la influencia de la “sabiduría” de los intereses de los ricos. En los últimos años, nuestros “magos” financieros de los bancos privados – cuya habilidad se supone que es la gestión del riesgo – vendieron a Detroit algunos productos financieros sofisticados (“derivados”, contratos financieros variables especulativos N de r.) que han empeorado su situación financiera por cientos de millones de dólares.

En una bancarrota convencional, tales “derivados” (“derivatives”) tendrían prioridad como acreedores, antes que los trabajadores municipales en activo y jubilados. Afortunadamente, las normas que rigen el Capítulo 9 del código de bancarrota ponen mayor énfasis en el bien público. Cuando un organismo público va a la quiebra, siempre hay algo de ambigüedad sobre sus activos y pasivos. Sus obligaciones incluyen un “contrato social” escrito, incluyendo los servicios sociales para sus residentes. Su capacidad para aumentar los ingresos es limitado: impuestos más altos pueden acelerar una espiral fatal, expulsando a más empresas y propietarios de viviendas.

Los bancos, como es lógico, prefieren otras prioridades. Con los casi 300 millones de dólares de excepcionales “derivados” que están en juego, pueden confabular para estar primero en la línea de pago.El procedimiento establecido en el Capítulo 9 contempla la oportunidad de colocar a los bancos donde deberían estar, en la parte posterior de la cola. Ya era bastante malo que estos oscuros instrumentos financieros se utilizaran para confundir y engañar a los inversionistas. Sería el colmo recompensar el comportamiento de los bancos. La prioridad en el procedimiento de quiebra debe ser la restauración de Detroit a la vitalidad como ciudad, no sólo conseguir que salga de la zona roja. El principio básico del capítulo 11 de nuestro código de bancarrota (que se centra en las empresas) es que la quiebra debe proporcionar un nuevo comienzo: hacerlo es vital para la preservación de puestos de trabajo y de nuestra economía. Pero cuando las ciudades se van a la quiebra, es aún más importante mantener nuestras comunidades.

Los bancos y tenedores de bonos argumentarán que los pagos de pensiones para los trabajadores de la ciudad son una carga excesiva, y deben limitarse o cancelarse para reducir las pérdidas de los bancos. Pero la alta prioridad que los trabajadores suelen tener en las quiebras municipales está totalmente justificada. Después de todo, han realizado sus servicios en el entendido de que serían pagados, y las pensiones no son otra cosa que “compensación diferida”. Los trabajadores no participan en el complicado negocio de la evaluación de riesgos, como los inversores. Y a diferencia de los inversores, los trabajadores realmente no pueden diversificar sus carteras para gestionar el riesgo. Así que debería ser inconcebible decirle a los trabajadores que, lo siento, no están pagando lo que te prometimos por el trabajo que ya has hecho. Sobre todo porque sus pensiones, a diferencia de las de los jefes corporativos, están lejos de ser generosas. La mayoría de los empleados municipales jubilados que reciben cheques de alrededor de 1,600 dólares al mes.

Esto significa que gran parte de la carga de la quiebra tendrá que recaer en aquellos que prestaron dinero a Detroit, y aquellos que aseguraron a estos prestamistas. Esto es como debe ser. Tienen un retorno, lo que refleja su estimación subjetiva del riesgo al que se enfrentaban. Por supuesto, les gustaría conseguir un alto rendimiento, y de alguna manera no asumir el riesgo. Pero esta no es la manera en que funcionan los mercados, o deberían funcionar.

Asegurar que la quiebra proceda de manera que sea bueno para Detroit requerirá vigilancia, y es sólo el primer paso en la recuperación. A más largo plazo, tendremos que cambiar la forma en que manejamos nuestras áreas metropolitanas. Tenemos que ofrecer un mejor transporte público, un sistema educativo que promueve un mínimo de igualdad de oportunidades, y un sistema metropolitano de “gobernabilidad” que no trabaje sólo por el 1 por ciento, ni siquiera para el 20 por ciento, sino para todos los ciudadanos.

Y a nivel nacional, necesitamos políticas -inversión en educación, capacitación e infraestructura – que suavicen la transición de Estados Unidos hacia el alejamiento de la dependencia de la manufactura industrial como fuente de trabajo. Si no lo hacemos, después de la Gran Recesión, las quiebras como en el condado de Jefferson, Alabama, Vallejo, California, Central Falls., RI, y ahora Detroit se convertirá en demasiado comunes.

La quiebra de Detroit es un recordatorio de lo dividida que nuestra sociedad se ha vuelto y lo mucho que hay que hacer para curar las heridas. Y proporciona una advertencia importante para los que viven en ciudades de crecimiento rápido hoy en día: te puede pasar a ti.

josephstiglitz
29
Ago
13

Siria

amenaza militar contra siria

Espionaje sin límites ni fronteras

Niko Schvarz / periodista

El espionaje practicado por EEUU a nivel planetario, por todos los medios y sin ninguna restricción (en todos los países, incluso sus aliados, y acentuadamente en América Latina, en particular Brasil, y también a los ciudadanos estadounidenses ubicados en cualquier latitud) presenta día tras día nuevas ampliaciones y derivaciones.

La más reciente se produjo el domingo 11, cuando en su viaje de regreso a Río de Janeiro fue detenido e interrogado durante 9 horas en el aeropuerto Heathrow de Londres el periodista brasileño David Miranda, estrechamente vinculado a su colega Glenn Greenwald, del diario británico The Guardian, que conjuntamente con The Washington Post están sacando a luz las revelaciones de Snowden sobre el espionaje de EEUU. Invocando una ley antiterrorista que no tiene nada que ver con el caso, lo despojaron de todos sus dispositivos electrónicos, computadora portátil y teléfono celular, además de un disco duro adicional y dos tarjetas de memoria, bajo la amenaza de llevarlo preso. Ello motivó la protesta del gobierno brasileño, por medio del entonces canciller Antonio Patriota a su homólogo británico William Hague, y de una resolución de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado. Pero no es esta la primera acción del gobierno de David Cameron contra The Guardian.

En efecto: como lo denunció su editor en jefe Alan Rusbridger en un editorial del 24 de agosto, el primer ministro David Cameron ordenó al funcionario de más alto rango de Downing Street, Jeremy Heywood, presionar al periódico para que cesara la publicación de los documentos secretos filtrados por Snowden. El diario recibió la visita de dos agentes del GCHQ, el homólogo británico de la Agencia estadounidense NSA, que contaban con la aprobación expresa del primer ministro Cameron, de su vice Nick Clegg y del canciller William Hague. Bajo su supervisión, según admitió Rusbridger, se vio forzado, el día 20 de julio, a destruir los archivos que contenían esa información. Sin embargo, no todo está perdido. El propio editor en jefe declaró que existen copias del material en Nueva York y en Río de Janeiro. Y unas horas después de que el editor de The Guardian revelara que las autoridades del gobierno británico lo obligaran a destruir el disco duro que contenía la información aportada por Snowden, Wikileaks de Julian Assange posteó en Facebook varios enlaces que contienen el material y están a disposición de cualquier usuario.

Nuevas revelaciones. Gran Bretaña tiene una base de espionaje secreto en Oriente Medio, según publicó el diario británico The Independent en base a datos proporcionados por Snowden. La estación es parte de una de las mayores operaciones electrónicas clandestinas, y su costo se estima en 15 mil millones de dólares. Desde ese cuartel se interceptan correos electrónicos, llamadas telefónicas y tráfico de datos por Internet pinchando cables de fibra óptica submarinos de la región para luego procesarla y enviarla al centro de escuchas británico GCHQ en Cheltenham, desde el cual se comparte con la NSA.

Por otro lado, se descubrió que las empresas gigantes de Internet cobraban cifras millonarias por cooperar en el sistema de espionaje de la NSA. Se supo asimismo, por una publicación de Julian Assange en The Stringer del 24 de agosto, que desde 2011 Google buscaba colaborar con el gobierno de USA en el programa de vigilancia digital Prism. Ahí andaban todos juntos, revolcados en el mismo lodo.

