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20
May
16

rajoy … al fascismo lo difiendo yo !!

La mayor fosa común alberga más de 33.000 cadáveres, 12.000 de ellos anónimos

Una reforma legal de Rajoy frena las exhumaciones de víctimas de Franco en el Valle de los Caídos

escribe: Raquel Pérez Ejerique / eldiario.es

Será difícil que se repita porque Rajoy derogó artículos de la Ley de Enjuiciamiento Civil que hubieran permitido recuperar cuerpos.
La justicia ha autorizado en una sentencia histórica exhumar a dos represaliados enterrados allí, donde hay más de 33.000 cadáveres, 12.000 de ellos anónimos

Será difícil que se repita con otros muertos porque Rajoy derogó en julio de 2015 los 9 artículos de la Ley de Enjuiciamiento Civil que hubieran permitido recuperar cuerpos.

Monjes benedictinos recibieron y enterraron durante la dictadura las cajas que llegaban con cuerpos al Valle, y ahora gestionan sin transparencia la fosa común más grande de España

El franquista más conocido enterrado en el conjunto monumental del Valle de los Caídos es Francisco Franco. También es el único, junto al falangista José Antonio Primo de Rivera, que tiene lápida y nombre. Ambos reposan sobre la mayor fosa común de España, porque en la misma basílica están enterrados otros 33.833 cadáveres –12.000 de ellos desconocidos– de franquistas, represaliados por la dictadura o republicanos fusilados. Comparten sepultura en el conjunto monumental que el dictador ordenó construir para conmemorar “la dimensión de nuestra Cruzada (…) y la trascendencia que ha tenido para el futuro de España esta epopeya, que no pueden quedar perpetuados por los sencillos monumentos”. Lo dejó por escrito el BOE en 1940. Allí llevó a franquistas “caídos por Dios y por España” (son la mayoría), pero también se enterró allí a republicanos represaliados.

Levantó, con manos y brazos de presos políticos, la basílica del Valle de los Caídos (donde están enterrados los miles de cadáveres repartidos por capillas laterales y la nave central), la cruz más grande del mundo cristiano y una abadía de monjes benedictinos que custodian la tumba del dictador, de sus seguidores y de sus víctimas. También hay una escolanía, donde estudian 50 niños de toda España. Además de ser la casa de retiro espiritual del ministro de Interior.

Ahora, un juez de San Lorenzo del Escorial acaba de sentenciar que se puedan rescatar dos cuerpos de ese amasijo de huesos anónimos. Es la primera decisión judicial que permite que puedan entrar las piquetas a buscar a alguien allí. Concretamente, a los hermanos Manuel y Antonio Ramiro Lapeña Altabás, fusilados en 1936 en Calatayud (Zaragoza) y trasladados a Madrid. Hasta ahora, el Valle ha sido intocable, pese al empeño de decenas de familias de republicanos por sacar a sus muertos de la misma iglesia donde reposa el dictador y pese a las recomendaciones de la comisión de expertos que se formó en 2010 con el Gobierno de Zapatero.

Este hito judicial se estrella con una reforma legal del Gobierno de Mariano Rajoy que va a impedir que las familias de los otros muertos se puedan beneficiar de esta histórica sentencia. En julio de 2015 entró en vigor la modificación de la Ley de Enjuiciamiento Civil y se derogaron los nueve artículos (2.002 a 2.010) que regulan el concepto de “perpetua memoria”. Estaba en nuestro ordenamiento –y en la mayoría de ordenamientos hispanoamericanos– desde el siglo XIX. Se usaba en origen para las herencias cuando se había dado a alguien por desaparecido. Si esa persona volvía, utilizaba este articulado para recuperar su identidad y el derecho a heredar. Así es como se ha ganado esta sentencia.

“Este proceso estaba regulado, era claro. Lo que era una cuestión automática ya no lo es. Ahora hay que buscar otros procedimientos”, cuenta el abogado Eduardo Ranz, que es quien ha llevado el caso de los hermanos Lapeña y representa otros seis casos de Catalayud. El concepto, directamente, se ha extinguido. “Si el Gobierno no hubiera hecho esta reforma, otras familias podrían haber solicitado también la exhumación y se habría conseguido al 100%”. El caso Lapeña ha podido salir adelante porque estaba ya en marcha durante la reforma de la ley.

Los monjes benedictinos

¿Cómo se pueden localizar dos cuerpos entre los miles que hay en el Valle? La clave está en el libro de registro de los monjes benedictinos. Esta orden, encargada de la basílica desde su fundación y gestora del mayor cementerio de la represión de la historia de España, recibió durante la dictadura miles de c ajas llenas de muertos. Los monjes fechaban la entrada de esos cadáveres en un libro e iban acomodando los huesos en las criptas de las capillas y la nave central, especificando dónde hacían cada enterramiento. Así hasta completar 28 niveles irregulares de fosas, que los expertos dividen en cuatro plantas según su conservación. En las dos primeras, las más antiguas, se considera imposible determinar los restos. En la tercera y cuarta todavía es posible. Los Lapeña están en ese tercer piso. Por ellos, y por todas las víctimas incluyendo a su represor, hay una misa diaria en la basílica.

El padre Anselmo, que fue abad en el Valle de los Caídos hasta 2014, ha atendido a eldiario.es pero prefiere no opinar: “No tenemos el auto del juez, así que no sabemos qué piden. Las personas interesadas tienen derecho a hacer una reclamacion, pero tiene que estar justificado”.

La orden religiosa gestiona las criptas desde la fundación del Valle y saber en qué situación están es, 40 años después de la muerte de Franco, un misterio. Francisco Ferrándiz, antropólogo social del CSIC, es una de las personas que ha visto fotos del estado real de los enterramientos, porque estuvo en la comisión de expertos del Gobierno de Zapatero. “Visitamos algunas capillas y estaban vacías porque había goteras y los monjes habían trasladado los cuerpos a otras zonas. Solo nos enseñaron fotos brevemente, de mala calidad, con flash. En alguna se veían cajas más deterioradas que otras”.

Este experto recuerda que “una recomendación de la comisión precisamente fue que se convirtiera en cementerio público para transferir la jurisdicción al Estado” y cree imprescindible que se haga una valoración real de la situación, para lo que los monjes tendrían que abrir las puertas. Las recomendaciones se guardaron en un cajón, y allí siguen.

Cuando Patrimonio Nacional dé los permisos, entrarán por primera vez en la basílica del franquismo los científicos y tendrán que extraer los huesos para hacer pruebas de ADN, el único sistema posible de identificación, que cotejarán con el ADN de los familiares vivos. Por suerte para ellos, los cinco o seis compañeros de fosa de los Lapeña podrían ser también enterrados “en base al derecho de digna sepultura”, cuenta Ranz. Es decir, una vez salen de la fosa común al laboratorio, lo más probable es que no vuelvan a la fosa. A la espera de su turno quedan los huesos y los familiares de miles de personas enterradas en el Valle de los Caídos.

Fuente: http://www.eldiario.es/sociedad/Valle-Caidos_0_514448821.html

19
May
16

maduro y la derecha venezola

La oposición venezolana y las familias más ricas de América Latina

Sescribe: ilvina Romano / celag.org

Uno de los medios hegemónicos a nivel mundial, muestra la siguiente seguidilla de titulares con respecto a Venezuela:

“Los planes de la oposición de Venezuela para tratar de sacar a Maduro del poder antes que se acabe el año” (8 marzo 2016) [1]

“Venezuela aprueba una ley para activar referéndum revocatorio de Maduro” (21 de abril 2016) [2]

“Los 3 grandes obstáculos que enfrenta la oposición de Venezuela para revocar a Maduro” (3 de mayo 2016) [3]

Esta secuencia de titulares da cuenta de las dificultades de la oposición venezolana a la hora de ponerse de acuerdo, pues se trata de un sector que más que tener un proyecto de país en común, tienen un enemigo común, que es el actual gobierno venezolano. Que la cadena BBC publique en su título “los obstáculos” de la oposición venezolana es un indicio de que se está llegando a los límites de la presión para obtener el resultado que “ellos” desean, aparentemente en representación del pueblo venezolano. El asunto es que tendrán que demostrar que realmente “representan” los intereses del pueblo venezolano y para ello, la iniciativa impulsada por Capriles deberá reunir 4 millones de firmas para convocar al revocatorio y de llegar a esa instancia se necesitan al menos 7 millones y medio de votos por el “sí”.

