Archivo para 10 abril 2015



10
Abr
15

uruguay

La equidad como insoslayable imperativo ético

escribe: Hugo Acevedo

En un escenario complejo por la desaceleración de la economía uruguaya en el marco de un contexto regional de recesión particularmente impactado por la crisis de Brasil, los grandes grupos económicos y sus socios políticos siguen aferrándose a su statu quo de privilegios.

Luego de la controversia que detonó por la decisión del gobierno frenteamplista de abandonar las negociaciones del TISA, ahora la pulseada se centra nuevamente en el debate tributario.

Como hace unos meses, cuando el oficialismo restituyó por ley el cobro del Impuesto de Enseñanza Primaria a los inmuebles rurales cumpliendo con sus promesas electorales, ahora le corresponde el turno a la contribución inmobiliaria que deben pagar quienes detentan la propiedad de la tierra.

La propuesta contenida en el proyecto de presupuesto de eliminar la exoneración del 18% a este impuesto que rige desde el 2002, generó el previsible malestar del bloque opositor derechista.

Por supuesto, esta reacción es consecuente con el compromiso de blancos y colorados con los intereses corporativos del latifundio, representados por la Asociación Rural del Uruguay y la Federación Rural del Uruguay.

Aunque durante la última década el agro fue el sector que acumuló la mayor renta por el alto precio de las materias primas, no accede, en modo alguno, a redistribuir su cuantiosa plusvalía.

Pese a que la eliminación del indebido beneficio fue solicitada por el Congreso de Intendentes integrado en su gran mayoría por jefes comunales blancos y los recursos resultan indispensables para financiar obras de caminería, fue el Partido Nacional el que se puso al frente de esta suerte de embestida baguala contra los más elementales criterios de justicia tributaria.

Resulta obvio que los productores rurales no deberían gozar de privilegios sobre los demás propietarios por una mera lógica de equidad.

Si este argumento que se ajusta a derecho no fuera suficiente, cabría reflexionar que estos empresarios- quienes usufructúan esta dádiva que paga toda la sociedad hace ya trece años- tienen una capacidad contributiva sustantivamente mayor a la de los meros trabajadores o pasivos que ostentan una propiedad.

Por supuesto, el vocero del bloque conservador es el senador blanco Luis Lacalle Pou, quien acusó al gobierno de “meterle la mano en el bolsillo a los ciudadanos, que no aguantan más”.

Evidentemente, para el dirigente nacionalista los únicos “ciudadanos” son, por una mera afinidad de clase social, los propietarios del gran capital.

En efecto, su concepto sobre ciudadanía es el mismo que se conjugaba en la antigua Grecia, donde los más privilegiados eran los llamados eupátridas (“bien nacidos” o “nacidos de buenos padres”), quienes integraban la rancia aristocracia que por entonces acumulaba el poder político, económico y social.

En una democracia que se precie de tal, la sensibilidad debería ser la clave del modelo de convivencia y no la burda mezquindad de minoritarios grupos de presión que-durante más de un siglo y bajo el paraguas de gobiernos obsecuentes- medraron con el trabajo ajeno.

Sólo con justicia social podremos honrar el legado ideológico artiguista contenido en Reglamento de Tierras de 1815, que a 200 años de su promulgación, sigue proclamando que “los más infelices sean los más privilegiados”. Es, sin dudas, un mandato histórico insoslayable y también una suerte de imperativo ético.

08
Abr
15

cumbre de las américas

Cumbre de las Américas, un desafío para Obama

Sputnik

 

 

“Más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor”.

— Salvador Allende

Washington y sus líderes llegan a la VII Cumbre de las Américas que se celebrará en Panamá el próximo 10 de abril con mucho entusiasmo, asistirá Barack Obama y otros 34 jefes de Estado y de Gobierno. Los norteamericanos creen que el inicio de la apertura entre EEUU y Cuba reforzará su posición de liderazgo en Latinoamérica y les aportará nuevos aliados, siguen sin darse cuenta que el “cambio de la época en América Latina y su proceso no lo para nadie…porque hemos trazado nuestro destino unitario”, como lo afirmó Rafael Correa.

Parece que Washington está convencido ciegamente por la creencia casi mítica de su “excepcionalidad”, que en su propia interpretación le otorga el derecho de ser el único e indiscutible líder del planeta. No se da cuenta que hasta en su propio ex “patio trasero”, ya no tiene la autoridad de la que gozaba en el Siglo XX y que en Latinoamérica, la mayoría de los países ya no aceptan sus imposiciones y están cuestionando sus “intereses nacionales” en el continente. Ni siquiera los asesores, tanto neoliberales como neoconservadores del presidente estadounidense se han dado la molestia de analizar la evolución de las cumbres y los cambios en su discurso político desde la celebración de la I Cumbre de las Américas en 1994.

Estas reuniones en realidad habían estado destinadas a cumplir el viejo sueño norteamericano de expandir su mercado, el comercio y obtener un fácil acceso a los recursos naturales de Latinoamérica, formulado durante la I Conferencia Interamericana que fue auspiciada por Washington en 1890 y que duró cinco meses. Aquella vez, de los 10 representantes norteamericanos solamente uno era diplomático, William H. Trescott y el resto eran prominentes hombres de negocio como el magnate industrial, Andriew Carnegie o el futuro dueño de la IBM, Charles R. Flint, mientras 63 representantes de América Latina y del Caribe eran todos diplomáticos.

Por supuesto que los sabuesos delegados de EEUU impusieron su voluntad debido a que todas las negociaciones se realizaron en nombre de EEUU y así crearon la Oficina Comercial que se convirtió rápidamente en la Oficina de Repúblicas Americanas con sede en Washington rebautizada en 1910 con el nombre de la Unión Panamericana. En vísperas de la Segunda Guerra Mundial, Washington al darse cuenta del interés de Alemania hacia los recursos naturales de Latinoamérica, decidió reforzar su presencia y el dominio en el continente. A partir de 1940 y hasta ahora, la política de EEUU hacia Latinoamérica ha sido influenciada por el “padrino de la estrategia de contención”, el geoestratega norteamericano, Nicholas Spykman (1893-1943).

En su libro “America’s Strategy in World Politics: The United States and the Balance of Power” en la parte “United States in Western Hemisphere”, Spykman habla de la importancia de “Latinoamérica Mediterránea” (el litoral del Golfo de México y el Mar Caribe, México, América Central, Colombia y Venezuela y el cinturón de islas que se suceden desde Trinidad a la punta de la Florida y Cuba incluyendo) para la seguridad nacional norteamericana y su economía. Según ese geoestratega, la supremacía de EEUU en “América Mediterránea” debe ser absoluta, especialmente en México, Colombia y Venezuela. El resto de Sudamérica tienen que ser dependientes de Washington y en caso de necesidad, su dependencia debía ser reforzada por la fuerza militar.

Si tomamos en cuenta que los actuales poderosos asesores “invisibles” de la mega corporación, lo que en realidad es Estados Unidos y cuyo gerente temporal es Barack Obama, son seguidores de Nicholas Spykman, como Henry Kissinger y Zbigniew Brzezinski entre muchos otros, así podremos tener una visión más clara y fría de la actual política de la Casa Blanca hacia América Latina. Los tiempos cambian pero no la política norteamericana. La idea del dominio absoluto de “Latinoamérica Mediterránea” sigue vigente. Actualmente, México es un satélite incondicional de Washington, Colombia es su brazo armado en la región y la mayoría de los países del Caribe son aliados norteamericanos o podrían ser presionados económicamente de serlo. Faltan Cuba, Nicaragua y Venezuela para completar la hegemonía en esta parte “mediterránea”.

El actual juego geoestratégico en esta región lo comenzó el vicepresidente Joe Biden cuando en enero de este año se encontró con los presidentes caribeños. Les advirtió que pronto se acabará el petróleo barato que Venezuela suministra a los países de la región (185,000 barriles al día) debido a la inminente caída del régimen de Maduro. Entonces sería mejor terminar con Petrocaribe en que participan 17 países de la zona y reorientarse energéticamente hacia los EEUU a través de la inversión privada norteamericana.

Por eso no es de extrañar que un día antes de la inauguración de la VII Cumbre de las Américas, Barack Obama estará en Jamaica para reunirse con los líderes del Caricom (Comunidad del Caribe compuesta por 15 naciones de la región y dependencias británicas). El propósito es convencer a sus gobernantes que sería más rentable para sus países salir del Petrocaribe y reorientarse al gas norteamericano creando un sistema energético integral junto con los EEUU y posteriormente formar una zona unificada del comercio y de la seguridad. Resaltará también en este encuentro los planes para ayudar a Cuba y crear un “genuino sector privado” presentando esta iniciativa como un “gesto bondadoso de buena voluntad” de la Casa Blanca. En este punto, deberían preguntar los cubanos a los rusos el verdadero significado del “genuino sector privado” que los norteamericanos formaron en aquel país.

No hay que ser mago para saber que Barack Obama tratará de endulzar a los dirigentes caribeños con promesas de préstamos generosos y así ganarse su apoyo en la VII Cumbre, además quiere cambiar las recientes críticas a su política hostil hacia Venezuela y a la guerra mediática dirigida por EEUU contra Evo Morales, Cristina Fernández, Rafael Correa, Dilma Rousseff, Daniel Ortega y en especial contra Nicolás Maduro.

Es cierto que el tema principal de la reunión será “El Desafío de Cooperación en Américas” pero también será un foro donde Barack Obama será advertido sobre el nuevo papel que ha comenzado a ocupar la propia América Latina en la geopolítica, tanto regional como mundial y ya no dispuesta a tolerar la injerencia de Washington en su vida política, económica, social y cultural.

Basta observar la unanimidad con que los miembros de la Unasur (Unión de Estados Suramericanos), de la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) de la ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) rechazaron el Decreto Ejecutivo firmado por Barack Obama el 9 de marzo de este año declarando a Venezuela un “inminente peligro para la seguridad nacional de Norteamérica”, para darse cuenta del “cambio de la época” en el continente. Será difícil para Washington presentar en estas condiciones a Venezuela como su primer adversario ideológico y su principal enemigo en el continente.

Según el Secretario General de la Unasur, Ernesto Samper, actualmente cuando han sido impuestas reglas generales en la economía mientras se mantienen las unilaterales para la política, ya es hora de terminar con la injerencia porque “ningún país tiene derecho a juzgar la conducta del otro, imponer sanciones o castigar por su propia cuenta”. Los países de la Unasur están planificando inclusive replantear las relaciones con EEUU en esta cumbre. Para Samper “un buen punto de nueva agenda de relaciones sería que no haya bases militares norteamericanas en Suramérica”.

Teniendo en cuenta que actualmente el sistema norteamericano y su presidente gerente están bajo el dominio del sector militar y de la seguridad, existen pocas posibilidades para la reducción de las bases militares norteamericanas, que son 85 en Latinoamérica y el Caribe sin contar las bases clandestinas. Para Noam Chomsky la política militar norteamericana está orientada hacia el control de los recursos energéticos bajo la premisa que, el que los controla estará a cargo de la economía regional o mundial. Las reservas potenciales venezolanas de petróleo solamente en la Faja de Orinoco son alrededor de 600 mil millones de barriles, como lo afirmó hace poco el presidente de la Comisión Permanente de la Energía y Petróleo de la Asamblea Nacional de Venezuela, Fernando Soto Rojas. Esta riqueza no podría ser desapercibida o no anhelada por Washington y de allí vienen las acusaciones contra este país y la edificación de bases militares alrededor.

También se discutirán en esta cumbre temas de inclusión social, de la reducción de las asimetrías y de la pobreza ofreciendo Barack Obama las recetas de neoliberalismo y las promesas de cooperación en estas áreas. Pero todo quedará en frases porque ni el mismo Estados Unidos puede salvar su economía con las recetas neoliberales, pues a pesar de todos los pronósticos optimistas, de acuerdo a la publicación “International Forecaster”, no hay recuperación económica en Norteamérica ocho años después de desinflarse la burbuja inmobiliaria y la bancarrota de Lehman Brothers. El optimismo es a base de la manipulación de mercados y los datos de crecimiento del Producto Interior Bruto.

El neoliberalismo económico que tanto propaga Washington ha sido durante los últimos 30 años, un simple instrumento esencial de la hegemonía de EEUU en la etapa de la globalización. Todo esto tendrían que tomar en cuenta los líderes de Latinoamérica y del Caribe durante la VII Cumbre de las Américas. El neoliberalismo es el principal obstáculo para la integración y la prosperidad en el continente porque es el sostén principal de la hegemonía norteamericana. Solamente desprendiéndose de este modelo podrá salir adelante América Latina.

Como decía Bertolt Brecht (1898-1956), “cuando la hipocresía comienza a ser de muy mala calidad, es hora de comenzar a decir la verdad”.