Se ha recordado como otro antecedente, que en la guerra de las Malvinas de abril de 1982 la NSA (creada por el presidente Truman en noviembre de 1952) descifró códigos secretos de la inteligencia argentina y se los entregó a los británicos.

A todo esto, ¿qué dice Obama? El viernes 23, en entrevista con CNN, justificó los programas de vigilancia masiva, expresando su confianza en que no se abusaría de esos métodos y afirmó que se iba a persistir en ellos. Sin embargo, una auditoría interna de la propia NSA reveló que el organismo había violado las reglas de privacidad miles de veces por año. Por ejemplo: en 2012 fueron 2.776 casos.

En dicha entrevista, el presidente formuló duras advertencias contra Siria. Esto adquiere hoy dramática realidad. EEUU está tramando una nueva intervención armada contra Siria, como lo hizo en 2003 en Irak (con el mismo pretexto inexistente), y como lo había hecho la OTAN en Kosovo en 1999, desconociendo en ambos casos al Consejo de Seguridad. Gran Bretaña y Francia están dispuestas a secundar la agresión, lo mismo que Turquía, Arabia y Alemania. Italia se opone y Rusia advierte sobre consecuencias dramáticas. EEUU tiene barcos de guerra con misiles crucero patrullando el Mediterráneo y varias bases aéreas en la región. Francia y Gran Bretaña cuentan también con navíos de guerra en la zona, y Francia posee además aviones Rafale estacionados en Abu Dhabi y Djibuti. Todo parece indicar que estamos en vísperas de una nueva intervención armada.

28
Ago
13

Imperialismo y anti imperialismo

 
Nueva ola antiimperialista ante contraofensiva de EEUU
 
América Latina ha sido en lo que va del año escenario de varios hechos políticos e históricos que confirman la presencia de un profundo sentimiento antiimperialista que no ha logrado revertirse a pesar de la contraofensiva del capital a través de los Estados Unidos.

Tres encuentros internacionales de la izquierda y dos celebraciones (una de un hecho histórico y otra de un Natalicio también histórico), todos precedidos en el tiempo corto por el criminal atentado contra el presidente Evo Morales en Europa por ordenes de Estados Unidos, hicieron aflorar, con un vigor pocas veces visto, una nueva ola latinoamericanista y antiimperialista que pretende consolidar el giro hacia la izquierda como la mejor manera de enfrentar una de las mayores contraofensivas del imperialismo en los últimos quince años.

Si algo común se registró en los cinco eventos internacionales, que valorados en su conjunto dicen mucho, es la certeza de que los pueblos de América Latina tienen una “oportunidad histórica” inmejorable para emanciparse frente al pasado largo y corto de opresión, pues como bien sintetizaría el presidente boliviano Evo Morales “por primera vez gobiernos y movimientos sociales” se unen para enfrentar al imperialismo.

La descripción es precisa. Hay pocas veces en la historia en que se produce una articulación entre pueblos con un alto nivel de conciencia y organización, líderes elevados a la categoría de gobernantes y proyectos alternativos viables al orden imperante. Nuestra América vive ese momento desde fines del siglo XX.

Desde el Moncada hasta Sao Paulo, pasando por Guayaquil y Cochabamba, lo que se ha empezado a debatir en la izquierda en el gobierno y en el poder, pero también de los que están lidiando para ir en la misma dirección, son las bases de una nueva agenda hacia el bicentenario.

Pero el imperio no se queda quieto. Aprovechando la muerte del presidente Chávez, el imperio está tratando de minar los diálogos por la paz en Colombia, alienta el restablecimiento del ALCA a través del proyecto Alianza Pacífico, utiliza a Henrique Capriles para articular a la derecha en los países donde hay gobiernos de izquierda, ensaya planes de magnicidio contra el presidente Nicolás Maduro y se muestra intolerante frente al despertar de los pueblos.

El Moncada, “inspirador de sueños”

La celebración del 60 aniversario de la toma de los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes se convirtió, con la presencia de varios presidentes, en una ocasión para reconocer que la revolución cubana es, como dijera Evo Morales, la “madre de todas las revoluciones” y la manifestación más contundente, como sostuviera Daniel Ortega, de que cuando el pueblo asume su papel en la historia “es posible salvaguardar el derecho a la libertad y la justicia”.

