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06
ago
14

tabaré vázquez

TABARÉ EN LOS BARRIOS

Mano a mano con los vecinos

escribe: Dari Mendiondo

El inicio del mano a mano con los vecinos de Montevideo fue en Paso de la Arena, punto de reunión: escenario Carlos Caffa, el emblemático vecino que el Municipio A y el Concejo Vecinal decidieran incorporar en la memoria histórica del Barrio. Zona urbana y rural, más lo segundo que lo primero, lo reciben con alegría y calidez.

De ahí al Cerro, a la Terminal. Junto a Raúl Sendic se sube a un ómnibus 137, generando una imagen insólita en una campaña electoral. Tabaré, el candidato, de pasajero, dialogando con el guarda y el pasaje. Esas imágenes recorrieron el Uruguay y el mundo, marcando desde el pique una distinción. Como dijera Tabaré (ante los empujes y presiones de los otros candidatos opositores y, por supuesto, los grandes medios interesados en el “cash” ¿cómo no va a haber debate?) el debate lo haré con tres millones de uruguayos y uruguayas.
Y así, Plaza Lafone, caminando, comiendo y compartiendo una torta frita que le obsequió una señora que las vende. Luego el reencuentro con su niñez: la escuela, sus condiscípulos, Romero y los nombres de sus varios hermanos, el histórico tejano “pinchazo” Bagnado y sus anécdotas de pesca en el Pantanoso de antaño, en bote de remos, un primus, una sartén y aceite para hacer la “fritata”.

Y las banderas que firma, y luego el encuentro con el alcalde y los concejales municipales; todo es firma, compañerismo y adhesión, fotografías, también reclamos que escucha, porque sabe escuchar. Él es médico, sus oídos escuchan, siempre escuchará, atento, sensible; siempre en él está una mirada lúcida, esa especie de remanso de las aguas del río en el atardecer.
Tiene el don de atraer y brindar confianza y la gente responde; ahí le habla Daniel, el pizzero que estaba en el Bar La Razón y hoy está en L.A. de Herrera y Gualeguay: viene a buscar la firma para la bandera del FA, y a agradecer que tiene vivienda -“aquí, en La Unión”- y eso fue por el Plan de Viviendas del gobierno de Tabaré. Gilberto Castro, hijo de la mártir María del Carmen Díaz, internado en el 2do. piso del Hospital Pasteur, no puede allegarse hasta la Plaza Restauración, pero cuenta entusiasmado la anécdota de cómo los médicos y enfermeras se asomaban a los ventanales para celebrar la presencia de la fórmula del Frente Amplio, Tabaré-Sendic; y en el barrio San Antonio, donde 327 hogares fueron realojados, ahí en Instrucciones y Propios, Tabaré camina, se detiene, le hacen preguntas, visita las viviendas, le explican que las hay de 1, 2, 3 y 4 dormitorios, y a la vez dialoga con los niños, firma tarjetas, papelitos… “no, este no te lo firmo porque es el cuaderno escolar”.

Y ¿qué decir del histórico Ombú, donde la gente lo acompaña hasta la novel sede para el Club Miramar Misiones?
Y también en el Buceo, allí donde estaban antiguamente las cinco canchas de fútbol de la Liga del Buceo -del Colegiales, del Bustamante, Avanzar, Misterio y el San Ramón- donde hoy están las viviendas de Ignacio Rivas; y más arriba, hacia Propios, donde existía el Cementerio Viejo, también ahí se construyeron edificios de apartamentos. Buceo, barrio del “macho lungo”, del “negro” Fausto, de Burgueño, de añoranzas negras, tamboriles y Rosa Luna, barrio de ranchos de obreros, pescadores, lavanderas y picapedreros, en la frontera de La Mondiola (hoy Pocitos Nuevo) con su emblemático tango Garufa; todas ellas historias del ayer humilde de una zona laboriosa, aunque hoy distinguida por el privilegio de estar de cara al mar.

Sí, Tabaré en los barrios; del Buceo a Lezica, al Complejo América, donde es recibido con algarabía, y así transcurren las caminatas de Tabaré en su Montevideo, que lo vio nacer y que con alma y fe en 1989 agarró en ruinas, siendo el primer intendente de izquierda en Uruguay. Entre otras cosas, a 25 años de gobierno frenteamplista, se puede decir que Montevideo es la primera capital del país y América Latina que le brindará saneamiento en 2015 al 95% de la población; no es casualidad que no tengamos cólera.

Y podríamos seguir así, relatando que cuando fue intendente entabló amistad con Nin Novoa, en ese entonces intendente de Cerro Largo, y hoy Rodolfo está en el Frente Amplio y alcanzó a ser vicepresidente de la República, incluyendo en la política de izquierda su veta wilsonista.

Tabaré no es, como dice maliciosamente la oposición, una figurita quemada. Tabaré fue, es y será -ahora por segunda vez- el Presidente de los Uruguayos, y así seguir construyendo un país cada vez mejor.

¡Ah! Ya lo dijo: los estancieros tendrán que pagar el impuesto de Primaria; es decir, la ley pareja para todos ¿está claro?

