Archivos para 30 noviembre 2011

30
Nov
11

la crisis europea; girar a la izquierda o chocar

Para salir, gire a la izquierda

Navarro-Torres-Garzón

Sobre el libro Hay alternativas del cual es autor el profesor Navarro junto con Juan Torres y Alberto Garzón.

La crisis ha parido un idioma. Una burbuja de léxico. Invierte en ansiedad a base de palabras que suenan a tictac para convencer de que sólo hay un camino y de que hay que recorrerlo a toda prisa. Riesgo, riesgo sistémico, prima de riesgo, objetivo, reforma, irrenunciable, contagio… Todos los que mandan se muestran de acuerdo en una única vía para salir de ese estrés. En España, en la zona del euro, desde Europa, el FMI… se reza a un camino de tijera, austeridad, rebaja salarial para ganar competitividad y reducción de servicios e inversiones públicas, para que los países dejen esa manía de deber dinero. Y lo dice la banca, que se dedicaba a prestar y ahora salva lo prestado con impuestos a los que llama rescates (de países). Los gobiernos ofrecen lo que haga falta para alcanzar un nirvana prometido de estabilidad en el que, gracias a sueldos cada vez más bajos, todos los países venderán sus productos baratos a otros países (no se sabe a cuáles) y el crédito volverá. Una importante corriente de pensamiento considera que Hay alternativas. Lo asegura desde la portada el libro de los economistas Vicenç Navarro, Juan Torres y Alberto Garzón. Lo repite en su subtítulo: “Propuestas para crear empleo y bienestar social en España”, un cruce que la política actual acusa de incompatible. Y lo argumenta un chorro de ideas trenzadas con cifras que niegan uno a uno los soportes que sostienen la corriente de pensamiento dominante. No hay un exceso de gasto público en España, hay una falta de ingreso que se puede solucionar. La reducción de salarios no mejora la competitividad, merma el consumo y, por tanto, la demanda interna y debilita a la clase trabajadora, que se ve forzada a endeudarse. Si el número de empleados públicos fuese similar al sueco (25% de la población frente al 9% de España), habría mejores servicios sociales y se crearían cinco millones de empleos. Pero, para eso, hace falta una estructura fiscal como la sueca, que permitiría recaudar 200.000 millones de euros más al año. Hay alternativas propone salarios más altos, más inversión pública y una potente lucha contra el fraude para salvar al país de un presente con la riqueza cada vez más concentrada. Donde el equivalente en recursos al 80,5% del PIB está controlado por 1.400 personas. El único país de la OCDE en el que no ha habido crecimiento real de salarios entre 1995 y 2005. Donde, por ejemplo, “los mayores perceptores de ayudas agrarias de la Unión Europea siguen siendo la familia Mora Figueroa Domecq, la Duquesa de Alba, el Duque del Infantado o la Compañía de Jesús”. “Cambiar es difícil, pero continuar por el mismo camino es sencillamente suicida”, dice el libro. ¿A quién? ¿Para quién está escrito? “Para gente que no está de acuerdo conmigo”, explica a Público Juan Torres, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla. “Sin embargo, la gente tiende a leer para confirmar sus posiciones e ideas, no para contrastarlas, así que imagino que van a leerlo más quienes piensan como nosotros. Esto también es útil. En esta época, es muy importante tener argumentos y no sólo principios o creencias”. Vicenç Navarro, politólogo y economista, catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona y columnista de Público, espera que “todas las personas que están indignadas con lo que está ocurriendo” se den cuenta “de que no tienen que aceptar el argumentode que no hay otras opciones”. Detrás del teórico mapa con el camino único no hay otra cosa que “lucha de clases”, dice el filósofo Noam Chomsky en el prólogo del libro, donde recuerda las palabras que pronunció en 1978 Douglas Fraser, presidente del poderoso sindicato estadounidense UAW: “Condeno a los dirigentes de la comunidad empresarial por haber escogido la guerra de clases unilateral, en contra de la clase trabajadora (…) e incluso de los sectores de las clases medias”. ¿Hay oídos para estos argumentos? La calle dice que sí, pero las urnas parecen girar a la derecha en los países que más sufren (Portugal, ¿España?, ¿Grecia?). Las urnas engañan, vienen a decir los autores del libro. “El hecho de que las derechas puedan ganar no es porque la población se mueva a la derecha. Por regla general, el porcentaje de gente que vota a la derecha es minoritario. El problema que tienen las izquierdas es de abstención”, comenta Navarro. “La evidencia de que las políticas neoliberales que se han estado desarrollando, tanto a nivel central como en las comunidades autónomas, son muy impopulares es abrumadora”, añade. Y el hecho “de que se estén aprobando por las Cortes está contribuyendo a su enorme descrédito”, una distancia entre gobernantes y gobernados “excesiva” que tiene un importante “coste político” del que los dirigentes “no son plenamente conscientes”. Para Torres, ese coste ha provocado que José Luis Rodríguez Zapatero “haya liquidado al Partido Socialista”, optando por las medidas de ajuste y las reformas emprendidas. “Nunca hubo un secretario general con tanto poder personal y nunca las bases significaron menos”, comenta el autor. “Pero el poder personal, que sirve para controlar los aparatos de partido, es puro humo cuando se trata de hacer frente a los retos económicos y a los verdaderos poderes económicos, financieros y mediáticos”. Al perder el contrapoder de su partido y de la calle, “Zapatero no le ha durado ni medio asalto a los que tienen poder por sí mismos. Lo malo es que no lo va a pagar sólo él”. La crisis tiene culpables. “El Banco de España ha sido el mayor responsable de que no se regulara el sistema financiero para evitar la crisis de crédito que existe hoy. Ha sido más un lobby de la banca que un banco central”, comenta Navarro. “Podía haber evitado la burbuja de crédito, la mala gestión de la banca y las cajas, la deriva hacia el modelo especulativo-inmobiliario”, añade Torres, a quien le parece “increíble que nadie pida responsabilidades”. Ha habido grandes errores. “España no entró en el euro. Se entregó al euro”, comenta Torres. “Un euro mal diseñado que sólo interesaba a las grandes corporaciones” sin escuchar “a muchos economistas que dijimos que sería inevitable que surgieran problemas y que íbamos a pagar más caro las economías más débiles. Ya no disponemos, no ya de margen de maniobra, ni siquiera de activos. El euro nos ha desnacionalizado económicamente”. Para Navarro, “a no ser que se hagan cambios sustanciales en las funciones del Banco Central Europeo (BCE) o el gobierno de la eurozona, el deterioro del bienestar social exigirá salir de la moneda única”.

29
Nov
11

la soledad y la solidaridad en el uruguay

Mal compañero de viaje, la soledad

Gonzalo Perera  científico, analista

 

 

  • Cada tanto los medios de comunicación difunden alguna nota de las llamadas “de color”. Es decir, no se trata de un evento, político o social mayor, no se trata de nada que vaya a ocupar los titulares de las cadenas informativas, sino que son hechos curiosos, pintorescos, risueños, dolorosos o simplemente llamativos, que a menudo involucran seres hasta ese entonces anónimos y prontamente olvidados. Es un buen ejercicio de análisis prestar atención a esas notas “de color”. Dicen muchísimo de la sociedad que retratan y del pincel que las diseña.

Una semana atrás, varios medios franceses dedicaban algún espacio a un hecho morboso y aparentemente curioso: se descubrió a una persona que llevaba más de un año muerta en su apartamento. Los vecinos decían que les había sorprendido no verlo entrar ni salir por mucho tiempo y no ver ningún nuevo ocupante en su lugar. Tardaron un año en que la sorpresa se tradujera en llamado a las autoridades, dando lugar al macabro hallazgo.

Si usted piensa que esto es increíble, permítame contradecirlo. Yo viví en Francia, en particular tres años en París. París es tan deliciosa para conocerla de paseo, como dura para vivirla. Las relaciones sociales no se entablan así nomás, todos estiman en algo más de un año el tiempo que lleva hacerse de un grupo de amigos, de vínculos sociales. Que luego, cuando uno es extranjero, se transforman en casi una segunda familia y que son afectos de enorme intensidad. Pero cuesta mucho llegar a tener con quien compartir algo más que una conversación trivial o encuentro fugaz u ocasional. Pues bien, una noche de vacaciones invernales, en una situación de comodidad material, confort, con trabajo estable, se me dio por preguntarme qué pasaría si yo sufría un accidente dentro de mi apartamento. La respuesta me provocó un escalofrío: sería necesario que se acabaran las vacaciones, que yo faltara una buena cantidad de días en el trabajo como para que alguien comenzara a percatarse de mi ausencia. Y de allí a que alguien abriera mi puerta, vaya uno a saber.

Agradezco haber vivido aquel escalofrío y no haberlo olvidado. Porque empecé a entender los casi tres millones de personas que viven en París y sus alrededores en la más absoluta soledad. Empecé a entender la hiperabundancia de hot lines, servicios eróticos por Internet o incluso de mero acompañamiento, que hasta ese entonces me parecía una oferta exagerada. Empecé a entender el amor desmesurado de tantos parisinos por sus mascotas, a las que a veces llevan a comer con ellos a un restorán. Me di cuenta que la soledad carcome y abruma y que ante ella, la necesidad de dar y recibir afecto, escucha, contención, puede adquirir mil formas. Y quién cuernos soy yo para andar juzgando al respecto.

La soledad es un fenómeno muy característico de la sociedad contemporánea y particularmente de las grandes ciudades. Obviamente, gente sola hubo siempre. Pero nunca tanta como en estos tiempos. Y hay soledades necesarias: la soledad creativa del artista o del investigador, la del religioso que ora y examina su conciencia. Pero esas son soledades voluntarias y episódicas. Yo me refiero a la soledad como estado permanente o preponderante e indeseado.

Sin duda alguna, la soledad es mil veces más lacerante si va acompañada de pobreza, de marginación. Pero el ejemplo parisino que disparó estas reflexiones muestra que la soledad también lacera cuando no hay pobreza. De los tres millones de solitarios de la vieja Lutecia, la inmensa mayoría son de clase media que, como me pasó a mí una vez, mil y una noches, en medio de condiciones de vida muy razonables y a menudo envidiables, se preguntan quién toma nota de su existencia y la respuesta es un abrumador “nadie”.

En Uruguay hay mucha gente sola, muy sola. Sobre todo en el área metropolitana, ya que los vínculos en el interior del país siguen siendo un poco más abiertos y cercanos. Muchos de ellos son pobres, otros son de avanzada edad y han quedado sin familia y otros son gentes sin particularidad alguna, que más allá de alguna charla intrascendente en el laburo, no tienen con quién compartir lo que realmente les importa, los alegra o les duele.

La soledad es un serio problema social. Porque en sí misma, muchas noches o interminables tardes, duele como puñal clavado en el pecho. Porque está altamente asociada a fenómenos como el suicidio, o la adicción a narcóticos o alcohol (como evasión de la realidad), al descaecimiento de condiciones de vida, higiene y salubridad.

