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25
feb
15

uruguay … la derecha retrograda

Un arquetipo del rancio pensamiento conservador

escribe: Hugo Acevedo

La inauguración de una nueva legislatura a treinta años de la restauración democrática y apenas dos semanas antes de la instalación del tercer gobierno del Frente Amplio, no estuvo exenta de anécdotas y curiosidades.

 

En esta oportunidad, la pauta dominante fue la renovación del cuerpo parlamentario, con nuevos nombres, dirigentes de larga trayectoria que ya no estarán y una abundante presencia de mujeres, acorde con la nueva normativa que profundiza el proceso de inclusión y de equidad de género en el sistema político.

No obstante, una de las mayores singularidades fue el debut del artiguense Mario Ayala, quien —como tantos otros y otras— ocupará por primer vez una banca de diputado en representación del Partido Nacional.

Su arribo al Palacio Legislativo, a caballo y vestido con atuendos gauchescos, concitó comentarios no exentos de ironía y hasta fue parangonado con la llegada —hace veinte años al palacio de las leyes— del por entonces diputado electo José Mujica a bordo de su popular motoneta.

Sin embargo, ese folclórico entusiasmo devino paulatinamente en desencanto, cuando el telúrico legislador comenzó a formular sus definiciones sobre la situación del país.

En su opinión, sus vestiduras responden a su compromiso con “las tradiciones”, insinuando que el país padece una “crisis de valores” y que “se está perdiendo la guerra cultural”.

Como si fuera poco, se quejó por el estado de la caminería en su departamento, en un discurso crítico que apuntó a fustigar a los gobiernos del Frente Amplio.

Aunque pueda no faltarle razón respecto a la situación de la infraestructura vial, Ayala parece olvidar que —hace apenas diez años— Artigas padecía dramáticos cuadros de pobreza extrema y tenía tasas de desnutrición infantil similares a las de los países africanos, a consecuencia de las ruinosas políticas neoliberales de las dos coaliciones blanqui-coloradas.

Seguramente, para Ayala —que es estanciero e integra el sector Alianza Nacional que lidera el senador Jorge Larrañaga— la crisis es que los peones rurales estén hoy amparados en sus legítimos derechos y ya no se resignen a agachar la cabeza y soportar en silencio la explotación y los atropellos de sus empleadores.

Por supuesto, cuando comience el debate parlamentario, seguramente votará en contra de la reimplantación del Impuesto de Enseñanza Primaria en el agro, acorde con sus verdaderos compromisos de clase.

Si el interior del país estuviera olvidado como aduce, el Frente Amplio no hubiera cosechado la mitad de los sufragios en las elecciones de octubre pasado, con una fuerte adhesión en los departamentos del denominado Uruguay profundo, históricos bastiones blancos y del patriciado latifundista aliado a la centenaria colectividad de Oribe.

Pese a que Mario Ayala es un miembro más de una bancada numerosa, lo real es que representa el más rancio pensamiento conservador, que, como en otros casos, se nutre de la demagógica exaltación de la tradición para justificar la inmutabilidad de un statu quo obsoleto y deleznable.

Como reza un dicho popular, “el hábito no hace al monje”. No basta con vestir las ropas de los extintos gauchos otrora asesinados por los sicarios de los latifundistas para ser creíble.

También el líder de su agrupación suele enfundarse en poncho y bombacha y usar sombrero, pero siempre se alineó con los más privilegiados en detrimentos de los más desprotegidos.

23
feb
15

uruguay … el progresismo y el pepe batlle

Batlle en el siglo XX – El Frente Amplio en el XXI

 

escribe: Esteban Valenti / Periodista, escritor, director de Bítacora y Uypress. Uruguay
“Trazaremos las líneas de larga duración del Uruguay del siglo XXI en términos institucionales, políticos, productivos, económicos, sociales y culturales. Que a nadie le llame la atención porque esto no es inédito. En el siglo XX el primer Batllismo matrizó la marcha de ese siglo.

En el siglo XXI matrizará la marca de este siglo nuestro Frente Amplio” Tabaré Vázquez en el discurso del 44 aniversario del Frente Amplio, 5 de febrero del 2015 en Maldonado. Es una gran verdad, una definición audaz, muy exigente y un gran proyecto de actualidad y futuro.

Uruguay fue sin duda un país diverso en el contexto internacional y regional desde fines del siglo XIX, pero sobre todo a comienzos del siglo XX. Lo fue en su prosperidad, en sus leyes y derechos civiles y sociales, en su institucionalidad, en su densidad democrática y en la estrecha relación entre el progreso cultural e intelectual y la política. Como parte indivisible de la política.

No tengo Los elementos para definir la influencia que en esa diversidad, en ese gran Proyecto Nacional tuvo el proceso fundacional del país, en particular el ideario artiguista. No quiero hacer afirmaciones místicas , aunque si podría decir que también a principios del siglo XIX a partir del artiguismo el Uruguay tuvo un tránsito ideal, programático mucho más avanzado que los otros países de la región por el aporte, muchas veces incomprendido o directamente combatido de las ideas de Artigas. Lo que no tengo son los elementos fundados para opinar sobre la influencia de ambos procesos.