Fuente: http://mundo.sputniknews.com/firmas/20150402/1036005617.html#ixzz3WC1AAhGK

06
Abr
15

uruguay … el legado del pepe …

 

Las dos dimensiones del legado de José Mujica

escribe: A. Garcé

Al balance de la obra material, concreta, tangible, hay que agregar otro, más sutil, centrado en lo que su gobierno dejó en un plano distinto, intangible, inmaterial, simbólico.

  

  • Presidente José Mujica
 
  • Presidente José Mujica 

 

En general, cuando se hace el balance de un gobierno, se pasa lista a la “obra” concretada, contrastando “realizaciones” con promesas electorales. En el caso de la presidencia de José Mujica esto no alcanza. Al balance de la obra material, concreta, tangible, hay que agregar otro, más sutil, centrado en lo que su gobierno dejó en un plano distinto, intangible, inmaterial, simbólico.

Promesas y realidades
Mujica llegó a la presidencia portando dos promesas contradictorias respecto a la política económica. Ganó la primaria del Frente Amplio prometiendo un “giro a la izquierda”. Pero se convirtió en presidente comprometiéndose ante la opinión pública a permitir que los astoristas siguieran gobernando la economía.

Desde la Presidencia intentó compatibilizar ambas promesas. Por un lado, otorgó al astorismo el control del MEF y del BCU. Por el otro, permitió que desde el MIEM y la OPP se libraran batallas para llevar adelante políticas alineadas con el “giro a la izquierda”. Ambos bandos cosecharon victorias y derrotas. Una de las más importantes del astorismo fue la aprobación de la ley de Participación Público-Privada (18.786). Una de las más relevantes de la coalición interna rival fue la elaboración de planes industriales sectoriales.

Ambos bandos también recibieron golpes fuertes: los astoristas sufrieron el cierre de PLUNA (y padecieron el trámite judicial ulterior); los neodesarrollistas tuvieron el trago amargo del fracaso del ICIR.

Mujica redobló la apuesta del FA por la igualdad. Durante su mandato se continuaron las principales políticas sociales del MIDES y se empezaron a sentar las bases del Sistema Nacional de Cuidados. Pero tanto la política de vivienda como la educativa adquirieron una centralidad especial. Desde el punto de vista de los resultados, la más efectiva de ellas fue la política de vivienda.

Aunque lanzó el Plan Juntos desde Presidencia, el mayor éxito lo obtuvo gracias a la puesta en funcionamiento de la ANV y BHU. La ley de Promoción de la Vivienda de Interés Social (2011) dio un estímulo poderoso a la construcción de complejos habitacionales. La reforma educativa avanzó mucho menos. Mujica fue el principal responsable de la instalación de este tema en el centro de la agenda pública. También logró construir una coalición multipartidaria en torno a objetivos y medidas concretas. Pero, después, logró escasos avances efectivos entre los que se destaca la creación de la UTEC.

Mujica, especialmente durante su primer año de gobierno, puso un fuerte énfasis en la modernización del Estado. Luego de varios años de debates y negociaciones con COFE, en agosto de 2013 obtuvo la aprobación de la ley del nuevo Estatuto del Funcionario Público (19121). Esta norma combina la lógica weberiana con mecanismos inspirados en la Nueva Gerencia Pública: por un lado, establece que los funcionarios ingresan y ascienden por concurso; por el otro, que el candidato ganador del concurso para el nivel de dirección deba suscribir un contrato enunciando compromisos de gestión. Aunque este cambio normativo es un paso adelante, resultó ser bastante menos de lo que muchos esperaban.

El presidente logró dejar su huella en la política exterior. Vázquez, durante su mandato, se había ido enfrentando cada vez más abiertamente con el Mercosur, en general, y con la administración Kirchner, en particular. José Mujica, en cambio, puso un fuerte énfasis en la importancia estratégica de la región y de Argentina. En consecuencia con esta visión geopolítica, dedicó mucha energía a fortalecer el vínculo de Uruguay con los países vecinos. Su perseverancia rindió menos frutos de lo esperado. El enfrentamiento por la fábrica de celulosa con Argentina se desactivó rápidamente. Pero, con el paso del tiempo, los conflictos se intensificaron nuevamente. Mientras tanto, las relaciones con países tan enfrentados entre sí como Venezuela y EEUU siguieron siendo excelentes. Sobre el final de su mandato, Mujica incorporó otras iniciativas polémicas como el asilo a los presos de Guantánamo o la política de fomento a la inmigración de familias sirias.

En torno a los Derechos Humanos se generaron las controversias más intensas de su presidencia. Los primeros dos años estuvieron signados por el debate en torno a la Ley de Caducidad. Mujica enfrentó fuertes presiones internas (desde el FA) y externas (el pronunciamiento del CIDH de la OEA en torno al caso Gelman) en medio de no menos severas restricciones institucionales (la ratificación de la Caducidad en abril de 1989 y el fracaso de la “papeleta rosada” en 2009). Finalmente, el Parlamento aprobó una ley que restituyó la “pretensión punitiva” del Estado (18.831). Aunque fueron encontrados los restos de Julio Castro (diciembre 2011) y Ricardo Blanco (marzo 2012), la actuación del ministro Eleuterio Fernández Huidobro fue severamente cuestionada por sectores del FA y por ONGs como SERPAJ.

Lo más transgresor de la presidencia de Mujica llegó, de todos modos, en los tres últimos años de su mandato. El matrimonio igualitario, la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo y las acciones afirmativas hacia los afrodescendientes, entre otras medidas, generaron un fuerte impacto en la opinión pública nacional e internacional. La liberalización de la producción y comercialización de cannabis tiene un vínculo complejo con la agenda de “nuevos derechos”. Por un lado, para algunos funcionarios del entorno del Presidente y para muchos de los legisladores del FA, se enlaza naturalmente con esta nueva agenda en la medida en que amplía el margen de autonomía individual. Por el otro, curiosamente, las nuevas normas sobre cannabis no se pueden entender sin la obsesión del gobierno de Mujica por atenuar la sensación de inseguridad que campea en la opinión pública.

Palabras y símbolos
He dicho otras veces que en Uruguay no gobiernan las personas sino los partidos. Por eso Mujica no logró dejar una huella tan profunda como hubiera querido en materia en las políticas públicas. Pero su pasaje por la Presidencia dejó un legado intenso y perdurable en el plano simbólico.

En primer lugar, Mujica se convirtió en un símbolo inesperado y rotundo del valor de la democracia electoral. Guerrillero derrotado en su juventud, terminó siendo el factor clave en la construcción de un movimiento electoral extraordinario que lo depositó en la Presidencia. Logró obtener, buscando votos, la influencia política que ni él ni sus compañeros habían logrado tener medio siglo empuñando las armas.

En segundo lugar, Mujica es un símbolo elocuente del gobernante que no se coloca por encima de los demás ciudadanos ni olvida que es, en esencia, un representante. Desde el primer día hizo lo gestos visibles orientados a desacralizar el poder y rompiendo cualquier resabio elitista. Como dijera Gerardo Caetano en el excelente libro de Mauricio Rabuffetti, “será recordado como quien, de alguna manera, (…) reafirmó aquello tan identitario de que naides es más que naides”.1

En tercer lugar, Mujica representa al político que, al consagrarse a la vida pública, rechaza la acumulación de bienes materiales. Mujica dedicó mucho tiempo y buenos discursos dentro y fuera del país a cuestionar el consumismo de las sociedades contemporáneas. Pero hizo más que hablar. Predicó con el ejemplo, tan llamativo e infrecuente, de su propia austeridad. Esto le valió, como es sabido, un intenso reconocimiento internacional.

Desde luego, estos tres valores (compromiso democrático, igualitarismo radical, despojo material) no son excepcionales en la política uruguaya. Pero Mujica logró llevarlos hasta el extremo y convertirlos en una dimensión distintiva de la “marca país”.

Luces y sombras
En lo económico, aunque el PIB per cápita siguió creciendo a buen ritmo, el gobierno de Mujica no pudo cumplir la promesa electoral de mantener la tasa promedio del período anterior. Además, dejó el déficit fiscal más importante en décadas. En lo social, a pesar del enorme esfuerzo realizado en materia de políticas sociales, el país sigue padeciendo una fractura social muy visible. La desigualdad del ingreso en Uruguay es baja cuando se la compara con el resto de América Latina, pero sigue siendo alta cuando se la contrasta con Europa. El fracaso de la educación pública no hace más que volver más profundas las divisiones sociales existentes. En lo institucional, aunque es obvio el abismo entre el “Comandante Facundo” y el presidente Mujica, su gobierno tomó decisiones polémicas, que han sido denunciadas por la oposición como violaciones a la Constitución.