Mientras tanto, la Asamblea Nacional no parece estar pendiente de gobernar para el conjunto de los venezolanos. Luego de las permanentes críticas al gobierno de turno y de la creación de un ambiente de desconfianza en el mismo proceso eleccionario (alegando que el gobierno de Maduro rechazaría los comicios en caso de que ganara la oposición), la oposición obtuvo la mayoría en la Asamblea Nacional. Sin embargo, desde ese momento ha concentrado todas sus fuerzas en derrocar a Maduro y contribuir a un ambiente de caos, especialmente a través de su vínculo con los medios de prensa hegemónicos. Como hemos apuntado, sin embargo, ni si quiera esos medios de prensa logran ocultar las inconsistencias de la oposición.

Sería interesante que la oposición intente gobernar por y para el pueblo, es decir, que se concentre en las necesidades de la gente que –supuestamente– están representando. Pero la historia de América Latina nos confirma –lamentablemente– que esa nunca es la tarea a la que se avocan las derechas cuando llegan a la esfera política formal, donde eso sí, aprovechan para utilizar al Estado a favor de los intereses de una minoría que poco vínculo cotidiano tiene con las necesidades del pueblo.

De hecho, en la misma edición de la BBC junto al artículo sobre Venezuela, en el “top 10” de artículos más leídos, se publica otra nota titulada “Las 5 familias más ricas de América Latina”, que describe: “Pese a las dificultades económicas que ha venido experimentando América Latina los últimos dos años, el club de multimillonarios de la región sigue sólido. Dueños de fortunas de talla mundial, los miembros de las dinastías empresariales más poderosas de Latinoamérica acumulan patrimonios que sobrepasan el Producto Interno Bruto de algunos de los países más pequeños del continente” [4].

La oposición venezolana, así como el actual gobierno en Argentina y la derecha brasileña, tal vez condenen discursivamente la pobreza y la desigualdad, pero en los hechos consideran que estas personas “exitosas” (magnates empresariales) son las que deben ayudar a marcar el rumbo hacia el “cambio” en América Latina, donde la política sea reducida a un negocio rentable y el Estado a un ente “eficiente” para garantizar el endeudamiento con instituciones internacionales. Desde esta perspectiva, no se gobierna para lograr una mejor distribución de ingreso y recursos, garantizar el acceso a educación y salud o luchar a favor de la inclusión política y económica de mayorías históricamente postergadas. Estas elites que reniegan del estatismo, que de un modo u otro sostienen que lo privado es siempre mejor que lo público (más eficiente, más estético, más transparente), no cejan en sus esfuerzos por apropiarse de ese Estado; en Venezuela, como ya ha ocurrido, ello implica la apelación a diversas estrategias de desestabilización en nombre de la democracia.

[1] http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/03/160308_venezuela_oposicion_maduro_dp
[2]http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/04/160420_america_latina_venezuela_ley_asamblea_revocatorio_maduro_dp_dgm
[3] http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/05/160503_venezuela_referendo_revocatorio_maduro_dp
[4]http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/05/160503_economia_dinastias_familiares_mas_ricas_america_latina
Fuente: http://www.celag.org/la-oposicion-venezolana-y-las-familias-mas-ricas-de-america-latina-por-silvina-romano/
18
May
16

brasil … “de temer”

Golpe palaciego sepulta al Brasil progresista

escribe: Hugo Acevedo- Analista


La votación de la Cámara de Senadores brasileña que determinó el enjuiciamiento y ulterior derrocamiento de la presidente Dilma Rousseff, comporta una de las más terribles infamias de la historia contemporánea de la balcanizada América Latina.
En efecto, el propio desarrollo de los acontecimientos y las falaces acusaciones permiten inferir espurios intereses partidarios y naturalmente económicos, en tanto quien ocupa hoy la primera magistratura es el vicepresidente Michael Temer, líder del Partido del Movimiento Democrático Brasileño y afín al modelo de mercado.
Es un juramentado enemigo de la izquierda, una suerte de redivivo Judas que otrora conformó una alianza con el Partido de los Trabajadores de la jefa de Estado y luego rompió el acuerdo para situarse en la oposición con propósitos conspirativos.
Se trata de un oportunista con apenas un 2% de apoyo popular según recientes mediciones, que representa a una minoría contraria a los intereses de la mayoría de los brasileños de a pie. Incluso, según esas mismas compulsas, el 60% de la población exige su renuncia.
Asimismo, sobre Temer pesa una solicitud de juicio político por seis delitos vinculados al escándalo de corrupción de Petrobras.
Otro tanto sucede con su aliado y presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha -promotor del golpe técnico contra Rousseff- quien fue suspendido en sus funciones por el Tribunal Supremo de Brasil, al estar imputado de participar en la trama delictiva suscitada en la petrolera estatal.
Esta es la primera etapa del desmantelamiento de una de las más importantes experiencias de transformación política, económica y social de la historia de nuestro continente, que -más allá de la crisis económica del presente- sacó a millones de brasileños de la pobreza extrema y la marginación y construyó un modelo de sociedad que conjuga el desarrollo con la equidad.
Aunque se podrá alegar que el procedimiento de juicio político está ajustado a derecho, es evidente que su verdadera inspiración es la tentación de apropiarse del más importante enclave progresista de Sudamérica, referente entre las denominadas naciones emergentes que desafían el poder global de los países centrales liderados por Estados Unidos y la Unión Europea.
La divulgación de la integración del gabinete ministerial que acompañará al flamante mandatario, confirma la sospecha que la remoción de Dilma Rousseff es una sórdida estrategia para desplazar a las fuerzas de cambio del poder e instalar un gobierno de neto corte neoliberal.
En efecto, varios de los secretarios de Estado representan los intereses de la rancia oligarquía brasileña y del gran capital, en lo que supone un radical giro hacia la derecha que amenaza con arrasar los avances y conquistas sociales consagradas durante la gestión del PT.
Las reacciones en el continente y en nuestro país, que no se hicieron esperar, confirman la aquiescencia de gobiernos derechistas como el de Argentina y el de Colombia y el silencio cómplice de la Casa Blanca.
Por supuesto, mientras desde el Frente Amplio y el PIT-CNT se cuestiona el golpe palaciego, la derecha uruguaya se hace la distraída y alega que no se debe incurrir en injerencia en los asuntos internos de Brasil, pese a que no se cansa de fustigar al gobierno de Venezuela y a la Cuba revolucionaria.
Hoy, la gravedad de la hora reclama un contundente pronunciamiento de todos los verdaderos demócratas de la región en defensa de la institucionalidad brasileña.

17
May
16

frei betto … los panama papers

Panama Papers: dinero secreto

 

Todo lo que sucede en casa, dice el Evangelio, será proclamado desde los tejados. Eso está pasando ahora con 11.5 millones de cuentas secretas guardadas durante 40 años en las oficinas de la compañía de abogados Mossack-Fonseca, en Panamá. Es el escándalo conocido como Panamá Papers.