Por eso son vitales las políticas del Estado que tienden a la construcción de vínculos sociales. Tomemos un ejemplo: los Centros MEC ¿Cuánta prensa tienen? Pero desplegados en todo el país, organizando actividades de diverso tenor, abiertas a todos y para las más diversas edades y gustos, son un llamador a reunirse y conocerse. ¿Cuántas soledades se han visto al menos atenuadas gracias a la decisión de ir a hacer un curso o taller a un centro MEC? ¿Cuánto vale eso?

El gran Gastón Ciarlo, “Dino”, con su voz inconfundible, cantaba “Mal compañero de viaje la soledad”. Además de apreciar las buenas políticas de inclusión como las mencionadas, sin dejarnos atrapar por el morbo fascistizante de la crónica roja, usted y yo, querido lector, también podemos hacer mucho desde nuestro lugarcito. Mirando a las caras. Viendo a quienes siempre pasamos por al lado sin siquiera pensar. Y para empezar, una sonrisa o un saludo. Eso, si la otra persona se siente sola, le cambia el día y quizás, el devenir de su vida. Porque con ese simple gesto usted le habrá dicho que en el viaje de la vida, no está condenado a soportar el mal compañero de viaje, sino que, a lo mejor y con el tiempo, usted, yo, u otra persona, pueda sentarse a su lado.

28
Nov
11

europa en manos de los banqueros

Europa: Democracia a lo Goldman Sachs.

La ascensión de Mario Monti al cargo de primer ministro italiano es notable por razones más de lo que es posible contar. Al reemplazar el escandaloso Silvio Berlusconi, Italia ha desalojado al indesalojable. Mediante la imposición de reglas impuestas por tecnócratas no elegidos, que suspendieron las reglas normales de la democracia, y tal vez la democracia misma. Y al poner un alto asesor de Goldman Sachs a cargo de una nación occidental, ha llevado a nuevas alturas el poder político de un banco de inversión, alturas que usted podría haber pensado que eran políticamente imposibles.

Esto es lo más notable de todo: un gran paso adelante, o tal vez la culminación exitosa de los proyectos de Goldman Sachs.

No es sólo Mario Monti. El Banco Central Europeo, otro jugador decisivo en el drama de la deuda soberana, se encuentra bajo la gestión de un ex-Goldman, y ex-alumnos del banco de inversión tienen influencia en los pasillos del poder en casi todas las naciones europeas, como lo han hecho en los EE.UU. durante la crisis financiera. Hasta el miércoles, la división europea del Fondo Monetario Internacional era ejecutada también por un hombre de Goldman, Antonio Borges, quien acaba de renunciar por motivos personales.

Incluso antes de la conmoción en Italia, no había ninguna señal de Goldman Sachs viviendo como dice su apodo de “El calamar vampiro”, y ahora que sus tentáculos llegan a la cima de la zona euro, voces escépticas están planteando preguntas sobre su influencia. Las decisiones políticas tomadas en las próximas semanas determinarán si la eurozona puede pagar sus deudas – y los intereses de Goldman están íntimamente ligados a la respuesta a esa pregunta.

Simon Johnson, ex-economista del Fondo Monetario Internacional, en su libro “13 Banqueros”, argumentó que Goldman Sachs y otros grandes bancos se habían acercado tanto al gobierno norteamericano en el período previo a la crisis financiera que los EE.UU. fueron en realidad una oligarquía. Al menos los políticos europeos no son “comprados y pagados” por las empresas, como en los EE.UU., dice. “En lugar de eso, lo que tenemos en Europa es una visión del mundo compartida entre la elite política y los banqueros, un conjunto de metas compartidas y el refuerzo mutuo de las ilusiones.”

Este es el proyecto de Goldman Sachs. En pocas palabras, se trata de apretar en fuerte abrazo a los gobiernos cercanos. Cada negocio quiere promover sus intereses buscando eliminar las regulaciones que puedan obstaculizarle y los políticos que les puedan dar una rebaja de impuestos, pero esto no es un mero esfuerzo de cabildeo. Goldman está ahí para proporcionar asesoramiento a los gobiernos y financiación, para insertar a su gente en el servicio público y para proporcionar trabajos lucrativos a quienes salen del gobierno. El proyecto es crear un profundo intercambio de personas, ideas y dinero de tal manera que sea imposible notar la diferencia entre el interés público y el interés de Goldman Sachs.

Mario Monti es uno de los economistas más eminentes de Italia, y pasó la mayor parte de su carrera en el mundo académico y los think tank, pero fue cuando Berlusconi le nombró a la Comisión Europea en 1995 que Goldman Sachs comenzó a interesarse por él. Primero como comisionado para el mercado interior, y sobre todo como comisionado para la competencia, en su trabajo tomaba las decisiones que facilitaban las ofertas públicas de adquisición o fusión para las que los banqueros de Goldman proporcionaban los fondos. Mario Monti también presidió más tarde el comité del Tesoro italiano en el sistema bancario y financiero, que establece las políticas financieras del país.

Con estas conexiones, era natural que Goldman le invitara a unirse a su junta de asesores internacionales. El banco con dos docenas de efectivos asesores internacionales actúa como un grupo de presión informal para favorecer sus intereses con los políticos que regulan su trabajo. Tienen otros consejeros como Otmar Issing, que, como miembro del consejo del Bundesbank alemán y el Banco Central Europeo, fue uno de los arquitectos del euro.

Quizás el más prominente ex-político en el interior del banco es Peter Sutherland, el fiscal general de Irlanda en la década de 1980 y otro ex comisionado de Competencia de la UE. Él es ahora el presidente ejecutivo de la sede en Reino Unido de uno de los brazos de Goldman Sachs International, y hasta su colapso y la nacionalización fue también un director no ejecutivo de Royal Bank of Scotland. Ha sido una voz prominente de Irlanda en su plan de rescate de la UE, argumentando que los términos de los préstamos de emergencia deberían reducirse, a fin de no agravar los problemas financieros del país. La UE acordó reducir la tasa de interés de Irlanda este verano.

Recoger buenas conexiones políticas en su ingreso al gobierno es sólo la mitad del proyecto, el envío de alumnos de Goldman para el gobierno es la otra mitad. Al igual que Mario Monti, Mario Draghi, quien asumió como presidente del BCE el 1 de noviembre, ha estado dentro y fuera del gobierno y de dentro y fuera de Goldman. Él era un miembro del Banco Mundial y el director general del Tesoro italiano antes de pasar tres años como director gerente de Goldman Sachs International entre 2002 y 2005 – sólo para volver al gobierno como presidente del banco central italiano.

Mario Draghi se ha visto afectado por la controversia sobre los trucos de contabilidad llevada a cabo por Italia y otras naciones en la periferia de la zona euro, ya que trató de meterse en la moneda única hace una década. Mediante el uso de derivados complejos, Italia y Grecia fueron capaces de bajar de peso el tamaño aparente de su deuda pública, la que el mandato del euro exige que no debe ser superior al 60 por ciento del tamaño de la economía. Y el cerebro detrás de varios de esos derivados fueron los hombres y mujeres de Goldman Sachs.

Los comerciantes del banco crearon una serie de operaciones financieras que permitieron a Grecia recaudar dinero fresco para reducir su déficit presupuestario de inmediato, a cambio de pagos en el tiempo. En un acuerdo, Goldman canalizó mil millones de dólares de financiamiento para el gobierno griego en 2002 en una operación llamada un intercambio de moneda. En el otro lado de la oferta, trabajando en el Banco Nacional de Grecia, estaba Petros Christodoulou, quien comenzó su carrera en Goldman, y que fue promovido ahora al frente de la oficina de gestión de la deuda del gobierno griego. Lucas Papademos, hoy instalado como primer ministro en el gobierno de unidad de Grecia, era un tecnócrata en esos años a cargo del Banco Central de Grecia.

Goldman dice que la reducción de la deuda alcanzada por los derivados era insignificante en relación con las normas del euro, pero expresó arrepentimiento sobre los acuerdos. Gerald Corrigan, un socio de Goldman, que llegó al banco después de una carrera en la Reserva Federal de Nueva York, dijo en una audiencia parlamentaria del Reino Unido el año pasado: “Está claro, visto en perspectiva, que las normas de transparencia podrían y deberían haber sido mucho más altas”.

Cuando el tema se planteó en las audiencias de confirmación en el Parlamento Europeo por su trabajo en el BCE, Mario Draghi dijo que no estaba involucrado en las ofertas o permutas en el Tesoro o en Goldman.

Ha sido imposible mantener la línea en Grecia, que bajo las últimas propuestas de la UE efectivamente va a pagar su deuda al pedir a los acreedores aceptar un recorte “voluntario” del 50 por ciento de sus bonos, pero el consenso actual en la zona euro es que los acreedores de las grandes naciones como Italia y España deben cobrar la totalidad de la deuda. Estos acreedores, por supuesto, son los grandes bancos del continente, y es que su salud es la principal preocupación de los políticos. La combinación de medidas de austeridad impuestas por los nuevos gobiernos tecnocráticos en Atenas y Roma y los líderes de otros países de la eurozona, como Irlanda, y los fondos de rescate del FMI y el alemán en gran parte apoyado por Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, todo esto puede ser rastreado en el mencionado consenso.

“Mis ex compañeros en el FMI están corriendo tratando de justificar los rescates de € 4trn a 1.5trn-, pero ¿qué significa eso?”, dice Simon Johnson. “Esto significa el 100 por ciento del rescate de los acreedores. Se trata de otro rescate bancario, al igual que en el año 2008. El mecanismo es diferente, ya que esto está sucediendo a nivel soberano, no al nivel de los bancos, pero la lógica es la misma.”

Tan cierto es que la elite financiera de los bancos serán rescatados, que algunos están poniendo apuestas -en empresas de apuestas- sólo en ese resultado. Jon Corzine, ex presidente ejecutivo de Goldman Sachs, regresó a Wall Street el año pasado después de casi una década en la política y tomó el control de una empresa histórica llamada MF Global. Colocó una apuesta de 6 mil millones de dólares con el dinero de la empresa a que los bonos del gobierno italiano caerían en impago.

Cuando la apuesta se reveló el mes pasado, los clientes y socios comerciales decidieron que era demasiado arriesgado para hacer negocios con MF Global y la empresa se derrumbó en pocos días. Fue una de las diez mayores bancarrotas en la historia de Estados Unidos.

El grave peligro es que si Italia deja de pagar sus deudas, los bancos acreedores podrían ser declarados en quiebra. Goldman Sachs, que ha tomado más de dos billones de dólares de seguros, incluyendo una cantidad no revelada en la deuda de los países de la eurozona, no escaparía ileso, especialmente si algunos de los dos billones de seguros que ha comprado resulta ser de un banco que se ha ido a pique. Ningún banco -y especialmente “el calamar vampiro”- puede desenredar los tentáculos de los tentáculos de sus compañeros. Esta es la razón de los rescates y de la exigencia de austeridad, cada vez son más Goldman, no menos. La alternativa a esta situación sería una segunda crisis financiera, el segundo colapso económico.

¿Compartir ilusiones, tal vez? ¿Quién se atrevería a probarlo?

27
Nov
11

los 5 héroes cubanos

Héroes condenados

 Frei Betto

 
Los últimos soldados de la guerra fría“, libro de Fernando Morais, editado por la Compañía de las Letras (2011), habría suscitado la envidia de Iam Fleming, autor de 007, si no hubiera muerto en 1964, sobre todo al comprobar que, una vez más, la realidad supera a la ficción. Supongamos que en la esquina de su calle haya un bar donde se reúnen sospechosos de asaltar las casas del barrio. Como medida preventiva, usted intenta infiltrar un detective entre ellos, a fin de proteger a su familia. La policía, en connivencia con los maleantes, identifica al detective. Y en lugar de apresar a los maleantes, encarcela al infiltrado.

Eso fue lo que sucedió con los cinco cubanos que, monitoreados por los servicios de inteligencia de Cuba, se infiltraron en los grupos anticastristas de la Florida, responsables de 681 atentados terroristas contra Cuba, que causaron 3.478 personas asesinadas, además de daños irreparables a otras 2.099.

Desde setiembre de 1998 se encuentran presos en los EE.UU. los cubanos Antonio Guerrero, Fernando González, Gerardo Hernández, Ramón Labañino; y el quinto, René González, condenado a quince años, obtuvo la libertad condicional el día 7 de octubre pasado, pero que por tener doble nacionalidad (norteamericana y cubana) no puede abandonar el país.

Los otros cumplen penas pesadas: Hernández recibió condena de doble cadena perpetua y quince años de reclusión… Necesitaría tres vidas para cumplir tan absurda sentencia. Labañino está condenado a cadena perpetua, más otros 18 años. Guerrero a cadena perpetua, más 10 años. Y Fernando a 19 años.

Los cinco constituían la Red Avispa, que proporcionaba a La Habana informes sobre los terroristas que, por avión o disfrazados de turistas, planificaban atentados contra Cuba, contrabandeaban armas y detonaron explosivos en hoteles de La Habana, causando heridos y muertos. Bush y Obama debieran de agradecer al gobierno cubano por identificar a los terroristas que, impunes, usan el territorio estadounidense para atacar la isla socialista del Caribe. Pero sucede exactamente lo contrario, como revela el libro bien documentado de Fernando Morais. El FBI capturó a los agentes cubanos y continúa haciendo la vista gorda sobre los terroristas que promueven incursiones aéreas clandestinas sobre Cuba y entrenamientos armados en los alrededores de Miami.

En 15 capítulos el libro de Morais relata cómo la seguridad cubana prepara a sus agentes; la saga del mercenario salvadoreño que, a sueldo de Miami, puso cinco bombas en hoteles y restaurantes de La Habana; el papel de Gabriel García Márquez, cual paloma mensajera, en el intercambio de correspondencia entre Fidel y Bill Clinton; la visita sigilosa de agentes del FBI a La Habana, y el volumen de pruebas contra la Miami cubana que le fueron ofrecidas por orden de Fidel.

Los últimos soldados de la guerra fría” es fruto de exhaustivas investigaciones y entrevistas realizadas por el autor en Cuba, EE.UU. y Brasil. Escrito en un estilo ágil, desprovisto de adjetivaciones y consideraciones ideológicas, el libro comprueba por qué Cuba resiste desde hace más de 50 años como único país socialista de Occidente; la Revolución y sus conquistas sociales inyectan en el pueblo un sentido de soberanía que lo induce a preservarlas como gesto de amor.

En un país capitalista, a quien, gracias a la lotería biológica, nació en una familia y una clase social inmunes a la miseria y a la pobreza, le es difícil de entender por qué los cubanos no se rebelan contra las autoridades que los gobiernan. Pero cuando se vive en un país bloqueado desde hace medio siglo por la mayor potencia militar, económica e ideológica de la historia, de la cual distan apenas 140 km, es motivo de orgullo resistir por tanto tiempo e incluso merecer elogios del papa Juan pablo II en su visita del año 1998.

En más de 100 países -inclusive en el Brasil- hay médicos y maestros cubanos en servicios solidarios en lugares remotos. El número de desertores es ínfimo, considerada la cantidad de profesionales que, terminado el plazo de su trabajo, regresan a Cuba. Y la Revolución, como sucede ahora con el gobierno de Raúl Castro, se ha actualizado para no perecer.

Tal vez este outdoor encontrado en las proximidades del aeropuerto de La Habana, y citado con frecuencia por Fernando Morais, ayude a entender la conciencia cívica de un pueblo que luchó para dejar de ser colonia, primero, de España y luego de los Estados Unidos: “Esta noche 200 millones de niños dormirán en las calles del mundo. Ninguno de ellos es cubano”.

26
Nov
11

el popular de uruguay / editorial

La intolerable violencia contra las mujeres

En Uruguay, en 2011, cada 9 días se mató o intentó matar una mujer por violencia doméstica. En los primeros 9 meses del año, se recibieron 11.597 denuncias por violencia doméstica, 43 denuncias por día, una cada 34 minutos. Para decirlo más claro: cada media hora una mujer uruguaya es agredida. La violencia doméstica es el delito más frecuente en nuestro país después del hurto y muy encima de la rapiña y el copamiento. Estos datos surgen de una reciente publicación del Observatorio Nacional sobre Violencia y Criminalidad en Uruguay del Ministerio del Interior. El estudio también revela datos sobre quienes son los agresores y en que marco se dan las agresiones. El 69% de los homicidios de mujeres es por causa de violencia doméstica, mientras que el 5% es por hurtos o rapiñas. En el 52% de los homicidios de mujeres el causante es su pareja o su ex pareja y el 52% de los homicidios fueron cometidos en la casa de la víctima. Las cifras, y la realidad que muestran, impactan, conmueven, pero no alcanza: deben movilizarnos a todas y fundamentalmente, a todos. Muestran una faceta, hasta hace muy poco oculta, sórdida, intolerable, de nuestra sociedad. En realidad solo son la punta del iceberg, el Ministerio del Interior ahora y las organizaciones de mujeres desde siempre, señalan que estas cifras se quedan cortas, que la realidad es aún peor. Muchas mujeres víctimas de violencia ni siquiera denuncian la situación, por temor, por desesperanza, porque no tienen salida, porque no sienten respaldo ni apoyo, porque se sienten solas contra una realidad que no saben como afrontar y menos aún cambiar. Incluso muchas denuncias se clasifican al recibirse como otra cosa y no se las incluye dentro de la violencia doméstica. Intolerable. No concebimos dos maneras de pararse ante esta realidad. Solo cabe la condena a esta conducta contra las mujeres y el compromiso para ponerle fin. No hay país de primera con estos niveles de violencia. No hay sociedad solidaria o proyecto transformador que pueda convivir con este nivel de agresión contra las mujeres. ¿Es una situación nueva? Por supuesto que no. La lucha de las organizaciones de mujeres y la voluntad política del Estado, fundamentalmente con los gobiernos del FA, pero no solamente, ha permitido que se explicite, que se haga visible. Es un paso. Poner fin a la violencia contra las mujeres implica en primer lugar quitarla de lo privado, de lo oculto, sacar la agresión y con ello a los agresores de la oscuridad, lo que les garantizó durante años y en gran medida, les sigue garantizando hoy, impunidad. Que las mujeres denuncian cada vez más, lo muestran las estadísticas. En 2005, año en que comienzan los registros, fueron 5.037 las denuncias, en 2011, como ya se ha dicho van 11.597. Eso más que hablar de crecimiento de casos muestra que más mujeres se animan a denunciar, encuentran donde y rompen el círculo de la agresión y el miedo. Esto responde a las campañas públicas hablando de la violencia contra la mujer, difundiendo los derechos, al trabajo de las organizaciones de mujeres, apoyando y acompañando a las víctimas. También a lo que se ha hecho desde el Estado con 13 servicios especializados en violencia doméstica instalados en el país del MIDES; con el plan de alternativas habitacionales junto con el Ministerio de Vivienda, que otorga garantía y subsidio de alquiler por dos años para las víctimas, que no tienen donde irse después de denunciar; con la creación de un refugio para que las víctimas se instalen en primera instancia y puedan quedar lejos del alcance del agresor; con el primer relevamiento que se realizará a nivel nacional para conocer, por primera vez, la dimensión real de la violencia contra la mujer; con la creación de ámbitos específicos tanto en el Ministerio del Interior como en el Poder Judicial. La hipocresía. Todo eso está muy bien pero no alcanza. La violencia contra las mujeres es un problema de todos. Los agresores son parte de esta sociedad. Condenar su conducta, en todos los ámbitos, denunciarlos y evitar que queden impunes, apoyar y contener a las víctimas, es un deber de todos, nadie puede hacerse el distraído. Ello exige terminar con la hipocresía, con el doble discurso, con el silencio cómplice. Exige cambios en la conducta y en la actitud, en el sentido común profundo de toda la sociedad. Incluidos los medios de comunicación. Es muy importante el compromiso de comunicadores sociales en las campañas contra la violencia hacia la mujer, hay que saludarlo. Pero este compromiso no se refleja en la cobertura de los medios y muestra que los dueños de estos están muy lejos de él. Hace pocos días se conoció una medición de los temas que trataron los informativos de televisión abierta en noviembre. A la cobertura de la muerte de una perrita por tres adolescentes se le dedicaron 3.207 segundos en los canales privados de TV abierta. En el mismo período los asesinatos de dos mujeres víctimas de violencia doméstica ocuparon solo 216 segundos. Vemos todos los días crónicas policiales que hablan de “crimen pasional” cuando un hombre asesina a su compañera o que incluso llegan a hablar de cómo iba vestida o la conducta social de la mujer agredida o asesinada. Muchas veces esas notas reflejan además contenido que viene en los partes policiales. Una fecha y su significación. Hoy, 25 de noviembre, es el “Día Internacional de la No violencia contra la mujer”. La fecha no es antojadiza. El 25 de noviembre de 1960, las hermanas Mirabal, Minerva, María Teresa y Patria, fueron asesinadas en República Dominicana por los servicios secretos del dictador Rafael Trujillo. Las hermanas Mirabal eran militantes clandestinas contra la dictadura y fueron asesinadas a garrotazos y estrangulamiento y sus cuerpos arrojados a un abismo. El crimen se perpetró en una carretera desierta, las tres mujeres venían de visitar a sus esposos encarcelados por la dictadura. Patria, Minerva y María Teresa, usaban el nombre clandestino de “Mariposa”. La fecha fue propuesta en 1981 por el primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, celebrado en Bogotá; posteriormente fue adoptado por la ONU. La ex presidenta chilena Michelle Bachelet, secretaria ejecutiva de ONU-Mujer, dijo en su reciente visita a Uruguay: “La violencia contra las mujeres es la violación a los derechos humanos, más extendida en el mundo”. Es un concepto que impacta y subleva; tiene toda la razón. Los que defendemos los derechos humanos, peleamos sin descanso contra la impunidad y contra los impunes, no podemos tolerar esta manifestación actual de impunidad y tampoco a estos impunes. Algunos dirán con razón, “aquellos barros trajeron estos lodos”. Pues luchamos contra aquellos barros y también contra estos lodos, con el mismo compromiso. Las mujeres sufren muchas formas de violencia en esta sociedad, reciben menor salario por igual tarea, el movimiento sindical está peleando contra ello pero falta mucho camino por recorrer, son más golpeadas por la pobreza y el desempleo, tienen mayor dificultad para acceder a la vivienda. La irresponsabilidad de hombres de todas las edades y condición social para la paternidad las deja muchas veces al frente del hogar con toda la responsabilidad y ningún apoyo. El capitalismo las explota y agrede por partida doble o triple: por trabajadoras, por pobres y también por ser mujeres. La lucha por enfrentar estas desigualdades es de todo el movimiento popular, de todo. Pero si eso es así, mucho más es enfrentar la violencia contra las mujeres. Un proyecto de transformación, de cambios, un proyecto de izquierda, debe combatir sin tregua ni resquicio esta lacra social. Este es un problema urgente y sus soluciones están muy lejos de los clichés, los discursitos fáciles o las propuestas demagógicas de la derecha. ¿Resuelve algo de esto la baja de la ley de imputabilidad? ¿Es acaso menos grave? Enfrentar este verdadero drama social no es un asunto de mujeres, también es un asunto de hombres. De todos. Llegue en este día a las mujeres uruguayas, víctimas de violencia y no, a las que se esfuerzan, sueñan y luchan, a las que crean, a las que construyen cada día, nuestra solidaridad, nuestro respeto, nuestro apoyo y nuestro compromiso: no están solas.
26
Nov
11

racismo, siempre presente

El racismo en el ojo ajeno

 Jorge Majfud

A propósito de las acusaciones de expresiones racistas contra el futbolista uruguayo Luis Suárez en Inglaterra, George Galloway, ex diputado inglés, afirmó que “Uruguay es la nación más racista del mundo entero”.
Por supuesto que no voy a decir que en Uruguay no hay racismo. Espero haberme curado hace tiempo de chauvinismo y de patriotismos de escarapelas e hipócritas reverencias. De hecho no puedo señalar un sólo país en el mundo donde no haya racismo. En Estados Unidos ya sabemos el historial que tiene; en los mejores casos de lucha contra el racismo pero muy pocos son capaces de negar las barbaridades históricas contra su población negra que incorrecta e eufemísticamente llaman “afroamericanos”. La palabra “negro” en español suena my semejante a “negroe” o directamente “negro” en inglés y es una de las ofensas más denigrantes, sin ambigüedades de intención, como en español o portugués, por su carga histórica y por su particularidad semántica. En español es ciertamente ambigua, depende de la intencionalidad del hablante, y va desde la expresión de cariño y amistad hasta el insulto más primitivo.
En Uruguay mi abuelo a veces me llamaba “negro”, me consta que con cariño, porque mi piel era más mora que la del resto de mis primos. Sin embargo, en Sud África casi me asesinaron a cuchilladas en una calle de Johannesburgo; por ser blanco, como me lo explicó poco después un taxista negro.
En mi querido Mozambique, el primer mes no podía distinguir entre macúas y macondos y ellos se mataban por sus diferencias. Actitud tribal y racista que fue bien aprovechada por ingleses, portugueses, holandeses, hindúes y otros africanos blancos, hasta no hace mucho, según me consta. Ni que hablar de los hutus que en la Rwanda de los ’90 masacraron casi un millón de tutsis por razones étnicas y raciales, que para el caso significa lo mismo.
Pero en los últimos mil años el premio (eso lo sabe cualquier persona de mediana cultura) se lo ha llevado el racismo blanco con sede y origen en los grandes imperios europeos. Cuando no fue en las matanzas que realizaban los cruzados a principios del milenio, al mejor estilo Atila, fue la honorable Reconquista primero y la Conquista española en Nuevo Mundo después, empresa, entre otras cosas, profundamente racista y etnocida, si las hubo; el inconmensurable holocausto judío a mano de los nazis y las sucesivas limpiezas étnicas, como la de los Balcanes. Sin olvidarnos de los diarios actos de racismo que hoy en día sufren, con crueldad o con sutil discriminación, las minorías o las mayorías débiles, desde el mundo desarrollado hasta Medio Oriente, desde algunos hispanos pobres en Estados Unidos hasta los palestinos sin derechos civiles y a veces sin derechos humanos en su propia tierra.
El señor George Galloway menciona la aniquilación de los charrúas en el siglo XIX, a mano de los criollos blancos. Esto es estrictamente cierto. Muchas veces hemos criticado sin delicadeza el chauvinismo que disimula todo tipo de racismos; en nuestro país; hemos señalado repetidas veces este genocidio como el genocidio indígena en el resto a América y rara vez mencionado en los medios de comunicación. Los indígenas que habían sobrevivido a la colonización europea molestaban las propiedades y las apropiaciones de los hacendados y se los exterminó o se los despojó de sus tierras bajo la excusa de que eran una raza incapaz de civilización, como lo definió en sus múltiples libros el presidente y educador argentino Domingo Faustino Sarmiento. Ni que hablar del racismo contra poblaciones indígenas varias veces superior, como en Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador o Centro América; ni que hablar del racismo contra las poblaciones afrodescendientes en el Caribe y sobre todo en el Brasil.
Cierto, el racismo ha campeado en nuestra América latina. Pero que un inglés venga a declarar que “Uruguay es la nación más racista del mundo entero” (y lo enfatizó en un inglés muy británico, para que lo entendiera el mundo entero, aclarando que “conocía Uruguay” porque “había estado allí”), sería una broma de mal gusto si no fuese una hipocresía tan patética.
No porque un inglés cualquiera no pueda señalar el racismo en otro país. Me explicaré.
El mismo ex diputado y showman George Galloway sabe perfectamente el larguísimo historial del más feroz racismo que conoció el mundo en los últimos siglos, obra del flemático y civilizado imperio británico que sólo se opuso al tráfico de esclavos a América y empezó a hablar de moral cuando el millonario negocio negrero dejó de serle rentable. Un imperio que arrasó pueblos enteros, desde la China hasta América, pasando por India, África o por cualquier otra región marítima donde habitaban algunos animales humanoides de test oscura. Los invadió, los sometió y los humillo sistemáticamente.
Por eso es crítica y necesaria la aclaración. No es que en Uruguay no haya racismo como afirman algunos chauvinistas que viven mirando para otro lado. El problema radica en un par de palabras como “el más” y con el especial agravante de que quien lo dice haya sido un diputado de una potencia político-militar racista por tradición y reincidente por interés.
Mister George Galloway, como diputado inglés, se opuso a la Guerra de Irak y ha tenido el detalle de firmar varias declaraciones en defensa de la humanidad. Precisamente, por ambas condiciones, la de inglés y la de humanista (o algo parecido), debería estar curado de hipocresía. Pero en detalles como esos, demuestra que en el fondo es otro primermundista colonialista. Lo cual debería ser igualmente motivo de una acusación ante tribunales internacionales. Con el agravante de que si el futbolista Suárez es un muchacho que pudo haber dicho una estupidez en la calentura de un partido de fútbol, Mister George Galloway es un viejo político, con aura de intelectual, con todo el tiempo del mundo para reflexionar sobre sus propias estupideces y sobre las estupideces criminales de los sucesivos gobiernos que se sucedieron en su país y que ya tienen varios siglos de impune insistencia.
25
Nov
11

españa en manos de la derecha

Otra vez, duele España

 
  • El rotundo triunfo del Partido Popular (derecha) en España, no es más que una demostración de que la crisis global del capitalismo puede llegar a volcar al electorado hacia la derecha.

Es, a la vez, una nueva demostración de que la socialdemocracia no tiene, en todos los países, una respuesta contundente para la actual crisis, en tanto no ha sabido elaborar una estrategia de avance democrático transformador, que permita entrar en etapas superiores del desarrollo de la sociedad.

No es poca cosa que España haya vuelto a ser captada por una derecha que contiene a muchos primos hermanos franquistas, en tanto el Partido Socialista Obrero Español no logró – por errores propios- enfrentar la crisis, porque la situación internacional es extremadamente compleja y grave para superarla.

Que la derecha española, con su programa restaurador del neoliberalismo, esté al frente de España no es poca cosa para “los sudacas”. El proyecto iberoamericano, si alguna vez tuvo alguna esperanza de desarrollarse, entró en crisis y está cuestionada su existencia.

No hay la menor duda que la nueva España será plataforma de lanzamiento de “misiles” contra Cuba y Venezuela, que construirá una fuerte alianza con el grupo cubano de Miami, donde la derecha uruguaya ­ Lacalle y Bordaberry, particularmente el primero – tendrá la mesa servida para realizar sus operaciones antiprogresistas internacionales. El resultado electoral, en su conjunto, ha mostrado que los pueblos tienen la chequera pronta para cobrar las deudas de quienes fracasan en su misión de gestionar las riquezas de la sociedad y las políticas distributivas de la misma.

Eso se demuestra trágicamente, como es el caso de España, cuando la población angustiada por la crisis no duda en votar a un programa de derecha o también se expresa con el simple acto de no ir a votar, como hicieron muchos de los pertenecientes al movimiento de los “indignados”, aunque algunos hayan apoyado ­ muy pocos- a la Izquierda Unida o a otros partidos menores vinculados a los reclamos autonómicos.

Los que hablamos el lenguaje de Cervantes, tenemos que aceptar que no es lo mismo una España con el Partido Popular en el gobierno que cuando estaban Felipe González o José Luis Rodríguez Zapatero.

Estamos ante un escenario negativo, aunque quizás los sectores empresariales de España se sigan volcando a nuestros mercados. El tema es ideológico y cultural: el Partido Popular con Rajoy a la cabeza no va a ayudar a crear un clima de progreso en la comunidad iberoamericana y eso lo sabe el rey, pero también Enrique Iglesias.

Porque lo que hay que reconocerle a las derechas es que cuando llegan al gobierno no dudan en la aplicación de su programa conservador y antipopular, aunque no lo hayan explicitado en la campaña electoral. Lo aplican o lo aplican y sienten satisfacción de hacerlo.

Por eso hay que hablar de todo esto, pensando en el paisito y en el actual gobierno progresista y en su fuerza política gobernante, el Frente Amplio.

Si la izquierda uruguaya no vuelve a ganar las elecciones nacionales, que nadie piense que no se va a retroceder a pasos de gigantes.

Si blancos y colorados vuelven al gobierno, el esfuerzo que estamos haciendo para cambiar desde 2005 se nos va a escapar como agua entre las manos y después no habrá agua, ni manos.




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