El “país de primera” prometido en la campaña de 2009 todavía no se concretó. Uruguay sigue dependiendo demasiado de la exportación de productos con bajos niveles de valor agregado. El desarrollo futuro está amenazado por las fallas del sistema educativo y el rezago de la infraestructura. Pero, durante estos años, el prestigio de Uruguay en el mundo creció sensiblemente. La candidatura de Luis Almagro, Canciller de Mujica, a la Secretaría General de la OEA, y el amplio respaldo recientemente obtenido por Uruguay para integrar el Consejo de Seguridad de la ONU, son claros testimonios del respeto atesorado por el país durante los últimos tiempos gracias a la imagen de Mujica.

1 Rabuffetti, Mauricio. José Mujica. La revolución tranquila. Aguilar, Montevideo, 2014.

03
Abr
15

los brics … que son ?

¿Qué traman los BRICS y Alemania?

Dijo alguna vez Winston Churchill que sin guerra se sentía perdido. Lo que también extrañaba enormemente era el imperio perdido. El sucesor de Churchill, el Imperio del Caos, se encuentra hoy con el mismo dilema. Sucede que estas guerras por el poder, como la de Ucrania, no suelen ser afortunadas. Sobre todo cuando la caída del imperio se manifiesta, cada vez más, a través de algunas medidas tomadas por ciertos jugadores que se orientan hacia un mundo multipolar.
 
Pepe Escobar
Pepe Escobar
Corresponsal itinerante de Asia Times/Hong Kong, analista de RT, y colaborador regular de TomDispatch. Con un capítulo sobre Irán, es editor colaborador deThe Global Obama: Crossroads of Leadership in the 21st Century
 

Todo eso activa evidentemente a todos los grupos de reflexión que conforman el reino de la charlatanería en los EE.UU. y que oscilan entre previsiones que llevan el sello de la CIA acerca de la próxima desintegración de Rusia y el ascenso de la dictadura comunista en China. En síntesis se siguen meciendo en ilusiones (imperialistas) en el poco tiempo que les queda como prolongación de su hegemonía.

El acrónimo que todas esas previsiones no osan revelar es el BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Para los Amos del Universo que realmente controlan el sistema mundial (o el de los conductos de la energía) existentes, los BRICS son peores que la peste. Es cierto que los BRICS e hallan enfrentados a muchos problemas. Brasil por el momento se encuentra totalmente paralizado por un proceso contraproductivo largo y complejo al que actualmente se agregan las intimidaciones de los lacayos locales del Imperio del Caos por un cambio de régimen. Será largo pero Brasil terminará por recuperarse.

En realidad son los RIC (Rusia, India y China) los verdaderos motores del cambio. A pesar de todas sus enredadas diferencias todos están de acuerdo que no deben enfrentar directamente a la potencia dominante con vistas a establecer un nuevo orden multipolar.

El Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) de los BRICS, una decisiva alternativa al Fondo Monetario Internacional (FMI) que permitirá a los países en desarrollo desvincularse del dólar estadounidense como moneda de reserva, comenzará a operar antes de fin de año. El NBD financiará proyectos de infraestructuras y desarrollo no solamente en los países del BRICS, sino también en otros países en desarrollo. Se acaba el Banco Mundial bajo control de los occidentales cuyo capital y capacidad de préstamos jamás fueron aumentados por las potencias de Occidente. Los países del BRICS detentarán el 55% del poder de voto y ninguno de los países tendrá más del 7% de los votos. El punto crucial es que los países en desarrollo también podrían convertirse en socios y obtener préstamos.

¡Estos condenados comunistas!

Un encuentro cordial tripartito está también en preparación. El primer ministro indio Narendra Modi visitará China en mayo próximo e igualmente China encarará un avance sobre los diferendos territoriales. Delhi lleva las de ganar, inversiones masivas de capital y exportaciones a China mientras Pekín quiere aprovechar el inmenso mercado indio y sus conocimientos tecnológicos. Al mismo tiempo China ha ofrecido ayuda económica a Rusia, si Moscú se lo pide, agregándose así a su asociación estratégica en plena evolución.