 

escribe: Frei Betto / Fraile dominico brasileño, teólogo de la liberación.

Son cuentas de offshore, que significa, en traducción libre, “negocios fuera”. Offshorees una empresa constituida legalmente fuera del país de quien ha invertido su capital. Por tanto, tener cuentas offshore no constituye un delito.

Lo que suscita sospechas es el hecho, en general, de que la offshore se ubica enparaísos fiscales o en países que no cobran impuestos. De ese modo se garantiza el anonimato en cuanto a la nacionalidad de los cuentahabientes, que no necesitan declarar esa cantidad a la entidad correspondiente de sus países.

La divulgación de las cuentas permite que se pueda comparar la fortuna guardada en Panamá con las fuentes de esas cantidades y con el patrimonio de sus dueños, quienes deberán demostrar que esas cuentas no esconden negocios ilícitos o evasión fiscal.

Es evidente que se queda uno con la mosca detrás de la oreja. ¿Por qué una persona coloca su dinero fuera del país y además en lugares que le aseguran anonimato y exención de impuestos?

En la lista de Panamá Papers aparecen 57 brasileños, entre ellos Eduardo Cunha, presidente de la Cámara de Diputados; Edison Lobao, exministro de Minas y Energía; y el cantante Roberto Carlos. De otros países los más conocidos son: Putin, presidente de Rusia (por intermedio de sus socios); Bachar al-Assad, presidente de Siria; Gunnlaugsson, primer ministro de Islandia (que, avergonzado, ya renunció); Mauricio Macri, presidente de Argentina; Abdulaziz, rey de Arabia Saudita; Proshenko, presidente de Ucrania; y Messi, jugador argentino.

Algo que intriga es el que los tres principales diarios de los EE.UU. (New York Times, Wall Street Journal y Washington Post) no han dado importancia a la noticia de esas fortunas secretas.

Todo indica que el gobierno de los EE.UU. está por detrás de la publicación de losPanamá Papers, a fin de desmoralizar a enemigos como Putin y Bachar al-Assad, y así reconfigurar el orden económico internacional. Ese orden que es, de hecho, un desorden. En enero de este año la Oxfam, ONG británica, reveló en Davos que apenas 62 personas en el planeta tienen una entrada equivalente a la de 3,600 millones de personas, o sea la mitad de la población mundial. Esos multimillonarios esconden en paraísos fiscales 7,600 millones de dólares y 26 mil millones de euros.

Lo que preocupa a los magos del capitalismo es que, mientras esa fortuna queda guardada en cuentas secretas, los chinos amplían sus inversiones y ganan cada vez más espacio en los cinco continentes. Las crecientes desigualdades sociales en la mayoría de países, antes tomadas como meros efectos de la “mano invisible” del mercado, ahora son vistas con preocupación pues requieren fuertes gastos en redes de protección social y estimulan todo tipo de violencia, incluyendo el terrorismo.

Sin hacernos la ilusión de que el capitalismo llegue a admitir que necesita ser un poco más humano, el hecho es que semejante acumulación de riqueza en cajas secretas reduce los niveles de inversiones y puede amenazar con el colapso del sistema financiero internacional.De las 200 empresas que participan anualmente en el Foro Económico Mundial en Davos, de cada diez, según Oxfam, nueve guardan fortunas en paraísos fiscales de los EE.UU. o de Europa.

Un proyecto que está planeando el gobierno de los EE.UU. es acabar con el dinero físico, el papel moneda, y utilizar sólo dinero virtual, como tarjetas de crédito y transacciones por internet. Eso haría las transacciones más fácilmente controlables por los bancos y los gobiernos. Como advierte el periodista cubano Luis Manuel Arce, sería parecido a que cada ciudadano llevase un microchip bajo la piel.

16
May
16

dilma y golpe técnico

Dilma y el suicidio del “progresismo”

escribe: Carlos Carcione / Rebelión

Lamentablemente ocurrió. Luego de unos pasos de tragicomedia del presidente de reemplazo en la Cámara de Diputados, el Senado brasilero aprobó el juicio político a la presidenta Dilma Rousseff. La salida del PT del gobierno, después de 13 años, plantea preguntas necesarias que merecen respuestas urgentes.

No se trata solamente de la maniobra de una casta política corrupta sin sustento de legitimidad, que lo es. Tampoco es estrictamente un golpe de estado, tal como los entendemos en América latina. Que el enemigo es perverso es una lección básica que se debería haber aprendido hace tiempo, por eso, no se trata simplemente de lo que hicieron los enemigos o los “traidores”. Se trata, sobre todo, de entender qué hizo mal, o mejor dicho qué es lo que dejó de hacer de lo que debía el partido de Lula.

La trampa fue orquestada desde las cúpulas del capital, los grandes medios y los partidos más conservadores y de derecha pero el PMDB, partido aliado de Dilma en el gobierno, fue la carta de triunfo. Una maniobra que Michel Temer dirigente de ese partido y por 6 años vicepresidente de Rousseff, facilitó y ayudó a construir. Fue realizada a plena luz del día. Estuvo frente a las cámaras y en las portadas de los periódicos por meses. Desde lejos se pudo apreciar como la conspiración se desarrollaba, cómo la artificio destituyente crecía. Y cómo el PT, el icono del llamado pos neoliberalismo en nuestro continente, dejaba ver su proceso de adaptación a un régimen corrupto y elitista, al decidir confiar más en la negociación con los bandidos, antes que apelar a la participación soberana del pueblo para romper la maniobra. Pero: ni la maniobra fue inesperada, ni ocurrió de “golpe”.

Hoy, desde los sectores afines al “progresismo”, se habla del desprecio de los parlamentarios que habilitaron el juicio político por los 54 millones de votos que reeligieron a Dilma en 2014, lo que es cierto. Pero nada se dice que la diferencia con la que ganó Dilma fue la más pequeña en una elección presidencial desde la salida de la Dictadura, apenas 3 millones de votos más que el derechista Aecio Neves que obtuvo algo más de 50 millones. Y menos se señala que el registro electoral habilitaba a 146 millones de ciudadanos a votar. Es bueno recordar que la diferencia fue menor todavía que la que obtuvo Collor de Melo sobre Lula en 1989, y también que Collor fue destituido de la misma forma que lo está siendo Dilma, tampoco se le comprobó delito.

Pero si vemos estos números como una fotografía, el hecho que parece saltar a la vista, es que esta crisis política y la maniobra con la que la clase dominante de Brasil intenta resolverla, se está desarrollando bajo la mirada indiferente de más de un tercio de la población brasileña por la suerte que corran sus “dirigentes” políticos. Y hace evidente el desgaste y la pérdida de base de la experiencia del PT.

Dilma, Lula y el PT recibieron una alerta temprana del deterioro y el malestar de la población con su gobierno y la desoyeron, ratificando el rumbo que esa alerta cuestionaba. En el movimiento conocido como las jornadas de junio, en el 2013, millones ganaron las calles reclamando que el transporte público, la salud, la educación, la vivienda, en fin las necesidades populares postergadas, tuvieran el mismo trato que tuvo la inversión pública para el Mundial de Futbol. Querían para sus necesidades “Padrao FIFA”, y frente a este reclamo, el gobierno prometió pero no cumplió. El movimiento de junio, quedó registrado como el despertar de la indignación popular. Nada fue igual en la relación del PT con su base social desde entonces.

