Archivo para 31 mayo 2012

31
May
12

juan gelman

Se habla poco

Juan Gelman

 

Las alarmas de la crisis económica europea, los vaivenes del euro, la salida de Grecia o no de la Eurozona, el enfrentamiento Hollande/Merkel sobre cómo superar la situación juntando agua y aceite, o sea, austeridad y de-sarrollo, las reuniones cumbre de los mandatarios de la Unión sacudidas por las protestas populares, han silenciado casi un hecho no pequeño: la confesión tácita de EE.UU. y la OTAN de su derrota en Afganistán. Se produjo el lunes pasado, en la cumbre de Chicago, cuando los líderes otanescos adoptaron la posición de Obama y firmaron un “pacto de transición” que presentan como conducente a “la retirada irreversible” de sus tropas del país asiático en el segundo semestre del 2013, dejando las tareas de seguridad en manos locales. “Ahora estamos unidos para dar fin responsablemente a la guerra en Afganistán”, subrayó el presidente estadounidense (www.mcclatchyde.com, 22-5-2). Tal como sucede en Europa, la mayoría de la opinión pública de EE.UU. se opone a la continuación del conflicto, considera que se acabó con la muerte de Bin Laden. Y Obama está en brega por su reelección en pleno año electoral: así cumpliría entonces con su promesa de retirar las tropas en el 2014 a más tardar. El nuevo pacto prácticamente es igual al que adoptó la cumbre de jefes de Estado de la OTAN que tuvo lugar en Lisboa los días 18 y 19 de noviembre del 2010, sólo que hay un detallito diferente: más de dos semanas antes de la cumbre de Chicago, en un rápido y no anunciado viaje a Kabul, Obama firmó un acuerdo con el presidente afgano Karzai “para cubrir la década siguiente a la retirada final de las tropas de combate de EE.UU. en el 2014″ (www.ajc.com, 2-5-12). Los términos de este trato no son públicos y el ocupante de la Casa Blanca aclaró que las tropas que no sean retiradas sólo se ocuparán de “entrenar a las fuerzas afganas y de combatir al terrorismo, pero no construirán bases permanentes en este país, ni patrullarán sus ciudades y montañas”. Es una curiosa victoria: EE.UU. continuará la guerra diez años más. Por ahora. Las declaraciones de Obama recuerdan a W. Bush cuando dijo “misión cumplida” en mayo del 2003 al ser derrocado Saddam Husein: los efectivos de EE.UU. y la OTAN se quedaron ocho años más y no todos se fueron. Esta experiencia tal vez aconsejó a la Casa Blanca que era preferible extender por una década las previsiones de combate, dado que los hechos indican que la violencia en Afganistán ha aumentado en el 2011 por quinto año consecutivo: el número de civiles afganos muertos se incrementó más del 15 por ciento en el primer semestre de ese año, se intensificaron los ataques suicidas y no ha cesado el empeño de los talibán en combatir a los ocupantes. Una Evaluación Nacional de Inteligencia (NIE, por sus siglas en inglés) elaborada en enero de este año por el Consejo Nacional de Inteligencia de EE.UU. que agrupa a los 16 organismos del ramo estima que la lucha en Afganistán se halla en punto muerto: “La corrupción imperante, la inoperancia del gobierno (afgano) y los operativos que los talibán lanzan desde Pakistán minaron lo ganado con el aumento de tropas estadounidenses (en el 2009)” (www.militaryphotos.net, 12-1-12). El propio Obama reconoció en Chicago que el talibán sigue siendo “un enemigo vigoroso” y que lo conseguido por la OTAN en el campo de batalla es frágil (Reuters, 21-5-12). De manera que Afganistán seguirá ocupado de un modo o de otro hasta el 2024 por la continuación de una guerra que Washington y sus aliados comenzaron hace más de diez años sin éxito a la vista. Esto no le impidió insistir en el triunfalismo durante su visita a Kabul: “Ya vemos la luz de un nuevo día… nuestro objetivo es destruir a Al Qaeda y estamos exactamente en el camino que nos llevará a lograrlo”. Quién sabe. Horas después de que Obama dejara Kabul se produjo una serie de explosiones y tiroteos en la capital afgana con un saldo de seis muertos. Los talibán se atribuyeron el ataque a un complejo habitacional armado que alberga a centenares de contratados extranjeros. Hay más de un problema en las entrañas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte. La decisión de retirar del país asiático a todas las tropas de Francia a fin de año que, en cumplimiento de una promesa electoral, anunció el presidente socialista François Hollande -3400 soldados, 14 helicópteros y 900 vehículos- no se atiene a lo que se acordó en Chicago y es un reto a Obama y a la OTAN. Por otra parte, EE.UU. financia el 85 por ciento de la guerra y presiona a los aliados europeos, en plena crisis económica, para que aumenten sus aportes. El problema central es que la guerra continúa pese a los anuncios optimistas del Pentágono. El general John Allen, comandante de todas las tropas instaladas en Afganistán, afirmó que EE.UU. utilizará “un poder de fuego significativo” en el período 2012-2013 (Reuters, 23-5-12). “Vamos a necesitar capacidad de combate -afirmó- y creo que nadie cuestiona esto. Le debo al presidente un análisis realista del tema.” El general se halla sobre el terreno y sabrá por qué lo dice.

30
May
12

el G-8 y la crisis griega

 

 

 

 

G-8

Niko Schvarz, Periodista

Reunido en Camp David, el G-8 (Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Italia, Japón y Rusia) declaró que si Grecia quiere seguir en la zona euro y recibir la ayuda de la banca europea, deberá seguir recortando el gasto público y cumpliendo los planes de austeridad, los que, como se sabe, se han traducido en desempleo creciente, reducción de salarios y pasividades y deterioro de la legislación social y las condiciones de vida. Ello ocurre en un momento crítico: Grecia está al borde de la cesación de pagos, y el contagio se extiende a varios países como España, Portugal, Italia. Nouriel Roubini escribe que “ya está cerca el desenlace de la tragedia griega del euro: es muy probable que este año o el que viene Grecia declare la cesación de pagos de su deuda y abandone la eurozona”. Lo cual hace correr vientos de pánico y huida de capitales en Grecia y España, dice Le Monde.

 

Las últimas elecciones en Grecia significaron un revolcón de los partidos que sostienen los planes de austeridad (Nueva Democracia y PASOK), el ascenso de la izquierda radical Syriza junto a otras fuerzas como el KKE comunista, los verdes, Dimar y Antarsia que rechazan frontalmente el plan de recortes y ajuste fiscal. El líder de Syriza, Alexis Tsipras, declaró que “el pueblo votó en masa contra las brutales políticas de ajuste”. Tres intentos de formar un nuevo gobierno fracasaron y se constituyó un gobierno de magistrados y catedráticos, con Panayotis Pikrammenos como presidente del Consejo de Estado hasta las próximas elecciones del 17 de junio.