El pivote hacia Asia lanzado por el Pentágono está por lo tanto listo para ir a ninguna parte. Es preciso decir que la intimidación ejercida contra los países del sureste asiático, el sur de Asia y hasta el este asiático para transformarlos en simples vasallos del Imperio del Caos, oponiéndose a China por sobre el mercado, está desde el principio condenado al fracaso. A lo que debe agregarse el cuento de hadas que pretendía remilitarizar al Japón para convertirlo en una potencia capaz de contener a China.

La voluntad de aislar a la dictadura comunista no se disipará. Solo hay que pensar, por ejemplo en el TGV (Tren de alta velocidad, N. de T.) que unirá próximamente Kunming, en la provincia de Yunnan, con Singapur, pasando por un sector estratégico del sureste asiático al que Washington solo consideró siempre como una serie de Estados clientes. En el Asia del siglo XXI que se despliega todo es cuestión de interconexiones y China se mantiene como el inexorable sol que irradia esta galaxia.

En momentos en que China intenta poner a punto un aspecto extremadamente complejo de su modelo de desarrollo económico, como expliqué anteriormente. El monopolio que ejercía China en el área de productos de baja gama y que hasta ahora constituía su base industrial está emigrando hacia los países en desarrollo y sobre todo alrededor de la cuenca del océano Índico. Se trata de una buena nueva para el gran Sur, que incluye a países africanos como Kenia y Tanzania, así como algunas regiones del sureste de Asia y de América Latina.

Es probable que a título puramente comercial el Imperio del Caos no sea desterrado de Asia. Pero los días felices de su economía en ese continente, como padrino político que le ofrecía su protección, están contados.

La versión china de ir hacia Occidente se remonta a 1999. De los diez puertos de contenedores del mundo, no menos de siete son chinos (los otros son Singapur, Roterdam y Pusan, en Corea del Sur) La lectura del duodécimo plan quinquenal de China, que concluye en 2015, permite comprobar que ha alcanzado, y hasta superado, la mayor parte de los objetivos establecidos en él, ocupar una posición dominante en los siete sectores tecnológicos más importantes.

El banco chino dejará fluctuar cada vez más el yuan con respecto al dólar estadounidense. De tanto en tanto se irá desprendiendo de cantidades de dólares. La relación con el dólar estadounidense, que ya lleva veinte años, se detendrá. La nación comercial más grande del planeta, que es al mismo tiempo la segunda economía mundial, no puede permitirse seguir atada a una sola divisa. Pekín sabe demasiado bien que su dependencia del dólar amplía cualquier choque externo sobre la economía china.

Sykes-Picot revivido

Un proceso paralelo al del sureste asiático se producirá también en Medio Oriente, es decir, el desmantelamiento del Estado-nación, o dicho de otro modo el desbarajuste de los acuerdos Sykes-Picot que datan de hace cien años. ¡Qué contraste con la vuelta al Estado-nación en Europa!

Algunos murmuran que Obama personifica la versión remozada de Sykes y que Putin representa la de Picot. No es así. En los hechos es el Imperio del Caos que pone en juego el nuevo Sykes-Picot reconfigurando directa o indirectamente al Gran Medio Oriente. El exjefe de la OTAN, el general Wesley Clark, ha revelado recientemente lo que ya todos sabían, es decir, que ese falso califato llamado EIIS/EIIL/Daesh está financiado por amigos de EE.UU. como Arabia Saudí, Catar, Turquía e Israel. Ya que el ministro israelí de Defensa Moshe Yaalon ha reconocido que el EIIS no amenaza los intereses de Israel. El Daesh deshilacha en realidad los acuerdos Sykes-Picot por cuenta de EE.UU.

El Imperio del Caos ha tratado activamente de desintegrar Irak, Siria y especialmente Libia. He aquí que ahora el jefe de la casa saudí, el bastardo que la encabeza, el rey Salman no es otro que el antiguo reclutador yihadista Abdul Rasul Sayyaf, el salafista afgano que era el cerebro que estaba detrás de Osama Bin Laden y de Khalid Cheikh Mohammed, el presunto director de los atentados del 11-S.

No es otra cosa que un clásico ejemplo del Imperio del Caos en acción (las naciones indispensables prefieren la dilapidación a la edificación del país). La salvaje dilapidación de los países, aunque habrá otros, de Asia Central en el Yinhiang de China, sin olvidar a Ucrania, alias “Nulandistan”.