Se cuestiona también el carácter corrupto de los que impulsan la destitución, lo que es verdad. Pero se omite la complicidad estructural del PT con ese flagelo. La promiscuidad entre el gran capital privado, los negocios públicos y los dirigentes de los partidos tradicionales, conforman un modelo miserable de hacer política. La investigación conocida como Lava Jato, antecedente judicial de esta crisis, involucra a gran parte de la clase política de todos los partidos, incluido el PT en una trama escandalosa de corrupción. Y es lógico que Michel Temer haya nombrado como ministros, apenas asumir el reemplazo de Dilma, a dirigentes involucrados en esa investigación. Pero este fenómeno no es nuevo: a poco de asumir, Lula su primer mandato estalló otro caso similar conocido como Mensalao, por el cual pagó cárcel uno de los dirigentes históricos del PT y presidente del partido entonces, Joao Dirceu. La corrupción es el sistema. En todo caso, los hechos confirman el fenómeno de adaptación del PT a ese sistema de negociación política que es lubricado con fondos negros del sector privados recompensados por fondos grises de origen público.

Otro cuestionamiento que ha circulado es el carácter antidemocrático del régimen electoral brasilero. Este facilita, por ejemplo, que una parte importante de los diputados puedan serlo casi sin haber obtenido votos. Pero aquí el problema es el mismo, en 13 años de gobierno el “progresismo” no modifico ese mecanismo. Una de las promesas de primer minuto de Dilma en medio de las Jornadas de Junio fue la necesidad de una Constituyente que ampliara el espacio y los procedimientos electorales. Sin embargo el resultado de esta promesa fue que las modificaciones que se introdujeron desde el parlamento, hacen al sistema todavía más antidemocrático y elitista que antes.

Por fin, en el momento de mayor crisis económica de las últimas dos décadas, la dirección del PT prometió antes de la segunda vuelta electoral del 2014 mantener las mejoras de sus gobiernos anteriores y superarlas. Pero una vez asumida, Dilma eligió como ministro de Finanzas al que iba a ser designado por su oponente de derecha, Aecio, y dio inicio a un programa de ajuste neoliberal.

En síntesis, donde hacía falta desmontar la corrupción y desmantelar la relación promiscua entre negocios y política eligió dejar todo como estaba y adaptarse a esa relación. Donde para ampliar la participación de los ciudadanos era necesario modificar el sistema electoral para hacerlo más democrático eligió profundizar el modelo y optó por menos democracia. Frente a la crisis económica, donde la alternativa era entre atender las demandas populares o elegir el camino del ajuste, optó por las clásicas medidas neoliberales. O como señalaron en su momento Pedro Stedile del movimiento de los campesinos sin tierra y o Frei Beto, donde debía apoyarse en los movimientos sociales para buscar las transformaciones necesarias, eligió la conciliación con los sectores del privilegio, facilitando el trabajo de los que hoy impulsan la destitución de Dilma y la salida del PT.

Así, al decidir como lo hicieron frente a cada una de esas opciones y sobre todo, puestos en el brete de optar entre la negociación con sus verdugos o devolverle el poder al pueblo convocando nuevas elecciones, Dilma, Lula y el PT eligieron el camino que lleva al suicidio del “progresismo”.

15
May
16

dilma y los ladrones de brasil

El programa de gobierno de la banda de ladrones

escribe: Juan Luis Berterretche / Rebelión

“Ella (Dilma) no robó nada, pero está siendo juzgada por una banda de ladrones”
The New York Times, 15 abril 2016

Dos días antes de la votación en el senado de la separación de Dilma Rousseff de la presidencia de Brasil por 180 días -trámite previo para expulsarla- el nuevo presidente de la cámara de diputados, Waldir Maranhão (PSB), que sustituyó a Eduardo Cunha, decidió por medio de una maniobra burocrática anular todo el proceso de impeachment aprobado en diputados y pronto para votar en senadores el 11 de mayo. Era obvio que no se podía detener la anulación del mandato de DIlma: se trata de una resolución tomada por el conjunto de la gran burguesía brasileña, y en especial de su oligarquía financiera en acuerdo con el imperialismo estadounidense. Luego de una amenaza de los principales partidos golpistas (PMDB, PSDB, DEM, PSC, PPS, etc) de quitarle el mandato, Maranhão dejó sin efecto la maniobra.

¿Democracia representativa?

Desde el comienzo de la segunda presidencia de Dilma Rousseff con el nuevo congreso votado en 2014, en base a una ley que permite el financiamiento empresarial de campaña electoral, el poder pasó a manos de un legislativo rehén de los parlamentarios que comercian sus votos, que son mayoría aplastante y sin ninguna diferencia en las dos instituciones del congreso. Lo que el NWT denomina la banda de ladrones, domina tanto en diputados como en senadores.

El impeachment a Dilma obtuvo 367 votos de los 513 integrantes de la cámara de diputados, o sea más del 70% de los legisladores se reconoció como parte del golpismo corrupto. Y mientras se votaba, desde la presidencia de la cámara se corrió la voz que se ofrecían R$ 2 millones (más de 550 mil dólares) por el voto positivo al impeachment, para algún indeciso de último momento.

Los votos pro-golpe pertenecían a la mayoría de los 28 partidos con representación parlamentaria, de los cuales no llegan a cinco los que tienen algo parecido a un pensamiento político, o alguna definición que pueda ser considerada con indulgencia como “programática”.

Los varios partidos que reúnen a los evangélicos, por ejemplo, se financian en negocios de lavado de dinero hacia offshores, conducidos por “pastores” multimillonarios comerciantes de una fe que promueve la intolerancia medieval. Son las varias decenas de corruptos que dedicaron a dios sus votos por el impeachment, en la patraña “legislativa” del 17 de abril. Bajo la conducción “evangélica” de Eduardo Cunha, presidente de la cámara de diputados hasta el 5 de mayo, y lobista de la mayoría de los parlamentarios elegidos por las empresas que pagaron a través de él, sus campañas electorales. Por supuesto, con jugosas comisiones de intermediación. Y ahora separado del cargo por el máximo organismo de la Justicia: el supremo tribunal federal (STF) luego de meses de acumularse toda clase de denuncias de corrupción en su contra, por innumerables trapacerías de todas las clases.

El PMDB del vice-presidente Michel Temer, es un frente único de oligarquías estaduales sin ninguna preocupación por formular un programa nacional, más allá de la defensa de los privilegios políticos y económicos conquistados en cada estado y región a lo largo de los años.

De modo que un nuevo gobierno del actual vice-presidente Temer deberá ejercer la presidencia como rehén y parte de la banda de ladrones, donde las siglas de los partidos, sus programas inexistentes o la disciplina partidaria a nadie le importa. Lo que significa que todas las votaciones parlamentarias tendrán que ser compradas -como hasta ahora- con dinero “vivo”, con cargos o prebendas.

A la cámara de diputados, bajo dominio de la banda de ladrones no la van a convencer de un programa para el golpe con argumentos de economía política, son delincuentes reincidentes con múltiples causas abiertas a distinto nivel judicial.

De manera que el sistema constitucional presidencialista de Brasil de dudosa integridad, ahora dejó de existir. Y el actual sistema político no se puede denominar como democracia representativa. No estamos sólo frente a un golpe. El próximo gobierno será la dictadura lisa y llana de una banda de ladrones. No hay que esperar entonces ninguna clase de de honestidad política, ni de condescendencia con las reivindicaciones sociales y populares.

Hay que tener claro a qué situación se enfrenta desde ahora la población. Y esto tiene enormes implicanciones no sólo respecto al rumbo que tomará la economía del país que ya va encaminada al desastre y a su sumisión a los intereses estadounidenses. Es momento de prever cuál será el destino de los derechos y libertades que rigieron, con muchas limitaciones, hasta ahora en Brasil.

En una nación en donde ya se ejerce el terrorismo de estado contra los favelados, los pobres de las periferias urbanas y en especial sobre los jóvenes negros y pardos que han sido asesinados por centenas de miles en lo que va del nuevo siglo; en una sociedad donde el racismo es estructural e institucional y se ejerce sobre más de la mitad de la población; en un Brasil donde la tortura no es excepción sino la práctica usual en las hacinadas cárceles del país, en las unidades de policía pacificadora (UPP) y locales policiales de las ciudades; en un extenso ambiente rural donde la justicia garantiza impunidad a los pistoleros a sueldo de los terratenientes, de la agroindustria, de los deforestadores, hidroeléctricas y corporaciones extractivas de minerales; sería un grave error apostar algo a un iluso diálogo democrático.

Se trata de un país en donde hasta hoy lo peor de la represión es selectiva sobre determinados sectores de la población con menores defensas o recursos. Pero a partir de ahora, es necesario prever que el cambio de gobierno tiende a desembocar en una actitud represiva generalizada frente a una rebelión juvenil, al descontento de los asalariados, o la movilización de movimientos social-políticos fuertes como el MTST (movimiento de trabajadores sin techo) o MST (movimiento de trabajadores sin tierra) en la cúspide de un archipiélago de movimientos sociales surgidos de la crisis del PT y de los partidos políticos en general. Y que la violencia oficial se expanda a todos los niveles, con el objetivo de defender y expandir los pilares principales de la desigualdad social que desde las movilizaciones juveniles de junio de 2013, está siendo cuestionada por distintos sectores de la población

Hasta hace muy pocos años el cuento de la “democracia racial brasileña” era aceptado con ingenuidad por la población afro-descendiente sin gran resistencia. Ahora gran parte de ella es consciente que tiene menores ingresos, oportunidades y derechos civiles y sociales que los blancos y enfrenta esa injusticia en varios planos y en forma radical. En especial el feminismo negro actúa como vanguardia de ese proceso.

Hoy también se generaliza la opinión de que los recursos estatales que deberían volcarse a la salud, la enseñanza y los beneficios sociales y jubilatorios, se los traga la corrupción institucional que los desvía hacia los privilegios de la oligarquía y sus funcionarios en los tres poderes del estado. La juventud, los trabajadores y movimientos sociales se han rebelado ante ese atropello.

De modo que racismo y corrupción gubernamental, dos de los pilares básicos de la extrema desigualdad brasileña -octava economía mundial y en el lugar 75 (y en caída) en índice de desarrollo humano (IDH)- empiezan a ser controvertidos por la población. Y la élite económica que no acepta perder sus privilegios entregó el congreso a una banda de ladrones para revertir la situación.

Para ellos y EUA -que ya aplicó la fórmula en varios continentes- la estrategia pasa por un golpe “institucional” ya encaminado, que legalice la violenta represión a aquellos que se opongan y que no acepten el plan burgués e imperialista de abrir un nuevo proceso de acumulación de capital, en base a un pillaje de la economía de los trabajadores, del amplio sub-proletariado precarizado surgido bajo los gobiernos petistas, de los pensionistas y jubilados y sectores populares en general.

Más aún si tenemos en cuenta la trayectoria política del vice-presidente que sustituirá a Dilma. El próximo presidente Michel Temer, fue durante tres ocasiones Secretario de Seguridad en São Paulo, el centro represivo de la dictadura, bajo gobierno de Franco Montoro, fundador del PSDB. Cargo que ejerció para encubrir los crímenes y la tortura de la policía civil y militar del estado, en el período de transición desde la dictadura militar hacia la “democratización”. Por su actividad como Secretario de Seguridad en São Paulo fue electo dos veces diputado de la bancada de la bala y luego pasó a la presidencia de la Cámara de Diputados por su colaboración en la compra de votos -en dinero, concesiones de radio y TV y cargos en todos los escalones del estado- para instaurar la reelección de Fernando Henrique Cardoso (PSDB). Para completar su trayectoria recordemos que fue uno de los testimonios de defensa del mayor torturador y asesino de la dictadura militar: el coronel Brilhante Ustra. A quien Jair Bolsonaro, líder actual de la bancada de la bala del parlamento, dedicó su voto por el impeachment.

Con esa trayectoria -oculta mientras el PT lo aceptaba como vice-presidente de Dilma en la alianza con el PMDB- hoy es el futuro sucesor en la presidencia. Con esa historia política apostar al diálogo democrático con ese crápula es una ingenuidad que la población puede pagar muy caro. Toda orientación que no sea enfrentar con la movilización popular a la banda de ladrones y sus jefes de la oligarquía, desde ya, es una error condenado al fracaso. Y con consecuencias nefastas para el pueblo brasileño.

La silenciosa intervención de EUA en el golpe

Es bueno recordar que Estados Unidos negó toda intervención en el golpe militar de 1964 en Brasil, pero luego apareció la documentación que no sólo probaba su activa intervención pro-golpe, sino que incluso demostraba que tanto EUA como Gran Bretaña habían adiestrado torturadores para la represión militar. Y esa ingerencia en nuestro continente se extendió luego a todos los países en las décadas siguientes. Alguien puede creer que los gobiernos estadounidenses a partir de ahora abandonen su intervencionismo en el continente, cuando tenemos sus ejemplos golpistas recientes en Venezuela (2002) Honduras (2009), Paraguay (2012) y otros varios intentos similares en centro y sudamérica?

Así que el actual, es un silencio cargado de suspicacia, más aún con un Imperio que demuestra amplia decadencia económica luego de sus aventuras militares en Afganistán, Irak y otros países de Asia.

Alguien puede dudar que EUA codicia con avidez el mercado interno y externo brasileño y sus recursos naturales? Y que prevé que el dominio sobre Brasil sea la llave para recuperar su absoluto control sobre todo el continente?

Estados Unidos tiene un partido subordinado que disputó el gobierno de Brasil en las últimas cuatro elecciones nacionales con el PT. Y en ellas fue derrotado. Nos referimos al Partido Social Demócrata Brasileño (PSDB), que representa sin pudor los intereses directos de EUA en el país desde antes de los 90. Desde 1995 a 2002 Fernando Henrique Cardoso (FHC) como presidente brasileño, sometió totalmente el país a la política estadounidense. Con la mayor privatización realizada en la historia de Brasil entregó Telebras -empresa telefónica estatal- a doce compañías privadas que luego se revendieron y convirtieron en una oligopolio que además de dar un servicio pésimo, hoy es el peor y más caro del continente. Y privatizó la minera Vale de Rio Doce -actual Vale- por un vigésimo o menos de sus valor real. Las voluminosas coimas otorgadas al PSDB, por estas privatizaciones sellaron una alianza histórica del Departamento de Estado con ese “partido” que ahora se fortalece con el golpe.

En la campaña electoral de 2014 Aecio Neves -un inútil y corrupto figurón de la oligarquía “mineira”- candidato presidencial del PSDB, se comprometió si ganaba la elección, a nombrar como ministro de “fazenda” a Armínio Fraga, funcionario destacado del Grupo de los 30, el principal organismo financiero privado neoliberal estadounidense e inventor de los “derivados de crédito”, que llevaron a la crisis económica 2007-08, aún no superada. Fraga es un personaje de triste memoria para los asiáticos, pues como gestor del Fondo Soros, ejecutó un ataque especulativo contra Tailandia en 1997, que otorgó al capital financiero un lucro de más de 700 mil millones de dólares. Es decir, Neves se comprometía a entregar la conducción de la economía brasileña en manos de un funcionario sin escrúpulos de la élite económica del capital financiero internacional y socio de Soros.

Por eso EUA no precisó enviar un diplomático para negociar con los articuladores del golpe actual. Esa función la cumple para ellos el PSDB. Por eso tampoco no es sorpresivo que al día siguiente a la votación del impeachment, en un viaje poco divulgado, uno de los líderes del PSDB del senado, Aloysio Nunes, voló hacia Washington en representación de los golpistas para tres días intensos de reuniones con autoridades estadounidenses, líderes políticos, además de lobistas y personas influyentes próximas a Hillary Clinton.

Las reuniones fueron de altísimo nivel: con miembros del Comité de Relaciones Internacionales del Senado: Bob Corker (republicano de Tennessee) y Ben Cardin (demócrata de Maryland); y con el subsecretario de Estado y ex embajador de Brasil, Thomas Shannon.

Hasta aquí el besamanos normal de un representante colonial ante los altos funcionarios del Imperio. Pero para el PSDB y su fijación política con las coimas, el principal evento era un almuerzo con la empresa lobbista de Washington, Albright Stonebridge Group, comandada nada menos que por la ex secretaria de estado de Clinton, la canalla Madeleine Albright -del embargo a Irak que costó la vida a más de medio millón de niños irakíes- y por el secretario de comercio de Bush, ex director ejecutivo de Kellogg, Carlos Gutierrez. Sin lugar a dudas se trató de un recibimiento privilegiado, quizá agendado directamente por FHC. Recordemos que el senador Aloysio Nunes como garantía de transacciones con EUA no es un inexperiente parlamentario: está señalado por reiteradas denuncias de corrupción y de propinas ilícitas de “caja dos” para su campaña electoral y por “intermediar” contratos con Petrobras. Es decir, un personaje que brinda amplias garantías al Imperio.

Un programa económico sin novedades

El programa económico de los golpistas ya empezó a ser esbozado y en algunos aspectos se comenzó su aplicación. Parece difícil que tenga alguna novedad. Todo indica que Brasil quedará bajo la dirección de economistas neoliberales de la versión Consenso de Washington, es decir subordinados a políticas fiscales y monetarias recomendadas para los países sudamericanos por los organismos con sede en Washington: Banco Mundial, FMI, Reserva Federal y Departamento del Tesoro estadounidense.

Es importante dejar claro que los ajustes fiscales en la crisis económica, como el que Dilma Rousseff estaba aplicando desde inicios del 2015 para recuperar la aceptación del capital financiero a su gobierno, se trata de un programa aconsejado para países dependientes, ya que no son los que el próprio EUA aplica en su economía. En la crisis económica 2007-08 Estados Unidos entre esos dos años duplicó el déficit público para recuperar la economía y en los cuatro siguientes (2009-2012) más que triplicó -en cifras globales- los déficit anteriores a la crisis haciéndolos superar más del billón (en español, millón de millones) de dólares anuales. Esto, con la ayuda de la Reserva Federal -entidad privada del capital financiero- que emite los dólares al costo de sus gastos de impresión.

Como nos recuerda el periodista Joao Feres Jr. en Jornal GGN “este programa tiene olor a papeles mohosos de los años 90, relegados luego a las cloacas de la ideología” . Papeles a los que no se han molestado ni pasar un plumero. Y que darán continuidad al ajuste fiscal aplicado por Dilma Rousseff para congraciarse con la burguesía brasileña e imperialista.

Las enormes movilizaciones contra el gobierno petista en 2016, arrastraron a la mayoría de la clase media brasileña y un sector importante de trabajadores y sectores populares afectados por los planes de ajuste fiscal de Rousseff . Planes contrarios a lo prometido por el PT en la campaña electoral del 2014. Que hundieron la economía en una recesión que ya puede medirse como la peor de los últimos 116 años. Con retroceso del producto interno bruto (PIB) del 3,8% en 2015 y 3,5% en 2016 -proyección de organismos internacionales- el sexenio 2011-16 tendrá una media de crecimiento de 0,16% anual, tres veces menor (0,44%) que el sexenio Sarney-Collor que hasta ahora tenía el récord del desastre. Por su parte la desocupación abierta ya sobrepasó los 10 millones de desocupados en enero de 2016, sin contar el subempleo, la precariedad y quienes desalentados ya no buscan más trabajo.

A esta trágica situación económica para los sectores populares el nuevo programa del futuro presidente Michel Temer nos anuncia reducción del gasto público en políticas sociales y gasto ilimitado en beneficio del fundamentalismo de mercado.

Es lo que exigió al futuro “mandatario” Temer, el presidente de la Confederación Nacional de la Industria (CNI): Hay que arrasar con la legislación favorable a los trabajadores y las leyes jubilatorias onerosas “para mejorar el ambiente de negocios”. Esta pretende ser la tónica de la asignación de recursos en la economía, sin ninguna concesión a los sectores populares.

La priorización del sector privado como motor económico y la reducción radical del peso del sector público, tienen en primer lugar la mira dirigida a destruir Petrobras y privatizar el sector petrolero en beneficio de las corporaciones imperialistas que quieren apropiarse del Pre-sal. Orientación iniciada por los gobiernos petistas al aceptar y utilizar la corrupción en Petrobras para financiar campañas electorales o alimentar cuentas offshore. Con el golpe, la privatización pretende abarcar otra magnitud. Va mucho más allá. Sus consignas se sintetizan en dos palabras “ privatizar todo ” como definió sin eufemismos José Olympio Pereira, Presidente de Credit Suisse en Brasil, em discurso reciente en Brazil Conference de Boston.

Los dos primeros objetivos a privatizar son la enseñanza pública y el Sistema Único de Salud. La intención es de liberalización total del mercado interno a la codicia de las transnacionales y la apertura externa sin controles como estrategia fundamental de inserción en la economía mundial. El Alca y todas las variantes del libre comercio vuelven a estar a la orden del día. Incluida ahora la ofensiva estadounidense por la desregulación y apertura suicida de los países respecto a los servicios. Políticas ya demostradas como un total fracaso respecto a la soberanía económica de las naciones, y resistidas en las décadas del 70, 80 y 90 del siglo pasado.

Continuar con el sistema tributario basado en impuestos al consumo, extendiendo aún más la reducción o eliminación de toda clase de gravámenes al capital y sus ganancias y derogando cualquier restricción o impuesto al movimiento internacional de capitales. Incluida la libre remisión de utilidades de las empresas extranjeras a sus sedes centrales. Concesión oportunamente utilizada por las empresas de la industria automotriz durante la crisis de 2007-08. Aquí también debemos dejar claro que el petismo no encaró en ningún momento una reforma del sistema tributario brasileño cuya recaudación proviene en un 44% del consumo lo que rigió durante sus cuatro ejercicios. En este sistema tributario regresivo los mayores impuestos -respecto a sus ingresos- los pagan la mujeres negras, el sector más explotado de la sociedad.

Y como una regla impuesta desde el Plan Real bajo FHC en adelante, los ministros y funcionarios a cargo de la cartera económica, -y en especial del Banco Central- deberán ser personajes pertenecientes y con trayectoria en actividades especulativas del capital financiero.

En ese sentido los gobiernos del PT no rompieron la regla, desde Henrique Meireles, director del Banco Central (2003-2011) bajo presidencia de Lula y proveniente del Banco de Boston, hasta Alexandre Tombini director del BC en la presidencia Dilma Rousseff de 2011 en adelante y proveniente del FMI (2001-2005) Y también los dos últimos ministros de “fazenda” de Dilma Rousseff provienen del capital financiero. Joaquim Levy -que ocupó cargos en Bradesco, en varios departamentos del FMI, del Banco Central Europeo y el Banco Interamericano de Desarrollo- y al salir del Ministerio da Fazenda de Brasil a principios de 2016 fue nombrado Director Financiero del Banco Mundial (BIRD). Es el futuro que espera a Nelson Barbosa, continuador del ajuste fiscal de Levy y actual ministro de economía, que proviene del BNDES- y cuando deje el ministerio que hoy ejerce en Brasil, tendrá de inmediato ofertas de organismos financieros subordinados a EUA.

Y esto es así porque el principal saqueo a Brasil es el del capital financiero a través de la Deuda Pública y Extranjera y los tramposos mecanismos de interés sobre interés, que no responden a ninguna contrapartida de capital otorgado, como ya demostró la auditoría pública de la deuda realizada en Ecuador bajo gobierno de Correa. El fraude de la deuda en Brasil es el pilar fundamental de la desigualdad social del país. De los cuatro ejercicios presidenciales del PT, sólo unos pocos meses se intentó reducir las tasas de interés que rigen en el país y lo someten a un pillaje del capital financiero nacional e internacional. Durante la mayor parte de los cuatro gobiernos petistas se aceptó las imposiciones de los rentistas nacionales, las 20 mil familias más ricas de Brasil que detentan el 80% de los títulos públicos en el país. Y las exigencias de la banca extranjera, las entidades intermediarias de la colocación de la deuda y los fondos de inversión imperialistas que lucran con ella.

Mientras en Brasil la tasa de interés impuesta en 2016 por el gobierno Rousseff es 14,25%, tanto en EUA como en otros mercados de capitales del mundo las tasas de interés son cercanas a cero o directamente negativas.

El resultado de este saqueo es que la deuda acumulada en 2015 alcanzó casi un billón de reales (R$ 962 mil millones). Al ritmo de un crecimiento de 2.630 millones diarios . Lo que transformó a la deuda interna en casi 4 billones de reales (3.936 billones) y la deuda externa en más de medio billón de dólares (más de 545 mil millones de dólares). Y este despojo que con certeza continuará y crecerá bajo una presidencia de Temer, es responsabilidad directa del gobierno petista, que en su idilio con el capital financiero internacional fue incapaz de enfrentar su pillaje con una auditoría ciudadana de la deuda.

Agitación Juvenil y huelgas de profesores

El objetivo de los golpistas de privatizar la enseñanza pública no es una batalla futura ya se está desarrollando en los principales estados de Brasil.

El PSDB desde los estados que gobierna adelantó los primeros proyectos de privatizar la enseñanza en 2015. En Paraná, Beto Richa (PSDB) elegido gobernador en 2014 quiso aplastar a los profesores con la violencia policial poco después de asumir. Encontrando una resistencia feroz de los educadores y perdiendo toda credibilidad a meses de su elección.

En São Paulo la privatización de la enseñanza fue la razón de las ocupaciones de escuelas de noviembre\diciembre de 2015 por los secundaristas. Las ocupaciones y las movilizaciones em SP obligaron a renunciar al secretario de enseñanza del estado Herman Voorwald, que luego de enfrentar la más larga huelga de profesores estaduales -89 días- comenzó el plan privatizador de la enseñanza secundaria cerrando 92 colegios y desplazando a otros centros de enseñanza a más de 300 mil estudiantes. Los secundaristas de São Paulo derrotaron el plan de cierre de escuelas públicas de uno de los gobernadores más reaccionarios del PSDB, Geraldo Alckmin con más de 200 ocupaciones de colegios y enfrentamientos con los letales PMs paulistas, los campeones del crimen policial en el país. En principios de 2016, el nuevo secretario de educación de SP Renato Nalini comenzó por prometer mucho diálogo, impulsando el mismo plan privatizador.

Estos choques en SP estuvieron precedidos por un programa privatizador similar en el estado de Goias donde también hay un gobierno del PSDB. El gobernador Marconi Perillo en 2015 tomó por sorpresa a educadores y estudiantes e impulsó la privatización radical de la enseñanza. Pero luego de la experiencia estudiantil en SP, en 2016 los estudiantes del estado de Goiás, en el centro oeste del país, ocuparon decenas de escuelas y se enfrentaron a la represión policial en lucha contra los recortes y la privatización de la enseñanza en ese estado. El 31 de marzo de 2016, el gobernador Marconi Perillo (PSDB) fue condenado por la justicia de Goiás por improbidad con separación del cargo y pérdida de los derechos políticos por cinco años. Otro indicador de que a banda de ladrones no está circunscripta a los delincuentes que coparon el parlamento.

En João Pessoa, Paraíba, en febrero de 2016 estudiantes secundarios manifestaron contra el aumento del transporte junto a trabajadores y en marzo los estudiantes de la universidad federal ocuparon el rectorado y estuvieron más de 153 horas en huelga de hambre contra los recortes educativos.

En Río de Janeiro, tomando el ejemplo victorioso de los secundaristas de São Paulo, estudiantes universitarios y secundarios salieron a la lucha junto con los profesores contra los ajustes fiscales a la educación aplicados por el gobernador del PMDB, Luiz Fernando Pezão. El gobernador, que condujo los fraudes en las obras para las olimpíadas de 2016, culpó la falta de recursos a la disminución de la recaudación de los royalties del petróleo que cubren el 30% del presupuesto del estado. Sin mencionar las exenciones fiscales concedidas a las empresas en medio del espejismo petrolero del pre-sal. Llegaron a 70 los colegios ocupados, creando grupos de trabajo y organizando debates sobre la educación y el país. Los alumnos cuentan con apoyo de los padres y los profesores. El movimiento de ocupación es horizontal como en São Paulo, las decisiones se toman en asamblea, donde sólo los alumnos tienen voz.

Igual que en São Paulo, los estudiantes encontraron en los locales cantidad de material de estudio sin uso, marcado para descarte. Altoparlantes, material de laboratorio e instrumentos musicales, guardados sin ninguna preocupación por su deterioro. En Queimados en la Baixada Fluminense los colegios están cribados de goteras, lámparas quemadas, paredes cayendo, residuos de todo tipo, nidos de palomas y murciélagos y otra infinidad de problemas.

La experiencia paulista los previno de ONGs y organizaciones estudiantiles como “Estudiantes por la libertad” -de origen made in USA- y políticas que pueden tratar de copar el movimiento. Alertando que toda ayuda es bienvenida, mientras los alumnos ocupantes mantengan el derecho exclusivo de sus decisiones. El movimiento que ya se prolonga por más de un mes se auto bautizó como “Ocupa Tudo”

En São Paulo, Belo Horizonte y Porto Alegre se desarrollaron también manifestaciones de la juventud contra los aumentos de los boletos y en esta última capital, masivas manifestaciones triunfaron obligando al gobierno a retroceder.

En la actualidad el enfrentamiento con los estudiantes en SP es alrededor del mayúsculo fraude privatizador del gobierno Alckmin con la merienda escolar. Allí el gobierno corrupto del estado y empresarios ladrones se enriquecen robando el alimento de los estudiantes. En abril las manifestaciones multitudinarias juveniles cerraron la Avenida Paulista en dos oportunidades. Los últimos acontecimientos de la movilización juvenil y estudiantil fueron la ocupación y desalojo por la policía del Centro Paula Souza tomado por quienes reivindican almuerzo y recursos, en las escuelas técnicas estaduales. Y acusan al nuevo secretario de educación de SP de pretender aplicar la misma reforma derrotada en diciembre de 2015. Los desalojados del CPS se sumaron a otras ocupaciones de escuelas técnicas.

Perspectivas poco halagüeñas

La movilización estudiantil de las generaciones que cumplen su mayoría de edad en las dos primeras décadas del siglo, está a la vanguardia del enfrentamiento a una clase política degradada e infame. De ella nada se puede esperar, desde que el PT renunció a hacer política por medio de la movilización social y abrazó la conciliación de clase con la burguesía. Y de esto amplios sectores de la juventud ya es consciente.

