02
Nov
13

Los comunistas uruguayos

XXX Congreso del PCU

Presencias y ausencias

 

 

escribe: Esteban Valenti / Periodista, escritor, director de UYPRESS y de Bitácora. Uruguay

Voy a comenzar por varias confesiones. No publiqué antes este artículo porque no quería que interviniera de ninguna manera en el debate. Era improbable que sucediera, pero por las dudas.

A pesar de que han pasado más de 20 años desde que dejé de pertenecer al PCU no voy a negar que sus temas y debates me siguen interesando, fueron 28 años de mi vida, no solo de mi militancia. Aunque también debo confesar que cada día me reconozco menos en su forma, su método y su política y no creo haber sido solo yo el que cambié.

Hay dos aspectos previos que también me parece necesario exponer. Por un lado dentro del PCU funcionan posiciones diversas, corrientes, opiniones que se expresan libremente, el PCU se ha integrado a ese universo de la izquierda en la que existen posiciones diferentes y organizadas. No corrientes momentáneas, sino expresiones que se consolidan y se manifiestan. Es que la realidad es más potente que cualquier estatuto o legado formal. Por mucho menos, antes se hubieran producido anatemas,  exclusiones y expulsiones.

El otro elemento el más importante para mí es que es necesaria la existencia de un Partido Comunista en el Uruguay, expresa una sensibilidad ideológica, política, cultural de una parte de la izquierda y de la sociedad, no es un anacronismo, tiene bases históricas pero también realidades actuales que lo determinan. No es la misma realidad en otros países del mundo donde los partidos comunistas han desaparecido o casi desaparecido. La derecha en el Uruguay proclama en muchas instancias esa aspiración en el Uruguay a la caducidad del PCU.

Mi columna es el resultado de la lectura de los 124 puntos contenidos en la Bases de discusión del XXX Congreso y en la práctica política del PCU en las diferencias instancias.

La primera impresión que tuve al leer las Bases fueron sus grandes ausencias, que de ninguna manera pueden ser descuidos. No hay nada, absolutamente nada sobre la intendencia de Montevideo (solo se menciona que la intendenta pertenece al PCU), ni a la experiencia del gobierno nacional, en el MIDES del gobierno Vázquez, en el primer periodo del MIDES en este gobierno o en el Ministerio de Salud Pública. Nada de nada.

No hay un solo análisis, una sola opinión, un balance, una reflexión. Y debería ser una obligación ante la sociedad en su conjunto, ante el resto de la izquierda, ante sus propios compañeros. No puede ser un simple decálogo de cargos conquistados o designados.

Hay experiencias importantes acumuladas, en la creación del MIDES en la construcción, en los éxitos y en los problemas afrontados en torno a un ministerio de tanta importancia que tuvo a su cargo nada menos que el Plan de Emergencia. ¿No hubo resultados, aprendizajes, reflexiones ideológicas, políticas, no hubo nada?

Esa actitud choca de frente con la crítica constante contra otras áreas de la acción del gobierno, que si bien no tienen que ver con estructuras concretas, si refieren a la orientación general y al gobierno en disputa, concepto que si bien no aparece en forma explícita en este documento, está contenido en muchas de las bases, en particular en los temas programáticos.

Esa actitud de excluir temas, áreas, responsabilidades, donde se cosecharon éxitos, resultados, pero también errores como en otros sectores de las responsabilidades de la izquierda me hace acordar a un compañero dirigente sindical comunista de los años 70, que convocaba a otros compañeros y le decía: vení que te quiero hacer una autocrítica .

Otro aspecto del análisis de las Bases es la enorme desproporción, entre los reiterados párrafos sobre los aspectos conceptuales e ideológicos sobre el socialismo, la democracia avanzada como camino de aproximación al socialismo y las propuestas programáticas. Son dos mundos paralelos. Que alguien me explique o nos explique qué tiene que ver un concepto tan refinado en las citas de Rodney Arismendi y en documentos del PCU anteriores a 1990 sobre la democracia avanzada y la propuesta de creación de un frigorífico nacional, o la flota pesquera del estado, o incluso la reforma constitucional, formulada tal como se presenta en estas Bases (puntos 114 a 124).

Y la carencia, por no decir la inexistencia más que de manera indirecta de propuestas, ideas, que tengan que ver con el mundo del trabajo y de los trabajadores, no solo en sus aspectos reivindicativos, sino en los avances fundamentales que se han producido en la ocupación y su impacto en toda la sociedad. Pasar del 17% de desocupación al 6.1% ¿no es acaso un valor extraordinario para dos gobiernos de izquierda, en el plano social, en la capacidad de negociación colectiva, en la conquista de derechos, en el avance cultural de la sociedad? ¿No hay casi nada para decir?

El capítulo programático es en realidad un detalle de aspiraciones con algunas de las cuales podemos coincidir, pero que poco tienen que ver con un proyecto político, social, cultural de avance del conjunto de la sociedad hacia formas más avanzadas de producción y de organización política y social, incluyendo en materia de propiedad de los medios de producción.