No había que ser más explícitos. En medio de miles de cubanos y una gigantografía en la que se observaba a Fidel Castro y Hugo Chávez –tan presentes como siempre-, se respiraba el carácter universal que hoy ha adquirido la palabra revolución, como dijo el presidente uruguayo Pepe Mujica.

La toma de ambos cuarteles de la dictadura batistiana el 26 de julio de 1953, hoy convertidos en escuelas, y el posterior triunfo de la lucha armada el 1 de enero de 1959, forman parte de la historia del primer estado socialista en América Latina que, a pesar del criminal bloqueo estadounidense, nunca ha dejado de ser la referencia de la lucha de los pueblos del mundo.

Pero si hay algo que también ha quedado comprobado es que la actualización del socialismo en Cuba se da en medio un proceso, como aseguró el presidente Raúl Castro, donde la generación histórica va cediendo con tranquilidad y orden su lugar a “pinos nuevos”, pero siempre bajo la premisa de que “la revolución cubana seguirá siendo de los humildes, por los humildes y para los humildes”.

A 59 años del Natalicio de Chávez

Pocos días después, el 28 de julio, en Venezuela empezaba la celebración del 59 Natalicio del Cmte. Hugo Chávez, quien como pocos hombres en la historia llegó a ser una anticipación histórica, un hombre de su tiempo y un líder sin cuyo pensamiento y acción difícilmente se podrá configurar un proyecto de largo plazo por fuera del capitalismo.

Sin complejo alguno, todos los presidentes latinoamericanos, los grupos de intelectuales, artistas y activistas sociales, así como los partidos de izquierda hicieron llegar al gobierno y pueblo venezolanos su cariño entrañable y de por vida hacia el “militar revolucionario”, como se definió Chávez en una larga entrevista hace varios años.

La celebración del 59 nacimiento de Chávez sirvió para seguir cohesionando las filas revolucionarias en miras a las elecciones municipales en curso y sobre todo para seguir el camino trazado por el líder bolivariano, sin cuyo aporte la derrota del neoliberalismo hubiera sido más complicada.

El ALBA retoma iniciativa

Luego, el 31 de julio, en Guayaquil, se llevó a cabo la XII Cumbre del ALBA, un proyecto político y de integración que impulsado por Venezuela y Cuba a fines de 2004 como alternativa al ALCA, ahora cuenta con nueve miembros y varios observadores.

De la cumbre del ALBA, que reunió también como ya es habitual a los presidentes con los movimientos sociales, se pueden resaltar tres aspectos:

Primero, el llamado a defender y preservar el poder político de los pueblos de aquellos, como dijera Rafael Correa, “enemigos internos y externos” que a pesar de estar debilitados aún son un peligro.

Segundo, impulsar la creación de una poderosa zona económica común a partir de la articulación complementaria entre el ALBA, MERCOSUR y CARICOM, para resolver los problemas de industrialización, la producción de alimentos y la seguridad energética, entre otros.

La aprobación de esta línea de acción surge en medio de un fuerte impulso estadounidense a la Alianza Pacífico, que como ha señalado Evo Morales en Ecuador, es para retomar el proyecto ALCA, “que estaba como sepultado”, para privatizar los recursos naturales y someter a los pueblos.

Tercero, el llamado del presidente Rafael Correa a impulsar la creación de tribunales arbitrales a partir de los organismos de integración y foros políticos regionales como UNASUR, ALBA y CELAC, como una respuesta soberana al accionar impune del poder de las transnacionales y su cómplice institucional, el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (Ciadi).

Si bien Correa ha tomado el caso Chevron –una transnacional que ha destinado cerca de 900 millones de dólares para destruir el sistema judicial ecuatoriano y pretender cobrar una compensación de 2.300 millones de dólares-, para ejemplificar el enorme poder del capital con el que en el pasado se mutilaba la soberanía de los estado, al mismo tiempo ha advertido que la presión sobre los gobiernos de izquierda y progresistas no ha desaparecido.