La generosidad juvenil y su rechazo a la clase política brasileña es un ejemplo y una esperanza. Pero se está lejos aún de iniciar un proceso que cuestione el orden social existente. Para esto se precisa unificar el descontento popular y enfrentar sin tregua al sistema político-económico en decadencia. Está lejos de perfilarse un movimiento social-político nacional que cumpla con esta tarea. Y a partir del 11 de mayo el país estará sin restricciones en manos de una banda de ladrones.

 

Referencias
Glenn Greenwald, Andrew Fishman y David Miranda. Brazil Is Engulfed by Ruling Class Corruption and a Dangerous Subversion of Democracy The Intercept. 18 de marzo 2016.
https://theintercept.com/2016/03/18/brazil-is-engulfed-by-ruling-class-corruption-and-a-dangerous-subversion-of-democracy/
Joana de Moraes Monteleone. Ainda vivemos sob o Judiciário da Ditadura
http://desacato.info/ainda-vivemos-sob-o-judiciario-da-ditadura/
Joâo Feres Jr. A Pinça antidemocrática
http://jornalggn.com.br/noticia/a-pinca-antidemocratica-por-joao-feres-jr
Jose Eustáquio Diniz Alves. O sexénio (2011-16) perdido e a crise fiscal. EcoDebate
https://www.ecodebate.com.br/2016/02/03/o-sexenio-2011-16-perdido-e-a-crise-fiscal-artigo-de-jose-eustaquio-diniz-alves/
Maria Lucia Fattorelli. Dividômertro 2015.
http://www.auditoriacidada.org.br/
Mauricio Fidalgo. E as ocupações de escolas chegam ao Rio.
http://outraspalavras.net/outrasmidias/destaque-outras-midias/e-as-ocupacoes-de-escolas-chegam-ao-rio/
14
May
16

dilma … brasil

Temor del 1% a los de abajo, causa del impeachment

escribe: Raúl Zibechi / La Jornada

 

La pregunta decisiva, ante la crisis brasileña, debería ser: ¿por qué los grandes empresarios que habían apoyado a Lula y a Dilma rompieron con los gobiernos del PT y lanzaron una potente ofensiva hasta conseguir la destitución? La ofensiva de la derecha brasileña contra la presidenta Dilma Rousseff fue producto de un viraje abrupto, a consecuencia de la intensificación de las luchas de clases, en particular de los pobres, negros y habitantes de las favelas.

Para dilucidar esta hipótesis es necesario reconstruir lo sucedido en los años pasados. Los hechos dicen que el punto de inflexión en la tolerancia de la burguesía sucedió en 2013. Con la distancia del tiempo es posible mostrar la confluencia entre diversos sectores de trabajadores y de jóvenes en una coyuntura que permitió dar un enorme salto cualitativo en la capacidad de movilización de los sectores populares. Para ello veremos tres hechos: las movilizaciones de junio de 2013, el alza notable de las huelgas y la creciente organización de los diversos abajos.

Sobre el primer punto hemos hablado bastante: en junio de 2013 millones de jóvenes ganaron las calles contra el aumento al transporte urbano y la represión policial, en acciones que deben comprenderse como una gigantesca denuncia contra la desigualdad que los gobiernos del Partido de los Trabajadores no modificaron, aunque hayan disminuido la pobreza. Hoy sabemos que la desigualdad no sólo no cayó, sino que tiende a aumentar, incluso en los periodos de bonanza económica, cuando el uno por ciento acaparaba 25 por ciento de la riqueza, porcentajes que habrán subido durante la presente crisis.

La segunda se relaciona con las huelgas. Las luchas obreras en Brasil habían alcanzado un pico luego de la salida de la dictadura, en el periodo de aprobación de la nueva Constitución Federal en 1988 y las primeras elecciones presidenciales directas en 1989. En esos años se alcanzó un pico histórico de mil 962 huelgas, en 1989, y algo menos en 1990, para descender abruptamente en la década neoliberal y estabilizarse bajo los dos gobiernos de Lula en torno a 300 huelgas anuales.

En 2013 se produjo un aumento repentino de las huelgas (aunque en 2012 ya habían crecido), batiendo el récord de la serie histórica de los 30 años pasados. Según el informe del Departamento Intersindical de Estadística y Estudios Económicos, Balance de las huelgas en 2013 (http://goo.gl/o35Wi6), ese año hubo 2 mil 50 huelgas. Pero el crecimiento cuantitativo es un dato que no alcanza a mostrar los fuertes cambios registrados en las protestas.

El informe citado destaca que hubo una expansión de las luchas hacia sectores que habitualmente no se movilizan. Sostiene que hubo un «desborde» de «las categorías profesionales más frágiles, tanto desde el punto de vista de las remuneraciones como por las condiciones de trabajo, salud y seguridad». Se refiere, de modo particular, a los trabajadores de la industria de la alimentación y la limpieza urbana.

En la industria frigorífica trabajan 800 mil personas, de las cuales entre 20 y 25 por ciento presentan problemas de salud, ya que realizan entre 70 y 120 movimientos por minuto, cuando se recomienda no superar 35. En 2010, 70 por ciento de los obreros de la multinacional Brasil Foods sufrían dolores por el trabajo, y 14 por ciento pensaron en suicidarse por la presión a que los someten (http://goo.gl/x0Bxfi). Un joven que ingresa a la industria a los 25 años, a los 30 ya tiene lesiones irreversibles.

Los trabajadores de la limpieza urbana de Rio de Janeiro realizaron una huelga memorable durante el carnaval de 2014 y consiguieron aumentos de 37 por ciento en sus salarios. Fue una huelga masiva y combativa que se sostuvo con base en la democracia directa, desconociendo al sindicato burocrático (http://goo.gl/zvl58G). La inmensa mayoría son negros y mestizos que viven en las periferias urbanas y en las favelas.

En 2014 irrumpieron las camadas menos calificadas y peor pagadas de la clase trabajadora, alentadas por las movilizaciones de junio de 2013 e impulsa-das por la crisis que se comenzó a sentir en 2012.

La tercera cuestión consiste en el aumento de la organización y el activismo en las favelas, donde viven los brasileños más pobres. El 24 de junio de 2013, mientras millones se manifestaban en paz en las avenidas, la policía ingresó disparando al Complexo da Maré, en Rio de Janeiro, y asesinó a 10 jóvenes negros. Es lo común. Lo diferente fue la respuesta de los favelados: 5 mil vecinos cortaron la estratégica avenida Brasil durante dos horas. Fue el comienzo. En julio, las acciones se multiplicaron por la desaparición del obrero Amarildo de Souza en la Unidad de Policía Pacificadora (UPP), de la favela Rocinha.

En diciembre y enero sucedieron los rolezinhos de miles de jóvenes pobres que se reúnen en los shoppings y desafían, bailando, a la policía. De ahí hubo decenas de reacciones a la brutalidad policial. Los favelados neutralizaron el control y comenzaron a organizar en muchas favelas grupos culturales, de denuncia, de defensa de los derechos humanos, que se conectan con otros grupos de otras favelas. Han perdido el miedo.

Los de abajo relanzaron su lucha por la dignidad y por la vida. Fue la señal de alarma para los de arriba. En uno de los países más desiguales del mundo, donde las clases coinciden con el color de piel, el clasismo y el racismo se expresan con la brutal violencia que caracteriza a las sociedades coloniales. Porque Brasil debe ser analizada como sociedad colonial, donde la acumulación de capital se apoya en la segregación que supone el no reconocimiento de la humanidad de los de abajo.

La crisis ha develado que la democracia es apenas el taparrabo que usan los de arriba para esconder sus vergüenzas: la primera y básica es que no están dispuestos a compartir el pastel con negros y mestizos. Para ellos, sólo las migajas que sobran. Pero el problema es otro: nos creímos el cuento. Unos por conveniencia. Otros por pereza o miedo.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/05/13/opinion/015a2pol



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