Archivo para 11/07/11

11
Jul
11

la constitución de uruguay (reforma)

La reforma constitucional en el tapete

 

En su breve suplencia presidencial, la senadora Lucía Topolansky volvió a poner sobre la mesa el tema de la reforma constitucional. Muchos han respondido con inusitada presteza rechazando la idea de la primera dama con el argumento de que el país enfrenta otros desafíos y tiene otras prioridades sin duda más urgentes, y que, por tanto, no se debe distraer ni desviar la atención de los problemas que nos acucian.

Sin que ello signifique soslayar o minimizar los desafíos que el país tiene por delante, entendemos que los uruguayos debemos analizar el asunto con detenimiento pues la reforma de la Carta actual es ya, a esta altura, una asignatura pendiente.

Recuérdese, sin ir más lejos, que entre los acuerdos signados en el Club Naval en 1984, figuraba el compromiso de convocar a una Asamblea Constituyente con el cometido de reformar la carta de 1967; por un acuerdo interpartidario posterior, esa disposición no se cumplió con lo cual la anunciada y deseada reforma se vio una vez más postergada.

La Constitución vigente ha cumplido 44 años de vida, con la excepción de los doce años de gobierno de facto durante los cuales no rigió, y con la incorporación de “mini-reformas” posteriores.

Una de dichas enmiendas implicó nada menos que una modificación sustancial de sistema electoral al incorporar las elecciones internas, el candidato único por lema a la Presidencia, el balotaje y la separación en el tiempo de las elecciones departamentales de las nacionales. Todo el resto de la ingeniería, todo el andamiaje institucional, se mantiene intacto desde 1967.

Cuando el régimen cívico-militar intentó institucionalizarse y convocó al electorado a aprobar el texto redactado por los ideólogos de la barbarie, el pueblo rechazó el engendro con lo que manifestó su apego a la carta pisoteada por los gorilas y sus cómplices civiles colaboracionistas.

Ahora bien, bueno es recordar que la Constitución vigente, la aprobada por el cuerpo electoral en noviembre de 1966 y que entró en vigor en 1967, surgió de un pacto entre los dos partidos tradicionales con el nombre de “Reforma Naranja”. Téngase presente, además, que aquel texto sometido a plebiscito fue ácidamente criticado por la izquierda por considerarlo autoritario y antidemocrático; es más: durante la campaña electoral de 1966, la flamante CNT había empapelado el país con un afiche que llamaba a no votar la reforma proyectada.

Los especialistas consideraban que el nuevo texto otorgaba poderes excesivos al presidente, entre ellos el de vetar leyes y el requisito de mayorías especiales para levantar el veto presidencial; también fue muy cuestionada la potestad que se da al Poder Ejecutivo de disolver las cámaras bajo determinadas circunstancias. Y al margen de estas cuestiones, con el paso del tiempo y la experiencia de su aplicación práctica, la Constitución actual exhibe fallas y carencias que es preciso analizar a fondo y corregir.

Pero más allá de todo esto, sería más que saludable que la sociedad discutiera a fondo otras cuestiones no menores que tienen que ver con el ordenamiento constitucional. Concretamente, evaluar si es pertinente que el país cuente con un Poder Legislativo bicameral o si sería deseable un sistema unicameral, ya que no hay justificación visible para tener dos cámaras legislativas cuyos miembros no tienen diferencias notorias entre sí.

Bienvenida, pues, la propuesta de la senadora Topolansky.

11
Jul
11

uruguay y el mundo

EUROPA Y URUGUAY

Los efectos de la crisis

Jorge Bruni Abogado, ex ministro

Para quien no es economista ni politólogo, sino simplemente opinador, puede resultar dificultoso desentrañar en profundidad lo que sucede en España, Portugal, Islandia, Italia, Inglaterra, hasta en China en la provincia de Zemghene, y por supuesto Grecia, país este último en plena conmoción, donde se afirma que según sea su ¿solución?, dependerá la estabilidad de gran parte de Europa. “Indignados” existen en todos estos países. El Parlamento griego votó el programa de ajuste por un monto de 40.000 millones de dólares para el período 2012-2015 y privatizaciones por 50.000 millones de dólares en cuatro años, presionado intensamente el primer ministro Papandreou y legisladores, por la Unión Europea y Fondo Monetario Internacional, que lo habían puesto como condición para el desbloqueo de fondos a efectos de evitar la bancarrota del país y para seguir ayudándolo en el futuro. La deuda pública alcanza al 150% del PBI: 350.000 millones de euros. Habrá alza de impuestos, devaluación, plan de austeridad, recortes sociales, 150.000 puestos de trabajo suprimidos, entre tantas otras cosas.

Pero no es este el motivo real de esta nota. Sí lo es, el hecho de que nuestra región no aparece en las noticias económica y políticamente tremendistas. Por supuesto que la crisis afectó el comercio, inversiones extranjeras, exportaciones, crecimiento en 2009, etc. A diferencia de los años 2003-2008 que fueron de intenso crecimiento, y en los que se adoptaron razonablemente políticas activas: uso adecuado de instrumentos monetarios, acumulación de reservas internacionales, aliviando y mejorando el peso y perfil de la deuda externa y la relación entre la de corto plazo y las reservas internacionales, todo lo cual redundó en la reducción de la vulnerabilidad regional. Existió notoria mejoría en los indicadores de pobreza y de redistribución del ingreso, resaltando que el incremento del gasto no impidió cierta consolidación fiscal. ¿Consecuencias? La crisis encontró mejor parada a la región que en otras situaciones anteriores, de las que seguramente se recogieron experiencias.