04
ago
14

luis batlle berres

En 1966 Gestido llegó al gobierno apoyado por exsenadores de la 15

Fragmentación del Batllismo tras la muerte de Luis Batlle

 
 

escribe: Luis Casal Beck

La muerte de Batlle Berres (15/7/1964) provocó un lucha por su sucesión en su sector, Hubo internas en la lista 15, que ganó su hijo Jorge Batlle Ibañez. Se apartó Amílcar Vasconcellos, que era contrario a la reforma constitucional presidencialista que impulsaba Batlle Ibañez. Rompieron con la 15, varios legisladores (Segovia, Roballo, Flores Mora), que formaron un Frente Colorado de Unidad, con cuyo apoyo, el general Oscar Gestido, se impuso en las elecciones de 1966.

En 1958 los blancos llegaron al gobierno después de casi un siglo, imponiéndose por una diferencia de 120 mil votos a sus tradicionales rivales, los colorados (49,68 % contra el 37,70 %); en 1962, retuvieron sus posiciones de poder, pero por una diferencia de solo 24 mil sufragios (46,54 %; 44,51 %).

Todo hacía pensar que en las elecciones de 1966, el Partido Colorado cuyo líder más popular desde la segunda mitad de la década de 1940 era Luis Batlle Berres –el caudillo renovador, de la lista 15-, recuperaría el timón estatal.

Pero en julio de 1964, Batlle Berres, de 66 años, falleció inesperadamente a causa de un infarto al corazón. Estaba en plena batalla. Conducía la fracción más poderosa de su partido (dos Consejeros Nacionales, 8 senadores, 26 diputados, el control de varios gobiernos departamentales, como Montevideo); dirigía un diario (“Acción”), y una radio (“Ariel).

En su última comparecencia electoral (1962), la quince había conquistado 277.259 votos, distanciándose del batllismo catorcista (Unión Colorada y Batllista, Oscar Gestido, electo Consejero Nacional, con 167.085), y la recién creada lista 99 de Zelmar Michelini y Renán Rodríguez (76.510).

La muerte de Batlle Berres desató una disputa por su sucesión, en aquella agrupación tan importante, que finalmente fue zanjada en internas (29/XI/1965), de las que emergió triunfador el hijo mayor del caudillo colorado: el abogado Jorge Batlle Ibáñez, que era diputado por Montevideo desde 1959, y tenía una dilatada trayectoria en la redacción política de “Acción”.

El nuevo conductor, que fue apoyado por uno de los dos Consejeros de Gobierno de la 15 (Alberto Abdala), simpatizaba con “el viejo liberalismo económico”, como llegó a señalar años después (lo que lo distanciaba de su progenitor, y su política estatista, de fuerte dirigismo), y defendía con calor una reforma constitucional presidencialista (ver “La Nueva Constitución”, de Julio Ma Sanguinetti y Alvaro Pacheco Seré, Alfa, julio de 1971).

En las elecciones de 1966, se postuló por primera vez al gobierno. Tenía 39 años. Era muy locuaz y propositivo.

Su corriente se denominó “Unidad y Reforma”. En aquel comicio, resultaron electos senadores Abdala (que pasó a la vicepresidencia de la República, al morir Gestido en 1967), Héctor Grauert, Luis Hierro Gambardella, Alfredo Lepro, Eduardo Paz Aguirre, Carlos M Fleitas. La lista 15 por Montevideo, estuvo encabezada por Julio Ma Sanguinetti.

En la quince, la desaparición de Batlle Berres en julio de 1964 provocó crispaciones, fuertes luchas de poder, y realineamientos varios. El otro Consejero de Gobierno del sector, Amílcar Vasconcellos, el número dos al Consejo Nacional en 1962 (ver recuadro), un batllista de concepciones colegialistas, rompió con la 15 de Jorge Batlle, formando una agrupación nueva (lista 315) integrada por algunos notables del “batlleberrismo” (caso de Alberto Zubiría, presidente del gobierno colegiado en 1956), parlamentarios (Jorge Vila, etc), miembros de los gobiernos departamentales (Ponciano Torrado), y de otras corrientes batllistas (de la 14, de la 99, como el senador Renán Rodríguez, otro colegialista); y tuvo el apoyo del diario “El Día”, fundado por José Batlle y Ordóñez en 1886.

La quince, sufrió asimismo una escisión de varios legisladores, que si bien eran partidarios de una reforma constitucional que pusiera término al ciclo de los gobiernos colegiados iniciado en 1952, no reconocían la autoridad de Jorge Batlle.

Entre ellos se encontraban los senadores Glauco Segovia, Alba Roballo, Justino Carrera Sapriza, Teófilo Collazo; diputados de mucha gravitación (Manuel Flores Mora. Luis Riñón Perret, etc), y otros dirigentes.

Todos ellos, integraron un Frente Colorado de Unidad, que en las elecciones de 1966 respaldó la candidatura presidencial de Oscar Gestido. Fue con el apoyo electoral proporcionado por estos exlegisladores de la 15, que Gestido le ganó a Jorge Batlle, en aquella instancia comicial, y desplazó a esa corriente del gobierno de Montevideo (Segovia resultó electo Intendente de la capital del país).

Al núcleo central del “gestidismo” (Unión Colorada y Batllista, cuya lista al Senado encabezó Augusto Legnani, con 126.477 votos), se sumó este “frente” de los exparlamentarios de la 15, que aportó 135.472 votos (cuatro senadores electos, entre ellos Roballo y Flores Mora).