No hablemos a nivel de la educación, donde el PCU tuvo históricamente, por la sensibilidad de Arismendi, de sus principales dirigentes, por la fuerte presencia de pedagogos y educadores en el partido, una muy rica y profunda elaboración y hoy todo se reduce a poco más que reclamar el 6% del PBI para la educación y a defender espacios del corporativismo sectorial.

Sobre el 6% del PBI para la educación, todos estamos de acuerdo, es una expresión y un reflejo del avance de una sociedad, una clara prioridad civilizatoria, es una fuerte apuesta al conocimiento como principal motor de la democracia y de la producción, será siempre un horizonte hacia el que avanzamos.

La izquierda en sus dos gobiernos elevó el presupuesto de la educación del 2.9% al 4.8% del PBI con la pequeña diferencia de que el PBI del 2004 era de 16 mil millones y el del 2014 será de 55 mil millones…Y no lo proclamó, lo aprobó, lo aportó y lo consolidó. El tema hoy es ¿para qué queremos los recursos para la educación? ¿Para qué educación, con qué resultados, con cuales estructuras, programas, mejoras, cambios? ¿Con qué impacto en la reducción de la deserción y de todos los indicadores medibles en la calidad de la educación? ¿Con que impacto y políticas especiales y constantes hacia los sectores que siguen marginados y son los más débiles? ¿Con cuales avances en la elaboración y en la práctica pedagógica en un mundo en profundos cambios civilizatorios? Eso no existe. Es otra ausencia llamativa. O no, no tan llamativa.

Otro aspecto contradictorio, u otro vacío importante en la reflexión, es que si bien se describe con bastante detalle la crisis del capitalismo en su fase actual, cosa en la que existen coincidencias o matices en la mayoría de la izquierda uruguaya, no hay ninguna referencia a aspectos críticos, alguna reflexión sobre otras experiencias, otras realidades que han tratado de superar el sistema. No para equilibrar sino para aprender, para completar el cuadro mundial. No hay una palabra del socialismo en varios países, o el socialismo del siglo XXI. Mencionar en muchas partes del documento la palabra socialismo sin la menor precisión teórica sobre sus contenidos, hacer referencia a la caída del socialismo real enumerando sus consecuencias y sin la menor referencia a sus causas, es un método que consideramos profundamente equivocado. No nosotros, los clásicos , esos que se mencionan en algunos pasajes más como consigna que como intento de requerir su aporte teórico.

Hay que ser radicales, ir a la raíces de las cosas, para que tiemblen, y vaya si el socialismo, ese que defendimos con uñas, dientes, amor, corazón y razonamiento tembló y se vino abajo. Y se vino desde adentro, desde sus propias raíces. ¿Los partidarios del socialismo no debemos interrogarnos sobre las causas de esa caída, aprender, incorporar a nuestras ideas esa experiencia de décadas de sangre, sudor, lágrimas, alegrías, orgullos y vergüenzas? ¿O fue un accidente de la historia o simplemente el triunfo de la contrarrevolución?

La reflexión sobre esos temas no es propiedad de nadie, no puede excluir a nadie, pero en vísperas de una batalla política tan importante como la que afronta la izquierda uruguaya, en un continente que ha cambiado tan profundamente con victorias progresistas y de izquierda en tantos y tan importantes países, nos interpela a todos, nos obliga a una reflexión crítica, que incorpore nuestros propios avances y debilidades. Sobre todo si se hace mención al socialismo en decenas de oportunidades. ¿Qué socialismo? ¿O hay uno solo, que no necesita ni siquiera la menor precisión? ¿Dónde está ese socialismo, en qué ejemplo, en qué país?

Partir de la realidad, de la inexorable realidad no es una tarea fotográfica o descriptiva, es de interpretación, es de análisis, es establecer prioridades y no consignas que nos pongan al reparo de desviaciones y flaquezas , sino que construyan el camino compartido, unitario, plural hacia la continuidad y profundización de los cambios económicos, productivos, sociales, culturales, ideológicos, educativos y su reflejo en la teoría y en la elaboración de la izquierda.

Hay temas que no están definitivamente saldados en el debate de la izquierda y que aparecen como convidados de honor. Uno de ellos es la relación entre los avances sociales, en la justicia social y la distribución más justa de la riqueza, de la renta y de las oportunidades y la democracia y la libertad. En el Uruguay todos hemos aprendido mucho de la dura realidad, pero es una batalla permanente.

Ciertas ausencias de temas, de reflexiones, incluso ausencias de compañeras y compañeros comunistas en el Congreso tienen directa o indirectamente que ver con esas complejas relaciones. La exclusión es en la política el peor atajo ante el debate y el enriquecimiento colectivo, y es veneno para la izquierda. La historia es una dura y larga ruta de aprendizaje. 

El texto completo de la Bases se puede encontrar en:

http://www.pcu.org.uy/documentos/item/540-bases-de-discusion-del-xxx-congreso-del-pcu

Anuncios

0 Responses to “Los comunistas uruguayos”



  1. Dejar un comentario

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


noviembre 2013
D L M X J V S
« Oct   Dic »
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

A %d blogueros les gusta esto: