Archivos para 30 abril 2015

30
Abr
15

playa girón

A 54 AÑOS DE LA VICTORIA

Playa Girón, un símbolo

escribe: Niko Schvarz, periodista

En diversos países se recordó días pasados el 54º aniversario de la victoria del pueblo cubano sobre la invasión yanki en Playa Girón, que ha pasado a ser un símbolo de la lucha de los pueblos latinoamericanos contra el imperialismo norteamericano. El 18 de abril de 1961, con Fidel Castro a la cabeza, los cubanos libraban una encarnizada batalla contra las fuerzas invasoras organizadas por la CIA en bases de Nicaragua y Guatemala, que, apoyadas por 8 buques de guerra habían desembarcado en la madrugada del 17 en Playa Girón para establecer una cabecera de puente, derribar al gobierno revolucionario e instaurar un régimen títere con Miró Cardona como mascarón de proa.

En 72 horas los cubanos hicieron papilla a los invasores, les tomaron 1.189 prisioneros (que después cambiaron por medicinas) y obligaron al resto a huir. Este acontecimiento fue evocado por el Che Guevara en la conferencia del CIES celebrada en Punta del Este en agosto de ese año, en un discurso memorable que reveló los verdaderos propósitos de la Alianza para el Progreso del presidente John F. Kennedy.

Como antecedentes de la invasión, el 15 de abril seis aviones B-26, camuflados con insignias cubanas, bombardearon los aeropuertos de La Habana (Ciudad Libertad y San Antonio de los Baños) y el Antonio Maceo en la oriental provincia de Santiago. Era la maniobra preparatoria de la invasión. Ésta había sido pergeñada por el general Dwight Eisenhower al final de su segunda presidencia, en enero de 1961, y legada como herencia a Kennedy la víspera de su asunción.

A esa altura sucedió un hecho histórico. El día 16, al despedir a los muertos por los bombardeos del día anterior, Fidel Castro proclamó el carácter socialista de la revolución cubana. Ésta, triunfante el 1º de enero de 1959, cubrió a ritmo acelerado su fase democrática radical, agraria y antiimperialista, y sobre esa base abordó al cabo de dos años la transición a la fase de construcción socialista. Respondió a cada agresión del imperio con un paso más adelante. Se erigió así en el acontecimiento fundamental de la historia americana desde las guerras de independencia de 1810-1830, que emanciparon a las colonias iberoamericanas del dominio de España y Portugal, y abrió el período de la segunda y definitiva independencia a escala continental, que se consolida desde inicios del siglo XXI.

Veamos ahora la secuencia de los hechos previos a la invasión y su relación con la Alianza para el Progreso. El 13 de abril tuvo lugar la presentación en sociedad de dicha Alianza, bautizada como Plan Kennedy. Según sus panegiristas, EEUU iba a derramar el cuerno de la abundancia sobre América Latina. Se prometía el oro y el moro, con el objetivo de mantener el continente sujeto al dominio del dólar y para que los pueblos no siguieran el ejemplo de la revolución cubana. Al otro día, 14 de abril, la Casa Blanca solicitó la convocatoria del Consejo Interamericano Económico y Social (CIES) para considerar la iniciativa. El mismo día el presidente Kennedy se reunió con el general Lemnitzer, el almirante Burke y el jefe de la CIA Allen Dulles para poner a punto la invasión. De inmediato, los B-26 bombardearon los aeropuertos cubanos y tres días después los barcos zarpan de Nicaragua y se produce la invasión mercenaria.

La revista Time, edición internacional Nº 18, escribió entonces: “Fue una debacle para los Estados Unidos. Por medio de las oficinas de la CIA y el Pentágono, los Estados Unidos habían hecho cuanto les fue posible para asegurar el éxito suministrando protección aérea o llegando al envío de los marines. Los invasores habían sido preparados por EEUU, equipados por EEUU y despachados por EEUU. Y el presidente Kennedy conocía anticipadamente el día D y le dio aprobación”. Allí se hundió también la imagen de Kennedy. Y quizá el fracaso de la invasión haya sido causa de su asesinato en Dallas, Texas, el 22 de noviembre de 1963.

En la reunión del CIES en Punta del Este, en agosto de 1961, el Che descalificó la Alianza para el Progreso como “la revolución de las letrinas”, denunció la invasión de Playa Girón y acusó a EEUU en la cara del secretario del Tesoro Douglas Dillon. Las agresiones yankis no se detuvieron, y en octubre de 1962 la crisis de los misiles colocó al planeta al borde de la guerra nuclear, no obstante lo cual se logró salvar la paz mundial y el socialismo en Cuba. Siguieron más de cinco décadas del criminal bloqueo comercial, económico y financiero que aún se mantiene, intentos de asesinato de los principales líderes, maniobras injerencistas de toda laya. En la lucha contra estos atentados, el recuerdo de la victoria de Playa Girón contra la agresión imperialista es una fuente de estímulo y esperanza.

30
Abr
15

1° de mayo en el uruguay

La clase obrera y trabajadores, junto a estudiantes y el pueblo; no fallaron ni fallaran nunca!!
29
Abr
15

el tisa …que es ?

– EL TISA EN LA MIRA DE LA JUSTICIA –

  escribe: Antonio Elías

 

 “Sí el colapso que los condicionamientos provenientes de un poder económico multinacionalizado… no consigue superarse, el espacio de la política socio-económica del Estado quedara acotado en desmedro de derechos primarios de los seres humanos, arrasados por el furor lucrativo y trasgresor de la globalización económica.” (1)

 

En los análisis que hemos realizado hasta el momento sobre el TISA el hincapié fundamental estuvo en las características del acuerdo, los procedimientos utilizados por el gobierno y los impactos económicos. En esta nota se fundamentan las graves implicancias de este acuerdo sobre la democracia y la soberanía nacional desde un punto de vista jurídico.

 

En efecto, el 13 de abril el Ministerio Público, a través del Fiscal  Enrique Viana pidió  el diligenciamiento de una medida preparatoria, previa a deducir eventual demanda en defensa de la Soberanía Nacional y la República contra el Ministerio de Relaciones Exteriores por su participación en las negociaciones del Trade in Services Agreement (TISA). (2)

 

Dice el fiscal que en dicho acuerdo participan una pluralidad de Estados en equívoca conjunción con poderosos intereses económicos y financieros de grandes corporaciones privadas fuera de la potestad de las naciones. La negociación de este acuerdo se realiza  en forma secreta lo que la vuelve en primer lugar, antidemocrática y que consentir la confidencialidad de la negociación de un Acuerdo como el TISA, es reconocer de antemano su antijuridicidad, por aquello que solo se oculta lo que avergüenza o lo que daña a otros.

 

En cuanto al contenido del acuerdo, destaca que las cláusulas de blindaje, de estabilidad, de seguridad jurídica o de congelamiento del Derecho y también las cláusulas de prórroga de jurisdicción entrañaría para la República Oriental del Uruguay múltiples condicionamientos de la voluntad de sus Tres Poderes…significaría permitir el atentado contra la Soberanía Nacional y la República y con más la violación del axioma de igualdad ante la ley.”

 

Destaca el Fiscal en su escrito: que la Soberanía Nacional y la República no consisten en que los servicios de ANCAP, UTE u OSE sigan siendo estatales. Mucho antes que eso, que un Estado-Nación sea tal, soberano y republicano, presupone que ese Estado siempre pueda decidir libremente sobre su destino, sin ataduras o condicionamientos ajenos. Todo lo contrario a ello es que, con el propósito que sea, un Estado anticipadamente entregue las decisiones cruciales de sus Tres Poderes a un poder privado extranjero y anacional. Eso ocurre con Acuerdos como el del TISA”.

 

En la demanda se afirma que el TISA es “una expresión más de neocolonialismo y de deconstrucción de los Estados-Nación. Ante la gravedad de estas circunstancias, y con la finalidad de obtener conocimiento cabal de qué es lo que realmente está haciendo el Poder Ejecutivo el fiscal pidió  se intime al Ministerio de Relaciones Exteriores a que en un plazo de diez días informe detalladamente acerca de las acciones realizadas respecto al TISA con la incorporación de todos los antecedentes administrativos que posea. Esta medida se toma como paso previo a un eventual proceso tendiente a evitar que tales bienes sagrados”, como la soberanía nacional y la democracia, devengan menoscabados en forma antijurídica e irremediable.”

 

La Constitución dispone que la República será siempre libre e independiente de todo poder extranjero, que jamás será patrimonio de personas, que la Soberanía en toda su plenitud existe radicalmente en la Nación, que la Nación adopta para su Gobierno la forma democrática republicana, y que la soberanía será ejercida directamente por el Cuerpo Electoral e indirectamente por los Poderes representativos que establece la Constitución conforme a las reglas expresadas en la misma (arts. 1º a 4º y 82).

 

La seguridad jurídica selectiva que exige este acuerdo: “vulnera la esencia de un Estado republicano y es violatoria del también republicano axioma de igualdad ante la ley (arts. 8º y 9º Const.). Destaca, además, que: “el incumplimiento de las obligaciones a las que se somete el Estado en Acuerdos como el TISA entrañan  compensaciones o indemnizaciones tan elevadas que lo colocan en la insolvencia y por tanto tornan imposible que el Estado se desligue del sojuzgamiento consentido”.

 

Como muy bien señala el Fiscal “El concepto de seguridad es como el de libertad. Cuando se les da en demasía a unos inevitablemente se les quita en demasía a otros. (…) No se está ante una mera distorsión de una suerte de igualdad distributiva. Es la directa vulneración del principio de igualdad ante la ley (art. 8º)”. Dado que Se le otorgan seguridades jurídicas a ciertas Corporaciones Privadas (…) en detrimento de la seguridad del resto de la ciudadanía; todo lo opuesto a una República y a una Democracia.”

 

Al respecto destaca que: “con las cláusulas de congelamiento del Derecho se está consintiendo una obligación negativa, de no hacer, una renuncia o abstención, de no legislar contra los intereses económico-financieros de determinadas Corporaciones Anacionales Privadas. Se abdica de lo irrenunciable, se renuncia a la Soberanía Legislativa.”

 

Por último, se cuestionan las cláusulas de prórroga de jurisdicción que para el caso de conflicto con el Estado en todo lo que versa este acuerdo, se habilita el apartamiento del Juez Nacional y del Derecho Nacional. Dice el Fiscal: “Su previsión significa un subjetivo menosprecio por la imparcialidad de la Justicia nacional. Se engendra una fuga de la Justicia Nacional en privilegio de empresas privadas extranjeras. Con ello, también se engendra una fuga del Derecho Nacional y la adopción de un Derecho Anacional, de corte mercantil y de raíz no democrática, también en favor de empresas privadas extranjeras”.

 

Este pedido del fiscal fue respondido favorablemente el 17 de abril por la jueza Mónica Besio, la cual  intimó al Ministerio de Relaciones Exteriores a que éste brinde un informe sobre los detalles de las negociaciones del gobierno para sumarse al Acuerdo de Comercio de Servicios (Trade in Services Agreement, TISA), quién tendrá diez días para pronunciarse.

Luego de cubierta esta instancia judicial quizás se sabrán cuáles son los compromisos que implicó para el Estado uruguayo el ingreso a las negociaciones del TISA, en particular: a) si no se ha tomado ninguna medida irreversible y el país podrá retirarse inmediatamente de estas negociaciones sin ningún costo; b) sí, por el contrario, existen condicionamientos y disposiciones que inhiben la libre salida de esta negociación.

 

Es posible, también, que el Poder Ejecutivo declare reservada determinada información, lo que ya ha ocurrido en otras oportunidades, aplicando un criterio restrictivo contrario al principio general que es el acceso a toda la información que se encuentre en poder de una entidad pública. Sí este fuera el caso se confirmaría el ocultamiento y el secretismo denunciado. Ningún gobernante debería olvidar que la transparencia es inherente a la democracia e implica el derecho a saber, el derecho a controlar y el derecho a ser sujeto – no simple espectador – en la vida pública.

 

(*)Director del Instituto de Estudios Sindicales Universindo Rodríguez  (INESUR),  miembro de la REDIU.

 

(1)  BIDART CAMPOS, GERMAN J. – LA CONSTITUCIÓN  QUE DURA, Ediar, 2004, págs. 203-204.

(2)  Este artículo se basa en el escrito presentado por el Fiscal Enrique Viana  en el Expediente 2 – 13648/2015.

28
Abr
15

organizaciones sociales y pueblo organizado

La necesaria y urgente revolución democrática

Vicenç Navarro
escribe: Vicenç Navarro

Catedrático de Ciencias Políticas y Sociales en la Universidad Pompeu Fabra, profesor en la Universidad Johns Hopkins de Baltimore

Este artículo analiza la aparición de movimientos sociales y políticos que exigen la democratización de la sociedad, a lo cual se resisten aquellos que, en nombre de la democracia, sostienen unas instituciones que son poco representativas, y que no permiten la participación directa de la ciudadanía en el procesode toma de decisiones en el país.

El movimiento transformador del sistema económico, político y social presente en el mundo occidental más importante que existió en el siglo XX fue el socialismo, tanto en su versión leninista (en los países en vías de desarrollo), como en su versión socialdemócrata (más dominante en los países capitalistas desarrollados). En contra de lo que se anuncia en los mayores medios de comunicación y en los fórums conservadores y neoliberales, la experiencia empírica existente muestra que, a pesar de sus errores, la humanidad entró en el siglo XXI con mayor bienestar del que hubiera tenido si no hubiera existido el socialismo (ver mi artículo “¿Ha fracasado el socialismo?”, Público, 22.09.14). La estrategia socialista tenía como objetivo conseguir la eliminación de la explotación, predominantemente de clase social, por parte de los propietarios y gestores de los principales medios de producción. De ahí que una demanda central de esta estrategia transformadora fuera la nacionalización de tales medios. El agente social eje de este proyecto era el movimiento obrero, y sus instrumentos y partidos políticos. Ni que decir tiene que la aparición de estos partidos en el panorama político despertó una enorme hostilidad, incluyendo la brutal represión por parte de los poderes económicos y financieros y de la clase social que controlaban aquellos medios de producción, y que dominaban o ejercían una enorme influencia sobre los Estados en donde dichos medios estaban ubicados.

Las luchas de los movimientos obreros, aliados con otras fuerzas y movimientos sociales, consiguieron una notable mejora del bienestar de las poblaciones a nivel mundial. Y los datos están ahí para el que quiera verlo. Europa, por ejemplo, no hubiera alcanzado el grado de bienestar que tenía a finales del siglo XX sin que hubiera existido el socialismo en su seno. En realidad, su propio éxito determinó, a partir de los años ochenta, una respuesta –una contrarrevolución del mundo del capital- que se caracterizó por un intento (que ha sido exitoso) de reducción, cuando no eliminación, de los derechos sociales, laborales y políticos que se habían conseguido durante la mayor parte del siglo XX. Esta reducción se realizó a base de imponer, a partir de los años ochenta, las políticas neoliberales, siendo el neoliberalismo el proyecto generado y promovido por el capital.

Estas políticas neoliberales han llevado a una situación de enorme concentración de la riqueza y de las rentas, que ha tenido como consecuencia el deterioro de la democracia como resultado de la enorme influencia sobre el Estado de los beneficiarios de dicha concentración. Nunca antes había existido en el sistema democrático europeo tal grado de influencia política por parte de los poderes financieros y económicos, que prácticamente controlan el Estado y las instancias supranacionales, como las instituciones que gobiernan Europa (el Consejo Europeo, la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Parlamento Europeo).

El porqué de la exigencia de una revolución democrática ahora y no antes

De ahí que haya aparecido ahora, y no antes, la demanda y la exigencia de una democracia real, demanda que tiene como objetivo la participación de la ciudadanía en el gobierno de la sociedad, tanto en las instituciones políticas como en las económicas, financieras y mediáticas. Esta demanda, centrada de momento en la esfera política, de exigir democracia, es una demanda auténticamente revolucionaria, es decir, que se enfrenta directamente con las estructuras de poder, cuestionando su permanencia y existencia. Hoy, exigir que cada ciudadano tenga el mismo poder de decisión y de gobernar el país, a través de formas de participación tanto directa (como referéndums basados en el derecho a decidir) como indirecta (a través de la vía representativa), es una demanda auténticamente revolucionaria. No es ya la nacionalización de los medios de producción, sino la exigencia de que exista una democracia real, lo que crea pánico en los establishments de estos países, como lo muestra muy claramente el caso de España. La Transición, que, como documenté hace ya años (ver Bienestar insuficiente, democracia incompleta. Sobre lo que no se habla en nuestro país, 2002), distó mucho de ser modélica, no significó una ruptura con el Estado dictatorial, sino una modificación (resultado, predominantemente, de la presión del movimiento obrero) para permitir elementos y componentes democráticos en ese Estado, sujetos a enormes limitaciones. Y entre ellas, el funcionamiento de las instituciones representativas dentro de un contexto mediático altamente controlado por grupos financieros y económicos que ejercen una excesiva influencia sobre el Estado. La Transición de la dictadura a la democrática se centró en dar mayor poder de decisión sobre todo a las élites gobernantes de los partidos políticos, los cuales canalizaron la única democracia posible, que era la democracia indirecta o representativa, en la que la ciudadanía escoge (a través de un sistema escasamente proporcional, sesgado hacia las fuerzas conservadoras) unos partidos (con escasísima democracia interna) con aparatos que se reproducen a sí mismos y que se aferran por todos los medios a su sillón y a sus privilegios. Así se crearon las castas, centradas predominantemente, pero no exclusivamente, en los partidos mayoritarios del país. Esta estructura domina no solo la rama legislativa y ejecutiva del Estado, sino todas las ramas y aparatos del Estado. Sus relaciones con el poder financiero y económico son de interdependencia y complicidad, lo que determina una serie de políticas públicas neoliberales que no tienen ningún mandato popular, pues no estaban en sus programas electorales. Una derivada de esta complicidad es la excesiva corrupción.

No es, pues, de extrañar, que apareciera un movimiento de protesta de enorme importancia en el país, el movimiento 15-M, que puso en el centro de su proyecto la denuncia de este sistema que se autodefine como democrático. Sus eslóganes (“Lo llaman democracia y no lo es”; “No nos representan”; “No hay pan para tanto chorizo”) iban directamente al grano y fueron inmensamente populares. Casi de inmediato surgió una gran simpatía hacia este movimiento, de tal manera que hoy la mayoría de la ciudadanía española está de acuerdo con que los gobiernos no la representan. Nunca antes, durante el periodo democrático, el Estado había alcanzado un nivel tan alto de descrédito y de pérdida de legitimidad, pérdida acentuada todavía más en la aplicación de políticas públicas que carecen de mandato popular.

La aparición de movimientos democráticos contestatarios

Es, por lo tanto, lógico y predecible que la aparición de un movimiento político basado en la cultura y la dinámica del 15-M, como lo es Podemos, fuera repentina, y que este movimiento se convirtiera, en poco tiempo, en la opción preferida por grandes sectores de la población, hartos e insatisfechos con la situación actual, transformándose en la tercera fuerza política del país. Ni que decir tiene que la casta política y el establishment financiero (según el banquero Emilio Botín, recientemente fallecido, el mayor peligro para su supervivencia era Podemos y lo que él llamaba el problema catalán), económico y mediático del país se movilizaron enseguida, con una gran agresividad por parte de las derechas españolistas, con la vulgaridad y la estridencia (casi sin precedentes en Europa) que les caracterizan. La derecha española, situada en la ultraderecha en el panorama político europeo, carece de cultura democrática, siendo la heredera de la derecha del régimen anterior. Su grado de corrupción (que ha contaminado a otros partidos) es continuador del existente en el Estado dictatorial. Lo que es lamentable es que la nueva dirección del PSOE haya añadido su voz, refiriéndose a Podemos como “populista”, “demagógico”, “utópico”, etc. (ver mi artículo “¿Qué es populismo?”, Público, 13.11.13).

Esta demanda de democracia aparece también en Catalunya con el movimiento a favor del derecho a decidir (que apoya alrededor de un 80% de la población e incluye, aunque no es lo mismo, el derecho a la secesión, que lo apoya alrededor de un 50%), lo que se convierte en un problema mayor cuando el Estado no permite el ejercicio de tal derecho, pues el Estado teme, con razón, las consecuencias de que este derecho a decidir (democracia participativa y directa) se expandiera al resto de España. El mal llamado problema catalán es el problema español, creado por una transición inmodélica que dio como resultado un Estado escasamente democrático, pobre, poco redistributivo, con escasa conciencia social (el gasto público social por habitante continúa siendo uno de los más bajos de la Unión Europea de los 15) e incapaz de reconocer la plurinacionalidad de España.

El mayor reto de estos nuevos movimientos radicales, exigiendo democracia real, y los nuevos partidos políticos es el de organizarse sin reproducir los defectos de las organizaciones políticas actuales, estableciendo un sistema de participación en el que sea la ciudadanía la que decida directamente (el derecho a decidir, a través de formas de democracia directa, hoy prácticamente inexistentes en España), relacionándolo con la de democracia indirecta, es decir, la democracia donde el ciudadano delega a su representante la toma de decisiones. Una fuerza política debería reproducir en su seno el tipo de sociedad que desea. De ahí el enorme daño de los partidos políticos, al no reflejar en su interior el tipo de sociedad que la ciudadanía desea. Lo que hoy estamos viendo es una oposición a la profesionalización de la política.

La respuesta a la exigencia democrática

Las medidas con las que los partidos actuales intentan responder a esta exigencia de mayor democracia son muy insuficientes. La introducción de primarias en los partidos políticos, de listas abiertas y de otras reformas, son medidas necesarias, pero enormemente insuficientes, pues no tocan otros elementos como la financiación privada de los partidos, fuente constante de la enorme corrupción. Pero algo incluso más preocupante es la falta de atención -en realidad, olvido (cuando no ocultación)- al desarrollo de formas de participación directa o democracia directa. Hoy, el derecho a decidir debería tener un protagonismo a nivel central, autonómico y local. Y de hecho ni se habla de ello. Es vergonzoso, y define a la Marca España, que no se permita que el pueblo catalán sea, ni siquiera, consultado. He vivido durante muchos años de mi exilio en EEUU, y el referéndum vinculante es una práctica común a los niveles estatales (equivalente a las autonomías) y locales en aquel país, incluyendo, por cierto, el derecho a separarse del Estado federal, como ocurre con el Estado de Texas, que tiene el derecho a la secesión si así lo deseara.

La necesidad de expandir la aplicación del proceso democrático

La democracia española no puede ser democracia si no hay plena libertad de expresión, con derecho a ser informados en lugar de ser persuadidos. La falta de diversidad ideológica de los medios, claramente sesgados hacia las posturas conservadoras y liberales, es uno de los mayores problemas democráticos del país. La revolución democrática tiene que intervenir en la falta de pluralidad de los medios, hoy enormemente influenciados por la banca como consecuencia de su endeudamiento. Pero esta democracia debe ser no solo política y mediática, sino también económica y social, dimensiones de la democracia inexistentes en España, y que debe incluir: el sistema de cogestión de las empresas, existente, por ejemplo, en Alemania (una de las causas de su bajo desempleo, al potenciar a nivel de cada empresa la distribución del tiempo del trabajo en lugar del despido); el sistema público de crédito; la eliminación de la especulación financiera; la extensión de los servicios públicos del Estado del Bienestar, con una democratización de sus sistemas de decisión y gestión; la democratización del sistema educativo y de formación; la corrección de las desigualdades, con medidas redistributivas que dificulten el establecimiento de una casta económica y financiera; la eliminación de la discriminación por clase social, género, raza, lugar de origen o edad. Esta democratización debería también afectar a las instituciones que reciben fondos públicos, como la Iglesia y el Ejército; y debería suponer también la democratización de los barrios, con un mayor poder de decisión territorial por parte de las organizaciones sociales y civiles (que deberían poder participar mediante medidas de democracia directa); la utilización masiva de referéndums vinculantes a todos los niveles del Estado, y así un largo etcétera. Esta es la nueva revolución (exigiendo democracia) que caracterizará el siglo XXI en España.

Una última observación. Alcanzar estas medidas exigirá todo tipo de medidas de presión, incluyendo la desobediencia civil. Hoy EEUU no tendría un Presidente negro si no hubiera habido una mujer negra que se opuso a la ley que le obligaba a sentarse en la parte de atrás del autobús. Y los sindicatos no existirían si no hubieran desobedecido las leyes antisindicales. La jornada laboral no se limitaría a 8 horas si los obreros de Chicago no hubieran desobedecido las leyes. En realidad, la desobediencia civil es el motor de la democracia. Frente a ello habrá una enorme represión, no solo política, sino económica. La mayor medida represiva hoy en España es el desempleo y la bajada de los salarios, pues atemorizan a la mayoría de la población, que es la que trabaja.

Pero he vivido suficientes años y en suficientes países para garantizar a la gente joven (de todas las edades) que si la mayoría de la población se moviliza puede alcanzar esta democracia. He vivido en muchísimos países para poder atestiguar que si la población explotada se moviliza (y hoy la población explotada por habérsele privado de la democracia es la mayoría) puede alcanzar lo que desea.

26
Abr
15

Brasil … la corrupción

Brasil, un ejemplo

escribe: Esteban Valenti

Estuve en Brasil y el olfato, la conversación con amigos, taxistas, gente común da una perspectiva diferente, incomparable a la sola lectura de la prensa. En las manifestaciones de protesta contra el gobierno del domingo pasado hubo menor participación que en las anteriores. Eso puede ser de consuelo para algunos.

El otro camino a opinar, a tratar de sacar enseñanzas, es callarse y sufrir solos y no jugarse. Es siempre cómodo y no genera mayores controversias.

La situación en Brasil es grave y muy, muy compleja. No me refiero a la situación económica, sino a la otra, a la política e institucional. Y a ella me voy a referir.

Hablar hoy de la situación política en Brasil es obligatoriamente referirse a la situación judicial y todavía más importante hablar de moral pública.

Comencemos por el poder. Hay un repliegue muy importante de la presidenta Dilma Rousseff. A nivel de la política económica, la conducción le ha sido entregada al nuevo ministro de hacienda Joaquin Levy y de acuerdo a las declaraciones que leí y a su trayectoria, nada garantiza un rumbo progresista, ya no digo de izquierda, es un técnico pero con una particular visión del manejo de la macroeconomía y de su relación con las variantes sociales. Lo que demuestra una vez más que no hay la menor posibilidad de un manejo neutral o técnico de la política económica. Respira política e ideología.

”El ministro de Hacienda de Brasil, Joaquim Levy, criticó a la presidenta Dilma Rousseff diciendo que ella no siempre actúa de la manera más efectiva.  Levy hizo los comentarios durante la semana pasada en un evento privado en San Pablo con ex estudiantes de su alma mater, la Universidad de Chicago, de acuerdo a información difundida por el periódico Folha de S.Paulo, que dio a conocer las declaraciones acompañadas de una pieza de audio.” Y Levy sigue cómodamente en su cargo.

Levy es un banquero, que está a cargo del ajuste económico que está aplicando el gobierno del PT. Una vez más queda en evidencia que los ajustes económicos son en primer lugar políticos y con una fuerte impronta ideológica.

La presidenta designó al vicepresidente Michel Tener del PMDB como ministro de Relaciones Institucionales, quien cumplirá simultáneamente las dos funciones, informaron fuentes oficiales En un comunicado, Rousseff señaló que la Secretaría de Relaciones Institucionales, encargada de la articulación política entre el Ejecutivo y el Congreso, pasará a ”integrar y ser competencia” del vicepresidente Temer.

Una función política clave pasa al aliado principal, al PMDB, un partido que con diferentes gobiernos siempre ha participado del poder y le entrega una función política de fundamental importancia en estas circunstancias.

Esta movida tiene muchas lecturas, pero nadie puede decir que fortalece el espacio de poder político del PT y de la presidenta.

El otro personaje político e institucional clave para entender la actual situación de Brasil es el juez Sergio Moro, el que tiene a su cargo la investigación de diferentes casos de corrupción. No voy a intentar siquiera hacer la lista de las empresas u organismos estatales, bancos o empresas privadas que están involucrados en la investigación. Impresiona, es el corazón económico y empresarial del país.

Tampoco voy a cometer la facilonguería de condenar a todos de igual manera antes de los procesos judiciales, pero no hay ninguna duda que la impresionante baja de popularidad de la presidenta y del PT en su conjunto se debe mucho más a los temas relacionados con la corrupción que a la situación económica del país. Y sobre todo a una sensación que se respira en la calle, entre la gente de que la situación ya no es controlada por la presidenta. Y esto lo dicen tirios y troyanos, incluso representantes del propio Partido de los Trabajadores.

La corrupción en Brasil es estructural, viene del fondo de su historia, comenzó con Pedro I, pasó por diferentes gobiernos, por la dictadura militar, que algunos manifestantes piden que vuelva en sus cárteles y explotó durante este gobierno. Sería fácil decir que en realidad con la estructura político institucional de Brasil, con decenas de partidos móviles y trashumantes es imposible gobernar sin utilizar mecanismos no tan santos. Sería un atajo tentador, pero nada más que un atajo y muy peligroso.

La gente que votó al PT, esperaba cambios, algo diferente, avances profundos también en ese plano. Hay una gran desilusión y la vi en los militantes del PT.

Y la mayor desilusión en algunos intelectuales y referentes sociales del país es sobre la pérdida de identidad de una fuerza de izquierda.

El poder, mucho más en un país con un sistema institucional cribado por actos de corrupción muy antiguos y consuetudinarios, reclamaba un reforzamiento de los mecanismos de control y una batalla ideal, ideológica y cultural muy fuerte por la transparencia, por la honestidad. Y esa batalla estuvo ausente. Ahora la presidenta anuncia una serie de medidas, ex post facto.

No se trata de medir y comparar los niveles de corrupción de los diferentes gobiernos, ese solo ejercicio ya es una derrota muy grave para la izquierda, para el progresismo, no porque nos debemos creer los puros, los cátaros de la política, sino porque las causas populares, de los humildes, de los de abajo siempre tienen la obligación reforzada de la moralidad republicana como una de sus virtudes fundamentales. La pregunta es ¿por qué nos sucedió a nosotros?

El debate en Brasil a veces deriva hacia algunos sectores que quieren llegar a la censura y la caída de la presidenta. Ese extremo no está planteado en este momento. Pero reducir todo a esa terrible consecuencia política e institucional es suicida, hay que observar y analizar la situación con una visión más amplia.

No hay ninguna duda que el gran cambio de la política brasilera es que la justicia pudo investigar esas causas como nunca antes, como no tengo ninguna duda que no van solo contra la corrupción sino que van por el PT y por la presidenta si pueden llevársela puesta, la interrogante es como se llegó a estos niveles.

El tema de la corrupción estuvo planteado con mucha fuerza en la campaña electoral que por un estrecho margen ganó Dilma Rousseff. La investigación judicial extrañamente comienza a partir del gobierno del PT y se frena en los periodos anteriores. No cambia el tema de fondo.

El poder, la política sin el fuerte contrapeso de la ideología, de una moral pública basada en principios que se apoyan en una cultura de ideales, de referencias sociales de pueblo, de servicio al pueblo, a los más humildes es una devorador de partidos, de líderes, de proyectos históricos. Y eso tiene que expresarse en los mecanismos institucionales y legales de  control.

El pregonado y publicitado fin de las ideologías, es dinamita debajo de los partidos políticos y de los gobiernos democráticos, transforma el poder en la única referencia. Pasa en la izquierda y pasa en la derecha.

Los que creían que la sola invocación de la izquierda nos colocaba a salvo de esas tentaciones, de esas desviaciones del poder, han recibido, hemos recibido fuertes bofetadas.

Los temas de la moral pública, de la transparencia en la gestión, de no confundirla con la burocracia y la paralización impotente del ejercicio del poder a todos los niveles, son temas que debemos retomar con mucha fuerza, con mucha inteligencia y profundidad y sobre todo con sensibilidad, con una particular sensibilidad y memoria sobre nuestras fuentes y nuestros orígenes.

Y esa mirada a nivel general pero en particular en América Latina no puede ser solo sobre el futuro, siempre los futuros son generosos y receptivos, los que duelen son los pasados, las autocríticas, el bisturí a fondo en las prácticas y en las ideas que no se proclaman, se esconden pero que están detrás de esas prácticas.

La corrupción es también una ideología.

24
Abr
15

europa … la frágil economía

¿Se está recuperando la economía europea

Vicenç Navarro
escribe: Vicenç Navarro

Catedrático de Ciencias Políticas y Sociales en la Universidad Pompeu Fabra, profesor en la Universidad Johns Hopkins de Baltimore

En esta euforia se olvidan u ocultan varios hechos,. Uno es que el crecimiento económico (que se toma como indicador de recuperación económica) es sumamente limitado. La economía europea está creciendo a una tasa de crecimiento de solo un 1,6% como promedio, habiendo sido una tasa más baja, el 0,9% en el último cuarto del 2014. La economía europea continúa siendo mucho más pobre que lo fue en el año en que se inició la crisis, 2007. Pero el hecho más importante es que este ligerísimo crecimiento no se debe en absoluto a las medidas de austeridad (bajada de salarios y recortes de gasto público), sino a otras causas, todas ellas provisionales, cuyo impacto puede desaparecer, y pronto.

Estas causas son: la bajada del precio del petróleo (más de un 50% desde final del 2014 a Enero de 2015), bajada que ya se está revirtiendo, con el precio subiendo de nuevo. Añádase a ello que la reciente devaluación del euro ha hecho que el precio del petróleo haya subido, al ser un producto importado en la mayoría de países de la Eurozona. La devaluación del euro, conseguida con las medidas del Banco Central Europeo (masivas impresiones de dinero, prestado a intereses bajísimos) ha facilitado las exportaciones, pero encarecido las importaciones, como el petróleo. Es más, la devaluación del euro (un 10% de su valor en lo que va de año), aunque ayuda al crecimiento de las exportaciones de los países de la Eurozona, su impacto estimulante es relativamente menor, pues el sector exportador representa solo un 20% de toda la economía europea, hecho que se olvida frecuentemente. Este bajo porcentaje es la mayor limitación de todas las políticas de recuperación basadas en facilitar y expandir las exportaciones (ver Philippe Legrain, “The Eurozone’s False Recovery”, 09.04.15). Ni que decir tiene que cualquier mejora en cualquier actividad económica es probable que repercuta en un incremento del crecimiento económico. Pero, en el caso del sector exportador, este será limitado.

Y la tercera causa del crecimiento, además de la bajada del precio del petróleo y la devaluación del euro, es la política del Banco Central Europeo que, por fin, ha hecho lo que tenía que haber hecho ya hace casi siete años. Es decir, ha hecho lo que un Banco Central tendría que haber hecho en un período de crisis tan profundo como ha habido en la Eurozona durante casi siete años. El BCE ha impreso dinero y comprado deuda privada y deuda pública, ayudando a proteger a los Estados de la Eurozona, disminuyendo sus intereses. Pero esta política monetaria –que ha sido la causa mayor de la recuperación, como algunos habíamos vaticinado hacía tiempo– es todavía dramáticamente insuficiente, pues el punto clave para la recuperación económica es el estímulo económico que exige un cambio de 180º en las políticas de austeridad (que hoy continúan siendo las mayores causas del nulo o escaso crecimiento) y que consisten en bajar salarios y recortar gasto público.