En los textos que he podido consultar de la época de Batlle y Ordoñez no aparece muy presente la figura de Artigas (1), esa sería una diferencia importante, para el Frente Amplio, desde su fundación el pasamiento artiguista es sin duda una de sus principales referencias y debe seguir siéndolo.
Pero no hay ninguna duda que el batllismo, José Batlle y Ordoñez fue el gran constructor de un Proyecto Nacional que no surgió de la espontaneidad del mercado, de las corrientes ventosas de la región, sino de grandes objetivos civilizatorios y estratégicos. Aunque los impulsos venía de antes de Batlle, él los consolidó y elevó en su conjunto a un nivel superior, incluso derrotando a las fuerzas que fuera y dentro de su partido se enfrentaban a su proyecto. La burguesía nacional uruguaya demostró en ese tiempo profundas diferencias con sus similares de toda América Latina y una visión más avanzada.

Fue un proyecto en primer lugar político, en el sentido más amplio, profundo y prosaico del concepto. Con sus claridades y sus oscuridades, con sus grandes, pequeñas y feroces disputas. Pero a partir de la política, de la reorganización institucional, de la pacificación interna del país, tuvo un directo impacto en la estructura del estado, en la economía, en la sociedad, sus valores y derechos, en la cultura nacional y en la fisonomía física de nuestra capital y en diversos puntos del país.
Batlle y Ordoñez dijo: Yo no puedo ser un presidente como mis antecesores. Mi deber es hacer sentir que bajo mi égida, la democracia es una verdad, y que por algo se hacen elecciones . Y le dio sin duda un nuevo significado al acto básico, fundamental de la democracia: el voto.

Otra de sus frases más conocidas, refirma esa redefinición de los pronunciamientos populares: No es que el pueblo nunca se equivoque, sino que es el único que tiene el derecho de equivocarse .
Su ideario, sus obras su vida fueron la síntesis de la construcción de ese Proyecto Nacional, de esa comunidad espiritual que reclamaría Wilson Ferrerira Aldunate varias décadas después para el Uruguay.

Batlle, hombre de su tiempo, y a la vez fuera del tiempo que corre como el río de Heráclito, creía en la libertad y en el libre albedrío que distinguen a nuestra especie de los otros integrantes de la escala zoológica. Rechazaba, además, el excluyente determinismo económico dado que, planeando sobre “el interés” – estas son sus palabras – “la idea, la verdad, también apasionan al hombre”.
Creía en la democrática prevalencia de las mayorías políticas : el partido triunfante en los comicios debe gobernar con sus hombres , sin entreverar el mazo del poder, Del mismo modo que Nietzsche, quien en su momento dijera ” Oh voluntad de mi alma, a la que llamo destino! ” , Batlle, en el primer editorial del diario El Día, por él fundado en el año del 1886 después de la fracasada aventura revolucionaria emprendida contra el tirano Santos, había escrito: “Siempre hay un camino abierto para los hombres de buena y fuerte voluntad”. Escribió Daniel Vidart en Bitácora.

El proceso de decadencia nacional comenzó en la década de los 50 y se necesitó medio siglo y padecer una terrible dictadura de 11 años, para que el Uruguay tuviera una nueva oportunidad y un nuevo Proyecto Nacional, que no es ni puede ser la copia del pasado y que se expresa en una conducción más colectiva, partidaria a través del Frente Amplio y sus gobiernos.
¿El Frente Amplio es el nuevo batllismo? No, tiene raíces diferentes, identidad diferente, actúa en un momento histórico nacional e internacional profundamente diverso, aunque afrontando en algunos casos circunstancias que podrían asimilarse.

No hablamos principalmente del manejo de la economía, de la administración del estado como se concebía antes y ahora por parte de las corrientes conservadoras, sino en primer lugar de la relación entre los seres humanos, los ciudadanos, los trabajadores y los factores económicos, sociales, educativos y culturales y las instituciones necesarias para alcanzar determinados objetivos.

El pueblo no puede ser libre y feliz sino es instruido. Y la grandeza que suele buscarse, aún en la conquista, no debe consistir para una nación verdaderamente civilizada sino su adelanto en las ciencias, en las artes, en la industria, en el comercio y en el bienestar y la cultura moral que son su consecuencia escribía Batlle. Obsérvese el conjunto de la definición y el orden: las ciencias y las artes en primer lugar, hace un siglo . y la cultura moral que son su consecuencia .
No era un teórico, fue un formidable combatiente político, presidente de la república por dos períodos, 1903 – 1907 y 1911 1915 que hizo los máximos esfuerzos por concretar sus ideas y sobre todo por darle al país una renovada identidad de progreso y de cultural moral y cívica. Y lo logró, en su doble condición de avance y de nuevas tensiones y exigencias.

No hay duda que el batllismo permeó las ideas y la política nacional mucho más allá de lo que muchos estamos dispuestos a reconocerlo. En el Frente Amplio en primer lugar. Hay discursos del general Liber Seregni que tienen el hilo conductor de matriz batllista, pero incluso en las fuerzas tradicionales de la izquierda existe una referencia obligada y una zona de roce y disputa ideológica dentro de las ideas de progreso con el batllismo que ha influido en todos.

El Frente Amplio tiene además una importante diferencia, no solo de época, incorporó también una fuerte influencia de las ideas nacionalistas avanzadas, con una fuerte vertiente blanca en sus filas, en particular del pensamiento de Wilson Ferrerira Aldunate desde el Ministerio de Agricultura y Ganadería y la Comisión de Inversiones y Desarrollo Económico (CIDE) y más en general del espíritu rebelde del nacionalismo.

Valdría recordar una frase del gran pensador italiano Benedetto Croce en su recesión ad Antonio Gramsci cuando escribió: Recomendé, hace algunos años, a jóvenes comunistas napolitanos, armados de un catecismo filosófico escrito por Stalin, de elevar sus ojos hacia las estatuas que están en Nápoles de Tomasso D´Aquino, Giordano Bruno, Tomasso Campanella, Giambattista Vico y de los otros grandes nuestros pensadores y a esforzarse por llevar, si podían, la doctrina comunista a esa altura, y unirla a esa tradición. Pero ahora yo no me refiero a estatuas marmóreas sino a un hombre (Gramsci) que muchos de ellos conocieron personalmente, cuyo recuerdo debería estar vivo en ellos por algo mejor que el vacío sonido de su nombre

¿Estamos a la altura de llevar nuestras ideas al nivel de esos grandes pensadores uruguayos que hicieron nuestra historia y sobre todo de su contenido avanzado, de sus ideas y sus obras y en primer lugar de Artigas?

La respuesta en el caso de Batlle, no es ni puede ser un recital de sus opiniones, o un intento de paralelismo con sus leyes y acciones de gobierno, sino con algo mucho más profundo: ¿estamos construyendo algo que expresa en el Uruguay del siglo XXI un país de avanzada, de progreso, con una alta cultura moral y con su propia y fuerte identidad nacional y universalista? Estamos avanzando.

El Frente Amplio en estos diez años de gobierno se propuso no solo salir de la crisis económica, social, educativa, espiritual que tenía el país y que culminó en el 2002 pero se arrastraba desde hacía décadas y construir un nuevo Proyecto Nacional. Y estamos avanzando a paso firme.
Una de las demostraciones más clara de ese avance es que Tabaré Vázquez luego de 10 años de gobiernos del FA y a pocas semanas de asumir su segundo mandato presidencial pueda afirmar que matrizaremos el siglo XXI del Uruguay por los cambios que se están operando y por nuestra visión estratégica y que una parte fundamental de los uruguayos lo crea y lo acepte y lo incorpore a sus conductas es una prueba terminante de ese avance histórico.

Vázquez hace estas afirmaciones cuando en Argentina los datos económicos, sociales, institucionales son muy complejos y en muchos casos negativos, cuando en Brasil también se afrontan problemas, cuando en la región y en el mundo no soplan por cierto vientos favorables. Imaginen por un instante el efecto que estas noticias hubieran tenido en el Uruguay de hace 11 años. Su efecto hubiera sido lacrimógeno y devastador, ya nos estaríamos preparando para ajustes y explicaciones oficiales de todo tipo. Siempre sobre estancamientos y fracasos.

¿Pasa algo de eso en el Uruguay actual? Los agoreros de siempre son los mismos, los conservadores en sus diversas variables. Se terminó la campaña electoral y siguen agitando los mismos fantasmas y sobre todo desnudando la misma idéntica falta de ideas, de liderazgos, de sentido crítico. Viven en su nube de malabarismos sobre las cifras electorales para consolarse. Prefiero mil veces una derecha o un centro derecha que nos exija, que ese enorme vacío que existe hoy en el país.

Los uruguayos no temblamos frente a los problemas del mundo y la región, no por irresponsables e inconscientes, sino porque valoramos nuestras propias capacidades y sabemos que tenemos un rumbo y que debemos acostumbrarnos a estos vendavales, pero sobre todo que hemos tenido los reflejos necesarios para que nuestro Proyecto Nacional absorbiera las experiencias de los fracasos anteriores, la dependencia de nuestros vecinos, la eterna carencia energética, los controles bancarios y financieros, la pobreza en las inversiones, la fatalidad del campo y del lamento de algunos de sus grandes propietarios, la falta de inversiones sociales y sobre todo, por encima de todo la crónica desconfianza en nuestras propias capacidades, la ideología de la decadencia. No nos sentimos infalibles, no nos sentimos inconmovibles, pero no somos más el enano llorón de antes. Como no fue un enano llorón el Uruguay de hace un siglo. Aprendimos que lloriqueando no se va a ningún lado o mejor dicho, nos vamos al pozo, al desastre.

No hay nada más letal para un Proyecto Nacional progresista que la complacencia, la suficiencia, que construir una cuna de laureles para mecernos en ella. Las nuevas exigencias en producción, trabajo, innovación, inversión, educación, cultura, vida sana, medio ambiente, seguridad son parte esencial de la matriz de este nuevo momento nacional progresista.

(1) Por ejemplo en el Album Biográfico Ilustrado y Descripción Histórico Geográfica de la República O. del Uruguay” que se publicó en 1904 con fuerte apoyo del gobierno de la época (directores propietarios: Ricardo M. Jalabert y Rodolfo Cabal) no se menciona a Artigas

21
feb
15

venezuela …

¿Nos van a invadir?

 

ultimasnoticias.com.ve
 
1 El imperio pierde la paciencia con Venezuela. Cuando el general Vincent Stewart, director de Inteligencia del Departamento de Defensa de EEUU, compareció ante una Comisión de la Cámara de Representantes para informar sobre la estrategia de seguridad de EEUU en 2015, mencionó a Venezuela y pronosticó algo muy concreto: una ola de protestas violentas en el país, coincidente con las elecciones parlamentarias de este año. ¿Cómo lo sabe el alto funcionario? ¿Quién le suministró el dato? ¿Lo obtuvo a través de la oposición interna o de los canales que tiene el gobierno norteamericano para enterarse de lo que ocurre en la región? No deja de ser curioso que un destacado personaje del gobierno de EEUU -de su entramado de seguridad y defensa-, se atreva a abordar un tema delicado que, en otras circunstancias, trataría el órgano encargado de la política exterior, el Departamento de Estado. La explicación para mí está en que cada día se hace más evidente que Venezuela es considerada por el gobierno norteamericano como un asunto que compete más al ámbito militar que al diplomático. En otras palabras, que estamos en presencia de la militarización del caso. O de su “pentagonización”.

2 ¿Qué significa esto? Ante todo que para el establecimiento político-militar estadounidense la oposición venezolana no garantiza un cambio de gobierno en el país. En Washington están conscientes de su debilidad, de sus divisiones y escasa capacidad de convocatoria. Al mismo tiempo consideran que el chavismo conserva su fuerza, cohesión y capacidad para enfrentar dificultades. Para salir airoso, como lo ha demostrado en distintos circunstancias. Derrocar a Maduro no es fácil, y más si quienes se lo proponen no constituyen opción para la mayoría del pueblo venezolano. Al mismo tiempo, en la región el gobierno chavista cuenta con amplia solidaridad y cualquier intento por acabar con la institucionalidad democrática y con un gobierno producto de elecciones libres, provocaría un contundente rechazo. ¿Está en condiciones de hacer frente a un repudio generalizado y militante un gobierno frágil como el de Obama, que afronta graves problemas internos y complejos desafíos militares en diversas áreas del mundo? ¿Qué sentido tiene seguir escalando un conflicto que puede manejarse en el marco del diálogo?

3 La lógica indica que el gobierno de EEUU debería abstenerse de incurrir en el error de apelar a aventuras. La lamentable experiencia en este tipo de acciones debería servirle de advertencia. No obstante, si algo demuestra la historia es que los imperios sucumben a la tentación de avasallar pueblos. No soportan que su vocación de dominio encuentre resistencia en naciones a las que desprecian. En tales circunstancias cunde la desesperación en sus dirigentes. Es esta la situación que se le plantea al gobierno de la primera potencia mundial respecto a Venezuela. Desde el inicio del proceso bolivariano EEUU está obsesionado. Sus gobiernos, Republicanos o Demócratas, embisten contra Venezuela. Han probado todos los formatos para acabar con el proceso bolivariano: golpe de Estado (11-A); sabotaje petrolero; terrorismo; guarimba; guerra económica; bloqueo parcial; financiamiento de la oposición; campañas mediáticas, y el resultado siempre fue la derrota. ¿Qué le queda por intentar? De antemano sabe, y lo ha comprobado en cada uno de esos episodios, que la revolución cuenta con sólido apoyo popular y militar. ¿Golpe de Estado exitoso sin militares? ¡Imposible! ¿Rebelión popular exitosa sin pueblo? ¡Imposible! ¿Triunfo electoral sin oposición seria? ¡Imposible! ¿Qué hacer? Solo falta intentar la invasión armada. Quizá parezca exagerado decirlo, porque se trata de algo que choca con prácticas civilizadas que hoy se exaltan, pero que a la hora de la verdad los poderosos y sus cipayos las pisotean. La opción invasión -o intervención- está envuelta en la falsa defensa de los derechos humanos, la reivindicación de la Carta Democrática, el respeto a la democracia y a la libertad, cuando en realidad lo que pretenden es acabar con la soberanía nacional, los cambios sociales, devolverle el poder a las elites que lo controlaban e instaurar de una dictadura. ¿A quién engañan? Se engañan ellos, pero no la mayoría del pueblo. Por consiguiente, lo que cuenta para los venezolanos es cerrar filas y estar alertas. En la situación que vive el país no tiene cabida lo impredecible. Preferible es prever a flotar, irresponsablemente, en la desprevención.

LABERINTO

Tan pronto Maduro pidió a la Unasur y a la Celac intermediar con el gobierno norteamericano para colocar en el terreno político y diplomático el diferendo con EEUU, Washington negó tal posibilidad e invocó la bilateralidad. De manera persistente el gobierno venezolano le ha propuesto dialogar al de EEUU sin obtener respuesta. Es decir, que el gobierno de Obama no quiere ni lo uno ni lo otro. ¿Qué quiere? Por ahora mantener la tensión mientras avanza el plan desestabilizador. Los miembros de la Unasur y la Celac estarán ante una prueba de fuego: apoyar o no a Venezuela en la defensa de la soberanía y la constitucionalidad. Lo que significa en lenguaje coloquial, o corren o se encaraman…

En la actitud de EEUU influye la campaña electoral que está en marcha. Cuba deja de ser tema para la derecha y el lugar lo ocupa Venezuela. Obama cede a las presiones de los lobbys y la ultraderecha, y pretende neutralizarlos agitando el fantasma venezolano…

También influye la convicción de que la oposición carece de músculo. Que no es opción. Cada día hay más decepción en los círculos gobernantes de EEUU porque lo que les llega de la oposición interna son solicitudes de ayuda económica y no informes sobre sus avance organizativo y crecimiento. A lo cual se agrega que la división en el sector es inocultable…

La caída de los precios del petróleo tiene efectos desoladores para quienes los manipulan. Por un lado introduce una cuña entre el gobierno norteamericano y aliados consecuentes como Arabia Saudita. Para esta nación el precio de 40 dólares es una tragedia. Pero el efecto más impactante -aparte del geopolítico- es la ola de despidos en EEUU. La cesantía se dispara. Ejemplo: la compañía GE Oil & Gas anunció, en un estudio reciente, que para mediados de este año Texas habrá perdido 128 mil empleos asociados al crudo. Igual ocurrirá en estados como Dakota del Norte, Alaska, Oklahoma, California. Las consecuencias de la crisis pican y se extienden…

Recibo de la “Colección Bosch para Todos”, tres libros del gran escritor y expresidente dominicano -derrocado por EEUU y la derecha dominicana-: “Simón Bolívar, biografía para escolares”, “Bolívar y la guerra social” y “Cuentos venezolanos”. Bosch, exiliado durante toda la dictadura de Trujillo, vivió un tiempo en Venezuela, a la que amó con pasión, lo cual refleja en su obra histórica y literaria…

Zapata fue un gran artista -caricaturista, pintor-. Un ser humano singular, con quien durante años mantuvimos excelente amistad. Despido al amigo recordando al luchador democrático, antimperialista, defensor de la revolución cubana y del Chile de Allende. El pésame a sus familiares. Paz a su alma…

Los líderes guarimberos del año pasado se quitan ahora las máscaras y llaman a “un acuerdo nacional para la transición”. Se trata de la proclama que serviría de plataforma a la violencia que se avecina, según el pronóstico del general Vincent Steward, director de Inteligencia del Departamento de Defensa de EEUU…

Un año después de la violencia terrorista de la oposición, son exaltadas tales acciones. ¿Cómo confiar en esa oposición?.

Fuente: http://www.ultimasnoticias.com.ve/opinion/firmas/el-espejo—jose-vicente-rangel/-nos-van-a-invadir-.aspx

19
feb
15

hsbc

 

 
HSBC, una historia de agua y opio
Le Monde diplomatique
 

Poco después del terremoto de Haití el banco estadounidense Goldman Sachs anunciaba que donaría un millón de dólares a los siniestrados y posteriormente declaró una ganancia neta de 13.400 millones de dólares en 2009. Un gesto potente correspondiente a las ganancias generadas por nueve minutos de actividad especulativa. Detrás de las señoriales fachadas, la historia de los establecimientos financieros se hunde a menudo en aguas fangosas.

Cuatro letras han trepado al pináculo de la notoriedad a partir de que un antiguo ejecutivo de este célebre banco enviase al fisco francés una lista de clientes sospechosos de fraude: HSBC Pero, ¿qué es lo que ocultan? A lo sumo aquí y allá se habla del “banco británico”. Efectivamente, HSBC son las siglas de“Hong-Kong& Shanghai Banking Corporation”. La historia de esta empresa de “compradores” (en español en el texto), uno de los mayores grupos bancarios del mundo cuya sede londinense se refleja en el Támesis, comenzó con una historia de agua, pero también de opio.

A principios del siglo XIX nació en Londres, capital del Imperio Colonial Británico, la “Peninsular and Oriental Steam Navigation Company”. Su primer barco a vela y a vapor, el San Juan, zarpó del puerto de Londres el 1 de septiembre de 1937 y se hundió en el mar. Otros barcos de la compañía también naufragaron, entre ellos el Carnatic, cuyos restos se encontraron en los arrecifes de Abou Nawas.

Pero la compañía sobrevivió a esos contratiempos. En 1839 P&O consiguió contratos para llevar correo a Alejandría (Egipto) vía Gibraltar y Malta. Después de fusionarse con la “Transatlantic Steamship Company” en 1844, creó los que podrían llamarse los primeros cruceros de lujo del Mediterráneo. Diez años después unió su destino al de la“British India Steam Navigation Company”, cuyas naves transportaban correo entre Calcuta (India) y Rangún (Birmania) Su propietario, el administrador colonial escocés James Mackay, llegó a presidente de la P&O, que finalmente absorbió a la B.I.

Mackay a su vez mantenía estrechas relaciones con Sheng Xuanhai, el ministro de Transportes de China bajo la dinastía Qing (Manchuria), el último reinado hasta la abolición del gobierno imperial en enero de 1912. Favorable a la introducción de la tecnología occidental pese a las tensiones políticas y militares, Sheng se convirtió en su abogado, en particular en Shanghái, donde fundó la Universidad Jiao Tong orientada a la mecánica, la ingeniería y el equipamiento militar, y luego en Hong Kong. Jugando un papel muy importante en la reforma de la enseñanza en Shanghái, promovió a esta ciudad como la más tecnológica de China. En 1902 Sheng y Mackay firmaron, en nombre de China y Reino Unido, el Tratado llamado “Mackay Treaty”, relacionado con la protección de las marcas y las patentes.

En este contexto aparece otro escocés, Thomas Sutherland, y se une a P&O. Hace carrera en la sociedad, colabora en la construcción de los muelles de Hong Kong y se convierte en el superintendente de P&O y también en el primer presidente del Hong Kong&Whampoa Dock en 1863. En esa época el 70% de los fletes marítimos procedían de la importación del opio de la India que vendían a los chinos los hombres de negocios británicos a pesar de los intentos de oposición de las autoridades chinas.

Sutherland se da cuenta de que la situación es ideal para desarrollar un banco comercial. Y en 1865 funda con otros el Hong Kong&Shanghai Banking Corporation, el famoso HSBC. En su consejo de administración, presidido por Francis Chomley figura también la sociedad comercial Dent&Co, por el nombre de su creador Thomas Dent . Un personaje. En 1839 el alto funcionario chino Lin Zexu, reconocido por sus dotes y su altura moral, ordenó su arresto con el objeto de hacerle abandonar sus depósitos de opio, que violaban la prohibición decretada por las autoridades chinas. Ese fue uno de los desencadenantes de la primera guerra del opio que finalizó en 1842 con el primer “tratado desigual” el de Nankin. Al terminar la segunda guerra del opio (1856-1860) las potencias británica y francesa impusieron la creación de concesiones territoriales bajo administración extranjera, abriendo numerosos puertos chinos al comercio exterior y a la legalización del negocio del opio. Hacía cinco años que había concluido el conflicto cuando Sutherland creó el HSBC. El banco lleva su nombre muy acertadamente, puesto que algunos de sus caracteres significan en chino “juntar”, “recoger”, “riqueza”.

Un nombre que hace cantar al dinero

El HSBC cosecha sus primeras riquezas a partir del opio de la India y luego del Yunnan chino. A partir de 1920 instala sucursales en Bangkok y Manila. En 1949 concentra sus actividades en Hong Kong. En 1980 y en 1997 se instala en EE.UU. y Europa y en 1993 desplaza su sede social a Londres, antes de la retrocesión del territorio de la República Popular China anunciada para 1997.

En 1999 las acciones del HSBC Holdings se cotizan en una tercera plaza bursátil, Nueva York. El grupo compró Republic New York Corporation (actualmente integrada en el HSBC USA Inc.) así como su sociedad hermana Safra Republic Holdings S.A., hoy HSBC Republic Holdings SA (Luxemburgo). En 2007 el grupo registró resultados récord antes de impuestos, 24.000 millones de dólares, de los cuales el 60% procedente de los mercados emergentes de Asia, Oriente Próximo y américa Latina. Por primera vez las ganancias acumuladas ese mismo año en China llegaron a 1.000 millones de dólares. Otro tanto en Francia.

Stephen Green dirige el HSBC Holdings, como presidente-director, desde marzo de 2006 y desde febrero de 2008 su director ejecutivo es Vincent H.C. Cheng, quien fue miembro del consejo ejecutivo de HongKong, la mayor autoridad legislativa del gobierno, entre 1995 y 1997, así como miembro del Comité Nacional de la XI Conferencia política consultiva de la República Popular China.

Jean-Louis Conne es periodista y autor del libro La Crise tibétaine , Mondialis, Bex (Suiza), 2009.

Fuente: http://www.monde-diplomatique.fr/2010/02/CONNE/18827

 

17
feb
15

uruguay, el trabajador rural en el progresismo

opinión

Los trabajadores rurales son sujetos de derechos

escribe: Hugo Acevedo

A casi una década de la inauguración de la era progresista, que derivó en profundas transformaciones de la sociedad uruguaya en beneficio de los sectores más vulnerables y en particular de la clase trabajadora, subsisten bolsones de intolerancia propios de épocas pretéritas que debieran estar definitivamente desterrados.

 
En medio de la tradicional siesta estival, que generó negociaciones políticas previas a la instalación del tercer gobierno frenteamplista el próximo 1º de marzo, los ominosos resabios del pasado volvieron a remover la conciencia de nuestro colectivo social.

Daniel Silveira, el trabajador rural que protagonizó uno de los spots del FA “Uruguay cambió en mí”, fue despedido arbitrariamente por su patrón, por aparentes desavenencias derivadas de la relación laboral.

Lo cierto es que este abnegado y sacrificado obrero es uno de los fundadores del Sindicato de Peones de Estancia (Sipes), una nueva organización rural que vela por los intereses de quienes cotidianamente laboran la tierra y producen la riqueza que alimenta la acumulación capitalista en el sector.

El dirigente de la Unión Nacional de Asalariados, Trabajadores Rurales y Afines (Unatra), César Rodríguez, consideró que “sobre esto subyace un despido antisindical. Es bastante arbitraria la medida. Es también abusiva, porque se rompe un acuerdo firmado el 9 de diciembre, donde el patrón reconoció la idoneidad del trabajador”.

Según se estima, una de las principales causas del diferendo radica en que Silvera figuraba en la categoría de “peón”, cuando en realidad cumplía labores de capataz en dos de los 14 establecimientos rurales de su ahora ex patrón.

Empero, es imposible ignorar que esta tensa situación puede haber sido originada en la condición de sindicalista del damnificado, en un medio históricamente acostumbrado al vasallaje y la más deleznable postración.

Por supuesto, tampoco debería ser pasada por alto su participación en un spot electoral del Frente Amplio, lo cual evidentemente lo situó en el ojo de la tormenta y en la mira de quienes intentan detener los relojes de la historia.

Aunque el episodio tuvo escasa repercusión en los medios masivos de comunicación, el despido –que otrora hubiera pasado inadvertido por ser una mera interrupción de relación laboral como tantas otras- se transformó en noticia.

Ese silencio cómplice es consecuencia de la connivencia entre el oligopolio audiovisual, los derecha política y la oligarquía empresarial, que sigue aferrada a sus indebidos privilegios.

Esa clase dominante, que entre otras organizaciones está integrada por las asociaciones que aglutinan a los propietarios de la tierra, debería comprender – de una buena vez- que la sociedad uruguaya ya no está dispuesta a tolerar abusos de ese calibre.

Ahora, los trabajadores rurales están amparados por el fuero sindical, la negociación colectiva y la limitación de la jornada laboral y disponen de laudo salarial, lo cual en el pasado era una suerte de quimera.

Más allá del eventual desenlace de esta situación, hay una realidad incontrastable: en materia derechos, no hay vuelta al pasado, porque estos son innegociables.

El gran desafío, a partir del 1º de marzo, es seguir avanzando hacia una sociedad cada vez más justa, inclusiva e integrada, donde todos seamos iguales ante la ley, tal cual lo establece la Constitución de la República que tanto se invoca.

14
feb
15

uruguay la derecha blanqui-colorada

La derecha desorientada

escribe: Ricardo Ferraro

Con el fallecimiento de Wilson Ferreira en 1988, comenzó a caer el telón para el Partido Nacional. El vacío dejado por el último gran caudillo blanco progresista, no ha sido llenado por nadie y, lo que es peor, no se vislumbra quién pueda hacerlo.

En la actualidad el partido de Oribe se ha derechizado y mediocrizado. Los arrebatos wilsonistas de algunos dirigentes fracasaron, tal el caso concreto de Larrañaga, quien con su difuso, ambivalente y contradictorio discurso político, no significó ningún aporte de destaque para la corriente ideológica del caudillo.

El senador intentó identificarse con Wilson pero estuvo lejos de lograrlo y en estas dos últimas elecciones nacionales optó por cobijarse bajo el ala de la ultraderecha del PN, representada por el lacallismo-herrerista, muy afín con tenebrosos personajes de la talla de Mussolini, Franco, Stroessner, Terra, y una cierta admiración por la Alemania nazi. (Caras y Caretas, 15/8/014).

Durante la campaña electoral para las internas del PN, de cara a las elecciones del 2009, Larrañaga se erigió en un acérrimo opositor de Lacalle. Con embestidas taurinas, que son su especialidad, el principal de AN evidenciaba claramente que estaba en las antípodas del pensamiento político de su ocasional adversario. Prueba de ello son las expresiones del senador aliancista, según La República de fecha 5/5/09: “Lacalle hace enormes esfuerzos por maquillarse con una postura de ‘centro’, pero si ‘centro’ es tener el influjo de los postulados de De Posadas, Caumont o Vegh Villejas, quizás yo esté equivocado si me demuestran lo contrario (…) no creo que se le gane al Frente Amplio, desde la postura defendida por Lacalle (…) tenemos diferencias en la capacidad de diálogo, en política económica, en la imputabilidad penal (…) es evidente que en su gobierno, hubo una percepción de un gobierno de derecha (…) en el sector productivo hubo atraso cambiario, posturas neoliberales”.

No obstante estas diatribas políticas, Larrañaga no tuvo ningún inconveniente en aceptar, sin ningún rubor, el ofrecimiento del derechista Lacalle para integrar la fórmula presidencial. De esta manera quedaba configurada una grotesca traición a los ideales wilsonistas, que este buen señor manifestaba a los cuatro vientos representar. Ya las diferencias sustanciales con el lacallismo quedaban en el olvido. La actitud deleznable de Larrañaga y las frivolidades del hombre de la “motosierra” y las peluquerías en los asentamientos contribuyeron, en grado exponencial, al estruendoso fracaso del PN.

En junio de este año en las elecciones internas de los blancos, Larrañaga, demostrando una vez más su condición de perdedor nato, cayó nuevamente derrotado por la dinastía herrerista por ciento veinte mil votos. Notoriamente perturbado psicológicamente por la adversidad que estaba viviendo, se dirigió a la sede del Directorio nacionalista y saludó a su triunfante contendor.

Con el firme propósito de dar un paso al costado, se refugió a meditar, cual monje tibetano, en su chacra El Arriero. “Se terminó para mí (…), Voy a subir por última vez las escaleras del Directorio” (Brecha, junio/6/014), fueron las expresiones de un compungido Larrañaga. La dirigencia de su sector, temerosa de perder futuros cargos, se movilizó para convencer al principal de AN, que aceptara la “generosa propuesta” de Lacalle Pou de integrar la fórmula nacionalista. En otra de sus clásicas volteretas, el popular Guapo se postraba ante la dinastía ultraderechista herrerista y guardaba en el ropero los retazos de su era wilsonista de “centro”.

Larrañaga a esta altura de su vida política y ante un nuevo fracaso acompañando por segunda vez al oligárquico clan lacallista, “quemó las naves” y su futuro es incierto. Suponemos que no intentará enarbolar nuevamente las banderas wilsonistas, a las cuales traicionó. Sería manchar la figura señera del gran caudillo Wilson Ferreira, cada vez más olvidado por su partido; prácticamente proscripto por los conservadores que dominan el PN. Ya en el 2010 el secretario general de AN, Eber Da Rosa, advertía: “Con Lacalle brotó en el PN el conservadurismo como una especie de fiebre”(… ) “la izquierda se popularizó, frente al elitismo conservador del PN”. (La República, 8/3/010).

Al novato Lacalle Pou lo engrupieron la perversidad de los encuestadores y analistas políticos flechados a la derecha. Pretendieron inventar un candidato a la presidencia de la República moderno, un referente de la política positiva, un mesías, un iluminado, un renovador, lo que pedía a gritos un elevado sector de la ciudadanía uruguaya, ansiosa por volver a la “belle époque” del neoliberalismo criollo, hoy en franca retirada por el túnel.

El prestigioso intelecual Carlos Maggi, que está en el polo opuesto de la izquierda, sintetiza las razones básicas del triunfo del FA en primera vuelta: “Si el PBI del Uruguay es el más alto de América y se hace una distribución aceptable, no se precisa nada más (…). Distribuyen mucho y distribuyen bien. (La República, 15/11/014, extraído del semanario Voces) Por su parte el Economista Enrique Iglesias, de extracción blanca, manifestó: “Creo que se ha hecho una gran reforma estructural, es otro país. Se ve en los logros en materia de estabilidad, de empleo, de diversificación de las exportaciones y los mercados, de mejoramiento de la equidad, de aumento de la tasa de inversión, que impacta en la reducción de la pobreza, entre otros factores” (Caras y Caretas, 1/11/14).

El Partido Colorado, primorosamente desmantelado por Jorge Batlle y Sanguinetti, le dejó la puerta abierta a Pedro Bordaberry, cuyo padre pretendió eliminar los partidos fundacionales ante el estupor de los mismísimos militares que le sacaron tarjeta roja directa. Paradójicamente, Pedro se ufana de ser el principal de un partido político que su padre quiso borrar del mapa. Después de una tormentosa relación con el candidato blanco, extorsión mediante, con amenazas de denuncia judicial, terminaron en un pacto de no agresión.

Actualmente el PC de Don Pepe está en el peor momento de su historia y, de no mediar una profunda renovación directriz, con hombres fieles a los principios del batllismo, el PC va camino a convertirse en una especie en extinción. Su dirigencia no le dejó ni los botones al sagrado sobretodo de Don Pepe.

Los nacionalistas, por su parte, han quedado visiblemente perturbados con los inesperados acontecimientos luctuosos del 26 de octubre y 30 de noviembre. Están desorientados, aturdidos, llevando una pesadilla a cuestas; no entienden qué pasó. No entienden cómo es posible que las encuestas les hayan mentido tan groseramente; cómo es posible que después de más de 70 llamados a sala y a comisiones, la ciudadanía no comprenda lo mal gestionado que está el país…

Cuando este gobierno culmine su mandato, habrán transcurrido 30 años que los blancos no pescan ni una humilde mojarrita.

Todos los fuegos artificiales con Pluna, Asse, Casinos, inseguridad, enseñanza, etc. se fueron por el resumidero. La ciudadanía les dio la espalda y les contestó con un diluvio de votos a favor del Dr. Vázquez, en los lugares más profundos del país y en todos los barrios montevideanos, con la excepción del exclusivo Carrasco sur.

Por lo visto hasta la fecha los blancos van a continuar con su nefasta estrategia, que los llevó a este inconmensurable desastre cívico. No saben cómo enfrentar a la coalición de izquierda, siguen aferrados a figurines atrasados. Pero con clarinadas de optimismo para las próximas elecciones del 2019, Lacalle Pou va por la revancha de Reyes. Lo felicitamos por su coraje

11
feb
15

uruguay elecciones, intendencias y barrios

En mayo, más democracia

Lentamente pero a paso seguro se van acercando las elecciones en los 19 departamentos del país. Es así que los principales dirigentes de los distintos partidos que no lograron ser electos se proyectan como candidatos departamentales. Esto ocurre particularmente en los dos viejos partidos tradicionales, especialmente en el Partido Colorado, que es el gran fracasado de las últimas elecciones nacionales.

En este marco ha surgido el Partido de la Concertación en Montevideo, mediante un parto inducido y con múltiples lastimaduras que no revisten gravedad a pesar de perder dos candidatos de primera línea: el nacionalista Jorge Gandini y el colorado Ney Castillo.

Esta situación que debilita a colorados y blancos puede ser de carácter histórico, porque el bloque conservador integrado por las dirigencias blancas y coloradas confirmaría que la izquierda llegó para quedarse con la intención de hegemonizar el siglo XXI.

Es de esperar, entonces, que los uruguayos tengamos la posibilidad de participar de un gran debate político y no de una comedia.

Importa la discusión programática en cada rincón del país, en la medida que las soluciones nacionales muchas veces pasan por lo departamental. Por eso hay que ir pensando en una regionalización del Estado uruguayo, con la idea de mejorar la gestión y la participación ciudadana.

Pero también importa el debate cultural, para que se expresen las distintas sensibilidades y así construir un pensamiento plural, pero con una columna vertebral fuerte de típico corte progresista, siempre que esté actualizada al siglo XXI.

Si bien los problemas de gestión son importantes, también hay que encarar con seriedad la construcción ideológica, tarea que deberá ser obra común del partido gobernante y de los partidos opositores.

La hora de las urnas será en tres meses, lo suficiente para que cada candidato pueda expresar su pensamiento y exponerlo ante la ciudadanía.

A la vez, la ciudadanía tiene que plantarse como una fuerza propositiva y no solo crítica. Por eso de esta elección el país tiene que salir fortalecido para dialogar con Tabaré Vázquez y su equipo de gobierno nacional.

El esfuerzo será inmenso, pero valdrá la pena en la medida que todo se haga con altura y respeto por el adversario. Tabaré Vázquez ya ha dado señales de ese tipo. Blancos y colorados tienen la palabra y es de esperar que sus intendencias y alcaldías no se transformen en una plataforma de lanzamiento contra Montevideo.

Nota: diario La República / Uruguay




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