Gestido, un militar retirado con fama de administrador honesto (exjefe del Ejército, uno de los pioneros de la aviación militar, titular en Pluna y en AFE, Consejero de Gobierno entre 1963 y 1966, por la minoría), ofreció la candidatura a la vicepresidencia a varios dirigentes colorados importantes (Michelini, que prefirió encabezar su propia fórmula; el embajador Julio Lacarte Muro, que se inclinó por acompañar a Jorge Batlle), hasta que se decidió por el diputado por Montevideo, Jorge Pacheco Areco, alejado de la dirección de “El Día”, por considerar que una reforma constitucional presidencialista era imprescindible.

En una campaña signada por este tema (la “culpa” de la crisis y de la inoperancia del gobierno, era atribuida, en buena medida al régimen colegiado; y no al modo en que funcionaban los partidos políticos, muy fraccionalizados, sin autoridades centrales, ni propuestas reales de cambio; que seguían recurriendo a practicas clientelísticas), se desarrolló la movilización electoral de 1966.

El proyecto de reforma interpartidario (papelete naranja), se impuso ampliamente el 27 de noviembre. Triunfó el Partido Colorado, y dentro de él, la fórmula Gestido-Pacheco Areco (262.040 votos); en segundo lugar, se ubicó el bonomio Jorge Batlle-Lacarte Muró (215. 642). Los quincistas disidentes resultaron claves para consagrar la victoria de Gestido, que estaría pocos meses en el gobierno. Falleció en diciembre de 1967, dando inicio a otra historia con Jorge Pacheco Areco como gobernante..

Últimas elecciones en las que intervino Luis Batlle (25 de noviembre de 1962)

Partido Colorado: 521.231 votos

Lista 15 (Batlle Berres) 277.259
UCB (Oscar Gestido) 167.085
99 (Michelini-Rodríguez) 76.510

–Candidatos de la 15 al gobierno colegiado

Luis Batlle Berres
Amílcar Vasconcellos
Alberto Abdala
José Acquistapace
Julio Lacarte Muró
Enrique Rodríguez Fabregat

Consejeros Nacionales electos

Amílcar Vasconcellos y Alberto Abdala, al renunciar Batlle que
optó por integrar el Senado

Los legisladores del quincismo ( 8 senadores, 26 diputados)

Senado: Batlle Berres, Carlos Fischer, Héctor Grauert, Alba Roballo, Luis Tróccoli, Glauco Segovia, Justino Carrere Sapriza, Teófilo Collazo.,

Diputados por Montevideo: Luis Hierro Gambardella, Manuel Flores Mora, Angel Panizza Blanco, Jorge Vila, Jorge Batlle Ibáñez, Luis Riñón Perret, Fernando Elichirigoity, Elsa F. de Borges, Julio Ma Sanguinetti, Dora C. de Millor, Donato Cartolano.

Autoridades departamentales. La 15, logró el control de varios gobiernos municipales. El más importante fue el Montevideo. De los 7 miembros de su Concejo Departamental, cuatro pertenecían a la 15: Ledo Arroyo Torres (presidente del cuerpo), Fermín Sorhueta, Ponciano S. Torrado, Elías Crocci.

Fuente: Senado de la República. Elecciones Uruguayas de 1962, por Julio T Fabregat. 1964

Victoria de Jorge Batlle y fractura de la lista 15

“La herencia populista”

En julio de 1965 murió (Luis) Batlle Berres, desatándose en la “15” una dura lucha por el liderazgo, que enfrentó a los consejeros (de Gobierno) del sector: (Alberto) Abdala, y (Amilcar) Vasconcellos y al hijo del líder, el entonces diputado Jorge Batlle Ibañez.

Este logró imponer su hegemonía tras las elecciones internas (de la 15) de 1965, con el sector denominado “Unidad y Reforma” (al que adhirió Abdala), produciéndose sucesivos alejamientos de la matriz quincista: Amílcar Vasconcellos, Alberto Zubiria, Ponciano Torrado, Carlos Queraltó, entre otros, conformaron un agrupamiento identificado con la lista “315”; Glauco Segovia, Manuel Flores Mora, Alba Roballo, Justino Carrere Sapriza y Teófilo Collazo, integraron un “Frente Colorado de Unidad”.
Las elecciones de 1966 encontraron al Partido Colorado excesivamente fragmentado y con reagrupamientos internos que nuevamente barrieron los alineamientos tradicionales, liquidando viejas identificaciones ideológicas, aunque apuntando –débilmente-, a intentos de defensa de la ortodoxia batlista.
Se presentaron cinco fórmulas presidenciales.

La que se impuso en el lema, fue la conformada por Oscar Gestido y Jorge Pacheco Areco (exdirector de “El Día”, del que se alejó al adherir al reformismo presidencialista; aceptó la postulación vicepresidencial luego de sucesivas negativas a integrar la formula gestidista de Zelmar Michelini, Héctor Luisi, y Julio Lacarte Muro), sustentada por la “Unión Colorada y Batllista” y el “Frente Colorado de Unidad” (conformado por los senadores ex quincistas), y que obtuvo 262.040 votos.

