26
abr
10

fallo de la haya, comentarios

EL DIA DESPUES DE LA HAYA

Está claro a esta altura que un balance objetivo del fallo del Tribunal Internacional de La Haya arroja un resultado positivo para nuestros intereses. Si bien el país sufrió un tirón de orejas de parte de los augustos jueces por no haber dado los pasos previos previstos en el Estatuto del Río Uruguay, pasando por alto unos cuántos artículos de dicho Estatuto, la postura uruguaya salió triunfante en lo que tiene que ver con la cuestión de fondo, esto es, los efectos de la actividad de la planta sobre el medio ambiente. Se habló, impropiamente, de una solución salomónica y llegó incluso a compararse el juicio con un partido de fútbol que hubiera terminado en empate. Ni lo uno ni lo otro. Lo que se conoce como “solución salomónica” conlleva la idea monstruosa de una justicia primitiva y bárbara; y en lo que respecta a la metáfora deportiva, hay que decir que no es aplicable al caso pues el fallo no igualó los tantos; por más que haya dado la razón a unos y a otros, en la práctica una de las partes salió beneficiada. Y esa parte es Uruguay, pues la amonestación no tiene efecto condenatorio y la Corte no impuso sanción de tipo alguno a nuestro país. Precisamente, eso es lo que reclaman los enfurecidos ambientalistas de Gualeguaychú argumentando, no sin cierta lógica, que si hubo una violación a varios artículos del Tratado del Río Uruguay, la obra es ilegal; y todo acto ilegal debe conllevar su correspondiente pena. Claro está que los piqueteros no se habrían conformado con una sanción de tipo económico, por ejemplo, sino que su propósito es, lisa y llanamente, que la procesadora de celulosa deje de funcionar y sea desmantelada. Pretensión descabellada si las hay, pero perfectamente de acuerdo con los códigos de intransigencia con que se manejan estos exaltados. El fallo inapelable estableció que la planta de celulosa no ha contaminado el aire ni las aguas, no ha afectado el equilibrio ecológico ni la salud de las poblaciones adyacentes, y no hay razón para suponer que lo hará en el futuro, por lo que la industria podrá seguir funcionando en su ubicación actual mal que les pese a los ambientalistas. Pero el tirón de orejas al gobierno uruguayo por su omisión debe hacernos reflexionar. Uruguay tiene una larga y rica tradición de respeto al derecho internacional; y son numerosos los casos en que ha reclamado a otras naciones la más estricta observancia de las normas que rigen las relaciones entre los países y de las disposiciones emanadas de pactos, acuerdos y tratados internacionales. Consideramos que no haber consultado al país hermano fue un error que no se debió haber cometido. Y de nada vale la justificación que circula por ahí según la cual, en caso de que se hubiera consultado al gobierno argentino, éste se habría negado a la instalación de la planta, con lo que la millonaria inversión no se habría realizado. Es esta una postura mezquina y propia de una “viveza criolla” que deja al gobierno uruguayo como partidario del “fait accompli”, el hecho consumado. Ahora cabe apostar todo a la buena relación entre los presidentes de ambas naciones, a la razón y a la cordura, a la superación del episodio y a la buena voluntad de los gobiernos para cumplir con la sugerencia del Tribunal en el sentido de proceder a un monitoreo conjunto del funcionamiento de la pastera. Y, sobre todo, a desterrar todo sentimiento xenófobo y ese triunfalismo que lamentablemente asoma entre muchos de nosotros.

About these ads

0 Responses to “fallo de la haya, comentarios”



  1. Dejar un comentario

Deja un comentario

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

A %d blogueros les gusta esto: