Archivo para 27 abril 2012

27
Abr
12

Armenia, duele aún

memoria

Genocidio armenio: causa pendiente de la humanidad

 

 

Genocidio Armenio

Liliam Kechichian, Ministra (interina) de Turismo y Deporte

Nosotros podríamos volver aquí hoy –como lo hemos hecho en años anteriores¬– a recordar y mirar la historia, que nos habla de cómo la revolución de los jóvenes turcos de la época devino rápidamente en una simple dictadura y su Junta de Gobierno en un triunvirato extremista, con la suficiente crueldad y convicción ideológica como para elaborar un plan de exterminio que se aplicó con gran saña.

Podríamos volver a abril de 1915, cuando nuestros ancestros armenios fueron asesinados a sangre fría, deportados en caravanas a los desiertos al norte de Siria, para –miles de ellos– morir de hambre y enfermedades.

Podríamos, con inmenso dolor, recordar cómo el pueblo armenio fue eliminado y expulsado de las tierras que habían sido su patria durante más de 3.000 años.

 

Pero para evitar cualquier suspicacia de unilateralidad, no seguiré apelando a las numerosas y bien documentadas referencias históricas de autores armenios.

Hoy quiero recordar y compartir lo que fue el trabajo en lo pertinente al juicio moral sustanciado ante el “Tribunal Permanente de los Pueblos” (Russell), cofundado por el senador italiano Lelio Basso e integrado por personalidades de reconocida e incontrovertible solvencia moral e intelectual.

Dichas sesiones versaban sobre el genocidio armenio y se realizaron entre el 13 y el 16 de abril de 1984.

Surge claramente “la presencia del pueblo armenio en la Anatolia Oriental y el Cáucaso, a partir del siglo VI a. de C. Durante dos milenios el pueblo armenio conoció períodos de independencia y de vasallaje. Se sucedieron varias dinastías reales hasta la caída del último reino armenio, en el siglo XIV. Al adoptar el cristianismo como religión del Estado a principios del siglo IV y un alfabeto específico, que ya en esa época le confirió identidad nacional, los armenios fueron frecuentemente perseguidos por su fe por diversos invasores o conquistadores”.

“Si bien ocupan una situación geográfica particularmente vulnerable como posición estratégica, hasta la primera guerra mundial los armenios pudieron crear y preservar su idioma, una cultura, una religión, en resumen, una identidad, en sus territorios históricos que los mismos turcos designaban con el nombre de Ermenistán”.

“A partir de enero de 1915, los soldados y gendarmes armenios fueron privados de sus armas; se los reunió en batallones de trabajo en pequeños grupos de 500 a 1.000 hombres y se los destinó a la construcción de caminos; fueron progresivamente ejecutados en lugares aislados. Es a partir de abril que se inició la ejecución de un plan cuyas fases se sucedieron rigurosamente. La deportación comenzó a principios de abril en Zeitún, en una región que no presentaba ningún carácter estratégico inmediato. A continuación, la deportación fue extendida a las provincias fronterizas”.

“Siguiendo un programa preciso, a partir del 24 de abril, el gobierno ordenó la deportación de los armenios de los vilayetos orientales. Como Van estaba ocupada por el ejército ruso, la medida comprendía los seis vilayetos de Trebizonda, Erzerum, Bitlis, Diarbekir, Jarput y Sivás. Una “organización especial” (OS) era la encargada de ejecutar el plan. La formaban condenados de derecho común liberados de las cárceles, entrenados y equipados por el Partido Unión y Progreso. Esta organización paralela, dirigida por Behaeddín Chakir, dependía exclusivamente del Comité Central del Ittihad. Constantinopla trasmitía las directivas a los valís, kaimakams y responsables locales de la OS. Estos últimos tenían poderes discrecionales y podían remover a su antojo a los funcionarios o gendarmes recalcitrantes”.

“Sobre 1.200.000 armenios de los siete vilayetos orientales, cerca de 300.000 pudieron huir al Cáucaso aprovechando la ocupación rusa; los demás fueron asesinados en el lugar en que se hallaban o fueron deportados; las mujeres y los niños (alrededor de 200.000) fueron secuestrados. No llegaron más de 50.000 sobrevivientes a Alepo, punto de convergencia de los convoyes de deportados”.

“A fines de julio de 1915, el gobierno procedió a la deportación de los armenios de Anatolia y Cilicia. En las zonas alejadas del frente, donde la presencia de los armenios no podía considerarse un peligro para el ejército turco, el gobierno procedió a efectuar una transferencia de poblaciones. Las columnas de deportados fueron dirigidas hacia el sur y diezmadas en el camino. Desde Alepo, los sobrevivientes fueron conducidos hacia el desierto de Siria, en el sur, o hacia la Mesopotamia en el sudeste. Se construyeron campos de concentración en Siria, en Hama, Homs y cerca de Damasco, que acogieron alrededor de 120.000 refugiados, la mayoría de los cuales ¬aún al finalizar la guerra¬ serían repatriados a Cilicia en 1919. Por el contrario, a lo largo del Éufrates, los armenios fueron empujados siempre hacia adelante, hacia Deir-es-Zor, adonde llegaron unas 200.000 personas. Entre marzo y agosto de 1916 se ordenó desde Constantinopla la liquidación de los últimos sobrevivientes reunidos en los campos, a lo largo del ferrocarril y en las orillas del Éufrates”.

“La Anatolia oriental fue vaciada de su población armenia. Una parte de los sobrevivientes de las masacres se refugió en Siria y el Líbano, mientras que otra parte se replegó hacia la Armenia rusa (….)”.

Hasta aquí los hechos descritos por el Tribunal Permanente de los Pueblos y transcritos en lo pertinente. Queda ahí expuesto todo lo que ya conocemos se desató en 1915: asesinatos, deportaciones, vejaciones, violaciones, niños armenios internados en orfanatos turcos. Queda claramente explicitado que, en total y teniendo en cuenta los refugiados en Rusia, se estimaron en 600.000 los sobrevivientes sobre una población de dos millones de armenios en 1914.

Ahí también estuvieron las tesis turcas, la reducción del número de muertes, la responsabilidad de los revolucionarios armenios, la inversión de la culpabilidad.

Por último, el Tribunal constató que las poblaciones armenias que fueron objeto de la masacre y otras violaciones a los derechos humanos, constituyen un Pueblo en el sentido del Derecho Internacional y que ese pueblo tiene derecho a disponer de sí mismo, de acuerdo con el Artículo 1 y 2 de la Carta de las Naciones Unidas y las disposiciones de la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos, adoptada en Argel el 4 de julio de 1976.

Por eso, la búsqueda de la verdad es imprescindible, porque un genocidio de estas características (y el Estado uruguayo lo expresó al aprobar la Ley 13.326, en la que ¬honrando las mejores tradiciones políticas y culturales de nuestro pueblo¬ todo el espectro político coincidió en llamar al 24 de abril “Día de la Recordación de los Mártires Armenios”) conlleva –además del asesinato masivo de las personas– un asesinato de lo simbólico, sin fin y prolongado en el tiempo.

Hoy mismo, en pleno siglo XXI, el escritor turco Orhan Pamuk, Premio Nobel de Literatura, fue llevado a juicio por haber afirmado que un millón y medio de armenios y treinta mil kurdos habían sido asesinados por Turquía. Fue acusado bajo el Artículo 301 del Código Penal, que prohíbe insultar la identidad turca, y debido a las amenazas contra su vida se asiló en Estados Unidos.

Hace muy poco también, lloramos el asesinato del periodista y escritor Hrant Dink frente a su casa, acribillado a balazos luego de una campaña de hostigamiento permanente por su posición frente al genocidio armenio. Lloramos su muerte y nos sentimos orgullosos de su vida.

Por eso decimos que la síntesis de las historias individuales que se funden en el colectivo de un pueblo, no pueden ser avasalladas. En el caso de la Comunidad de Ararat, de los descendientes de Noé, muchas han sido las llagas que laceraron el cuerpo del pueblo en estos más de 3.000 años de sometimientos; no obstante todas ellas, no han logrado impedir que el bálsamo restaurador que solo la Libertad y la Independencia pueden aportar, se derramara generoso premiando el coraje y la determinación de la colectividad armenia.

26
Abr
12

YPF, impacto en Uruguay

 

YPF, Argentina y Uruguay

 

 

YPF

Alberto Couriel, Senador E 609 Frente Amplio

En estos días se está viviendo una conmoción internacional por la medida de Argentina de comprar la mayoría de las acciones de YPF, en manos de la empresa española Repsol. Los analistas defienden o critican la medida, generalmente sobre la base de sus concepciones ideológicas; lo mismo hacen los grandes medios de comunicación. Quienes critican la medida parten de la base de que todo lo que hace el sector privado es virtuoso y lo que hace el Estado es vicioso. Una expropiación, que pasa una gran empresa privada de petróleo a una empresa estatal, sería como pasar del bien al mal. La realidad es más compleja. No todo lo que hace el sector privado es virtuoso ni todo lo que hace el Estado es vicioso.

Vivimos una realidad internacional de predominio del capitalismo financiero, con elevado poder de las grandes empresas trasnacionales. En este marco, una expropiación a una gran trasnacional se analiza como una medida muy negativa. En el mismo contexto internacional, exigirle a Grecia la privatización de sus grandes empresas públicas para obtener los fondos suficientes para pagarle a las instituciones financieras acreedoras privadas, se analiza como una medida normal y coherente con la ideología reinante.

Una verdad que se sabe pero no es reconocida es que no todas las acciones de las empresas privadas son virtuosas. La crisis financiera de EEUU de 2008 mostró, a las claras, la responsabilidad de grandes instituciones financieras privadas norteamericanas, que a través de acciones especulativas generaron una profunda crisis con amplias repercusiones mundiales. Repsol no se caracterizó por sus virtudes en la economía argentina, que en la última década tuvo una caída de sus exportaciones de combustible de alrededor de 90% y un incremento de las importaciones de dichos rubros por un similar 90%. La empresa española, con dificultades en su casa matriz, decidió priorizar la distribución de utilidades frente a las necesarias reinversiones que se requerían para Argentina. Además, la empresa argentina Petersen exigía la distribución de utilidades, porque a través de las mismas financiaba los créditos recibidos para la compra del 25% de las acciones de la compañía. Sin duda que esta distribución de utilidades afectaba la producción interna de combustible e incrementaba el déficit comercial de energéticos, en un momento de escasez de divisas para la economía argentina.

Quienes defienden la medida del gobierno argentino –62% de la población, según reciente encuesta, y la mayoría de los partidos políticos que acompañarán la medida en el Congreso– consideran que es un sector estratégico que tiene que estar en manos del Estado, como sostiene el programa del Frente Amplio y como ocurre en muchos países en el mundo actual. Pero además realizan muy fuertes críticas a las empresas privadas que participaban en la empresa y a la falta de un accionar adecuado por parte del Estado. Argentina no presenta una buena historia de sus empresas estatales, que en algunos casos fueron privatizadas por razones ideológicas y de poder, como durante la presidencia de Menem y, en otros casos, por la ineficiencia, incapacidad e incluso corrupción en las mismas.

Trabajé en la CIDE con un querido economista argentino, Alberto Fracchia, que era más bien conservador pero defendía a muerte las empresas estatales uruguayas, porque decía que aquí funcionaban muy bien, a la inversa de lo que ocurría con las empresas estatales en Argentina.

Para un país como Uruguay, lo que pase en Argentina y su situación económica es muy importante, porque tiene un gran impacto en nuestro turismo y en las inversiones inmobiliarias. Gracias a la capacidad de diálogo de Mujica no tenemos más cortes en los puentes sobre el río Uruguay y avanzamos después de muchos años en dragados sobre este río y en el canal Martín García. Argentina, por sus problemas financieros, pone trabas comerciales genéricas a sus importaciones, que afectan a algunas exportaciones uruguayas. Lo hace con mucha desprolijidad y las negociaciones no son sencillas. No siempre las formas que utilizan los gobiernos kirchneristas son las más adecuadas; pero para Uruguay el único camino es el diálogo, la paciencia y mantener las mejores relaciones posible con el país vecino. Esto es lo que hace el gobierno uruguayo liderado por el Pepe Mujica. La oposición critica pero no ofrece ninguna alternativa que no sea el diálogo y la negociación con la firmeza requerida. Aquí no hay ninguna subordinación al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

25
Abr
12

francia, elecciones entre el centro y la derecha

victoria de Hollande

Por la derrota de Sarkozy el 6 de mayo

 

 

Francia

Niko Schvarz, Periodista

François Hollande aventajó a Nicolas Sarkozy en el primer turno de las elecciones el domingo 22, y hay claras posibilidades de que tras el segundo turno del 6 de mayo acceda a la presidencia de la República. Ello significaría el retorno de un gobierno socialista para Francia después de los dos períodos de François Mitterrand (1981-1995), que fue sucedido por los gobiernos de Jacques Chirac y el quinquenio de Sarkozy. Pero podría significar además un giro para Europa, donde se ha verificado un avance de la derecha (el último en España), en medio de una crisis galopante que golpea a una serie de países con su secuela de desocupación y retrogradación de la legislación social a consecuencia de la aplicación de drásticas medidas neoliberales.

Las cifras primarias dan a Hollande una ventaja de 28,6% a 27%. La elección consagró además un aumento del caudal del Front Nacional de Marine de Le Pen, que con 18% supera las votaciones de su padre en 2002 y 2007 y además logra cifras superiores en varias regiones. El Front de Gauche de Jean-Luc Mélenchon alcanza 11,5%, en el límite inferior de la franja que le daban las encuestas. El centro del Mouvement Démocratique (MoDem) de François Bayrou con 8,9% se desploma a la mitad de su electorado anterior (18,57%). Los ecologistas con Eva Joly alcanzan 2,3% y declaran que votarán por Hollande en la segunda vuelta. En el mismo sentido, Philippe Poutou, del Nuevo Partido Anticapitalista, con una votación apenas superior al 1%, declaró que “el 6 de mayo hay que fletar a Sarkozy y a toda su banda”.

Todas las encuestas dan ganador a Hollande en la instancia definitoria, pero en la izquierda nadie se duerme en los laureles, y todos llaman a redoblar la militancia en estas dos semanas. Una clave sin duda será la actitud del Frente de Izquierda. Desde la pequeña población de Tulle, donde recibió el resultado electoral, Hollande pidió el voto del Front de Gauche, sin negociaciones. La respuesta de Mélenchon dio lugar a una escena conmovedora que vimos por TV, filmada frente a la sede del PS de la Rue Solferino de París, desbordada por una multitud. En la pantalla ubicada frente al local se trasmitió la alocución de Hollande, y luego apareció Mélenchon formulando un llamado a derrotar a Sarkozy. Era la reiteración de la posición que había difundido en su campaña electoral, si la definición se daba en esos términos. La multitud que desbordaba las calles en el entorno del local prorrumpió en vivas y aplausos. El corresponsal de “Página/12” en Francia describe la escena: “Un silencio de sepulcro envolvió la sede del PS, donde los militantes escuchaban hipnotizados por el temor. Hasta que llegó la frase liberadora, los gritos y los aplausos cuando el candidato del Frente de Izquierda llamó sin ambigüedad y con una enorme nobleza a derrotar a Sarkozy”.

Este en cambio llamó desembozadamente a apoyarlo a Marine Le Pen, que no se ha pronunciado. En realidad, toda su política de xenofobia y de dureza contra los inmigrantes, de desprecio hacia los franceses hijos de padres extranjeros, lo ha ido aproximando a la extrema derecha. Es más: se ha extendido la opinión de que el Front National creció con el aporte de anteriores votantes de Sarkozy. El conocido ex ministro socialista de Cultura, Jacques Lang, declaró: “Sarkozy contribuyó a legitimar las ideas del Frente Nacional y no hizo más que alimentar la xenofobia y la división”. Cuando los resultados indicaban que había logrado 5 puntos menos que en 2007 y era el primer candidato a la reelección que no aparecía al frente en el primer turno, Sarkozy sacó pecho y afirmó con énfasis que él sabía cómo resolver los problemas que aquejan al pueblo. Me hizo acordar a Pacheco Areco.

Nos espera un período que es decisivo para el futuro de Francia y de toda Europa.

25
Abr
12

carta a las izquierdas

Boaventura de Sousa Santos

¿Por qué la actual la crisis del capitalismo fortalece a quienes la han causado? ¿Por qué la racionalidad de la “solución” a la crisis se basa en las previsiones que hacen y no en las consecuencias, que casi siempre las desmienten? ¿Por qué es tan fácil para el Estado reemplazar el bienestar de los ciudadanos por el bienestar de los bancos? ¿Por qué la gran mayoría de los ciudadanos asiste a su empobrecimiento y al enriquecimiento escandaloso de unos pocos como algo necesario e inevitable para evitar que la situación empeore? ¿Por qué la estabilidad de los mercados financieros sólo es posible a costa de la inestabilidad de la vida de la mayoría de la población? ¿Por qué los capitalistas, en general, individualmente son gente de bien y el capitalismo, en su conjunto, es amoral? ¿Por qué el crecimiento económico es hoy la panacea para todos los males de la economía y la sociedad sin que se pregunte si los costes sociales y ambientales son o no sostenibles? ¿Por qué Malcolm X tenía razón cuando advirtió: “Si no tenéis cuidado, los periódicos os convencerán de que la culpa de los problemas sociales es de los oprimidos y no de los opresores”? ¿Por qué las críticas de las izquierdas al neoliberalismo entran en los noticieros con la misma rapidez e irrelevancia con la que salen? ¿Por qué son tan escasas las alternativas cuando son más necesarias? Estas preguntas deberían forman parte de la agenda de reflexión política de las izquierdas, o pronto serán remitidas al museo de las felicidades pasadas. Ello no sería grave si no significara, como significa, el fin de la felicidad futura de las clases populares. La reflexión debería partir de aquí: el neoliberalismo es, ante todo, una cultura del miedo, del sufrimiento y la muerte para las grandes mayorías; no es posible combatirlo con eficacia sin oponerle una cultura de la esperanza, la felicidad y la vida. La dificultad que las izquierdas tienen para asumirse como portadoras de esta otra cultura resulta de haber caído durante mucho tiempo en la trampa que las derechas siempre han utilizado para mantenerse en el poder: reducir la realidad a lo que existe, por más injusto y cruel que sea, para que la esperanza de las mayorías parezca irreal. El miedo en la espera mata la esperanza en la felicidad. Contra esta trampa es necesario partir de la idea de que la realidad es la suma de lo que existe y de todo lo que en ella está emergiendo como posibilidad y como lucha por su concreción. Si no son capaces de detectar las emergencias, las izquierdas pueden sucumbir o acabar en el museo, lo que a efectos prácticos es lo mismo. Este es el nuevo punto de partida de las izquierdas, la nueva base común que después les permitirá divergir fraternalmente en las respuestas que den a las preguntas formuladas. Una vez ampliada la realidad sobre la que hay que actuar políticamente, las propuestas de las izquierdas deben resultar creíbles para las grandes mayorías como prueba de que es posible luchar contra la supuesta fatalidad del miedo, del sufrimiento y la muerte en nombre del derecho a la esperanza, la felicidad y la vida. Esta lucha debe orientarse por tres principios clave: democratizar, desmercantilizar y descolonizar. Democratizar la democracia, porque la actual se ha dejado secuestrar por poderes antidemocráticos. Es necesario evidenciar que una decisión tomada democráticamente no puede quedar anulada el día siguiente por una agencia de calificación o por una bajada en la cotización de las bolsas (como podría suceder próximamente en Francia). Desmercantilizar significa mostrar que usamos, producimos e intercambiamos mercaderías, pero que no somos mercaderías ni aceptamos relacionarlos con los demás y con la naturaleza como si sólo fuesen una mercancía más. Antes que empresarios o consumidores somos ciudadanos y, para ello, es necesario suscribir el imperativo de que no todo se compra ni se vende, que hay bienes públicos y bienes comunes como el agua, la salud y la educación. Descolonizar significa erradicar de las relaciones sociales la autorización para dominar a los otros bajo el pretexto de que son inferiores: porque son mujeres, porque tienen un color de piel diferente, o porque profesan una religión “extraña”.

24
Abr
12

elecciones en Francia

Ganó Hollande y Sarkozy rema desde atrás

Con el 28,6 por ciento de los votos, el candidato socialista despojó al mandatario (27 por ciento) del primer puesto. Sorprendió el caudal de votos que sacó la ultraderecha de Le Pen. Las estrategias discursivas de cara al 6 de mayo.

 Eduardo Febbro

Desde París

“Los pétalos de la rosa de abril son más numerosos que los claveles azules de mayo.” Las redes sociales replicaron este mensaje para saltarse la prohibición de difundir resultados antes de las 8 de la noche y anunciar así la victoria del candidato socialista François Hollande en la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas. Pero la celebración no tomó en cuenta la flor negra, el terremoto político que representa el resultado de la extrema derecha del Frente Nacional, al que su candidata, Marine Le Pen, llevó a un histórico resultado del 18 por ciento. Nicolas Sarkozy perdió su apuesta y François Hollande ganó la suya. Con 28,6 por ciento de los votos, el candidato del PS despoja al presidente francés (27 por ciento) del primer puesto y le impide cumplir con la regla que el mismo Sarkozy fijó: salir este domingo a la cabeza de la consulta, “aunque sea por un pelo”, para, a partir de allí, redinamizar a la derecha y ganar la segunda vuelta del próximo 6 de mayo. La sanción para Sarkozy fue sin discusión: el presidente logró 5 puntos menos que en 2007. Al contrario, Hollande entró en la historia porque no sólo se convierte en una carta sólida para la socialdemocracia europea sino que, además, sumó uno de los mayores números de votos conseguido hasta hoy por un candidato socialista en la primera vuelta de una elección. Sólo le gana François Mitterrand, con su 34 por ciento de 1988.

Sin embargo, el poderoso porcentaje de la ultraderecha y el bajo caudal de votos obtenido por el candidato de la izquierda radical, 11,5 por ciento, Jean-Luc Mélenchon, invitan a la moderación. Hoy empieza una nueva campaña y, como ya lo ha demostrado a lo largo de sus cinco años de mandato, Sarkozy no tendrá ningún tapujo en ir a conquistar los votos de esa Francia que ve en la xenofobia, el odio al prójimo, la inmigración, la hiperseguridad, el rechazo a Europa y el desprecio a los franceses hijos de padres extranjeros una alternativa política. Esta elección marca un hito en muchas cosas: es la primera vez que un presidente saliente no alcanza la punta de la vuelta inaugural: Marine Le Pen pulverizó el record de votos que su padre y fundador del Frente Nacional, Jean Marie Le Pen, había obtenido en 2002, más del 16,9 por ciento. Al mismo tiempo, casi duplicó el caudal de electores que su mismo padre obtuvo en 2007 (10,44). Ayer, los electores le dieron a la socialdemocracia francesa un fuerte respaldo que les permite a sus partidarios soñar, sin que la pesadilla se aleje por completo de las regiones del sueño.

A partir de ahora, las llaves de la victoria están, para Sarkozy, en manos de la ultraderecha, y para Hollande, en las de Jean-Luc Mélenchon y su Frente de izquierda. La guerra para la segunda vuelta entre Sarkozy y Hollande comenzó apenas unas horas después, al mismo tiempo que caían los primeros pronósticos de la segunda vuelta. Estos, una vez más, pusieron a Hollande casi nueve puntos arriba del presidente saliente. Sarkozy propuso que hubiese tres debates de aquí al 6 de mayo. Hollande le respondió: “No es porque tenga un mal resultado que se van a cambiar las reglas”. En su discurso de anoche, Sarkozy dijo: “El momento crucial ha llegado: el de la confrontación de proyectos y el de la elección de las personalidades”. En su aparición ante los militantes, Hollande pronunció un discurso mesurado y alentador. “Tenemos todas las condiciones para obtener una victoria”, dijo, y agregó: “Esta noche, con el voto de los franceses, me convierto en el candidato de quienes quieren cerrar una página y abrir otra”.

Con un centro que se hundió en relación con 2007, 18,57 por ciento contra los 8,9 actuales, una candidata ecologista sin peso (2,3 por ciento), y una extrema izquierda periférica, la reserva de votos está en la pareja Marine Le Pen-Mélenchon. Sarkozy perdió la ecuación electoral que se había fijado: salir primero para relanzar una “dinámica” y cambiar la relación de fuerzas de cara a la segunda vuelta. Pero no por ello perdió la elección. Sumados, los votos de la extrema derecha y los del candidato Sarkozy rozan el 47 por ciento. Queda la ambigüedad del centro y las consignas para el 6 de mayo de unos y otros. La candidata ecologista, Eva Joly, ya llamó a votar por Hollande. Fiel a sus compromisos y sin regateos, Jean-Luc Mélenchon hizo lo mismo en un encendido discurso en el que pidió a sus militantes no fijarse en comentarios y detalles: “Los invito a reencontrarnos el 6 de mayo, sin pedir nada a cambio, para derrotar a Sarkozy”, dijo Mélenchon. El candidato centrista François Bayrou no dio consignas de votos y Marine Le Pen recién lo hará el 1º de mayo. “La batalla de Francia acaba de comenzar (…). Nada será como antes. En contra de lo que se esperaba, los franceses se invitaron a la mesa de las elites”, dijo anoche la líder frentista. Estos resultados constituyen una indiscutible victoria de la línea política que adoptó y que consistió en sacarle el manto de diablo con que su padre había envuelto al Frente Nacional. La extrema derecha es hoy una corriente política totalmente normalizada, masivamente aceptada y en cuya pujanza electoral está el destino político del país.

Sarkozy salió derrotado, pero con un salvavidas al alcance. El resultado del Frente Nacional le debe mucho a su política, al racismo de Estado que el mismo presidente encarnó, a los incontables ataques contra los extranjeros y los musulmanes, a la permanente saña con que se trató a los hombres y mujeres venidos, por una u otra razón, de todos los rincones del planeta. No fue él quien sacó provecho por ahora, sino Marine Le Pen. La estrategia sarkozista mordió dos veces el polvo: salió segundo y no obtuvo desde el vamos el respaldo de los votos del Frente Nacional. En 2007, Sarkozy recuperó los votos de la ultraderecha y con ellos y sus promesas asentó su victoria. Cinco años más tarde, estos electores volvieron a la fuente. El presidente candidato tiene una doble misión para ser reelecto: seducir al centro y volver a la pesca de la ultraderecha. La tarea del Partido Socialista será trabajosa de aquí al 6 de mayo. Hollande obtuvo uno de los resultados más amplios de un candidato socialista en una primera vuelta. El total de los votos de las listas de izquierda en la primera vuelta de 2007 llegó a 36,4 por ciento, bastante menos que el casi 44 por ciento del domingo. La perspectiva es alentadora. La meta del PS son los electores del centro y algunos votos de la extrema derecha. Estos, más que un voto adhesión a las tesis de Marine Le Pen, constituyen una manifestación de rechazo al sistema político y de miedo ante la crisis. El Frente Nacional cuenta entre sus electores a votantes obreros que fueron de la CGT y hasta del mismo Partido Comunista. La crisis acentuó el fenómeno de transfrontalización entre los partidos, lo cual benefició ampliamente a la ultraderecha. Las encuestas señalan hoy que el 48 por ciento de los electores frentistas votarían por Hollande el próximo 6 de mayo. Los socialistas franceses renacieron del todo con un candidato por el que nadie apostaba un céntimo. Milagro rosa. La dirigencia ya puso anoche en marcha la estrategia discursiva de aquí a dos semanas. Repetir, como lo hizo el ex ministro socialista de Cultura, Jacques Lang: “Sarkozy contribuyó a legitimar las ideas del Frente Nacional y no hizo más que alimentar la xenofobia y la división”.

Ayer hubo un momento de sublime revelación en la Rue Solferino, la sede del PS, uno de esos instantes en que se presiente que el destino pasa con cuerpo y alma. Cuando Jean-Luc Mélenchon apareció en las pantallas, los militantes socialistas se quedaron mudos. De lo que dijera en ese momento dependía el futuro. La televisión pública transmitió el discurso y dividió la pantalla en dos: a la derecha estaba Mélenchon, a la izquierda el portavoz de Hollande, Manuel Vals, y la candidata de 2007 y ex compañera de Hollande, Ségolène Royal. Estaban pálidos y tensos mientras escuchaban a Mélenchon lanzar sus dardos. Un silencio de sepulcro envolvió la sede del PS, donde los militantes escuchaban hipnotizados por el temor. Hasta que llegó la frase liberadora, los gritos y los aplausos cuando el candidato del Frente de Izquierda llamó sin ambigüedad y con una enorme nobleza a derrotar a Sarkozy. Otra campaña empieza. Otro país puede surgir dentro de dos semanas. Hay que sortear todavía un campo sembrado de miedo al mundo, de populismo y de liberalismo lleno de ajustes. Quedan dos lecciones: François Hollande resucitó al socialismo… y Sarkozy a la extrema derecha.

23
Abr
12

socialismo en latinoamérica

Presentado en la capital cubana el libro Perspectivas del socialismo latinoamericano en el siglo XXI (Ocean Sur, 2012), del profesor e investigador mexicano Nayar López Castellanos
A debate en La Habana las perspectivas del socialismo latinoamericano
 
 
El profesor e investigador mexicano Nayar López Castellanos expresó este viernes en La Habana su solidaridad con la expropiación de la petrolera YPF de Repsol, por parte del gobierno argentino, y la calificó como “una acción plenamente soberana” que “recuerda que los recursos naturales son de los pueblos”, durante la presentación de su libro Perspectivas del socialismo latinoamericano en el siglo XXI (Ocean Sur, 2012).El volumen realiza un recorrido panorámico por la historia del pensamiento socialista, se detiene en la experiencia soviética, en el auge y la caída del socialismo real, así como profundiza en las rutas reivindicativas en torno a las cuales se piensa, se discute y se perfila el socialismo en América Latina y el Caribe en el siglo XXI.

La Casa del ALBA Cultural acogió el lanzamiento del texto en la mañana del este 20 de abril, en la que López Castellanos estuvo acompañado por el politólogo Roberto Regalado y por el filósofo Gilberto Valdés, quienes comentaron la novedad editorial de Ocean Sur.

Regalado ―autor de libros como Encuentros y desencuentros de la izquierda latinoamericana (2008) y La izquierda latinoamericana en el gobierno: ¿alternativa o reciclaje? (2012), entre otros ― destacó que el volumen presentado forma parte de un “genuino y fructífero esfuerzo de elaboración teórica y política de fundamento marxista y leninista que hoy se desarrolla en la región”.

El autor, prosiguió, “justiprecia lo positivo y lo negativo de quienes lucharon por construir el socialismo a lo largo de los siglos XIX y XX; analiza la situación y perspectivas de los movimientos sociales y las fuerzas políticas latinoamericanas que hoy rescatan lo bueno y desechan lo malo de esa tradición”.

El politólogo cubano precisó que “las tres partes de la obra combinan el abordaje del pasado, el presente y el futuro. La primera esboza elementos importantes de la historia del movimiento obrero y socialista. La segunda parte analiza la situación y perspectivas de las luchas populares en América Latina. Y la tercera contiene los aportes de Nayar para la construcción de los paradigmas emancipatorios de la América Latina del siglo XXI”.

El libro, anticipó Regalado, “será de gran interés para muchos tipos de lectores”, pero lo recomendó especialmente a “las jóvenes generaciones, que en sus páginas encontrarán una síntesis del pasado, un esbozo del presente y un atisbo al futuro”.

En otro momento, Gilberto Valdés ―investigador del Instituto de Filosofía, de Cuba― encontró en el “regreso de la idea del socialismo a las calles de nuestro continente”, el “más loable” argumento para que la colección Contexto Latinoamericano de la editorial Ocean Sur decidiera publicar el libro Perspectivas del socialismo latinoamericano en el siglo XXI.

Añadió que el volumen constituye “un texto coherente que hace de la profundidad y el rigor, por una parte, y la claridad y la voluntad educativa, por otra, una lograda unidad”, aunque López Castellanos “no pretende cubrir todas nuestras expectativas”, sino que “nos da libertad para confrontar nuestras miradas”.

“Debo advertir al lector ―acotó Valdés― que la visión de Nayar es completamente ajena a cualquier intento de reeditar una preceptiva omnicomprensiva sobre el socialismo, de las tantas al uso en el pasado siglo, las que como sabemos, ‘no enseñan nada queriendo explicarlo todo’”.

El filósofo ―autor de Los movimientos sociales populares y el socialismo latinoamericano (2011), entre otros títulos― adelantó que el libro “viene a confirmar una hipótesis que hemos debatido a raíz del derrumbe del socialismo real: la necesidad de desafiar teórica, política y éticamente las concepciones habituales sobre el socialismo: única manera de visualizar las formas emergentes de socialidad resultantes de las practicas de resistencia y lucha local, regional, nacional y global”.

Precisamente el autor de Perspectivas del socialismo latinoamericano en el siglo XXI enfatizó, ante los asistentes al lanzamiento, que “el socialismo en el siglo XXI no parte de dogmas o recetas, ni es producto de manuales, ni se piensa como la garantía de la felicidad eterna”. Por el contrario, advirtió, “está obligado a responder a las realidades de cada país, de cada experiencia de lucha, a las características propias de actores y procesos”.

Tras abordar exitosas experiencias como la del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra, de Brasil; y la de los zapatistas, en el sureste de México, Nayar concluyó que “el socialismo no puede generarse por decreto, sino que solo puede construirse desde abajo”.

Es necesario “repensar, rediscutir y replantear el socialismo como la idea que puede revertir el rumbo destructivo que está siguiendo la humanidad. De aquí la razón para elaborar el libro que hoy comentamos”, dijo.

El investigador mexicano expresó su apoyo a la reciente decisión del gobierno de Cristina Fernández de expropiar el 51% de las acciones de la petrolera Repsol en YPF de Argentina. Declaró que “no solo constituye una acción plenamente soberana, sino que en fondo representa una decisión que le espeta al capital un ¡ya basta!, que recuerda que los recursos naturales son de los pueblos, para su desarrollo social, para romper los lazos de la dependencia histórica y las cadenas del neocolonialismo que persisten en nuestro mundo subdesarrollado”.

Nayar López Castellanos agregó que “hay que celebrar esa decisión y explicar con claridad que en América Latina y el Caribe crece la firme determinación de construir una región liberada del yugo hegemónico del capital y sus potencias, una región que establezca una integración en condiciones de igualdad, dirigida al crecimiento social”.

La presentación de Perspectivas del socialismo latinoamericano en el siglo XXI concluyó con un llamado del profesor de la UNAM a “profundizar en el debate de las ideas para abrir la reflexión y enriquecer nuestra convicción de que el socialismo resulta una alternativa tangible para defender a la humanidad de su eventual desaparición”.

22
Abr
12

YPF y argentina, ante la re-nacionalización

Renacionalización de YPF
El dolor de lo que fue y el desafío de lo que es

La decisión presidencial de re-nacionalizar YPF es el camino correcto hacia la recuperación de la soberanía nacional. Camino difícil y lleno de obstáculos, pero que hay que asumir y recorrer con mucha fuerza y esperanza.

Tenemos que apoyar a nuestra presidenta, que tuvo el coraje y decisión política de asumir este reclamo popular de años y debemos aportar desde cada lugar para fortalecer la decisión gubernamental que ha provocado más de un cimbronazo de intereses económicos y políticos.

El Gobierno español se escandaliza del Gobierno argentino defendiendo lo indefendible, a una empresa como Repsol que tuvo grandes ganancias y pocas, o ninguna inversión en el desarrollo de la producción petrolera.

Se sabía de las actividades de Repsol en otros países, pero la decisión del menemismo fue adjudicarle YPF y las consecuencias están a la vista.

No voy hacer comentarios de quienes apoyaron en las provincias las privatizaciones, y festejaban que eso era la gran solución a los problemas del país, pero debemos tener memoria y tener presentes a los diputados y senadores que aprueban leyes dañinas que después el país debe soportar para varias generaciones, como las leyes de impunidad, la ley antiterrorista y las privatizaciones, entre otras calamidades.

Recordemos a Aerolíneas Argentinas que Iberia desmanteló y fundió, llevándose equipos, motores, aviones y todo lo que pudo y después del desastre, el Gobierno argentino tuvo que asumir la re-nacionalización y hacerse cargo de la deuda y los desastres dejados por las empresas.

Hoy, la nacionalización de YPF vuelve al mismo problema, la falta de inversiones, el desabastecimiento, los costos y las deudas, los activos y pasivos que deja Repsol son enormes y es necesario tener mucha serenidad para volver a hacer rentable la empresa.

Muchas veces he señalado, y es casi un latiguillo, que un país que no controla sus recursos naturales y las empresas estratégicas necesarias para el desarrollo integral, es un país sin soberanía.

Este es un mal que afecta a Argentina desde hace décadas y ha llevado a un peligroso atraso al país que supo privatizar casi todo y sigue acumulando una deuda externa e interna inconmensurable que costará grandes sacrificios y esfuerzos rediscutir.

Repsol pretende cobrar a Argentina y pasar por acreedor cuando es el gran deudor del pueblo argentino. El Gobierno debe exigir a la empresa el pago de lo no cumplido.

Los países europeos protestan contra Argentina y dicen que el país no es seguro para sus intereses. Quienes no son seguras son las empresas transnacionales como Repsol y otras, que vienen a explotar y no a invertir para el desarrollo y la vida del pueblo. No esperamos caridad sino responsabilidad, y no la tienen.

Debemos hacer un fuerte llamado a los gobernantes y legisladores de que no es posible que actúen según los vientos que soplan a su favor en la especulación política.

Hay que establecer leyes para impedir que un Gobierno privatice los bienes y recursos que son patrimonio del pueblo y no de los gobernantes, tanto nacionales como provinciales. La decisión sobre ese patrimonio debe ser adoptada por el pueblo a través de consultas populares de acuerdo al derecho constitucional, evitando que se produzcan hechos semejantes.

Hay que salir de esta democracia delegativa donde los gobernantes hacen lo que quieren y no lo que deben, y construir una democracia participativa con decisión en los grandes temas del país, en las políticas de Gobierno, evitando el feudalismo de las provincias.

Llegamos al agotamiento que acarrea más pobreza y marginalidad a nuestro pueblo.

YPF tuvo su etapa de esplendor y orgullo nacional, hoy es solo un recuerdo y el Gobierno actual debe remontar un pesado camino que deja la irresponsabilidad de Repsol.

No puedo dejar de señalar que el petróleo no es la única asignatura pendiente en la recuperación de la soberanía nacional. No estoy hablando de los nacionalismos trasnochados. El Gobierno debe actuar, antes de que sea tarde, sobre las empresas mineras, que se llevan el 97 % de lo extraído con una simple declaración jurada, y la venta del territorio nacional.

El país ha dejado su derecho soberano para someterse a tribunales internacionales que no tendrán en cuenta el derecho del pueblo argentino. Ponen en peligro la salud de los pobladores, recursos como el agua y el medio ambiente todo y, además, generan daños económicos a los pequeños y medianos productores. Ese es el fruto de la época de privatizaciones del Gobierno de Carlos Menem que se sometió a los intereses extranjeros y provocó grandes daños al país.

Esperamos que la decisión presidencial de re-nacionalizar YPF avance y para lograrlo debemos apoyar decididamente la recuperación de la soberanía, con serenidad y firmeza.

Adolfo PÉREZ ESQUIVEL Premio Nobel de la Paz y presidente del Servicio Paz y Justicia de Argentina Fuente: http://www.gara.net/paperezkoa/20120420/335707/es/El-dolor-que-fue-desafio-que-es

21
Abr
12

los mártires de la 20 … memoria permanente

21
Abr
12

el crimen de los fascistas en Uruguay

INTERVENCION DEL SENADOR LORIER SOBRE ASESINATO 8 OBREROS SECC.20 PCU

 
 
 

 
 
Señor presidente, hoy se cumplen 40 años del asesinato de 8 obreros en el local del Seccional 20º del Partido Comunista de Uruguay, en la zona del Paso Molino.
 
 
Este crimen, que aún continúa impune, es uno más de una dolorosa y larguísima lista de crímenes de la represión, durante la dictadura y antes, pero por sus características especiales sigue resonando en las conciencias de las mujeres y los hombres demócratas del Uruguay.
 
 
En la noche entre el 16 de abril y el 17 de abril de 1972 un comando de las Fuerzas Conjuntas asaltó el local del Partido Comunista, en su interior, como en todos los locales partidarios había un grupo de militantes, en este caso obreros de la zona, desarmados.
En la noche del 16 de abril, los vecinos y los militantes del PCU, vieron movimientos extraños, inusuales, en las cercanías del local. Cuando avanzó la noche, había un numeroso grupo de efectivos de civil, uniformados, camionetas y coches policiales, cerca del local.
Los efectivos militares y policiales y algunos paramilitares de ultraderecha que también participaron balearon a mansalva el local, los vecinos relatan aún hoy con asombro y temor, que parecía una guerra, balas de todos los calibres, de revólveres, de pistolas y de fusiles de guerra impactaron contra las paredes, la puerta de entrada y contra la azotea, donde había un grupo de compañeros de vigilia.
Tiraron desde Agraciada y también desde atrás, desde una casa que ocuparon para ello en Valle Edén. No hubo respuesta desde el local del PCU, no podía haberla, los compañeros estaban desarmados.
En la bacanal de fuego, en los cientos de balas disparadas, cae gravemente herido, de un balazo en la cabeza, el capitán del Ejército, Busconi. En ese momento quiénes estaban a cargo de la operación dijeron que fue un balazo disparado desde el local del PCU. Una mentira más, de las tantas. Esa versión desató aún más la saña asesina.
Los gritos que recuerdan los vecinos y los que sobrevivieron porque no fueron encontrados por los asaltantes no dejaban lugar a dudas sobre la intención de la operación: “Que no quede uno vivo”, “Hay que matarlos a todos”, eran las ordenes y consignas que corrían entre los asesinos.
Algunos militantes comunistas fueron heridos en la balacera previa al asalto y en esa situación fueron sacados a la calle, otros salieron ilesos del local, con las manos en alto, todos fueron recibidos a balazos cuando pisaron Agraciada. Algunos murieron en forma instantánea y otros fueron dejados tirados en la calle, sin atención, en una agonía de horas, mientras se desangraban.
Los que los mataron, repito, eran policías y efectivos militares, en una operación diseñada por sus mandos y ejecutada fríamente. Investigaciones posteriores y denuncias realizadas en este mismo Parlamento, por los entonces diputados del PCU, Jaime Pérez y Rodney Arismendi, probaron sin lugar a dudas que fue una operación planificada fríamente y que estuvo dirigida por el Estato Mayor Conjunto, el ESMACO, dirigido en ese época por el general Gregorio Alvarez, luego dictador.
Así murieron Luis Alberto Mendiola, Raúl Gancio, Elman Fernández, Justo Sena, Ricardo González, José Abreu, Ruben López y Héctor Cervelli.
A 40 años de su asesinato, es bueno, señor Presidente, recordar quienes eran y como murieron.
 
Luis Alberto Mendiola
Era un obrero, gran parte de su tiempo lo dedicaba a vender El Popular en la textil La Aurora, le decían “El rey de El Popular” por la cantidad de diarios que vendía en fábricas y talleres de la zona, venía de Casupá, tenía 46 años. Se llamaba Luis Alberto en homenaje al caudillo blanco, pero se hizo comunista y murió siendo tal.
Le disparan seis veces. El primer balazo es en la cabeza. La bala lo hiere pero no penetra. El segundo balazo le destroza la cara y sale por la nuca. Los otros disparos son en el hombro, en un brazo y en las piernas. La autopsia registra además que hay en su cuerpo “he­ridas raras”, cortantes como de un arma blanca.
José Abreu
Era obrero metalúrgico. Trabajaba como peón en la sección moldeo de la fábrica Nervión, en La Teja. Tenía 37 años. En 1969 se afilió al Partido Comunista. Tenía cuatro hijos y una mujer jo­ven, de 22 años.
Le disparan primero un balazo en el pecho que le perfora el pul­món. Cuando ya está caído en la calle le disparan otra vez. Intenta moverse. No puede. La bala le ha atrave­sado la médula espinal, y le paralizó las
piernas. Se arras­tra. Se resiste a morir. Finalmente, unas horas más tar­de, la muerte lo vence.
 
Ricardo González
Tenía 21 años, hacía pocos meses que se había afiliado al PCU. También obrero, la tarde del 16 de abril estaba jugando al fútbol, cuando llegaron con el aviso de que se necesitaban compañeros para cuidar la Seccional 20º y para allí partió.
Fue ejecutado de un solo balazo en la nuca, según la autopsia le fue disparado desde muy cerca.
Rubén López
Era obrero, aunque en abril de 1972 estaba trabajando en un puesto de verduras cercano al local. Primero le dan un tiro en la nuca y cuando cae le dan otro balazo en la cabeza.
 
Elman Fernández
Hace 10 años que estaba afiliado al Partido Comunista, obrero y a la vez estudiante de música, siguiendo la tradición de su padre que era violinista de la orquesta del Sodre, a la pasión por la música le unía otra igualmente intensa por el ajedrez. En el momento de los hechos era el sereno de la Seccional 20º.
Muere al lado del Seccional, en la puerta de la casa de Esteban Benlián. El primer bala­zo, en la pierna, lo hace caer. El segundo balazo, en la cabeza, lo mata.
 
Justo Sena
Obrero de Nuevo París, hacía changas, vendía diarios y a veces de albañil.
Le disparan tres veces. La primera bala, que le da en el pecho, lo tira hacia atrás. Cae y le dan un balazo en el vientre. Lo rematan en el suelo pero toda­vía no muere. Con una hemorragia interna llega hasta el
amanecer.
 
Raúl Gancio
Obrero del vidrio, trababaja en la fábrica de CODARVI, en La Teja. Era un referente de la Federación del Vidrio. Tenía 37 años y una hija pequeña a su cargo.
Le disparan una sola vez. La bala lo hiere en el vientre y cae. Agoniza durante toda la noche desan­grándose. Pide que lo atiendan, pide por su hija, pide que no lo dejen morir. Los efectivos policiales y militares lo dejan desangrar en la calle e impiden que lo atiendan.
 
Héctor Cervelli
El Torito, como lo llamaban sus com­pañeros, era obrero metalúrgico y fue uno de los funda­dores del sindicato de los obreros metalúrgicos, la UNTMRA. Vivía en Pueblo Victoria. En abril de 1972 llevaba veinte años en la sección moldeo de la fábrica Nervión y hacía diez años que estaba afiliado al Partido Comunista.
Cervelli estaba con José Machado, uno de los pocos sobrevivientes que luego narró lo sucedido, dentro del lo­cal, junto a la puerta de acceso. Fue el primero en salir. Machado lo vio caer, después un balazo en la cabeza lo derrumbó también a él.
Los dos hombres quedaron tirados frente al Seccional hasta que una ambulancia los trasladó al Hos­pital Militar.
Cervelli murió el 28 de abril en el Hospital Militar y es el único de los ocho obreros asesina­dos al que no se le practicó autopsia.
 
Esos eran los hombres que fueron fríamente asesinados en la madrugada del 17 de abril de 1972.
Vale la pena, señor presidente, llamar la atención en un detalle, varios de nuestros compañeros fueron ejecutados, como probó la autopsia, de un balazo en la nuca, de un tiro de gracia. Modalidad de ejecución que ahora sabemos también se utilizó contra el querido maestro Julio Castro, así podemos sostener, que también en eso la masacre de la Seccional 20º fue un anticipo de lo que vendría después, con la dictadura.
La indignación y la reacción popular no se hicieron esperar. Esa misma mañana comenzó un paro de los trabajadores de La Teja, el Paso Molino y el Cerro y luego se extendió convocado por la CNT a todo el país. Más de 100 mil personas fueron al velatorio y al sepelio. Todas las fuerzas democráticas repudiaron el hecho, legisladores de todos los partidos se hicieron presentes. Queremos recordar, una presencia en especial, el obispo de Montevideo, Monseñor Partelli, fue al local del Comité Central del Partido Comunista a orar frente a los féretros de los obreros comunistas asesinados.
Es que ese día, señor presidente, no sólo se agredió salvajemente, a los comunistas, al movimiento obrero, al Frente Amplio, a la izquierda, en realidad señor presidente y así lo entendemos nosotros, se agredió a toda la sociedad uruguaya democrática, al país entero.
Podríamos hablar mucho, señor Presidente, de las cosas que se dijeron en ese momento, de la posición de la prensa, de los dichos de los parlamentarios del Frente Amplio, de las afirmaciones de los parlamentarios del Partido Nacional y del Partido Colorado, de la actitud del gobierno que presidía Juan María Bordaberry.
Destacar como en esta masacre, operó ya con mucha claridad, la estrategia de la mentira y el ocultamiento, buscando la impunidad por los crímenes. Resaltar como, sin una sola prueba, sin una sola evidencia testimonial o científica, se insistió en hablar de un enfrentamiento armado y en culpar a los asesinados por su muerte.
Baste solamente, señor Presidente, recordar las valientes denuncias realizadas en este mismo ámbito, por los ya mencionados Jaime Pérez y Rodney Arismendi, que enfrentaron las falsedades del informe presentado ante la Asamblea General por el general Magnani. De tal magnitud, fueron las pruebas y testimonios aportados desmintiendo la existencia de armas en el local o de cualquier tipo de enfrentamiento, que como recordara Arismendi años después, el propio general Magnani le dijo anonadado: “Estoy acongojado. Creo que usted tiene razón”. Pero la mentira siguió siendo defendida, señor presidente, y el general Magnani, por su acto de dignidad, fue obligado a renunciar.
La masacre del seccional 20º fue, señor presidente, un aldabonazo a la conciencia democrática del Uruguay, de su gente, de sus trabajadores. Fue otro anuncio trágico de lo que vendría en nuestro país, de la represión sin límites, amparada en el terrorismo de Estado y en la mentira repetida como si fuera verdad. La combinación terrible del terrorismo de Estado, la mentira, el ocultamiento y la impunidad.
Fue tal el odio de los fascistas y los represores con ese Seccional del PCU y con ese episodio, que en la dictadura ocuparon el modesto local del Paso Molino y lo arrasaron. Destrozaron su puerta y su fachada, en la que destacadísimos artistas plásticos habían hecho un homenaje a los obreros asesinados. Mutilaron el busto de Artigas, que estaba en el interior del local, arrancaron cuadros que eran homenajes de destacados plásticos uruguayos y los incendiaron.
Nunca en estos 40 años, señor presidente, los comunistas hemos dejado de recordar a nuestros compañeros, ni siquiera durante la noche negra del fascismo, siempre hubo flores los 17 de abril, en el local de la 20º o en sus alrededores, desafiando la represión y la muerte.
Es que es parte de nuestra identidad, de nuestra formación como comunistas, si, como revolucionarios, si, pero también y fundamentalmente, de nuestra condición de defensores de la democracia y la libertad, por las que tan alto precio hemos pagado, junto con la izquierda y con todos los demócratas de este país.
Al decir de Rodney Arismendi: “los mártires de la 20º están en la memoria junto a los que combatieron la dictadura de Terra, con Brum y con Grauert y los caídos del Morlán y el Río Negro, con los asesinados bajo el pachecato, como Hugo, como Líber, como Susana, como Recalde y otros, más la cantidad inmensa de mártires del período sangriento de la dictadura empezada en el año 73. Desaparecidos cuyos nombres siguen gritando a la conciencia de la nación. Torturados por decenas de miles, niños arrancados de los brazos de las madres”.
Por que sabemos que la defensa de la libertad y la democracia es una tarea permanente, que exige verdad y justicia, que no puede rendirse ante la impunidad. Exige memoria histórica, exige debate, polémica, pero también, unidad ante las manifestaciones de intolerancia y de barbarie, como la que hace tres días acaba de sufrir el local de la UJC con un atentado incendiario, que muestra, que las fuerzas que provocaron tanto dolor y tanta muerte, aún están vivas en nuestra sociedad.
Defender la democracia y consolidarla es profundizarla. Es resolver los problemas más graves de nuestra gente, es construir una sociedad con oportunidades para todos, en la que todos tengamos más derechos y seamos más libres. Esto no es una enunciación de deseos, es nuestro compromiso, de hoy y de siempre, de jugarnos todo por la libertad y por la justicia, como lo hicieron nuestros 8 compañeros asesinados en la Seccional 20º.
Nuestros 8 compañeros viven en la lucha indoblegable por verdad y justicia, que sigue construyendo verdad y rompiendo olvidos. Viven en cada trabajador que se levanta para ganarse el pan y que entrega horas para organizarse y luchar con sus hermanos de clase por un futuro de libertad. Viven en los gurises, hijos de trabajadores, como ellos, que en la escuela pública y en los liceos, conquistan su mañana. Viven en las mujeres que conquistan derechos. Viven en todas y todos los que no se resignan y buscan un mundo mejor.
Por eso valoramos tanto que el Senado haya votado unánimemente habilitar este homenaje. Porque Luis Alberto Mendiola, Raúl Gancio, Elman Fernández, Justo Sena, Ricardo González, José Abreu, Ruben López y Héctor Cervelli, son mártires comunistas, son mártires frenteamplistas, del Frente Amplo recién nacido, son mártires de la clase obrera, pero también son, señor Presidente, mártires de la democracia y la libertad, por ellas cayeron.
Por eso los queremos recordar, en este ámbito, con el espíritu de unidad, el que expresó monseñor Partelli, concurriendo a un local comunista a orar en sus féretros.
Y permitáseme señor Presidente, recordarlos con una frase de nuestro gran Alfredo Zitarroza, en “La canción quiere”: Sombra de Gancio y de Mora, de Fernández, de Mendiola, no canta sola. Quiere ser flor y se cierra, como un puño, que la cuide, eso me pide”.
20
Abr
12

El Popular / Uruguay

viernes 20 de abril de 2012

6 días, un mes, 40 años: Verdad y justicia. Editorial de El Popular-Uruguay

 
 
 
 
 
El título no es una ecuación algebraica compleja, es simplemente el manejo de la continuidad de la lucha y la vigencia de los principios.
 
Esta semana se conjugaron tres hechos que expresan diferencias temporales pero están intrínsicamente relacionados: el atentado a la Casa de la UJC, la identificación de un compañero desaparecido y enterrado en el Batallón 14º y un nuevo aniversario del asesinato de 8 obreros comunistas en la Seccional 20º del PCU.
 
Estos tres hechos y sus fechas referenciales se relacionan por más de un motivo pero dos fundamentales: expresan las consecuencias de la acción del fascismo, en el pasado y en el presente, y reflejan la continuidad de la lucha por verdad y justicia de todo el pueblo uruguayo.
 
6 días del atentado contra la UJC. En la madrugada del pasado sábado 14 de abril un grupo de hombres atacó con una o más bombas incendiarias la casa de la UJC, ubicada en Batoví casi Lima. Tiraron combustible por debajo de la puerta y luego arrojaron bombas incendiarias buscando quemar todo el local. Es el octavo atentado en pocos meses contra locales comunistas, a los que se suman otros contra locales del FA. El atentado mereció el inmediato repudio de todo el movimiento popular, se pronunciaron el PIT-CNT, la FEUU, el Frente Amplio, sindicatos, partidos y grupos frenteamplistas y de izquierda y se realizó un nutrido y combativo acto el lunes pasado.
La sucesión de atentados, y en particular este contra la UJC, expresan una tendencia realmente preocupante. Persisten en nuestra sociedad sectores nostálgicos de la dictadura, de la represión, que hacen de la intolerancia, el fascismo y uno de sus componentes básicos, el anticomunismo, su seña de identidad.
Les molestan los avances logrados, los espacios de verdad y justicia conquistados.
No es casualidad que este atentado se haya realizado el 14 de abril, a 40 años exactos, del brutal asalto contra un activo de la UJC, el 14 de abril de 1972, cuando bandas fascistas entraron a balazos al local donde más de mil jóvenes comunistas estaban reunidos. Ese asalto fue el preámbulo de la masacre de la Seccional 20º del Paso Molino apenas tres días después.
Pero más allá de las referencias históricas, también tiene anclajes en el presente. Es un atentado contra una organización juvenil, en momentos en que desde la derecha y desde el discurso dominante en los medios de comunicación que le son funcionales, se criminaliza a la juventud, se la estigmatiza. Es la misma derecha que junta firmas para bajar la edad de imputabilidad. Es la misma derecha que en 1972 tenía a Juan María Bordaberry desatando la represión y hoy tiene a Pedro Bordaberry reclamando que se reprima.
La respuesta a este atentado de la derecha más recalcitrante fue la más justa. Cientos de jóvenes en un acto en la calle, con la presencia de los cuatro candidatos a la presidencia del FA, del dirigente del Partido Nacional, Juan Raúl Ferreira, de dirigentes sindicales, estudiantiles y militantes de izquierda y populares. Un mensaje claro de unidad, reafirmación y lucha. Un mensaje de todos los que lucharon y luchan por la democracia y la libertad y su profundización, más allá de ideologías, credos y pertenencias partidarias. Un mensaje radicalmente democrático.
Por si falta ser más claros: no pasarán. Las investigaciones están en marcha y no deben quedar impunes los autores de este hecho.
Un mes del hallazgo en el Batallón 14º. El 16 de marzo el equipo de antropólogos que coordina López Mazz anunció el hallazgo de un segundo cuerpo en el Batallón 14º de Toledo. Estaba a pocos metros de donde fue hallado Julio Castro. La derecha reaccionó con acusaciones inverosímiles. En lugar de reivindicar la verdad siguieron reivindicando la mentira, en eso jugó un papel central el ex presidente Julio María Sanguinetti.
Un mes después el 16 de abril, los exámenes de ADN arrojaron otro rayito de verdad: el cuerpo es el de Ricardo Blanco, militante de AUTE, la CNT y el Partido Comunista Revolucionario. Detenido el 15 de enero de 1978, torturado en los centros clandestinos de “La Casona de Millán” y “La Tablada” y desde entonces desaparecido.
La identificación desnuda aún más la mentira en la que persisten los militares fascistas, las organizaciones de militares retirados y los políticos de derecha que los defienden.
En el Batallón 14º hubo un cementerio clandestino donde se enterraron numerosas víctimas de la represión. Esas víctimas están allí hace más 30 años, siempre estuvieron allí, se habrían evitado 30 años de dolor y sufrimiento, si no hubieran mentido y si no siguieran mintiendo.
La identificación de Ricardo Blanco, como las de Julio Castro, Fernando Miranda y Ubagesner Chávez Sosa, demuestran que hay que seguir investigando, seguir buscando, seguir excavando y que es posible llegar la verdad.
Pero demuestran además, que había que derrotar la impunidad jurídica y que la Justicia debe seguir actuando, con libertad y con decisión, para encontrar más verdad y para llegar a la justicia. Los que defendieron la impunidad y luego defendieron las prescripciones han quedado una vez más desnudos: no había ninguna razón de Estado, solo defendían la mentira y la impunidad.
 
40 años de la masacre de la 20º. Esta semana se cumplieron además 40 años del asesinato de 8 obreros comunistas en la Seccional 20º del PCU en el Paso Molino, un crimen que aún sigue impune. También allí se ensayó la mentira y se habló de enfrentamiento armado. No hubo tal cosa, más de medio millar de militares, policías y paramilitares fascistas, sitiaron y ejecutaron a sangre fría a 8 obreros comunistas desarmados.
Por supuesto que fue un atentado contra el Partido Comunista, contra el Frente Amplio recién nacido, porque los 8 eran militantes frenteamplistas, contra la clase obrera y el movimiento sindical. Pero también fue un atentado contra la democracia toda, contra la libertad.
Por ello el acto del sábado en la Seccional 20º tiene que ser un acto de reafirmación democrática, de unidad democrática, con el mismo espíritu que inspiró al entonces arzobispo de Montevideo, monseñor Partelli, que fue a un local comunista a rezar ante los féretros de ocho comunistas asesinados.
Debe ser y será un acto de todas y todos los uruguayos que defendemos la verdad y la justicia, un acto de dignidad, un acto contra la mentira.
Para eso nuestro compromiso de hace 40 años, de hace un mes, de hace 6 días.



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