Para éstas aparecen en primer lugar en las encuestas Syriza y Alexis Tsipras, que han reiterado su rechazo frontal al plan de austeridad. (De paso sea dicho, éste habló el lunes 21 en París junto a Jean-Luc Mélenchon, en el marco de la campaña electoral francesa para las legislativas del 10 y 17 de junio). Desde ya se están ejerciendo brutales presiones, por parte del ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, de la propia Angela Merkel (reiteradas en Camp David), del comisionado de Comercio europeo Karen de Gucht en nombre del BCE, diciendo que no se aflojarán los cordones de la bolsa si Grecia no cumple a rajatabla con los recortes. La jefa del FMI Christine Lagarde afirma que las medidas adoptadas hasta ahora (entre ellas el despido de 20.000 funcionarios estatales, y muchos más en perspectiva) son insuficientes.

A todo esto, Europa siente pavor por la crisis griega. En Londres se vaticina un colapso y en España se manejan escenarios catastróficos que incluyen un corralito bancario, siendo la caída acumulada de la Bolsa de ese país la mayor de su historia, superior incluso a la de 1987. Grecia, España, Portugal, Italia entraron en recesión. Francia y el conjunto de la zona euro están reducidos a crecimiento cero. En todas partes estalla la desocupación. Estadísticas de abril de la OIT señalan un déficit de 50 millones de empleos respecto a la situación anterior a 2007. Más aún: en la reunión de Camp David fue visible la preocupación de Barack Obama por los coletazos de la crisis griega (y europea), visto que en EEUU la desocupación alcanza oficialmente 8,1% de la población activa, casi 12 millones de personas.

Reportajes desde Atenas muestran trabajadores con sueldos recortados a la mitad, o que no cobran desde hace meses o quedaron desocupados, mientras la carestía hace estragos (lo que costaba 40 euros ahora cuesta 70) y como contracara los bancos hacen negocios con el dinero del BCE. La deuda está en 30 mil euros por persona, no se va a poder pagar nunca. En Frankfort se realizaron grandes manifestaciones contra los planes de austeridad. En Francia, el flamante ministro de Economía Pierre Moscovici dijo que no firmará el pacto fiscal que Alemania procura imponer a toda costa si no se incluyen medidas a favor del crecimiento y el empleo. El tema sigue y seguirá en plena ebullición.

29
May
12

Correa, Ecuador y los EUUU

cuestión de soberanía

Cuatro afirmaciones de Rafael Correa

 

 

Presidente De Ecuador, Rafael Correa

Niko Schvarz, Periodista

El presidente ecuatoriano Rafael Correa expresó una categórica condena al gobierno de los Estados Unidos por negarse a conceder la visa a una ministra de su gobierno que debía concurrir a un foro de Naciones Unidas en Nueva York. Expresó que esta actitud es “inadmisible e intolerable, absolutamente inaceptable” y agregó que ello debe llamar a reflexionar sobre el cambio de la sede del organismo internacional. No es el primero que lo dice, ante la reiteración de estas actitudes “imperiales, soberbias y prepotentes” por parte del gobierno estadounidense, como las calificó el presidente Correa en un encuentro con periodistas en Guayaquil.

Tales conceptos fueron ampliados en una entrevista concedida al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, por video conferencia integrada a la serie de programas “El mundo del mañana” que se emite desde Londres, donde el periodista está obligado a permanecer. En dicha entrevista, que se difundió al mundo a través del portal web RT (Russia Today), el mandatario ecuatoriano precisó que está plenamente dispuesto a mantener relaciones con Estados Unidos en un plano de amistad, y a la vez de mutuo respeto y soberanía. “Pero –subrayó- si hay políticas de EEUU perniciosas para mi país y para nuestra América, las denunciaré frontalmente y jamás permitiré que se afecte la soberanía”. Puso como ejemplo concluyente que su gobierno obligó a las tropas norteamericanas a abandonar la base aeronaval de Manta, que venían ocupando en el Pacífico ecuatoriano. A mayor abundamiento, señaló que se podría permitir la instalación de una base norteamericana en Ecuador el día que se admitiera la instalación de una base ecuatoriana en Miami.

El tercer hecho se refiere a la intromisión de la embajada de los Estados Unidos en la Policía ecuatoriana, que fue cortada de cuajo por su gobierno. Dijo que “antes había unidades enteras de la Policía absolutamente financiadas por la embajada (norteamericana), cuyos directores eran seleccionados por el embajador y pagados por Estados Unidos”. En cambio, ahora “cortamos todo el financiamiento de la embajada de Estados Unidos a la Policía. Hay algunos que añoran esa época, que no volverá a nuestro país”. Como se sabe, el corte de esa injerencia provocó la salida del país de la embajadora de EEUU, Heather Hodges.

Para rematar, y como síntesis, Correa afirmó que es bueno que “América Latina esté pasando del Consenso de Washington al consenso sin Washington”. Aludía así, en particular, a la integración de la Celac, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, constituida en Caracas en los primeros días de diciembre 2011 y que reúne a todos los países de la región sin los Estados Unidos y Canadá. Significa el reverso de la Doctrina Monroe, que se traducía de hecho en “América para los norteamericanos”. Dicho organismo ya ha echado a andar como auténtico crisol de integración latinoamericana y caribeña, sin intromisión imperialista.

Ha sido esta una definición feliz y muy oportuna del presidente de Ecuador. Tanto como su caracterización de la etapa que viven América Latina y el Caribe desde el comienzo del nuevo siglo y milenio, que definió “no como una época de cambios, sino un cambio de época”, términos que mantienen una fecunda validez.

28
May
12

la crisis europea

 

Reunión en Camp David: el G-8 y la crisis griega

 

 

G-8

Niko Schvarz, Periodista

Reunido en Camp David, el G-8 (Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Italia, Japón y Rusia) declaró que si Grecia quiere seguir en la zona euro y recibir la ayuda de la banca europea, deberá seguir recortando el gasto público y cumpliendo los planes de austeridad, los que, como se sabe, se han traducido en desempleo creciente, reducción de salarios y pasividades y deterioro de la legislación social y las condiciones de vida. Ello ocurre en un momento crítico: Grecia está al borde de la cesación de pagos, y el contagio se extiende a varios países como España, Portugal, Italia. Nouriel Roubini escribe que “ya está cerca el desenlace de la tragedia griega del euro: es muy probable que este año o el que viene Grecia declare la cesación de pagos de su deuda y abandone la eurozona”. Lo cual hace correr vientos de pánico y huida de capitales en Grecia y España, dice Le Monde.

 

Las últimas elecciones en Grecia significaron un revolcón de los partidos que sostienen los planes de austeridad (Nueva Democracia y PASOK), el ascenso de la izquierda radical Syriza junto a otras fuerzas como el KKE comunista, los verdes, Dimar y Antarsia que rechazan frontalmente el plan de recortes y ajuste fiscal. El líder de Syriza, Alexis Tsipras, declaró que “el pueblo votó en masa contra las brutales políticas de ajuste”. Tres intentos de formar un nuevo gobierno fracasaron y se constituyó un gobierno de magistrados y catedráticos, con Panayotis Pikrammenos como presidente del Consejo de Estado hasta las próximas elecciones del 17 de junio.

Para éstas aparecen en primer lugar en las encuestas Syriza y Alexis Tsipras, que han reiterado su rechazo frontal al plan de austeridad. (De paso sea dicho, éste habló el lunes 21 en París junto a Jean-Luc Mélenchon, en el marco de la campaña electoral francesa para las legislativas del 10 y 17 de junio). Desde ya se están ejerciendo brutales presiones, por parte del ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, de la propia Angela Merkel (reiteradas en Camp David), del comisionado de Comercio europeo Karen de Gucht en nombre del BCE, diciendo que no se aflojarán los cordones de la bolsa si Grecia no cumple a rajatabla con los recortes. La jefa del FMI Christine Lagarde afirma que las medidas adoptadas hasta ahora (entre ellas el despido de 20.000 funcionarios estatales, y muchos más en perspectiva) son insuficientes.

A todo esto, Europa siente pavor por la crisis griega. En Londres se vaticina un colapso y en España se manejan escenarios catastróficos que incluyen un corralito bancario, siendo la caída acumulada de la Bolsa de ese país la mayor de su historia, superior incluso a la de 1987. Grecia, España, Portugal, Italia entraron en recesión. Francia y el conjunto de la zona euro están reducidos a crecimiento cero. En todas partes estalla la desocupación. Estadísticas de abril de la OIT señalan un déficit de 50 millones de empleos respecto a la situación anterior a 2007. Más aún: en la reunión de Camp David fue visible la preocupación de Barack Obama por los coletazos de la crisis griega (y europea), visto que en EEUU la desocupación alcanza oficialmente 8,1% de la población activa, casi 12 millones de personas.

Reportajes desde Atenas muestran trabajadores con sueldos recortados a la mitad, o que no cobran desde hace meses o quedaron desocupados, mientras la carestía hace estragos (lo que costaba 40 euros ahora cuesta 70) y como contracara los bancos hacen negocios con el dinero del BCE. La deuda está en 30 mil euros por persona, no se va a poder pagar nunca. En Frankfort se realizaron grandes manifestaciones contra los planes de austeridad. En Francia, el flamante ministro de Economía Pierre Moscovici dijo que no firmará el pacto fiscal que Alemania procura imponer a toda costa si no se incluyen medidas a favor del crecimiento y el empleo. El tema sigue y seguirá en plena ebullición.

27
May
12

senador alberto couriel

medios de comunicacion

Desafío al modelo uruguayo

 

 

Medios De Comunicación

Alberto Couriel, Senador E 609 Frente Amplio

Analizamos en notas anteriores diversos desafíos para mejorar el modelo uruguayo vigente. La necesidad de una estrategia de desarrollo, la conformación de una nueva estructura productiva, la inserción internacional, las necesarias modificaciones a la reforma tributaria no contempladas en la reciente aprobación parlamentaria de los ajustes tributarios y una política macroeconómica funcional a la estrategia de desarrollo. Uno de los desafíos más relevantes para avanzar en una nueva estrategia de desarrollo, tiene que ver con las relaciones de poder. Importan la relación de fuerzas del poder militar, del económico, del comunicacional, del político y del poder ideológico. El poder militar se ha debilitado con la consolidación del proceso democrático. En el campo económico, el poder financiero es relevante y no surgen modificaciones a la fuerza que ostentan los gremios empresariales del agro, de la industria, del comercio y de los exportadores. En los últimos años han mejorado su poder de negociación los movimientos sindicales de trabajadores.

La novedad de estos días es la aprobación del decreto que regula la televisión digital, como el inicio de un proceso tendiente a la democratización de los medios de comunicación. Éstos tienen un gran poder en la actualidad; funcionan como oligopolio en la televisión abierta y en el cable. Marcan la agenda, influyen sobre los valores de la sociedad, sobre la opinión pública, sobre la cultura dominante. Expresan una ideología conservadora, sensacionalista en algunos temas como el de la seguridad pública, anti izquierda y contraria a los gobiernos progresistas de la región. Están más cercanos hacia determinados partidos políticos tradicionales. Téngase en cuenta que para un político un minuto de televisión es mucho más importante que un discurso de una hora en el parlamento. Ello marca con nitidez el extraordinario poder de los medios de comunicación.

El recientemente aprobado decreto sobre la televisión digital es un salto cualitativo, un verdadero punto de inflexión en las normas sobre los medios de comunicación. Se inicia una nueva etapa que tiende a un mayor control de los monopolios y oligopolios, de la concentración de la propiedad, iniciando una etapa hacia nuevas formas de libre competencia, con las lógicas limitaciones que tiene la pequeñez del mercado uruguayo. Para ello se abren posibilidades a nuevos canales comerciales, pero también a nuevos canales públicos y comunitarios. Esto representa avances hacia el mantenimiento de la libertad de expresión, pero también un mayor pluralismo y una mayor diversidad de opiniones. En los resultandos del decreto se explicita “la transparencia y publicidad en los procedimientos y condiciones de otorgamiento de las asignaciones de frecuencias, que permitan el efectivo contralor por parte de los ciudadanos.” Y también “el acceso equitativo a los recursos radioeléctricos, mediante procedimientos abiertos, transparentes y no discriminatorios.”. El plazo de las nuevas autorizaciones será de 15 años para la televisión digital comercial, con opción de renovaciones por 10 años, con evaluación de las condiciones y compromisos asumidos. Se legaliza la situación y se termina con las autorizaciones precarias y discriminatorias del pasado. Las propuestas serán evaluadas por una Comisión Honoraria Asesora Independiente y deberán exponerse ante una audiencia pública no vinculante, para dar la mayor transparencia, según lo indica el respectivo decreto. A los canales comerciales se les exigirán algunas contraprestaciones entre las que se destacan: “habilitar el uso gratuito de hasta 15 minutos diarios no acumulables, para realizar campañas de bien público por parte de organismos públicos estatales y no estatales;…promover la producción de contenidos y aplicaciones nacionales, y el uso de recursos humanos nacionales: artísticos, profesionales, técnicos y culturales”.

El decreto explicita el envío de un proyecto de ley para establecer un canon. El Ministro de Industria, Energía y Minería, Roberto Kreimerman, anunció en el Parlamento el envío de ese nuevo proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual para el mes de julio, que permitirá regular la libre competencia, con un mayor control de los oligopolios y la concentración de la propiedad, asegurando la libertad de expresión para la búsqueda de contenidos de mayor calidad. En última instancia es el derecho de los ciudadanos a tener una información más objetiva y real que en la actualidad.

Saludamos la aprobación del nuevo decreto sobre televisión digital y lo inscribimos como un puntal central en los desafíos para el modelo uruguayo. Los tres canales privados van a seguir teniendo un poder importante en los medios de comunicación, pero se van a ver obligados a la competencia, a regulaciones y controles que esperamos permitan una mejora sustantiva de los contenidos y la calidad de la televisión nacional.

26
May
12

obama

 

 
Celebrando al “Presidente guerrero”
Salon.com
 

Peter Bergen, el Director de Estudios de Seguridad Nacional en la Nueva Fundación Americana que apoya al partido Demócrata, tiene hoy un largo artículo de opinión-editorial en el New York Times glorificando a Obama como un valiente e inquebrantable “Presidente guerrero”; empieza así:

EL presidente que ganó el Premio Nobel de la paz en menos de nueve meses después de su investidura ha resultado ser uno de los líderes estadounidenses más agresivos militarmente en décadas.

Sólo reflexionar que: no sólo el Partido Demócrata, sino también su facción progresista, está salvajemente entusiasmada con “uno de los líderes más agresivos militarmente en décadas.” Eso es bastante revelador a muchos niveles. Bergen apunta esa ironía: recuerda que Obama usó su discurso de recogida del Nobel de la Paz para defender las justificaciones para la guerra y señala: “si aquellos de la izquierda estaban escuchando, no parecía importarles.” Añade que “la izquierda, que ha condenado fuertemente a George W. Bush por las torturas durante los interrogatorios y las violaciones del debido proceso en Guantánamo, estuvo relativamente callada mientras que la administración Obama, actuando como juez y verdugo, ordenó más de 250 ataques aéreos con aviones no tripulados en Paquistán desde 2009, durante los cuales se perdieron al menos 1400 vidas.”

Para explicar el comportamiento de “la izquierda,” Bergen propone esta teoría: “Tanto de la izquierda como la derecha, ha habido una desconexión cognitiva continua y dramática entre el historial del Sr. Obama y la percepción pública de su liderazgo: a pesar de su demostrada disposición para usar la fuerza, ninguno de los lados le supone como el presidente guerrero que es.” En otras palabras, los progresistas son servilmente adeptos de “uno de los líderes estadounidenses más agresivos militarmente en décadas” porque se han engañado a sí mismos al negar esta realidad y continuar pretendiendo que es algún tipo de personaje anti guerra.

Esta no es una especulación irracional, pero al final creo que no es verdad. Dejando de lado la sobre-generalización de Bergen (algunas facciones de “la izquierda” han hecho bastante ruido al condenar las acciones de Obama en esos temas) la mayoría de los Demócratas son perfectamente conscientes de la agresión militar de Obama. Ellos no le apoyan a pesar de eso, sino que más bien, esa es una de las cosas que les encanta de él. Después de años de burlas desde la derecha como un debilucho que mima a los terroristas, Obama (pavoneándose y enseñando su propia fuerza) les deja sentirse fuertes y poderosos exactamente de la manera en la que la arrogancia de Bush y Cheney dejaba a los conservadores que se chulearan por ahí como tipos duros, jugando a que hacían de guerreros. Más que ignorar esta agresión, los comités de expertos demócratas apuntan con una orgullosa sonrisa radiante a los cadáveres apilados por el Comandante en jefe demócrata para argumentar que la política exterior ha sido un rotundo “éxito”, mientras que los expertos demócratas celebran y defienden el valor político de sus majestuosos asesinatos.

Ayer, Chris Hayes en su show matinal de MSNBC, condujo una excelente discusión de dos partes sobre la escalada en el asesinato de civiles por los ataques mediante aviones no tripulados de Obama, con un fuerte énfasis en la gente inocente, incluyendo numerosos niños, que habían sido asesinados. Enseñó un vídeo desgarrador con la angustia de un hombre mientras describía el ataque aéreo con bombas de racimo que en el 2009 mató a su mujer embarazada y a sus niños; mostró el asesinato en Yemen, mediante aviones no tripulados de EEUU, de Abdulrahman Awlaki, un ciudadano estadounidense de 16 años de edad; y entrevistó a Clive Stafford Smith, abogado de derechos humanos, que describió al chico paquistaní de 16 años que conoció en un encuentro para discutir las muertes de civiles por ataques de aviones no tripulados y que, apenas 3 días más tarde, un ataque estadounidense con avión no tripulado acabó con su propia vida.

Más tarde ese día, Hayes envió este tweet: “Un poco sorprendido por la fealdad que la conversación sobre los aviones no tripulados hace salir en la gente.” Se refería a la avalancha de ataques furiosos por Twitter de los leales a Obama de siempre que alegremente defienden el programa de los aviones no tripulados, se burlan de las preocupaciones sobre los civiles muertos, e insisten que él no debería estar dando cobertura a tales asuntos porque pueden dañar a Obama en un año de elecciones (por supuesto, no sólo los seguidores del Presidente, sino, como Hayes señaló, el mismo Presidente que es un experto en encontrar humor en sus ataques con aviones no tripulados).

Al contrario de la generosa creencia de Bergen de que los progresistas se están engañando a sí mismos sobre el militarismo de Obama, muchos son plenamente conscientes de ello y, porque es un demócrata haciéndolo, han terminado apoyándolo agresivamente. Eso, sin duda, será uno de los legados más duraderos de Obama: transformar esas políticas de excesivo militarismo, rampante secretismo y asaltos a las libertades civiles de un radicalismo de derechas a un robusto consenso bipartidista (aunque podrían intentarlo, ni siquiera los progresistas serán capaces de dar la vuelta y pretender con credibilidad poner objeciones a tales cosas la próxima vez que haya un presidente republicano).

Ahora, hay un elemento de engaño en el apoyo demócrata al militarismo de Obama, y se extiende no sólo a sus más ardientes defensores sino también a la editorial de Bergen. La mayoría de los demócratas que alaban “los éxitos de la política exterior de Obama” fallan incluso al reconocer, no digamos condenar, a las miles de personas inocentes cuyas vidas fueron acabadas por su militarismo. Esas muertes simplemente no existen en su mundo. Cuando los obligas a hablarlo, simplemente lo descartarán con la terminología militar que fue popularizada por primera vez por Timothy McVeigh (eso es sólo un “daño colateral”) y entonces rápidamente vuelven al mantra de la era Bush de invocar descuidadamente la palabra “terrorismo” para justificar cualquier violencia que el gobierno de los EEUU cometa. Se ven a sí mismos, y especialmente a su líder, tan justo y noble que incidentes como este y este y tantos otros son felizmente guardados lejos de sus conciencias porque la realidad de lo que ellos apoyan no puede ser reconciliada con su propia percepción; eso, más que nada, es lo que explica el rencor dirigido a Hayes ayer: él hizo públicos hechos que ellos prefieren desesperadamente que sean escondidos, no de otros, sino de ellos mismos.

Así, Bergen (que ha pasado los últimos años defendiendo diligentemente en periódicos de los demócratas la escalada bélica de Obama en Afganistán y el aumento de la guerra mediante aviones no tripulados) escribe casi 2000 palabras aclamando los espectaculares logros de la política exterior de Obama. Y ni siquiera una vez la palabra “civil” o “inocente” aparece. No hay ninguna mención (cero) a los numerosos civiles inocentes que han sido asesinados por las políticas militaristas que Bergen celebra. Simplemente no existen. Bergen (que ha afirmado anteriormente, contrario a las numerosas pruebas, que los civiles muertos por los ataques por aviones no tripulados en Paquistán están sobrestimados) aquí ni siquiera reconoce su existencia. Como de costumbre, las muertes de numerosos extranjeros inocentes por los misiles y las bombas de los aviones no tripulados estadounidenses, incluyendo niños, es lo innombrable, la verdad irrelevante del militarismo norteamericano.

En efecto no es sorprendente que algún “experto” del grupo de expertos como Bergen encuentre que muertes de civiles a manos del militarismo estadounidense sea demasiado insignificante para tenerlo en cuenta, sin contar con que interfiere con su frívola veneración. Pero el hecho que buena parte del Partido demócrata, incluyendo su facción progresista, lo siga es de hecho muy relevante.

Un último apunte: durante los ocho años de la administración Bush, Bush, Cheney y decenas de otros partidarios de su militarismo que no habían servido en el ejército eran rutinariamenteridiculizados por los demócratas y progresistas como “gallinas[i]” (una acusación, que, con alguna salvedad y modificación yo apoyé). ¿Qué ha pasado con eso? Ahora tenemos un presidente al que Bergen aclama como “uno de los líderes estadounidenses más agresivos militarmente en décadas” a pesar de no haber servido ni un sólo día en el ejército, y hordas de demócratas que no han servido en el ejército lo animan cuando lo hace. Parecido a cuando se burlaron de George Bush merecidamente por declararse a sí mismo como un “presidente de guerra,” ¿Se terminó este concepto de “gallina”, como tantos otros aparentes creencias políticas, el 20 de enero de 2009?

ACTUALIZACIÓN: Como muchos comentarios sugieren, hay otro aspecto ilusorio de la glorificación demócrata de la política exterior de Obama que no he mencionado aquí (aunque lo he hecho en muchas otras ocasiones): la ridícula noción de que estar continuamente matando civiles en el mundo musulmán (una década después del 9 de septiembre) nos mantiene a salvo más que exacerbar la verdadera amenaza terrorista que ostensiblemente pretende resolver. El quid de la mentalidad Bush/Cheney era que el terrorismo terminará justo cuando mates a todos los terroristas (incluso cuando esos esfuerzos hicieron más para asegurar la continuación y el aumento del odio anti-americano que ninguna otra causa) y es la misma mentalidad en el corazón de la defensa de Obama.

En otro asunto, Jesse Walker de Reason me escribe con una corrección: “Daño colateral entró en el léxico general durante la primera guerra de Irak, no después de lo de la Ciudad de Oklahoma. Imagino que de ahí lo recogió McVeigh, también.” Después añadió que tal vez “fue ampliamente usado antes de Irak y yo no lo noté hasta entonces. Por lo que debería decir que entró en el léxico común “por lo menos” cuando la primera guerra de Irak. Pero fue definitivamente usado ampliamente entonces. Me acuerdo de cuando nosotros en el movimiento anti guerra nos burlábamos de las noticias por estar repitiendo sin crítica el eufemismo. Hubo incluso un libro que usaba la frase como título.”

Para terminar, Jeremy Scahill dio un excelente discurso en la cumbre sobre los aviones no tripulados de ayer en el que lo llamó “el gabinete de la muerte de Obama”; Kevin Gosztola tiene como siempre un excelente resumen junto con el vídeo del discurso.

ACTUALIZACIÓN II: De acuerdo con la CNN hoy, “un supuesto ataque de aviones no tripulados de EEUU mató a tres personas el domingo en una escuela en el norte de Pakistán.” El artículo cita a “oficiales de inteligencia” que aseguran que los “militantes estaban escondidos” en la escuela. Aparentemente no hay información todavía sobre quién murió, aunque espero (y confío) en que esto no impedirá las celebraciones a nuestro “Guerrero en Jefe.”

Este artículo apareció originalmente en Salon.com el 29 de abril de 2012.

26
May
12

alberto couriel, senador uruguay

 

Desafío al modelo uruguayo

 

 

Medios De Comunicación

Alberto Couriel, Senador / Frente Amplio

Analizamos en notas anteriores diversos desafíos para mejorar el modelo uruguayo vigente. La necesidad de una estrategia de desarrollo, la conformación de una nueva estructura productiva, la inserción internacional, las necesarias modificaciones a la reforma tributaria no contempladas en la reciente aprobación parlamentaria de los ajustes tributarios y una política macroeconómica funcional a la estrategia de desarrollo. Uno de los desafíos más relevantes para avanzar en una nueva estrategia de desarrollo, tiene que ver con las relaciones de poder. Importan la relación de fuerzas del poder militar, del económico, del comunicacional, del político y del poder ideológico. El poder militar se ha debilitado con la consolidación del proceso democrático. En el campo económico, el poder financiero es relevante y no surgen modificaciones a la fuerza que ostentan los gremios empresariales del agro, de la industria, del comercio y de los exportadores. En los últimos años han mejorado su poder de negociación los movimientos sindicales de trabajadores.

La novedad de estos días es la aprobación del decreto que regula la televisión digital, como el inicio de un proceso tendiente a la democratización de los medios de comunicación. Éstos tienen un gran poder en la actualidad; funcionan como oligopolio en la televisión abierta y en el cable. Marcan la agenda, influyen sobre los valores de la sociedad, sobre la opinión pública, sobre la cultura dominante. Expresan una ideología conservadora, sensacionalista en algunos temas como el de la seguridad pública, anti izquierda y contraria a los gobiernos progresistas de la región. Están más cercanos hacia determinados partidos políticos tradicionales. Téngase en cuenta que para un político un minuto de televisión es mucho más importante que un discurso de una hora en el parlamento. Ello marca con nitidez el extraordinario poder de los medios de comunicación.

El recientemente aprobado decreto sobre la televisión digital es un salto cualitativo, un verdadero punto de inflexión en las normas sobre los medios de comunicación. Se inicia una nueva etapa que tiende a un mayor control de los monopolios y oligopolios, de la concentración de la propiedad, iniciando una etapa hacia nuevas formas de libre competencia, con las lógicas limitaciones que tiene la pequeñez del mercado uruguayo. Para ello se abren posibilidades a nuevos canales comerciales, pero también a nuevos canales públicos y comunitarios. Esto representa avances hacia el mantenimiento de la libertad de expresión, pero también un mayor pluralismo y una mayor diversidad de opiniones. En los resultandos del decreto se explicita “la transparencia y publicidad en los procedimientos y condiciones de otorgamiento de las asignaciones de frecuencias, que permitan el efectivo contralor por parte de los ciudadanos.” Y también “el acceso equitativo a los recursos radioeléctricos, mediante procedimientos abiertos, transparentes y no discriminatorios.”. El plazo de las nuevas autorizaciones será de 15 años para la televisión digital comercial, con opción de renovaciones por 10 años, con evaluación de las condiciones y compromisos asumidos. Se legaliza la situación y se termina con las autorizaciones precarias y discriminatorias del pasado. Las propuestas serán evaluadas por una Comisión Honoraria Asesora Independiente y deberán exponerse ante una audiencia pública no vinculante, para dar la mayor transparencia, según lo indica el respectivo decreto. A los canales comerciales se les exigirán algunas contraprestaciones entre las que se destacan: “habilitar el uso gratuito de hasta 15 minutos diarios no acumulables, para realizar campañas de bien público por parte de organismos públicos estatales y no estatales;…promover la producción de contenidos y aplicaciones nacionales, y el uso de recursos humanos nacionales: artísticos, profesionales, técnicos y culturales”.

El decreto explicita el envío de un proyecto de ley para establecer un canon. El Ministro de Industria, Energía y Minería, Roberto Kreimerman, anunció en el Parlamento el envío de ese nuevo proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual para el mes de julio, que permitirá regular la libre competencia, con un mayor control de los oligopolios y la concentración de la propiedad, asegurando la libertad de expresión para la búsqueda de contenidos de mayor calidad. En última instancia es el derecho de los ciudadanos a tener una información más objetiva y real que en la actualidad.

Saludamos la aprobación del nuevo decreto sobre televisión digital y lo inscribimos como un puntal central en los desafíos para el modelo uruguayo. Los tres canales privados van a seguir teniendo un poder importante en los medios de comunicación, pero se van a ver obligados a la competencia, a regulaciones y controles que esperamos permitan una mejora sustantiva de los contenidos y la calidad de la televisión nacional.

25
May
12

capitalismo …

 

 Un mundo en transición
Pablo Stancanelli*

 

La crisis económica que sacude a los países desarrollados amenaza a las democracias y trastoca las relaciones de fuerza internacionales. Las potencias emergentes, con China a la cabeza, esbozan un nuevo orden multipolar y se refuerzan militarmente. Geopolítica y economía de una era incierta.

l carcomer el centro neurálgico del capitalismo, la multibillonaria estafa piramidal que derivó en la actual crisis financiera y económica global ha tenido por lo menos el mérito de dejar en evidencia que las falencias del neoliberalismo no se deben a unas cuantas manzanas podridas: son las raíces mismas del árbol las que están corrompidas. En un mundo sujeto a profundos cambios, afrontar este problema es vital para el futuro de la democracia.
Como bien recuerda el historiador Eric Hobsbawm, “no existe un vínculo necesario o lógico entre los distintos componentes del conglomerado ‘democracia-liberal’” (1). Por el contrario, las tensiones entre ambos son cada día más manifiestas; el liberalismo en su peor expresión, la del libre flujo de capitales, está poniendo a prueba a la democracia. Porque –continúa Hobsbawm sin rodeos– “el ideal de la soberanía del mercado no es un complemento de la democracia liberal, sino una alternativa a este sistema”. En efecto, para los grandes patrones del mundo devenidos en una nueva aristocracia, la democracia y el Estado de Derecho no constituyen más que trabas en su búsqueda desesperada de ganancia y de imposición de las leyes del libre comercio a todos los ámbitos de la vida.
La entronización de las finanzas, iniciada en la década de 1970, consolidada por el gobierno de Ronald Reagan y desbocada a partir de la derogación en Estados Unidos, en 1999, de la Banking Act (2), fue impuesta tras la caída del Muro de Berlín a todo el planeta como un “Consenso” –aunque sólo fuera el de Washington– a través de los organismos multilaterales de crédito, por medio de relaciones incestuosas con los poderes políticos vernáculos. De la mano de la revolución de las telecomunicaciones, la fuerza centrípeta de los mercados fue arrasando con sus espejitos de colores a la periferia –Tailandia, Corea del Sur, México, Brasil, Rusia, Turquía, Argentina–, recortando salarios, deslocalizando trabajo hacia países con mano de obra esclava. Destruyó bienestar y acentuó desigualdades hasta que se le fueron achicando los espacios y no le quedó más que volverse sobre sí misma. En septiembre de 2008 hizo implosión y provocó una profunda recesión en los países desarrollados.
Las consecuencias globales de este estallido son aún inciertas, pero se perciben signos de una deriva autoritaria. A la naturalización de la presencia de la extrema derecha en la vida política europea y estadounidense, se suma la erosión lenta, sigilosa, del sistema de libertades y derechos sociales, individuales y políticos que constituyó el orgullo del mundo occidental de posguerra. Con sus resultados a la vista de todos, este capitalismo del desempleo no puede más que imponerse a través de la fuerza. Entonces, armados de un discurso securitario, los representantes de las finanzas avanzan sobre las conquistas de los ciudadanos. Mientras éstos, bombardeados por los medios de comunicación masiva, estrangulados por sus penurias económicas, se someten ante la espada de Damocles cotidiana que constituyen los índices bursátiles y las calificaciones de riesgo país.
A fines de 2011, el presidente estadounidense Barack Obama firmó la National Defense Authorization Act, una ley que refuerza la nefasta Patriot Act de George W. Bush, y que permite que en la “tierra de los libres” todo ciudadano sospechado de terrorismo sea encarcelado en prisiones militares, por tiempo indeterminado, sin derecho a defensa (3). En España, ante la creciente indignación social, el presidente Mariano Rajoy anunció su intención de considerar “delito de pertenencia a organización criminal la convocatoria a través de cualquier medio de comunicación de actos que alteren gravemente el orden público” (4). En Italia –que reinstaló leyes raciales propias del régimen fascista– y en Grecia, virtuales golpes de mercado instalaron en el poder a tecnócratas provenientes del mundo de las finanzas. El Reino Unido, por su parte, prevé controlar por ley todas las comunicaciones por internet. Lo que una vez fuera el Primer Mundo se encuentra en vías de subdesarrollo.
En este panorama, el auge de las grandes empresas tecnológicas, cuyo valor bursátil crece en la misma medida que su capacidad de almacenar información de los ciudadanos, constituye la nueva apuesta del capitalismo (Schiller, pág. 38). Convertidas en una nueva divinidad por parte de los consumidores compulsivos del planeta, las tecnologías móviles digitales serán las futuras armas de las luchas sociales. De liberación para los dominados, de control para los poderosos.

Cooperación y armamentismo

La política belicista estadounidense, respaldada por su Alianza Atlántica, y su embestida contra los principios fundamentales del derecho internacional de posguerra constituyó la otra cara de esta fuga hacia adelante del capitalismo. Obnubilado por su condición de única potencia global tras el derrumbe de la Unión Soviética, Washington buscó en la cruzada civilizatoria contra el mundo musulmán, el poder –interno y externo– y los recursos que la economía le empezaba a retacear. Creyó en el uso de la fuerza como única ratio y fracasó, dilapidando en el transcurso de una década su poder unilateral. Pero Estados Unidos sigue siendo aún por lejos la mayor potencia económica y militar mundial y mantiene a una extensa porción del planeta, que se extiende del Cuerno de África a Pakistán, pasando por Irak y Afganistán, sumida en la guerra, sin que nadie lo moleste, a excepción de los pueblos árabes.
En este contexto, un grupo heterogéneo de países sacó provecho de los resquicios de la globalización para desarrollar sus economías. En primer lugar, China, que tomó la decisión a fines de los 70, de llevar sus aspiraciones al nivel de sus dimensiones geográficas y a la altura de su historia. Explotando a sus trabajadores socialistas, el gigante asiático produjo la mayor revolución industrial contemporánea, “combinación de rápido desarrollo capitalista y dictadura política” (5). Hoy aspira a destronar a la potencia norteamericana, y amenaza su hegemonía monetaria, comercial, militar y cultural.
India, la mayor democracia del planeta, sigue sus pasos, al igual que Rusia, potencia en suspenso tras el colapso soviético, y un grupo de países aleccionados por su experiencia neoliberal, como es el caso de Brasil –y Argentina– o incluso de Turquía. Denominadas “potencias emergentes” y agrupadas en distintos foros regionales e internacionales que buscan potenciar su voz en la escena internacional –entre ellos, el BRICS–, estos países se atreven hoy a reclamar el poder político que corresponde al peso de su población y a su participación creciente en el producto mundial, y defienden un nuevo orden internacional multipolar.
Hicieron sus primeras armas en la OMC, donde el principio “un Estado, un voto” les permitió contrarrestar el avance de los países industrializados. Hoy, exigen la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU –principal bastión del statu quo internacional– y mayor poder de decisión en los organismos financieros internacionales. Aspiran a que la nueva relación de fuerzas quede reflejada en los órganos de gobernanza mundial. Integran asimismo el G20, el grupo de países que reemplazó al G7 como foro de debate internacional, aunque por ahora su rol en este ámbito parece ser el de otorgar legitimidad a los países centrales.
Como el poder no se regala, las principales potencias emergentes, integrantes del selecto club de potencias nucleares –a excepción de Brasil–, reafirman sus ambiciones a través de una nueva carrera armamentista. Buscan así proteger sus vías comerciales y su provisión de recursos alimenticios y energéticos. En el Sudeste Asiático, nuevo centro del comercio y de las finanzas internacionales, tanto China como Estados Unidos están desplegando sus piezas.
América del Sur, con Brasil a la vanguardia, tiene un rol importante que cumplir en esta reconfiguración. Los principios que guían su Unión de Naciones Suramericanas –resolución pacífica de los conflictos, cooperación, defensa de la democracia y de los derechos humanos, justicia social, no proliferación nuclear– constituyen una utopía a nivel internacional. Pero mientras sigan vigentes las leyes de la realpolitik, la región deberá contar con un gran poder de convicción para hacerse fuerte en base a su modelo, empezando por materializar esos principios a nivel interno. Por las dudas, Brasil sigue el ejemplo de las otras potencias fabricando submarinos nucleares y realiza lanzamientos de prueba de misiles con tecnología propia (6).

“Revisionismo moderado”

La nueva multipolaridad que se esboza no expone por ahora más que la voluntad de un grupo de naciones de sentarse a la mesa del poder mundial y repartirlo más equitativamente. En contraposición a la Guerra Fría, ninguno de los poderes emergentes cuestiona hoy los fundamentos del modelo capitalista ni propone una ideología global superadora. Se trata en definitiva de un “revisionismo moderado” (7). Detrás de las promesas de cooperación, los nacionalismos están nuevamente en auge. Los Estados siguen defendiendo sus intereses: buscan asegurarse los recursos energéticos necesarios para su desarrollo y capturar porciones de mercado. Y los millonarios préstamos chinos, resultan tener sus propias condicionalidades. En ese marco, el continente africano aparece como la joya más preciada.
¿Será el nuevo consenso el de Pekín (Halimi, pág. 40)? Algunas empresas comienzan un proceso de relocalización en Occidente: la moderación de los salarios y de los sindicatos ante la competencia asiática vuelve nuevamente atractivos algunos negocios. Al cierre de esta edición, China, Japón y Corea del Sur anunciaban su intención de crear una inmensa área de libre comercio…
Mientras tanto, las soluciones a los problemas globales –especulación financiera, hambruna, miseria, calentamiento climático, migraciones masivas, proliferación armamentística, crimen organizado– siguen esperando.
El mundo se encuentra en plena transición. Su resolución es aún una incógnita. Resta saber si será pacífica.

1. Eric Hobsbawm, Guerra y paz en el siglo XXI, Crítica, Barcelona, 2007.
2. Derogada para permitir la constitución del Citigroup, esta ley promulgada por Franklin D. Roosevelt en 1933, conocida como Glass-Steagall, imponía la separación entre la banca de depósitos y la banca de inversión para controlar la especulación.
3. Erik Kain, “President Obama signed the National Defense Authorization Act. Now What?”, www.forbes.com, 2-1-12.
4. www.elpais.com, 11-4-12.
5. Maurice Meisner, La China de Mao y después, Comunicarte, Córdoba, 2007.
6. La Nación, Buenos Aires, 10-5-12.
7. Carlos R. S. Milani, “¿Están cambiando el orden mundial las potencias ‘emergentes’?”, El estado del mundo 2011, Akal, Madrid, 2010.

24
May
12

china

sociedad global

Lucha de clases y democracia: en China y Occidente

 

 

China

Heinz Dieterich, Analista

1. Represión militar en Occidente – lucha por la democracia en China

La guerra de clases en la sociedad global está tomando rumbos y formas diferentes. En Europa deriva hacia el aspecto policíaco-militar y es muy posible que el gran capital instale dictaduras abiertas en países periféricos como Grecia, Portugal y España. El monstruo estadounidense -con su peculiar carácter de Estado gangsteril, destellos de democracia formal, una gigantesca riqueza social y un sistema de “mind control” (propaganda) casi perfecto- podrá probablemente impedir un peligro sistémico. En América Latina, los gobiernos de centroizquierda han evitado la antagonización de los conflictos clasistas, a raíz de excedentes económicos y voluntad política. En China la lucha de clases transcurre al nivel popular como batalla por el plusproducto social (salarios, renta de la tierra), y en las clases medias y la intelectualidad, como lucha política por la democracia del futuro.

 

Globalmente es verdadera -con la excepción de China- la célebre afirmación del mega-capitalista Warren Buffet: “Por supuesto que existe la guerra de clases; pero es mi clase, la clase de los ricos, que ejecuta esa guerra y que la está ganando – There’s class warfare, all right, but it’s my class, the rich class, that’s making war, and we’re winning.”

2. Tres propuestas de democracia en China

En el debate público en China se delibera sobre cuatro visiones de democracia. 1. La primera, peligrosamente popular entre intelectuales y jóvenes, es la estadounidense y sus clones de Taiwan y Hong Kong. 2. La segunda apoya el modelo unipartidista actual, pero con un mayor control social sobre los funcionarios partidistas y estatales, para impedir la corrupción y posibles abusos de poder. 3. Una variante de esta posición fue formulada recientemente por el “venture capitalist” (inversionista de alto riesgo) de Shanghai, Eric X. Li, en el New York Times (17/2). Versado en historia, el capitalista destruye el mito de la democracia gringa; define como “destructiva” la Revolución Cultural de Mao y defiende la represión de Tian An Men (1989). Su argumento: los líderes de China están preparados para “permitir una mayor participación popular en decisiones políticas -tal como han demostrado durante los últimos diez años- , siempre y cuando esa participación beneficie el desarrollo económico y los intereses nacionales del país”. La diferencia fundamental entre la posición de Washington y Beijing consiste en: si los “derechos políticos son dados por Dios y, por lo tanto, absolutos, o si deben considerarse como privilegios que deben ser negociados en base a las necesidades y condiciones de la nación”.

3. La democracia socialista del presidente Hu Jintao

El presidente en funciones, Hu Jintao, ha revelado que “El Partido ha revisado tanto las lecciones positivas como negativas en desarrollar la democracia socialista y ha llegado a la conclusión de que sin democracia no puede haber socialismo ni modernización socialista”. Como esencia de la democracia socialista Hu define “que la gente determine su propio destino.” (1/7/2011).

4. La contradicción objetiva de la democracia

El problema objetivo de la democracia, que los adeptos de la cleptocrática democracia burguesa escamotean y que Li decide a favor de una concepción elitista, resulta de la contradicción entre dos principios objetivos que rigen en la organización del cosmos, particularmente en su biósfera: el principio de autorregulación sistémica y la ley de escala del universo. El concepto de democracia en la organización del homo sapiens solo tiene sentido si se refiere al principio de autorregulación o, lo que es lo mismo, autodeterminación. Sin embargo, cuando el sistema tiene un cierto número de miembros o cierto nivel de complejidad, su regulación solo es posible vía la delegación de funciones, poder e información a diferentes subsistemas de decisión, que a su vez son coordenadas por el centro superior decisor del macrosistema. Un ejemplo de un centro de coordinación-decisión por alta complejidad sistémica, es el cerebro humano. La necesaria delegación de poder, información etc, debido al tamaño del sistema, es fácil de ilustrar. Cuando dos personas discuten no necesitan un moderador. Cuando doscientas se reúnen para debatir, no habrá racionalidad y democracia discursiva sin un moderador adecuado.

5. Solo el poscapitalismo resuelve la contradicción objetiva de la democracia

Es funcionalmente imposible, que un macrosistema socio-económico-político-cultural-militar, como Estados Unidos, China o Cuba, pueda existir sin un centro superior de coordinación y decisión, es decir, un Estado. El único mecanismo que puede reconciliar ese imperativo funcional con la democracia real consiste en la democracia participativa. Porque solo con ella puede haber una identidad aproximada entre las decisiones del Estado y los intereses de las mayorías, la famosa “volonté générale” de Rousseau. Esa identidad, a su vez, es inalcanzable en cualquier sociedad de clase, dado que el monopolio de producción y apropiación del plusproducto de la clase dominante – que genera la guerra de clases y es garantizado por el Estado- es incompatible con cualquier tipo de democracia real o participativa.

Es por eso que la intensificación de la guerra de clases en Occidente inevitablemente llevará sus regímenes hacia la dimensión militar, como en los años treinta. En China, en cambio, el centro decisor del macrosistema, el Partido Comunista de China, todavía tiene la posibilidad de evolucionar la lucha de clases hacia el desarrollo de una verdadera democracia participativa socialista del siglo XXI. Por el bien de la humanidad, esperemos que así suceda.

23
May
12

fidel castro; reflexiones

Los horrores que el Imperio nos ofrece 

Fidel Castro

 

Un despacho de  la principal agencia de noticias norteamericana AP, fechado hoy en Monterrey, México, lo explica con irrefutable claridad. No es el primero, ni será sin duda el último, sobre una realidad que echa por tierra la montaña de mentiras con que Estados Unidos pretende justificar el destino inhumano que reserva a los pueblos de Nuestra América.

¿Qué narra el despacho?

“MONTERREY, México (AP)   Cuarenta y nueve cadáveres decapitados y mutilados fueron hallados en un charco de sangre abandonados en una carretera que conecta el norte de la metrópoli mexicana de Monterrey con la frontera de Estados Unidos, en lo que parece ser el golpe más reciente de una escalada de la guerra de intimidación entre bandas de narcotraficantes.
“Los cadáveres de 43 hombres y 6 mujeres fueron encontrados a las 4 de la mañana del domingo cerca del poblado de San Juan, en una carretera que no cobra peaje y que conduce a la ciudad fronteriza de Reynosa. En el arco de piedra que recibe a los visitantes al pueblo alguien escribió con aerosol la leyenda ‘100% Zeta’.”
“El vocero de seguridad del gobierno del estado norteño de Nuevo León, Jorge Domene, dijo en conferencia de prensa que junto a los cuerpos en descomposición se encontró una ‘narcomanta’, en la que el grupo de Los Zetas se atribuyó la matanza.
“Los cuerpos podrían haber tenido hasta 48 horas sin vida, por lo que las autoridades creen que no fueron asesinados en el sitio. ‘Ninguno tiene cabeza y fueron mutilados de sus extremidades inferiores y superiores, lo que complica la identificación’, dijo el funcionario.”
“El procurador del estado, Adrián de la Garza, dijo que no existe denuncia de desaparecidos en los últimos días, por lo que podría tratarse de gente de otros estados mexicanos o incluso migrantes centroamericanos que buscaban dirigirse a Estados Unidos.”
“Los Carteles mexicanos de la droga han estado librando una guerra cada vez más sangrienta para controlar las rutas de contrabando, así como el mercado local de drogas y la extorsión, cuyas víctimas incluyen a los migrantes que buscan llegar a Estados Unidos.
“En lo que va de mayo, 18 cuerpos fueron encontrados en una zona turística cerca de Guadalajara; 23 cadáveres aparecieron decapitados o colgados de un puente en la ciudad fronteriza de Nuevo Laredo, donde la violencia entre los Carteles ha escalado. Este año han aparecido cuerpos en los estados de Veracruz, Guerrero, Morelos, Jalisco, Tamaulipas y Nuevo León.”
“Afirmó que no existen pistas de que la nueva ola de violencia tenga relación con las elecciones presidenciales que se celebrarán en julio. ‘Es la dinámica de la guerra entre Carteles’, dijo.
Por su parte el portal de Internet BBC Mundo, informa que:
“Las escenas de cuerpos decapitados y mutilados en Nuevo León, donde 49 cuerpos fueron arrojados a la carretera este domingo, sacudieron a muchos por la extrema barbarie exhibida por los asesinos. Incluso en México, que después de cinco años de intensa guerra entre cárteles parecía haberlo visto todo.”
No pocos de los países de Nuestra América están afectados por estos problemas.
En nuestra Patria, los problemas que aquí se relatan, no existen; ¿será por eso que el imperio trata de rendirla por hambre y hostilidad? Medio siglo no ha sido suficiente, y dudo mucho que el imperio disponga de otro medio siglo antes de que, más temprano que tarde, se hunda en su propio fango.




mayo 2012
D L M X J V S
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

Meses