Le siguió en fuerza electoral la fórmula Jorge Batlle Ibáñez-Julio Lacarte Muró, levantada por “Unidad y Reforma”, que logró 215. 642 votos. En tercer término se ubicó la fórmula Amílcar Vasconcellos-Renán Rodríguez, articulada sobre la base de elementos de la “15” (Vasconcellos, Zubiría, Mastalli, Queraltó, Vila, Torrado), de la “99” (Renán Rodriguez), y de la “14” (Orestes Lanza, Bautista López Toledo); contó con el apoyo de “El Día” en virtud de su definición colegialista y su rechazo al proyecto de reforma(presidencialista) “naranja”, y logró 77.476 votos.

En cuarto lugar, estuvo la fórmula Zelmar Michelini-Aquiles Lanza, sustentada por la “99”, deteriorada electoralmente (solo alcanzó 48.022 votos), como consecuencia del alejamiento de algunas de sus figuras relevantes (Renán Rodriguez, Delfos Roche, entre otros), contrarias a la definición presidencialista del sector.

Por último, un reducido núcleo, también opuesto al reformismo anticolegialista, levantó la fórmula Justino Jiménez de Aréchaga-Nilo Berchesi, obteniendo apenas 4.064 votos (…)

Evaluando los resultados electorales, Vasconcellos emitió un juicio que si pudo parecer arriesgado en su momento, resultó confirmado por los acontecimientos posteriores: “fue un triunfo del Partido Colorado, pero una derrota del Batllismo”.

(“El Uruguay de Nuestro Tiempo 1958-1983, los partidos políticos”, Carlos Zubillaga, Romeo Pérez Antón. Centro Latinoamericano de Economía Humana (CLAEH), con los auspicios del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales,CLACSO, 1983)

02
ago
14

hospital maciel … uruguay

La transformación del Maciel

 

 

Durante casi toda su existencia, el hospital Maciel fue un pobre hospital para pobres. Ahora, sigue siendo un edificio histórico, pero dentro hay un hospital de primer mundo. Es pertinente ocuparse hoy de la gestión del Dr. Álvaro Villar al frente de él, porque en la semana acaba de inaugurar una serie de salas y mejoras tecnológicas.

Pero también, porque el episodio de sobrefacturación de limpieza en el pasado puede salpicarla inmerecidamente. En lo único que tuvo que ver Villar fue haber pedido que a su antecesor se lo trate con respeto, que es algo plausible.

El pasado jueves 17 fueron inauguradas salas de Alta Dependencia de Enfermería, denominadas “Dr. Francisco Soca”, que son únicas en el país. A estas se sumarán un comedor de funcionarios, los laboratorios de bacteriología y de microcirugías, y de hematología del hospital de Día, que estarán prontos en unos días.

Estas son solo algunas de las mejoras edilicias y de hotelería de la administración de Villar. Que se suman a las realizadas en materia médica, donde se cuenta con cátedras de la Facultad de Medicina para las principales especialidades. El histórico tercer piso fue reconstruido con quirófanos únicos en el país, hay sala de teleconferencias para la capacitación continua.

Las salas de alta atención de enfermería, con habitaciones semiprivadas, están diseñadas para ser polivalentes y desagotar los CTI de pacientes que requieren vigilancia pero no tanta tecnología, como operados que despiertan de la anestesia, pacientes que ingresan en emergencia o que tienen alguna crisis que requiere observación. Pero, como en invierno aumentan los cuadros respiratorios agudos, estas salas podrán servir como ampliación del CTI evitando tener todo el año una serie de camas ociosas en éstas unidades.

Por otro lado, agregamos para mostrar que todo el concepto mira al futuro, la sala está equipada con tecnología informática con conexión a Internet de alta velocidad, con la cual “los médicos podrán ingresar digitalmente las medicaciones y los tratamientos indicados para los pacientes mediante. Recetas electrónicas que así llegan al mostrador de Farmacia. O sea, son una avanzada de la historia clínica electrónica en tiempo real.

La reseña vale porque un político, que cuando fue ministro de Salud Pública no se caracterizó por haber hecho avanzar al Maciel, ha pedido la renuncia de Villar “por sensibilidad”. La sensibilidad de Villar está con sus pacientes. Si renuncia, perdemos todos.

De diario La República / Uruguay

01
ago
14

mortalidad infantil … uruguay

UNA CIFRA SIGNIFICATIVA

La reducción de la mortalidad infantil

escribe: Niko Schvarz

En la última sesión del Consejo de Ministros se valoró la reducción de la mortalidad infantil, que se ubicó en 8,8 por cada mil niños nacidos vivos al cierre del año 2013, con dos particularidades: es pareja en todo el territorio nacional y entre las instituciones públicas y privadas de salud.

Se estimó que ello era el fruto directo de las políticas sociales aplicadas desde el gobierno en el ámbito de la salud en los últimos 10 años (que corresponden a los gobiernos frenteamplistas). La comparación rompe los ojos: en 1993 el índice se situaba en 20,2 por cada mil niños nacidos vivos. Se redujo a menos de la mitad, y la diferencia son otras tantas vidas salvadas. La disparidad que antes existía entre las áreas geográficas se demuestra con un ejemplo que en su momento recorrió todo el país: en un barrio de Bella Unión, departamento de Artigas, la mortalidad infantil alcanzaba 55 por mil. Ahora esa diferencia geográfica ha desaparecido. Las políticas sociales del gobierno abarcan a todo el país.

Vale la pena destacarlo porque el índice de mortalidad infantil es uno de los más sensibles para medir el estado de la salud en un país, y particularmente la extensión y la eficiencia de los servicios de la salud pública brindados al conjunto de la población. Los índices señalados colocan al Uruguay en tercer lugar en América Latina. Cuba está en el primer puesto (y de eso diremos algo más adelante) y le sigue Chile.

La ministra de Salud Pública, Susana Muñiz, y el subsecretario Leonel Briozzo declararon que la mortalidad infantil viene descendiendo en estos últimos años, proceso que se afianzó considerablemente con la reforma del sistema nacional integrado de salud (SNIS) implementado desde el gobierno. El descenso se hace sentir especialmente en la mortalidad posnatal, que se refiere a los primeros 28 días de vida y es el período de mayor riesgo y vulnerabilidad, incluyendo situaciones derivadas del parto. En este sentido es similar el resultado obtenido por parte de las instituciones públicas y las privadas. Las autoridades del Ministerio de Salud Pública destacan la eficaz aplicación del programa de atención a la prematurez, que aumentó los controles perinatales, y del sistema nacional único de regionalización y traslados maternos perinatales.

La conclusión general es que el sistema de salud está funcionando adecuadamente, destacando la eficacia de programas como Uruguay Crece Contigo en el caso de la prematurez.

En este cuadro se inserta la actividad de instituciones beneméritas como la Fundación Caldeyro Barcia (acoto que fue mi profesor en la cátedra de Fisiología de la Facultad de Medicina) que acaba de efectuar la valiosa donación de un ecógrafo especial al Centro Hospitalario Pereira Rossell, el cual cumple el año próximo un siglo de labor en ginecología, obstetricia y neonatalogía. El director Dr. José Vázquez declaró que el Centro participa activamente en todas las tareas conducentes a rebajar la tasa de mortalidad infantil.

Simultáneamente, el ministro de Desarrollo Social, Daniel Olesker, respondió a un editorial mentiroso del diario “El País” y demostró que los gobiernos del Frente Amplio elevaron considerablemente el gasto social en salud y educación. El cotejo de cifras es concluyente. En 1989 el gasto en salud era el 2,8% del PBI y al final de los tres gobiernos de blancos y colorados era 3,2% del PBI, casi igual. El gasto en educación pasó, entre ambas fechas, de 2,4% a 3% del PBI, superando solamente a Haití en todo el continente. La suma da 6,2% del PBI. En cambio, el gobierno del Frente Amplio destinó en 2012 a educación el 4,6% del PBI y a la salud 6,1%, total 10,7%. Casi el doble.

En toda la América Latina y caribeña el mejor índice de mortalidad infantil lo tiene Cuba, que en diciembre pasado registró 4,2 por mil nacidos vivos. En algunas provincias bajó a 3, y en ninguna sobrepasó 5,5 por mil.

Es uno de los más bajos del mundo, y uniforme en toda la isla. Una señal clara de los logros de Cuba en materia de salud para todo el pueblo, y junto con la extensión de la educación, una característica señera de su revolución. Alguna vez conté que en la clausura del X Encuentro del Foro de Sâo Paulo realizado en La Habana el 7 de diciembre 2001, le pregunté a Fidel Castro sobre el índice de mortalidad infantil en Cuba y me respondió sin vacilar: 6,29.

La comparación con el índice actual (4,2) da una medida del avance registrado. En esos niveles muy bajos, lograr mayores reducciones sólo puede ser fruto de un trabajo metódico y extendido. Y de su devoción por salvar vidas humanas. Que se extiende en forma solidaria a varios continentes, como lo demuestran sus múltiples misiones médicas, la Escuela Latinoamericana de Medicina de La Habana donde se forman médicos de decenas de países y la labor de los oftalmólogos cubanos en el Hospital de Ojos del Saint Bois en nuestro país, para citar unos pocos ejemplos enaltecedores.

31
jul
14

esteban valenti … interesante polémica

Mega sub lema ideológico y político

 

escribe: Esteban Valenti (*)

Existen diversas razones para formar un sub lema, en algunos casos predominan razones de ingeniería electoral, sumar votos para obtener más cargos al senado y en alianzas más complejas disputar representantes (diputados) a nivel departamental. En otros casos se agregan razones de carácter ideológico y político. Estas dos componentes se dan en proporciones diversas.

En el Frente Amplio se anuncia la formación de un mega sub lema integrado por la lista 609 (MPP ampliado), el Partido Comunista y la 1001, la lista 711 de Raúl Sendic, el Frente Unido Lista 775005 Vertiente Artiguista con la 5005 y la CAP L Lista 7373 y todavía no se ha definido la Liga Federal que ha sido invitada a integrarse y cuya figura principal es el diputado Darío Pérez del departamento de Maldonado. En esta alianza están incluidas algunas listas departamentales en Salto, Tacuarembó y otros departamentos. Que yo recuerde nunca se dio en los 43 años de historia electoral y política del FA ni un sub lema de estas dimensiones, ni el grupo de los 8 que funcionó en el Congreso del Frente Amplio y después.

¿Quiénes quedan excluidos de este mega sub lema? El Frente Liber Seregni, el  Partido Socialista y las listas que apoyaron a Constanza Moreira.

La elección de los que componen este agrupamiento, tanto del G8 como del mega sub lema no tiene obviamente solo aspectos de ingeniería electoral e incluso no sabremos cuáles son sus alcances hasta que no se definan las listas en los departamentos. En materia electoral tienen un objetivo totalmente válido y comprensible: obtener la mayor bancada de senadores del FA, mejor dicho ser la mayoría entre los senadores del FA. Y este no es un mero ejercicio de fuerza electoral, hay claros y bien definidos objetivos políticos. Y es justo y necesario que los analicemos.

A nivel departamental no funciona la acumulación de votos para la lista a diputados, por lo tanto tendremos que ver como se expresan estas alianzas en los diferentes departamentos y si avanzan hacia candidaturas únicas en cada uno de los departamentos. El FLS obtuvo en las elecciones internas mayoría de votos en 10 departamentos, mejor dicho fue la minoría mayor, pero si el G8 presenta listas únicas en todos o en varios departamentos, será muy difícil para el FLS y la 90 por separado obtener alguno de los cargos.

Pero en definitiva todo eso está en el plano de las alianzas electorales posibles, nosotros queremos analizarlos desde otro punto de vista, desde el contenido ideológico y político del mega sub lema y desde los cambios de base que esto introduce en la propia identidad del Frente Amplio.

Hay un primer aspecto básico, el de las exclusiones pues son toda una caracterización, el mega sub lema no incluye explícitamente al FLS y al Partido Socialista y esa es toda una definición política e ideológica. ¿Nos excluye por izquierda? Ese es el resumen facilóngo, y que simplifica topográficamente los temas. Lo analizaremos más adelante.

¿Dónde están las coincidencias del mega sub lema? Me refiero a las que se agregan a las exclusiones. La primera es sobre la política económica y social. No hay de parte del G8 un planteo integral, coherente sobre la política económica de una nueva etapa del Proyecto Nacional, ni sobre el pasado. En ningún texto, en ningún discurso, en nada. Pero se difundió durante estos cinco años un humor de diferencias, de orientaciones fiscales, de supuestas prioridades diferentes. Y en el Congreso del FA esas diferencias emergieron con mucha mayor claridad. Sería bueno y necesario un debate en serio, profundo y explícito. Estamos hablando nada menos que de la orientación concreta y estratégica de la producción, de la política fiscal, de la inversión, de la política monetaria y del principal tema para un gobierno de izquierda: el trabajo, su calidad, su estabilidad, su remuneración, su papel social, económico y cultural en el Proyecto Nacional. Casi nada.

Lo que no se puede es augurarle al país y al gobierno, cinco años más de un gobierno en disputa , eso detiene, paraliza, entorpece y deforma la marcha de la Nación. Todos tenemos un programa, el del Frente Amplio, pero no todos tenemos la misma lectura. Y la conformación del mega sub lema contiene queriéndolo, o no, como elemento central ese tema central en debate.

Sería importante que los promotores de los giros a la izquierda, desde el mega sub lema o desde los que apoyan a Costanza Moreira y se consideran los custodios desde la izquierda de la política económica, que nos digan algún ejemplo, cercano o lejano de sus propuestas y nos muestren otro país de la región o del mundo donde el crecimiento económico y los indicadores sociales de forma simultánea hayan evolucionado positivamente de mejor o de igual manera que en el Uruguay. ¿Argentina, Venezuela, Ecuador, Cuba? ¿Cuál país de Asia o de Europa? Y nos referimos a cosas concretas y medibles, no a sensaciones y buenos deseos. Si esa es nuestra culpa, la asumimos plena y gustosamente.

Y ahora que algunos modelos se caen a pedazos, en todos los sentidos, no debemos olvidar pasadas admiraciones y defensas a ultranza. Porque no hablamos solo de ideología, sino de calidad concreta de la vida de la gente. Y sería bueno escuchar algún análisis crítico o autocrítico. No se escuchó ninguna crítica, simplemente se aplicó la famosa frase del Dante Alighieri Non ragioniam di lor, ma guarda e passa

Y sería bueno saber a quién toman ahora como referencia y si abandonaron sus anteriores horizontes y porque motivos lo hicieron. No debería ser sólo por el conflicto sobre UPM

Las diferencias ideológicas, políticas y programáticas de fondo, son claramente con el FLS y en varios aspectos con el PS. Y como no se trata de una discusión por cargos, que nos tienen bastante saturados, se debe explicitar en forma clara y pública. ¿O las vamos a descubrir luego de las elecciones?

La relación entre un Proyecto Nacional que debe priorizar los intereses de las mayorías por encima y en forma clara y diferenciada de cualquier corporación, de todas, sin excluir ninguna. En materia de priorizar a los más débiles, a los más pobres pero por sobre todo a los trabajadores, no nos duelen prendas, los resultados en materia de empleo y de crecimiento del salario y de la jubilación, son méritos de los dos gobiernos en su conjunto, pero hasta los más básicos, saben perfectamente que el trabajo, el empleo depende de la marcha del país en su conjunto, de su economía y su relación con los temas sociales. Si quieren girar hacia algún lado, en lugar de señalarnos un supuesto GPS a la izquierda que hablen de cosas concretas. ¿Hacia dónde, hacia qué? Porque los giros discursivos son gratuitos.

Lo que nosotros tenemos claro es que el trabajo es un derecho y una obligación, debe mejorar su calidad e incluso sus retribuciones y la seguridad, pero también sus obligaciones, la productividad, la formación, el cumplimiento de las responsabilidades y, que hay mucho que mejorar en esos aspectos y que en la práctica concreta, no todos actúan de la misma manera. En muchos sectores de la vida productiva y en sectores claves de la vida nacional (educación, salud, etc). No sé si estas menciones dan votos, pero dan coherencia y decencia. Hablemos claro, con algunas direcciones sindicales y algunos grupos y partidos no tenemos la misma visión.

Como tampoco tenemos la misma visión sobre aspectos institucionales y ha quedado demostrado en diversas oportunidades. Cuando en la izquierda sentimos, recibimos opiniones fundadas y serias de que un proyecto de ley es inconstitucional, no podemos oponernos por si acaso la Corte Suprema de Justicia la puede declarar inconstitucional, somos nosotros los que debemos opinar si es o no inconstitucional. Y esto es un tema grave e importante.

Si algunos compañeros proponen incluir en nuestro programa cambios constitucionales, eso hace todavía más grave la situación, porque hasta que no se produzcan esos cambios, esta es la Constitución vigente y a ella debemos atenernos. Agregando un comentario, no creo que la prioridad para la sociedad uruguaya sea reformar la Constitución sobre temas electorales, es decir sobre el poder y su acceso.

No tenemos la misma visión sobre algunos aspectos de las políticas sociales. Hace tiempo que se terminó la emergencia social, aunque estamos lejos de haber alcanzado o siquiera rozado el paraíso, nos falta mucho. Pero precisamente por lo que nos falta tenemos que ser más exigentes en la calidad y profundidad de esas políticas sociales, cualquier prestación o plan social debe estar asociado a responsabilidades, a deberes, a contrapartidas en la educación, en la salud, en la búsqueda de salidas laborales. No puede ser lo mismo trabajar y ganarse el sustento, sostener una familia, que depender de los planes sociales. Las contrapartidas obligatorias y exigentes han cambiado de valor, son hoy un aspecto central del diseño del trabajo, la educación y la salud como prioridades absolutas.

No tenemos la misma visión sobre el manejo de las diferencias dentro del gobierno y el Frente Amplio, que en la mayoría de los casos nos enteramos a través de la cada día más numerosa familia Fuentes filtrando a ciertos medios de prensa una versión de ese debate, bastante deformada a gusto y gana del filtrador. Estamos hasta el moño de esta práctica, no porque nos perjudica a nosotros, sino porque perjudica al país, a la seriedad del funcionamiento del propio gobierno y hace perder un tiempo y energías preciosas. Tenemos diferencias y nosotros consideramos que se ha transformado en una deformación en el uso del poder.

Y el otro aspecto central es sobre la estructura del Frente Amplio. Se ha demostrado una vez más que unos pocos miles de participantes en una estructura cada día más reseca y con muy baja participación, decide sobre cosas de mucha importancia para el país y para el FA. Nosotros creemos que es urgente un profundo cambio democratizador, otros consideran que la orientación del gobierno y de la izquierda debe seguir apegada a una estructura que nos representa cada día menos. Los números son evidentes y estridentes.

¿Si quieren analizamos cuantos frenteamplistas participaron en la adopción de las resoluciones del último Plenario Nacional? No ganaríamos para sustos.

El Frente Amplio fue desde su nacimiento una fuerza plural, con diferencias surgidas de las historias políticas e ideológicas de sus fundadores y de los que se fueron integrando a sus filas, y ahora marchamos hacia una extrema polarización, sobre la base de un mega sub lema que además de su más absoluto derecho de agruparse por razones políticas e ideológicas – aunque algunas fuerzas tengan orígenes notoriamente diversos, como el MPP, el PCU, la Vertiente Artiguista y otros también eso se expresa en temas de poder, también lícitos y normales en la vida política. Todos deberemos sacar nuestras conclusiones. Sería bueno que al menos nos ahorren los llamados contra la polarización.

Lo que no pueden pretender es que recibamos estas importantes definiciones políticas difundidas con gesto angelical y con las mejores intenciones de excluirnos y además cantemos la Marsellesa. Es demasiado.

(*) Militante político del FLS, periodista, escritor, director de UYPRESS y BITACORA. Uruguay.

29
jul
14

uruguay, el agro

La férrea defensa del paradigma concentrador

escribe: Hugo Acevedo

El agro se ha transformado en un territorio de disputa entre el oficialismo progresista y el sólido bloque opositor blanqui-colorado. Ese poderoso sector de la economía nacional –que ostenta la mayor concentración de riqueza- debió adecuarse a la modernización de la legislación en materia de relaciones laborales.

No en vano, en los dos gobiernos de izquierda, los trabajadores del campo han recuperando su dignidad, groseramente escamoteada por un rancio patriciado que históricamente se apropió de la cuantiosa plusvalía.

Hace una década, los peones rurales carecían virtualmente de derechos y eran despiadadamente explotados por los latifundistas que detentan la propiedad de los medios de producción.

Hoy, estos marginados crónicos que en muchos casos aún sobreviven malamente en condiciones de alta vulnerabilidad, están amparados por la limitación de la jornada laboral y tienen laudos y consejo de salarios, donde se negocian retribuciones y condiciones de trabajo.

Como tantos otros, este crucial cambio cualitativo es el estricto cumplimiento de los programas de gobierno del Frente Amplio, que apuntan a la consecución de la equidad y la paulatina eliminación de las endémicas asimetrías sociales.

En una reciente carta abierta titulada “Los derechos de los trabajadores rurales no son paye”, el ex ministro de Trabajo Eduardo Brenta criticó ácidamente al precandidato del Partido Nacional Luis Lacalle Pou, quien, en el marco del congreso de la Federación Rural celebrado en mayo pasado en San José, afirmó que “el oficialismo se trata de meter en el ámbito rural”.

Obviamente, el aspirante nacionalista se refiere, entre otros temas, a la pretensión del Frente Amplio de gravar al agro con el Impuesto de Primaria, lo cual lo equipararía con el resto de los propietarios de inmuebles.

Seguramente, también alude, sin explicitarlo, a la propuesta del FA de avanzar en el incremento de las alícuotas del IRAE (Impuesto a la Renta de las Actividades Empresariales), para las actividades de renta excepcional vinculadas al uso de recursos naturales y a la concentración de la tierra.

Esta insólita exoneración de un tributo cuya recaudación está destinada a la alimentación de más de 200.000 escolares entre otras prestaciones de impronta solidaria, constituye un indebido privilegio que favorece al sector que más acumula y menor redistribuye la riqueza.

Es claro que, en los últimos diez años, la industria agropecuaria embolsó pingües ganancias por el aumento de la cotización internacional de las materias primas.
No en vano, solo el año pasado, el crecimiento del agro alcanzó una tasa de un 5,4%, un punto más que el Producto Interno Bruto.

Luis Lacalle Pou denunció que, desde el gobierno, se intenta generar enfrentamientos en el agro. “Nosotros bien sabemos que el patrón está trabajando codo a codo con el empleado. Son hermanos postizos”, proclamó.

Salvo en el caso de los medianos y pequeños productores, que suelen compartir las faenas con sus trabajadores, no se entiende la aseveración del candidato blanco.

Bien sabe el aspirante nacionalista que la relación entre los grandes terratenientes y los trabajadores rurales, ha sido históricamente una dicotomía entre explotados y explotadores.

Antes de 2005, los peones laboraban jornadas tan extenuantes cuando interminables en condiciones de desamparo, por la carencia de cobertura y la ausencia de regulaciones estatales.

Lacalle Pou, quien obviamente tiene el mismo discurso de su padre, debería entender que el feudalismo es un fenómeno histórico del pasado y que la intervención estatal es un mandato constitucional.

Evidentemente, aunque se peine prolijamente el jopo y se “maquille” para la campaña electoral, los spots publicitarios y los afiches de propaganda, pertenece a la misma matriz oligárquica que los latifundistas.

27
jul
14

Uruguay … parlamento

Importancia de la mayoría legislativa

 

Alguna gente parece no advertir la importancia de que un gobierno cuente con mayoría legislativa. Decimos esto porque es común oír a ciudadanos —autodefinidos de izquierda pero críticos del gobierno del FA— expresar su intención de votar en blanco en octubre, pero apoyar al candidato del Frente en el balotaje de noviembre.

Tal postura no se sostiene, es ilógica y peligrosa. Un triunfo del Frente Amplio sin mayoría en el Legislativo significaría un retroceso en el camino de los avances sociales y los logros en todos los aspectos debidos a las dos administraciones frentistas. Al respecto, vale la pena tener presente lo dicho por el senador —y ex ministro de Trabajo— Eduardo Brenta en entrevista de Ricardo Portela. Contar con mayoría en ambas cámaras legislativas es fundamental para no detener el proceso de cambios iniciado en 2005.

Nota: diario La República / Uruguay

El FA tiene un programa sustancialmente diferente del de la derecha. Con sus matices diferenciales, blancos y colorados representan la restauración conservadora con propuestas concretas de dar marcha atrás en ese camino de construcción de un país inclusivo y solidario. Sin mayoría parlamentaria, las transformaciones (o, si se prefiere, la profundización de los cambios) que impulsa la izquierda se verían bastante disminuidas o devaluadas en la medida que, para su concreción, habría que hacer concesiones y contemplar la postura de los partidos conservadores de modo de obtener los votos necesarios.

Asimismo, una mayoría conservadora en el Parlamento podría impulsar —y concretar— la derogación de ciertas leyes emblemáticas aprobadas durante los dos gobiernos frentistas. Piénsese, por ejemplo, en la regulación de la marihuana, en el matrimonio igualitario, en la despenalización del aborto, en el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas. Incluso podría peligrar el Sistema Nacional Integrado de Salud, una creación de la izquierda que ha recibido críticas de la oposición.

Nadie niega que resta aún mucho por hacer pues no se han colmado las expectativas de la población en algunos aspectos de la vida nacional, pero no es lógico poner en riesgo la continuidad de los cambios. Parece olvidarse que el Frente Amplio no llegó al poder mediante una revolución que hizo tabla rasa con el antiguo régimen, sino que su acceso al gobierno se produjo en el más absoluto respeto por la institucionalidad democrática burguesa.

Por todo lo expuesto, es menester convencer a quienes se muestran renuentes a votar al Frente Amplio en octubre de la importancia de ganar en primera vuelta.

Nota: diario La República / Uruguay




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