Cumbre antiimperialista

La maratón de encuentros y actos contra el imperialismo continuaron, esta vez en Bolivia, el corazón de Sudamérica. Convocada como reacción ante la agresión perpetrada contra el presidente Evo Morales en Europa, una Cumbre Antiimperialista y Anticolonial –los dos conceptos repetidos con frecuencia por el líder indígena-, se realizó en la ciudad central de Cochabamba con más de mil participantes procedentes de la mayor parte de los países del mundo y más de un millón de pueblo indígena-campesino-popular en el acto de clausura del 2 de agosto.

De los tres días de deliberación, en la que los movimientos sociales fueron los principales protagonistas, surgieron varias ideas fuerza para las luchas que se vienen: América Latina libre de bases militares, respaldar a que Malvinas vuelva a la soberanía argentina, democratizar el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, denunciar la expansión de la OTAN hacia territorio latinoamericano, seguir recuperando los recursos naturales para el pueblo y consolidar los mecanismos de integración alternativos.

Esta cumbre -cuya segunda versión se producirá en Venezuela en 2014-, entre las “seis estrategias por la soberanía, la dignidad y la vida de los pueblos” también planteó propuestas concretas para avanzar en el proceso de descolonización (crítica a la modernidad), para pensar los derechos humanos y la defensa de la Madre Tierra desde el sur, para enfrentar los “viejos” y “nuevos colonialismos y fortalecer los potenciales emancipadores de los pueblos.

El Foro, para ir más a la izquierda

Del 2 al 4 de agosto se llevó a cabo el Foro de Sao Paulo, con la presencia de más de 1.200 delegados de partidos y movimientos de izquierda de más de 30 países de América Latina.

La reunión ordinaria del Foro, que el próximo año tendrá por sede la ciudad boliviana de Cochabamba, tuvo dos tres principales: preservar el espacio conquistado por los gobiernos de izquierda, pedir a los gobiernos progresistas a inclinarse más a la izquierda y llamar a consolidar y articular los distintos mecanismos de integración.

Como no podía ser de otra manera, esta amplia plataforma de la izquierda latinoamericana, cuya inauguración recayó en el ex presidente Ignacio Lula da Silva y la clausura en Evo Morales, alertó sobre los grandes peligros de la contraofensiva imperial para la restauración neoliberal y recalcó la importancia de la unidad, de la generación de nuevos cuadros y de más organización para enfrentar cualquier tipo de amenaza.

Los hechos que le precedieron

El surgimiento y desarrollo de esta nueva ola revolucionaria ha estado precedido por tres hechos históricos que han puesto a prueba la consistencia de este tercer momento emancipador de América Latina y el Caribe.

El primero, la muerte del presidente Hugo Chávez el 5 de marzo, tras someterse a un largo tratamiento médico para enfrentar un cáncer detectado dos años antes. Como combatiente que fue, el líder bolivariano ofrendó su vida a la revolución bolivariana y latinoamericana al participar en las elecciones presidenciales de octubre de 2012 en condiciones de amplia desventaja frente al opositor de derecha Henrique Capriles. Chávez, ese “Quijote” de los que el presidente uruguayo Pepe Mujica habló el 26 de julio en Santiago de Cuba, sabía que él tenía que ganar esa batalla electoral para dejar un camino más o menos expedito a la lucha emancipadora de su pueblo.

El segundo hecho histórico es el triunfo de Nicolás Maduro en las elecciones de abril pasado. De origen obrero y militancia probada en la izquierda, el ex canciller y ex vicepresidente venezolano enfrentó una dura campaña mediática que apuntaba a minar su imagen ante el electorado chavista. Esta campaña, que continúa en la línea de mostrar un presidente poco “maduro” para Venezuela frente a la talla dejada por Chávez o que ahora piensa en el magnicidio, no ha impedido que la mayor parte del pueblo venezolano preserve el poder político e inicie el camino de la profundización de la revolución a través del “gobierno de la calle”.

El tercer hecho histórico, que marcará un antes y un después en la historia larga del mundo, se dio el 2 de julio en Europa, donde cuatro países (España, Francia, Italia y Portugal) materializaron un atentado criminal por ordenes de Estados Unidos contra el presidente boliviano Evo Morales, al negar el repostaje del avión presidencial o el uso de su espacio aéreo por presuntamente estar llevando como “polizón” al ex técnico de la CIA, Snowden.