Se amplió el papel del Estado, poniéndose mayor énfasis en las prestaciones públicas. Todos los países combatiendo la pobreza y desigualdad. Cada uno poniendo sus acentos particulares. Argentina eliminado las AFJP; Chile mirando la educación y salud. Brasil la educación, programa Bolsa de Familia, territorios de ciudadanía: Uruguay reformando las Relaciones Laborales, Seguridad Social y Sistema Tributario.

En definitiva, en cuanto a desastres, no somos noticia, tremendistas al menos, a diferencia del viejo mundo y otras regiones. Creció, aumentó el empleo, salarios y la protección social, manteniendo estabilidad y responsabilidad fiscal, adoptando previsiones de futuro. Y no se trata de humanizar el capitalismo tal cual opinan destacados hombres del sistema como Galbraith, Stiglitz y Krugman. No. Simplemente estamos ante transformaciones, paulatinas por cierto, pero que nos pueden conducir a un cambio de paradigma, para lo cual si bien falta bastante, están dadas las condiciones para seguir construyéndolo. Hay oportunidades trascendentes en la vida política. Esta es una de ellas. Insisto: no soy un profundo conocedor de los temas económicos. Pero mi percepción social me lleva a pensar que el capitalismo, por más humanos que sean algunos de sus líderes, no puede prescindir de su primordial objetivo: la obtención de la mayor rentabilidad en el menor plazo. Y por supuesto, dejar en segundo plano al Estado, salvo cuando sus finanzas están en peligro, momentos en los que acude a él desesperadamente para el salvataje. Lo que sucede en Grecia y otros países es acorde a ello. Rebrote de políticas neoliberales antisociales, y mayor deshumanización del sistema con su conocida receta. Insisto: formamos parte de una región con la que debemos profundizar el relacionamiento a efectos de seguir promoviendo alternativas diferentes a las que sufrimos durante mucho tiempo. Ojalá que seamos noticia por ello. Nuestra casa regional ha demostrado que es posible.

11
Jul
11

diego forlán y los kennedy (ironías finas)

TIEMPOS MODERNOS |

Los Forlán, nuestros Kennedy

Estará en otra final de Copa

 

 EL MEJOR JUGADOR DEL MUNDIAL:

 

DIEGO FORLÁN es el socio 40.000 de Peñarol

 

Lechu Gómez Aguirre  lechu.gga@gmail.com

 

Estados Unidos no tiene realeza, pero en más de una ocasión se ha dicho que lo más parecido a esta son los Kennedy. Esto me llevó a pensar quiénes podrían ser sus pares uruguayos, y luego de considerar a los Batlle o los Lacalle Herrera -por su tradición política- y alguna que otra familia patricia, llegué a la conclusión de que hoy nuestros Kennedy serían los Forlán. Si bien estos no tienen la injerencia política necesaria, a pesar que Diego sea embajador de Unicef y del Ministerio de Turismo, él y su familia tienen otras características que los califican para esta comparación.

Como Uruguay no tiene la tradición bélica de Estados Unidos o los países monárquicos, las figuras que destacan en la arena política suelen carecer de carrera militar que los catapulte, pero acá la proyección se puede lograr desde el éxito futbolístico. Si bien tuvimos algunos amagues de realeza con Enzo Francescoli (el Príncipe) o Ruben Sosa (el Principito), ninguno de estos “nobles jugadores” llegó a nada en ninguna de las cruzadas mundialistas de las que participaron. En cambio, Diego Forlán es hoy la principal figura de la Selección uruguaya, liderando nuestra caballería hasta las semifinales de Sudáfrica, luego de 40 años de mediocridad, siendo elegido además el mejor jugador del Mundial. A su vez, lo preceden dos generaciones ilustres ya que es nieto de Juan Carlos Corazzo, técnico de la Selección en el Mundial del 62; e hijo de Pablo Forlán, uno de los pocos futbolistas uruguayos que fuera tres veces mundialista (66, 70 y 74).

Como en el caso de los Kennedy, con los Forlán también pesa mucho la simpatía que la familia ostenta en su país. Entre otras cosas porque también tienen en su historial un componente trágico debido al accidente automovilístico sufrido por Alejandra, hermana de Diego, que se tradujo más tarde en la creación de la Fundación Alejandra Forlán, dedicada a la prevención de dichos accidentes y el apoyo a sus víctimas.

Otro elemento a considerar es su condición de notoria familia acaudalada y educada en los mejores institutos. De hecho, Diego, como el hijo de JFK, es nuestro “soltero más codiciado”, y ya cuenta con su primer escándalo amoroso. Pero esta soltería comienza a preocupar a los uruguayos, ya que todos estamos esperando su vástago, quien será el depositario de nuestras esperanzas para el ansiado Mundial de 2030, que Uruguay pretende organizar. Pero como en este emprendimiento debemos asociarnos con Argentina tal vez sea conveniente renunciar a las Jackie Kennedy uruguayas para unirlo urgentemente con la Infanta Juanita de la casa real de los Legrand de Tinayre.




Meses