Lo que se necesita es un aumento de gasto público en infraestructuras que creen buen empleo, y subir los salarios, todo ello con el objetivo de estimular la demanda doméstica, el punto clave para salir de la crisis. Sin que ello ocurra, no habrá una recuperación estable y duradera. Continuar con estas políticas de austericidio –bajada de salarios y reducción del déficit a base de recortes y más recortes– es condenar a los países de la Eurozona a la continuación de una situación de elevado desempleo, precariedad y bajos salarios, que es lo que los gobiernos españoles han conseguido desde 2007.

Muestra hasta qué punto los establishments –las estructuras de poder- europeos han llegado en su dogma neoliberal a ignorar que el objetivo principal de cualquier intervención pública debería ser la mejora del bienestar y calidad de vida de las poblaciones, que España se presente hoy (como lo ha hecho la canciller Angela Merkel) como el modelo ejemplar que otros países deberían emular. España es hoy uno de los países de la UE-15 con la tasa de desempleo más alta de la UE-15 (junto con Grecia), con mayor nivel de precariedad, con menor protección social, con mayor pobreza infantil, mayor pobreza adulta y mayor pobreza entre los ancianos, mayor número de desempleados sin ninguna cobertura de seguro de desempleo, con mayor número de trabajos mal pagados e interinos, con salarios más bajos, con menor tasa de ocupación, con menor gasto público social en sanidad, en educación, en servicios sociales, en escuelas de infancia, en servicios domiciliarios, en transferencias públicas de ayudas a la familia. Y a todo ello, la estructura de poder financiero, económico, político y mediático, lo consideran ¡modélico!. Y luego se extrañan que la Europa que están construyendo esté creando una enorme insatisfacción y rechazo.

16
Abr
15

las declaraciones de nin novoa y una burguesía domesticada por los eeuu

 El país panqueque

escribe: Mario De Souza

 

¡Cómo el Uruguay no hay!
Mientras que la oposición Venezolana se aprestaba, con la bendición yanqui, a seducir pilotos y robar aviones para bombardear Caracas, en un golpe cívico militar que no tardaría en solicitar la intervención militar extranjera en el país, provocando , como lo hizo la aviación argentina en 1955, cuando sus sublevados aviadores bombardearon , un medio día del 16 de junio, la plaza de Mayo , la casa de gobierno, la residencia del Presidente Perón, y otros blancos, asesinando a cientos de civiles, incluidos vehículos escolares… todo ello con el respaldo diplomático de la embajada norteamericana en Argentina, y el silencio cómplice y criminal del gobierno uruguayo de turno, que brindó asilo político a los traidores militares sublevados…. Uruguay, en los años de la década peronista, 1945-1955, se destacó por la cipayesca actitud de la diplomacia del canciller Larreta. Parece que, luego de nuestro interregno americanista, con el digno canciller Almagro, el “país panqueque”, pone un canciller larretista al frente, comienza a renegar de la solidaridad americana. No es posible que Uruguay llame” oposición democrática” a bandas armadas y financiadas por la embajada norteamericana, a la intromisión descarada de los diplomáticos norteamericanos en Venezuela como en Argentina, “acaudillando” a las fuerzas que perdieron las elecciones , que no han podido, pese a su hegemonía mediática convencer a los pueblos de sus políticas, ya probadas, por otra parte en décadas de infame y miserable entrega. Lo menos que puede esperarse de un gobierno nacional que presumió de americanista, es el desconocer la legitimidad del gobierno de la mayoría de defenderse del terrorismo mercenario que, financiado desde fuera, pretende instalar la zozobra en el seno de los pueblos americanos. El desconocer la intromisión norteamericana en los asuntos de Argentina y de Venezuela, los sabotajes a Petrobrás en Brasil, las campañas mediáticas de las grandes cadenas, CNN, OGlobo, Clarin, Caracol, etc, en contra de los gobiernos populares, con campañas infamantes a los gobernantes elegidos por los pueblos, incitando al odio de casta, sustento de todos los genocidios ya sufridos por estos pueblos. Medios que no se resignan a que, pese a ellos, lograron el apoyo popular a sus gestiones, es un insulto a la inteligencia de los frentistas. La defensa de los derechos humanos no tuvo ni tendrá la necesidad del aval de Norteamérica, pues cuando estos derechos fueron conculcados criminalmente, lo fueron por agentes al servicio del Departamento de Estado. Todos los crímenes sufridos por los pueblos americanos a manos de los 70.000 merecenarios salidos de la “escuela de las américas” durante medio siglo, las invasiones a Nicaragua, Panamà la guerra sucia en Colombia, los 3000 desaparecidos en el Río de La Plata, etc. Inhabilitan a cualquier gobierno norteamericano a hablar de “derechos humanos “ en América, sin mirarse a sí mismos, a como tratan a sus propias minorías raciales, a sus pobres y a sus prisioneros. Por lo expuesto no podemos dejar de indignarnos ante las expresiones claudicantes del canciller Nin Novoa, al cual, aunque inconsciente, el solo el respaldo del cipayaje rosado debería llenar de vergüenza.No lo pusimos ahí para que se nos mire en ese espejo. Así pues, a la ofensiva continental desplegada por Tío Sam sobre el continente, con el bálsamo de una apertura con la Cuba de Fidel, se concentran en descalabrar a los gobiernos de Venezuela, Brasil y Argentina. Al Uruguay se lo ve como un panqueque, que puede darse vuelta en el aire, poniendo a la vista la cara que necesita el que sostiene el sartén por el mango.




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