El atentado criminal –pues nadie puede negar que un operativo militar aéreo se hubiese dado si Evo Morales ordenaba mantener la ruta autorizada al salir de Moscú, ya sea derribando el avión u obligando a su aterrizaje-, y el posterior virtual secuestro de Evo Morales –pues tuvo que esperar 15 horas negando a que le requisen el avión antes de reemprender su viaje hasta Bolivia-, fue un claro mensaje del imperio al líder indígena y a todos los gobiernos y pueblos de América Latina.

Esa lectura la asumieron los gobiernos latinoamericanos que incluyendo a los que están prisioneros de las presiones estadounidenses a través del proyecto Alianza Pacífico, condenaron y expresaron su indignación por ese desconocimiento del orden internacional construido dificultosamente después de la II Guerra Mundial y por la prepotencia imperial.

De la reacción de los pueblos ni hablar. Todos, dentro y fuera de sus países, pidieron la expulsión de los embajadores de los países involucrados en el operativo militar contra Morales.

La reacción general no fue “achicopalarse” ni testimonial. Las reuniones de UNASUR y MERCOSUR ordenaron a sus embajadores en los cuatro estados europeos a regresar a sus países hasta que los agresores le pidan disculpas al presidente boliviano y le den una explicación al Estado Plurinacional boliviano.

En síntesis, lo sucedido en América Latina entre enero y agosto muestra, a pesar del sufrido fallecimiento del líder bolivariano Hugo Chávez y de la permanente agresión estadounidense, un balance favorable para las fuerzas emancipadoras.

 

27
Ago
13

Uruguay

opinión

¿El gobierno reparte lo que puede?

escribe Javier Cousillas Frente Amplio / MAS

Cuando se desata un conflicto por un tema que entraña justicia, seguramente se desatan muchas pasiones y los niveles de confrontación llevan a niveles impensados.

El de la educación es uno de estos casos. Poco análisis, poco diálogo y mucha, muchísima verborragia.

De parte del gremio que se moviliza y que reclama, es hasta entendible el tono fuerte de la arenga, cuando de pique se reconoce por parte del Presidente de la República que los salarios son bajos, que las necesidades locativas existen y la respuesta del gobierno a mejoras sustanciales es inferior a la esperada.

Pero de parte del gobierno, el análisis que se hace para argumentar la negativa a incrementar el presupuesto para la educación es profundamente equivocado e irrespetuoso.

No es argumento válido esgrimir el horario de trabajo y las vacaciones de los docentes para justificar sueldos que no llegan a 20 mil pesos.

Son errores conceptuales de los que un Presidente de la República -al que llevaron al gobierno (entre otros) miles de maestros y profesores- no se puede permitir, porque son errores que conducen a la indignación y llevan el debate por un carril distinto a aquel por el que debieran circular gobierno y gremios.

Si partimos de la base de que el reclamo de los gremios de la educación es justo -más allá de los métodos de lucha empleados- ¿no debiéramos realizar más esfuerzos en buscar recursos para aumentar el gasto y no en denostar al “enemigo”?

De dónde sacar recursos, hay. El Centro de Estudios y Formación Sindical “José D’Elía” del Sunca, en un trabajo de abril de este año, enumera no menos de 10 medidas que contribuirían a generar recursos para aumentar el gasto público y redistribuir mejor la torta.

Incremento del IRAE, fin de la exoneración del pago del impuesto de Primaria y al patrimonio de los inmuebles rurales no familiares, algún tipo de detracción a las exportaciones con escaso valor agregado, impuesto a la exportación de soja y madera y aumentos a los bienes que pagan Imesi son algunas de las medidas propuestas.

Me cuesta creer que a ningún compañero del gobierno no se le hubiera ocurrido alguna propuesta de este tipo. Estoy convencido de que sí, pero no es fácil, ya que hay que tocar los intereses de los poderosos y para eso hay que tener a buena parte del pueblo convencido de dar esas batallas. Y movilizado.