Partes del Af-Pak (Afganistán y Pakistán) podrían convertirse en sucursales del EIIS/EIIL/Daesh en las mismas fronteras de India, China e Irán. Desde el punto de vista del Imperio del Caos, el potencial baño de sangre en los Balcanes euroasiáticos, para citar al eminente rusófobo Zbig, tablero, Brzezinski, es una proverbial oferta imposible de rechazar.

Mientras tanto Rusia y China continuarán privilegiando la integración euroasiática, consolidando la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) y la coordinación interna de los BRICS y poniendo al mismo tiempo sus servicios de inteligencia al servicio de los califas y sus brutos.

La administración de Obama hace bien en querer llegar a un acuerdo nuclear con Irán. Rusia y China ya han estado en Irán. El ministro chino de Relaciones Exteriores, Wang Yi, estuvo allí hace dos semanas destacando que Irán constituye una de las prioridades de China en materia de política exterior por su gran importancia estratégica. Antes o después Irán formará parte de la OCS. China ya tiene el negocio del oro en Irán igual que Rusia que le vende armas y le construye centrales nucleares.

¿Berlín-Moscú-Pekín?

Y también está el tema de Alemania

Alemania exporta hoy en día el 50% de su producto bruto interno (PBI) mientras que en 1990 era solo el 24%. Durante los últimos 10 años el crecimiento de Alemania se ha basado en las exportaciones. He aquí, por lo tanto, una economía colosal que necesita los mercados mundiales para seguir prosperando. La Unión europea (UE), ya está exangüe, por definición, para responder a esas expectativas.

Los destinatarios de las exportaciones alemanas están cambiando. Solo el 40% de las exportaciones se destinan a la UE, con tendencia a reducirse. El verdadero crecimiento se encuentra en Asia. En consecuencia en la práctica Alemania se está alejando de la zona euro. Eso no significa, sin embargo, que la esté abandonando, lo que se interpretaría como una vil traición hacia el tan cacareado proyecto europeo.

Esta situación comercial pone en evidencia la verdadera razón por la que Alemania se muestra tan dura con Grecia: o capituláis totalmente o abandonáis la zona euro. Lo que quiere Alemania es mantener su asociación con Francia y su dominio sobre los países europeos del este en tanto que economías satélites, incluyendo a Polonia. Es de esperar por lo tanto que Grecia, España, Portugal e Italia se enfrenten a un muro de intransigencia. Una ilustración elocuente de que la integración europea solo funciona mientras Alemania dicta todas las reglas.

El doble fiasco comprobado en Grecia y Ucrania ha puesto palos en las ruedas que han dejado al descubierto todas las fallas de la hegemonía de Berlín en Europa, es lo menos que puede decirse. Berlín se ha desvelado a menudo a causa de la real pesadilla de una guerra fomentada por los estadounidenses contra Rusia en las regiones fronterizas del este de Europa. No es sorpresivo por lo tanto que Angela Merkel haya emprendido un apresurado viaje a Moscú.

En el plano diplomático Moscú ha salido ganando. Rusia también ha ganado a causa de que Turquía, cansada de ver bloqueados sus esfuerzos para unirse a Europa por (¿quién si no?) Alemania y Francia, ha decidido girar hacia Eurasia, burlándose de la OTAN e incrementando sus relaciones con Rusia y China.

Todo esto se ha producido en el marco de un giro mayor sobre el tablero del “ductistán” (la trama de oleoductos de la región, N. de T.). Luego de haber negociado hábilmente el reordenamiento del gasoducto South Stream para instalar un Turk Stream, hasta la frontera griega, Putin y el primer ministro griego Tsipras han acordado prolongar un gasoducto desde la frontera turca hasta el sur de Europa pasando por Grecia. De modo que Gazprom no solo se hallará sólidamente instalado en Turquía, sino también en Grecia y por lo tanto con una enorme importancia estratégica para el “ductistán” europeo.

Tarde o temprano Alemania deberá responder a un imperativo categórico: ¿cómo mantener masivos superávit comerciales si deja desmoronarse a sus socios comerciales europeos? La única respuesta posible es aumentando los intercambios comerciales con Rusia, China y el sureste asiático. Tardará tiempo y el camino se hallará sembrado de obstáculos salvo que se cree un eje económico comercial Berlín-Moscú-Pekín (los “RC” de los BRICS y Alemania) sea inevitable.

Y no, este tipo de cosas no se leerán en las delirantes previsiones del reino de la charlatanería estadounidense.

(Traducido del francés por Susana Merino)




abril 2015
D L M X J V S
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

Meses