Pero como falta audacia para enfrentar a los poderosos, o no están dadas las condiciones -como tampoco están dadas para tocar las reservas- a nosotros se nos ocurrió no aumentar ningún impuesto. Tampoco bajarlo 2 puntos como se anuncia desde hace 4 años.

Aportamos nuestro granito de arena al debate: suspender la aplicación de la Ley 18.910 y mantener el IVA en el 22 % y destinar a partir del 2015 un punto para la educación y otro para la salud.

Un economista nos informó que esta cifra rondaría los 300 millones de dólares y que corremos el riesgo de que terminen en los mismos bolsillos que terminó el famoso Cofis de Jorge Batlle.

Habría que consultar a Don José y a Doña María si no los prefieren en nuevas escuelas y liceos, en mejorar algún hospital o abatir el costo de algún ticket, o lisa y llanamente en el bolsillo de alguna maestra o trabajador de Salud Pública.

Habría que analizar si esta, u otra medida simbólica –o no tanto- de este tipo no ayuda a recomponer la alianza imprescindible de un gobierno de izquierda con sectores trabajadores tan importantes para las reformas en curso (como la salud) y las que necesariamente hay que impulsar, como en la educación.

Para tocar determinados intereses, hay que reconstruir el bloque social y popular, el que llevó a la izquierda al gobierno, aquí y en todas partes del mundo.

De lo contrario, la redistribución de la riqueza se seguirá verificando en la porción que les toca a los sectores asalariados.

26
Ago
13

Ley de Medios

 

La derecha uruguaya está más perdida que Adán en el Día de la Madre. No tiene candidatos, ni propuestas, lo que se ha visto agravado desde el momento en que Tabaré Vázquez se limitó a decir que acepta la candidatura a la Presidencia de la República.

A partir de ahí, nuevos actores comenzaron a suplir la falta de liderazgos, asumiendo el rol de vanguardia opositora el diario El País, entre otros. Este matutino es el que tiene la iniciativa en materia de críticas al gobierno y los políticos blancos y colorados se suben después al carro. Primero pega El País, después habla Larrañaga, parece ser la estrategia en la hora actual. Y si queda espacio, se invita a declarar a algún colorado.

Ahora bien, esta estrategia política absolutamente válida no ha dado todos los resultados esperados. Por eso la política pasó a ser propiedad de algunas cámaras empresariales, que sustituyen a los dirigentes de los partidos opositores. Claro que siempre con el apoyo de El País, que da el puntapié inicial para que otros medios de comunicación redoblen la apuesta opositora.

La idea, entonces, es crear un clima de incertidumbre sobre la marcha del país, para que después aparezcan los políticos opositores a quedarse con la cosecha. Esto es lo más parecido al que sacude el árbol, para que venga otro y recoja los frutos.

Pero tan mala suerte tienen los opositores que ahora nos enteramos de que la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) reconoció que el proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual de Uruguay (Ley de Medios) “no es un proyecto mordaza”, según declaraciones del periodista Claudio Paolillo (Búsqueda), presidente de la Comisión de Libertad de Prensa de la SIP. Paolillo afirmó que “no es un proyecto mordaza, porque contiene salvaguardas que impiden calificarlo de ese modo”.

En referencia a las opiniones de otras organizaciones empresariales, que afirman que esta iniciativa sería igual a otras leyes de la región, la SIP manifestó que “claramente ninguna de las leyes de Ecuador, de Venezuela, de Nicaragua, de Argentina contiene tantas disposiciones garantistas para el ejercicio de la libertad de expresión como este proyecto de ley”.

Con estos puntos de vista de la SIP, la derecha uruguaya se queda sin un posible aliado, además de no tener candidatos que sean claros referentes de amplios sectores de la ciudadanía.

Todo indica que el Frente Amplio camina hacia su tercer gobierno, no solo por sus propias virtudes, sino por una oposición debilitada, sin iniciativas y sin aliados.

No obstante esta realidad, nadie puede asegurar ese triunfo, porque el Frente Amplio y el gobierno no saben llamarse a silencio y, frecuentemente, caen en contradicciones que dejan a sus dirigentes expuestos a las críticas de la opinión pública.

De: diario La República

25
Ago
13

Uruguay … política partidaria

El catálogo de la ortodoxa biblia neoliberal

escribe: Hugo Acevedo periodista

En un documento de más de cuarenta páginas, las cámaras empresariales que detentan la propiedad de los medios de producción reflexionan sobre los problemas de competitividad que afronta el país para garantizar la sustentabilidad del actual modelo de desarrollo.

En tal sentido, reflexionan sobre las vulnerabilidades que presenta Uruguay, a raíz de la desaceleración del crecimiento de la economía originada en la incertidumbre devenida de la crisis del capitalismo central.

Se trata de un auténtico programa económico elaborado por técnicos que conocen bien su materia, a juzgar por el análisis de coyuntura y las gráficas comparativas que presenta.

Empero, más allá de la valoración de algunos de los logros de ambas administraciones frenteamplistas, que suelen atribuir a factores meramente exógenos, el manifiesto contiene severas críticas a muchas de las políticas gubernamentales.

Lo sorprendente es que propongan recetas absolutamente perimidas y probadamente fracasadas, inspiradas en el espíritu del denominado Consenso de Washington, que es una auténtica biblia del dogma neoliberal.

Ese catálogo, que se aplicó en nuestro país a partir de la década del noventa y hasta la inauguración de la presidencia de Tabaré Vázquez, fue el que precipitó al país a la peor debacle económica y emergencia social de su historia.

Sería redundante reiterar los devastadores efectos de la crisis con epicentro en el oscuro año 2002, con sus dramáticas secuelas de desocupación, rebaja salarial, pobreza, indigencia y desesperanza.

Pese a esa nefasta experiencia, los dueños del capital reclaman una mayor flexibilización y desregulación del mercado laboral, un enfriamiento de los salarios, la reducción del gasto público, una reforma que minimice el tamaño del Estado y la virtual eliminación de los monopolios de las empresas públicas.

Todo se reduce a cumplir a rajatabla con el ortodoxo manual fondomonetarista, que está provocando auténticos estragos sociales en varios países europeos.

Como siempre, prevalece la tesis de mantener los equilibrios de la ecuación empresarial, que suelen considerar a la fuerza de trabajo como un mero costo y no como una inversión.

Es claro que los rígidos esquemas del capitalismo salvaje no contemplan la posibilidad de renunciar a parte de la plusvalía, acorde con la necesidad de modificar los patrones de inequidad imperantes en las relaciones laborales.

En efecto, la clave es la privatización de las ganancias y la socialización de las pérdidas, signo de identidad de los gobiernos de derecha funcionales al modelo concentrador.

Deberían repasar algunas de las propuestas del Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz –que no es para nada un técnico de izquierda– y apreciar que las estrategias para construir prosperidad son radicalmente diferentes a las que invocan.

Aunque parezca surrealista, se permiten criticar la presunta falta de inversión en infraestructura, cuando fueron las asociaciones que nuclean a los productores agropecuarios –signatarias de este documento- las que interpusieron recursos de inconstitucionalidad contra el Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales, cuya recaudación estaba destinada a financiar obras de caminería.

En otro orden, cuestionan el modelo educativo y la supuesta mala calidad del gasto en este rubro, aduciendo que los resultados no son los que requiere el país.

También en este caso, las cámaras empresariales apelan a la lógica neoliberal. Para ellos, la educación debe sintonizar solamente con las demandas del mercado y formar únicamente obreros, empleados o meros analfabetos con destrezas.

Evidentemente, no conviene a sus propósitos que egresen personas que ejercen plenamente su ciudadanía, conozcan sus derechos y posean herramientas intelectuales capaces de producir cambios que corrijan las flagrantes asimetrías del modelo hegemónico.

La ofensiva empresarial también critica la situación de la seguridad pública, sin ninguna alusión a la génesis de la fragmentación social provocada por el paradigma que ellos mismos panegirizan.

En más de cuarenta páginas, no hay ni una sola referencia explícita a la mejora en la calidad de vida de los uruguayos. No sorprendería que este mamotreto inspirara los programas de gobierno de los partidos políticos del bloque conservador.